Archivos

Ir al Doctor cuando eres intersexual. Por Jackie Green

Ir al Doctor cuando eres intersexual

Por Jackie Green

Traducción al español: Laura Inter del artículo “Going to the Dr. when you’re intersex” de Jackie Green

Fuente: http://www.1053hotfm.com/2017/06/20/going-to-the-dr-when-youre-intersex/

Jackie

Si estás leyendo esto, y no has escuchado acerca del término “intersexual”, ¡detente ahora mismo! Tengo algo para que leas que puede ayudarte a arrojar luz sobre este tema. Da click AQUÍ para aprender que es “intersexual”. [Definición en español sobre intersexualidad]

Ok, ¿estamos todxs interesadxs? A lo largo de los años, me he sentido muy asustada de hablar acerca de que tengo Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo (CASI por sus siglas en inglés) No porque piense que algo está mal conmigo, sino porque tengo miedo de que TU pudieras pensar que algo está mal conmigo.

Después de escribir mi primer artículo para “InterACT”, una organización sin fines de lucro compuesta por jóvenes activistas intersexuales, comencé a sentirme más segura al contar mi historia. La avalancha de apoyo fue increíble. Sin embargo, todavía me sentía incómoda como para responder muchas de las preguntas que me hacían. Preguntas que personalmente creo vienen de la ignorancia, y no me siento obligada a responderlas.

Después de una larga charla con un buen amigo, me di cuenta que las personas realizan ese tipo de preguntas porque NECESITAN ser educadas sobre este tema. Las personas intersexuales han existido desde el principio; simplemente no se habla de nosotrxs. 1,7% de la población tiene algún tipo de variación intersexual… esto es tan común como haber nacido pelirrojo. Así que esto me llevó a donde ahora estoy.

Vamos a educar. En lugar de enojarme por los pocos comentarios que recibo que no son necesariamente de apoyo, voy a escribir una serie de publicaciones acerca del tema. Que desafíos enfrentamos cuando no encajamos en el molde de “hombre típico” o “mujer típica”, ¿cómo es que eso nos afecta? ¿Qué enfrenta alguien con una variación intersexual, que no enfrenta alguien que no la tiene?

Hoy quiero hablar acerca de una experiencia reciente que viví: ir al doctor. Es difícil ir al doctor, a veces debido a que queremos que las personas que trabajan en el campo médico entiendan nuestras condiciones, que ya estén educados en estos temas, pero no siempre funciona de esa manera.

Desde mis años de adolescencia/juventud, siempre odie ir al doctor, principalmente debido a una temida pregunta.

“¿Cuándo fue tu última menstuación?”

Al principio, siempre decía una mentira. “Vas por un bicho estomacal, no necesitan saber eso, así que solo diles que aún no has comenzado” o “solo diles que tuviste una histerectomía porque tenías quistes”.

Pareciera no ser un gran problema, di la línea acerca de los “quietes” y termina con esa conversación, para poder pasar al problema real. Si alguna vez has tenido un secreto, sabes que no es tan fácil.

Tener que mentir o inventar cosas para encubrir las mentiras que dijiste, te carcome poco a poco. Siempre comenzaba con la mentira acerca de la histerectomía, que me llevaba a porque la había sufrido, lo que a su vez conducía a que se guardan algunos óvulos, lo que lleva a: ¿aún podrías embarazarte algún día?

Mentiría, después mentiría, después mentiría, después mentiría, luego, en la pregunta sobre el embarazo, finalmente diría la verdad: “no, nunca podré tener mis propios hijos”.

No me gusta sentir que necesito mentir porque alguien pudiera pensar que soy rara o diferente. No es mi trabajo en esta tierra hacer que otros se sientan bien sobre algo.

Regresando al doctor. Fui por un dolor de oídos, había estado nadando mucho y pensé que tal vez una otitis de nadador, o una infección del oído. La enfermera me pesó, me realizó muchas preguntas y llegó a la pregunta que me preocupa:

“¿Cuándo fue tu última menstruación?”

Simplemente respondí: “No tengo menstruación”

Aquí es donde comienza la avalancha de preguntas.

 “¿Por qué no?”

Entonces les digo: “Nací con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos completo”

Y nunca falta que escuche: “¿Qué es eso?”

Normalmente solo les digo lo que es: “Soy una mujer que nació con cromosomas XY y sin ovarios o útero. Tenía testículos internos que producían estrógeno, pero fueron extirpados cuando tenía 15 años”.

Aquí es donde me siento incómoda, porque siempre es muy claro que los he hecho sentir incómodos. Típicamente responden diciendo: “Nunca había escuchado de eso…” Incluso tuve una enfermera muy desinformada que me dijo: “¿Cómo un hermafrodita?” (Que es lo más ofensivo que me puedes decir).

Para el momento en que llegamos a la razón por la cual fui al doctor, me siento emocionalmente agotada. Estoy segura de que esto pudiera parecer tonto, simplemente estoy respondiendo preguntas, a quien le importa. Bueno, a mí me importa. No me gusta sentirme rara, o diferente, cuando este es el único cuerpo y la única vida que conozco. Solo quiero una vez ir al doctor y cuando hagan “la pregunta”:

“¿Cuándo fue tu última menstruación?”

Responderé: “Tengo una variación intersexual, así que no tengo menstruación”

En mi mundo soñado, su respuesta sería: “Oh, está bien, y ¿desde cuando ha estado sintiendo dolor en la garganta?” o dolor de oído, o de estómago, o lo cualquiera que sea el problema que me llevó ahí en primer lugar.

Educar a las personas es la herramienta más importante que tenemos en la vida, y esto es verdad en lo que respecta a tener una condición intersexual o tener algo que sea raro. Estén atentos esta semana para más publicaciones sobre este tema. Si tienes algo raro que quieras compartir, envíame un correo electrónico a JackieOnAir@live.com ¡Me encantaría escuchar y aprender!

**Nota: Si deseas escribir a Jackie, pero no sabes escribir en inglés, puedes escribirme a intersexualmexico@gmail.com y nosotrxs podemos ayudarte a traducir al inglés lo que quieras escribirle.

 

¿Deberían los cirujanos realizar cirugía genital irreversible en niñxs? Por I. W. Gregorio (cirujano)

¿Deberían los cirujanos realizar cirugía genital irreversible en niñxs?

Por I. W. Gregorio (cirujano)

Traducción: Laura Inter del artículo “Should Surgeons Perform Irreversible Genital Surgery on Children?” de I. W. Gregorio

Fuente: http://www.newsweek.com/should-surgeons-perform-irreversible-genital-surgery-children-589353

intersex rights

Supe del arresto de un médico de la sala de emergencias de Michigan, acusado de realizar cirugía genital ilegal, un día a las 2:00pm a través de Facebook. Horas después, la noticia había generado cientos de comentarios de médicos horrorizados, que condenaban la práctica de la mutilación genital femenina (MGF), que es vista por muchas personas en este país [EUA] como una violación de los derechos humanos.

Yo simpatizaba con la indignación que sentían mis colegas médicos, incluso al ser consciente del complejo significado cultural de la MGF para algunos. La noción de realizar un procedimiento irreversible a un niñx – que probablemente le dejará incapaz de sentir placer sexual en el futuro – en algo que aborrezco completamente, es un insulto a la autonomía corporal de un menor que es, por definición, incapaz de dar su consentimiento informado.

Sin embargo, esto es lo que hacen algunos cirujanos en los EUA todos los días. Y hasta ahora, los encargados de hacer cumplir la ley, se han hecho de la vista gorda.

Existe un viejo refrán que dice que el 50 por ciento de lo que aprendes en la facultad de medicina, va a ser incorrecto cuando comiences a practicar; simplemente no sabes cuál es ese 50 por ciento. Y esto resulta particularmente cierto en el tratamiento a personas que nacieron con rasgos intersexuales – condiciones biológicas en donde la persona tiene características sexuales que caen fuera de las concepciones tradicionales de los cuerpos “masculinos” y “femeninos”.

Desde la década de 1950, algunos cirujanos tan intentado “corregir” la intersexualidad, proyectando sus suposiciones acerca del sexo en los cuerpos de lxs niñxs para justificar las intervenciones quirúrgicas que frecuentemente son dañinas y médicamente innecesarias.

Hace ocho años, hice un daño irreversible a la primera persona intersexual que conocí, extirpándole las gónadas a una niña de 17 años, que después de no haberle llegado su periodo, descubrió que tenía cromosomas XY y testículos internos en lugar de ovarios y útero.

En la actualidad, hubiera hecho las cosas de una manera diferente, y no la hubiera apresurado a someterse a una cirugía electiva que la llevó a ser menopáusica y a depender de una manipulación hormonal de por vida. Sin embargo, esto es un consuelo muy pobre, porque la escalofriante realidad es que aunque yo puedo estar consciente de esto, muchos de mis colegas no.

Cada cirujano sabe que las complicaciones de una cirugía pueden ser devastadoras, pero por décadas no se ha escuchado a las historias de los pacientes intersexuales. Sé de mujeres intersexuales que nunca han experimentado un orgasmo debido a que la cirugía de clítoris destruyó su sensibilidad; sé de hombres que fueron sometidos a una docena de cirugías de pene, incluso antes de que llegaran a la pubertad; sé de personas a las que les crearon vaginas falsas, que tienen cicatrices y que les llevaron a tener dolor durante la penetración.

Aunque algunos pudieran argumentar que las intervenciones quirúrgicas han mejorado en las últimas décadas, lo cierto es que se han hecho pocos intentos para evaluar los resultados a largo plazo de estas intervenciones.

El daño psicológico causado por la intervención es simplemente alarmante, esto queda en evidencia por las generaciones de adultos intersexuales que tienen que lidiar con un desorden de estrés post traumático, con problemas con la intimidad y con depresión severa. Incluso a algunos se les asignó quirúrgicamente un género, y al crecer se identifican con el género opuesto.

Comprometer el estigma y la vergüenza era una práctica común, al decirle a lxs pacientes que son casos raros y aislados, y que nunca conocerían a otra persona como ellxs.

En 2015, cuando publiqué el libro None of the Above (Ninguno de los anteriores), mi novela era protagonizada por un personaje intersexual, que estaba inspirado por mi primera paciente, las personas intersexuales en gran parte son invisibles, a pesar de que el 2 por ciento de las personas pueden tener rasgos intersexuales.

Sin embargo, en los últimos dos años, he viajado a escuelas preparatorias, a universidades y a festivales de libros, desde Nueva York hasta Tennesse y a San Francisco, y he visto un notable incremento en la visibilidad intersexual, en gran parte debido a la organización sin fines de lucro: InterACT: Advocates for Intersex Youth, cuya misión en empoderar las voces intersexuales, para revertir los años de invisibilización.

Bajo el paraguas del notable trabajo de InterACT, el año pasado di una charla ante la Sociedad de Urología Pediátrica, para discutir el papel de los médicos en la defensa del paciente. Se unieron a mí dos mujeres intersexuales y un padre. Fue el grupo más grande de urólogos pediatras que ha escuchado las historias de sus pacientes intersexuales en un entorno científico.

En los dos meses siguientes, InterACT fue contactado por dos médicos que optaron por posponer la cirugía en un niñx intersexual, como resultado de haber visto nuestra presentación. Al hacerlo, estos inquebrantables doctores validaron esa vieja frase que aprendí al ver el programa G. I. Joe: saber es la mitad de la batalla.

Los derechos intersexuales son derechos humanos. Sólo nosotrxs podemos ayudar a difundir la conciencia.

I.W. Gregorio es un cirujano y un autor.

Romper el Silencio. Por Hana Aoi

Romper el Silencio

Por Hana Aoi (del blog Vivir y Ser Intersexual)

**Texto presentado por Hana Aoi como parte de la capacitación sobre “Intersexualidad” impartida por Brújula Intersexual al personal de Conapred.

orquideas1

Hoy me presento ante ustedes para dar testimonio de un aspecto de mi persona, con la intención de ofrecerles una de muchas ventanas a la intersexualidad, y de generar consciencia y sensibilidad sobre la importancia de su trabajo para prevenir y luchar contra la discriminación hacia la comunidad intersex.

Mi nombre es Hana. Nací a principios de los años ochenta. Hace apenas cinco que comencé el viaje al interior de mí misma para reconocer y recuperar los fragmentos perdidos de mi historia, aquellos que se extraviaron en el silencio y la vergüenza. Hoy, por primera vez ante una audiencia, y pese al miedo, rompo el silencio. Otras voces antes de mi hicieron lo mismo, y espero sea el caso de muchos en el futuro.

Soy intersex porque nací con rasgos físicos, genéticos y biológicos que no cumplen con la definición binaria de masculino y femenino que prevalece en nuestra sociedad. Por estos motivos, una junta de eminencias médicas reunidas ex profeso, siguiendo el protocolo médico extendido hasta hoy, recomendó que se me asignara un género de inmediato, que se me practicara una serie de cirugías a lo largo de los años para extirpar los ovotestes con los que nací y moldear mis genitales lo más parecidos posible al género asignado, junto con un seguimiento puntual de mi desarrollo físico, y al llegar a la edad adecuada, estimular una pubertad artificial acorde también al género asignado. Estos procedimientos son irreversibles, y el resultado fue un cuerpo desprovisto de sensibilidad sexual, al que le fabricaron una vagina para cumplir con un estándar social y le asignaron la terapia de remplazo hormonal correspondiente. Nunca se tomó en cuenta mi opinión, ni quién era yo, qué quería, ni las experiencias de vida de las que se me privaría para siempre. Todo esto, pese a que mi cuerpo no estaba enfermo, sólo era diferente. Si alguien hubiera orientado a mis padres en aquel momento de comprensible incertidumbre, y les hubiera hecho saber que las cirugías no eran urgentes médicamente hablando, ni siquiera necesarias, que mi cuerpo no estaba enfermo ni defectuoso, quizá entonces mi opinión habría sido tomada en cuenta.

Considero que el problema de raíz fue que era una bebé, y luego una niña, y luego una adolescente. La mayoría de las veces nosotros los adultos pensamos que los niños son incapaces de tomar decisiones trascendentales como esta, alegando su falta de madurez física y mental. La realidad es que los niños son muy capaces, como menos, de opinar sobre lo que quieren para sí mismos. Somos nosotros, los adultos, los que le negamos esa posibilidad a los niños a causa de nuestros propios prejuicios y miedos, a causa de la sociedad a la que por comodidad preferimos aceptar antes que transformar. Este es el origen mismo de la discriminación que padecemos: se nos arrebata la posibilidad de decidir porque la sociedad percibe una amenaza en nuestros cuerpos y nuestras experiencias de vida distintas al común de las personas, y nuestros padres perciben la amenaza y actúan de forma comprensiva: la discriminación se presenta a veces rampante y violenta, porque como sociedad la permitimos; a veces viene sin intención, de profesionales médicos que de buena fe creen que hacen lo correcto para uno, pero sin uno. Las posturas y declaraciones fanáticas de personas que al referirse a la comunidad intersex como una aberración, una patología o una ideología de género, fallan en percatarse que se refieren a humanos con rostro, con nombre y con sentimientos, que todo cuanto queremos es que se reconozca a las personas intersex de las nuevas generaciones el derecho que todo ser humano tiene a decidir sobre su cuerpo, y a padres de familia de ser plena y objetivamente informados.

Durante años llevé una vida tranquila y callada, en la cual reprimí los recuerdos de esas largas noches de dolor en el Centro Médico La Raza cuando tenía cuatro años y luego a los once, cuando médicos e internos pasaban revista a mis genitales sin que yo pudiera oponerme, porque me habían hecho creer que algo estaba mal con mi cuerpo y que tenía que soportar la vergüenza de esas revisiones. No hay forma de cuantificar el daño que me dejó la asimilación psicológica de estos procedimientos, pero puedo asegurarles que las consecuencias las vivo todos los días, de una manera u otra. Hubo otros que tuvieron experiencias más traumáticas. Tampoco hay forma de desglosar objetivamente el sufrimiento de los seres allegados a uno; por ejemplo, mis padres, que desde el primer momento quisieron darme la mejor oportunidad para tener una vida feliz y productiva, como es el deseo de todos los padres del mundo que aman a sus hijos, y que, sin motivo para suponer el daño que iba a experimentar a raíz de esa decisión, confiaron ciegamente en los médicos.

Al hacer consciencia de lo vivido, hoy me reconstruyo y completo los fragmentos perdidos de mi historia. “La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”, escribió Gabriel García Márquez en su libro autobiográfico Vivir para contarla. Considero pertinente esta frase porque pone de manifiesto que la vida, como serie de hechos, de causas y consecuencias, carece de significado hasta que, al recordar, reconocemos su marca indeleble en nuestras vidas. Es mi deseo personal que paren los tratamientos innecesarios, que los bebés intersex por nacer sean libres de estos muros que nos impone la sociedad y la práctica médica que arbitrariamente la sustenta, y que si han de padecer el sufrimiento y el dolor, que no sea nunca más porque sus cuerpos son distintos a la norma social, sino por los retos que libremente elijan asumir para sus vidas, y que las narrativas que nos relaten no tengan su origen nunca más en la vergüenza ni en el silencio.

Yo intersexual: Mis experiencias de discriminación. Por Carla Nuñez

Yo intersexual: Mis experiencias de discriminación

Por Carla Nuñez (del blog Yo intersexual)

**Texto presentado por Carla Nuñez como parte de la capacitación sobre “Intersexualidad” impartida por Brújula Intersexual al personal de Conapred.

discriminacion

Mi nombre es Carla, escribo un blog sobre mis introspecciones como intersexual llamado “Yo intersexual”, y he participado en el blog Brújula Intersexual con mi historia y algunas reflexiones. El tipo de intersexualidad que tengo es definida médicamente  como Hiperplasia Suprarrenal Congénita con deficiencia de la hormona 21-Hidroxilasa variedad perdedora de sal, y fui tratada la mayor parte del tiempo en el Hospital Infantil Federico Gómez, en la Ciudad de México.

La discriminación y el abuso por los que vivido han sido tantos, que es difícil decidir desde dónde empezar.

Cuando recién había nacido, la que sufrió el autoritarismo de los médicos fue mi madre, a ella le negaron el derecho de abrazar a su bebé y llevarlo a su casa con el pretexto de que necesitaban estudiarme.

Una vez que me operaron a los 11 meses, lo pudieron haber dejado así, el clítoris ya había sido cortado, pero los doctores siguieron avanzando en sus métodos y protocolos, la intensa actividad que viví en el hospital de los 9 a los 19 años fue una auténtica pesadilla, primero una vaginoplastia y dos meses de hospitalización, después las molestas dilataciones que consistían en insertar tubos de metal de diferentes calibres en mi recién creada vagina, o bien algún médico o médicos introducían de manera continua y reiterada un dedo, y luego dos, y luego tres, para que de todas formas no funcionara y hubiera que realizar una tercera operación, una ampliación vaginal, recuerdo que en la segunda operación me hicieron un enema porque me dijeron que tomarían tejido de mi intestino para la construcción de mi vagina, finalmente no lo hicieron por suerte para mí, porque ahora estoy consciente que ese procedimiento es muy peligroso y tiene implícitas muchas complicaciones reales a la salud.

En la tercera y última operación mientras estaba hospitalizada se me había tapado la venoclisis y una enfermera en lugar de sacar la aguja y hacer una curación, se concretó a bombear el coágulo de sangre que finalmente se incorporó al torrente sanguíneo por la acción de la fuerza, con mucha sangre, una mano morada y adolorida como por una semana, cuando mi madre quiso hacer una reclamación a los doctores por lo que me hizo la enfermera, entonces fue reprendida e insultada por el médico arrogante, que ni siquiera era uno de mis médicos sino simplemente uno encargado de los niños hospitalizados. También me amenazaban de quitarme las glándulas suprarrenales si no me tomaba la medicina, pero yo siempre la tomaba y nunca se concluyó porque mi menstruación era tan irregular si es que tomaba la medicina.

Ya de adulta la forma en que soy tratada por las personas es de menosprecio, como maestra mis alumnos cuestionaban mi autoridad solo me miraban incansablemente con sus ojos fijamente puestos en mi cara sin acatar mis órdenes, o bien bromas o recados sobre el hirsutismo puestos en el pizarrón, incluso violencia psicológica, una vez estaban cerca de mí murmurando que me iban a bajar los calzones entre varios para ver lo que era, tuve muchas experiencias negativas como maestra de adolescentes por lo que decidí buscar otro camino profesional.

Por otro lado en el ámbito familiar la principal fuente de violencia es de parte de mi hermano, que me mira con fijación y se ríe cuando me ve, cuando está borracho me ataca y me dice que soy un fenómeno, que nunca lograré ser una mujer (y no es quiera tampoco, pero duele que la propia sangre trate de inferiorizar así a uno).

Cuando me decidí a afrontar mi naturaleza ambigua empecé a cubrir mis rasgos femeninos, corte mi cabello y comencé a usar ropa suelta tras de una crisis de identidad, una vez al acudir a la dentista me hizo muchas preguntas sobre mi salud y no supe decir más que la verdad, y al saber que poseo un pseudohermafroditismo, la dentista se rehusaba a atenderme siempre pedía a sus amigos que me atendieran por ella, hizo que pagara un equipo de exploración y me lo quitó para usarlo con otro paciente, después de como cuatro meses de retraso finalmente me atendió, pero tuve que amenazarla con reportarla con la dirección. Por otro lado mis vecinos dejaron de saludarme de manera sistemática, hasta parece que se pusieron de acuerdo, solo por tener cabello corto. Me siento tan cansada del pensamiento binario que quisiera estallar y desaparecer.

No sé si sea por mi cara o mi cuerpo ambiguo o por mi ropa pobre, pero en general siento que la gente tiende a tratarme como alguien inferior, me ignoran, me minimizan, desacreditan la importancia de mis ideas. En general cuando no estoy en mi casa en la compañía de mi madre, siento que esta sociedad me anula, me ha cortado las alas, las ganas de luchar y seguir adelante, mis deseos, mis ambiciones, mi autoconfianza, a veces siento ganas de volver a tomarme los anti-andrógenos, los estrógenos, la prednisona y la dexametasona, para volver a sentir y creer que soy una mujer como cualquier otra y sentir confianza, y poder tener un trabajo, pero sé que las medicinas me han producido descalcificación, además odio menstruar, y entonces tengo que decidir entre disipar cualquier sospecha de androgenización o evitar la descalcificación.

No necesitas ser nadie más, solo sé tú mismx: Una canción y reflexión dedicada a las personas intersexuales. Por Laura Inter

No necesitas ser nadie más, solo sé tú mismx: Una canción y reflexión dedicada a las personas intersexuales

Por Laura Inter

Comparto esta canción porque creo que muchas personas intersexuales se identificarán, al igual que yo lo hice, con muchas cosas que dice. Primero les comparto la canción y la traducción que hice de la letra, y más adelante una reflexión sobre la misma, espero les guste tanto como a mí:

TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL

“No quiero ser” – Gavin DeGraw

No necesito ser otra cosa
Que el hijo de un guardia de prisión
No necesito ser otra cosa
Que el hijo de un especialista
No tengo que ser nadie más
Que el nacimiento de dos almas en una
Parte de saber hacia dónde me dirijo, es saber de dónde vengo

No quiero ser
Cualquier cosa aparte de lo que he estado tratando de ser últimamente
Todo lo que tengo que hacer es pensar en mí y tener paz mental
Estoy cansado de buscar en habitaciones
Preguntándome qué tengo que hacer
O quién se supone que debo ser

No quiero ser nadie más que yo
Estoy rodeado de mentirosos por todas partes
Estoy rodeado de impostores por todas partes
Estoy rodeado de crisis de identidad por todas partes
¿Soy el único que se da cuenta?
No puedo ser el único que lo haya descubierto

No quiero ser
Cualquier cosa aparte de lo que he estado tratando de ser últimamente
Todo lo que tengo que hacer es pensar en mí y tener paz mental
Estoy cansado de buscar en habitaciones
Preguntándome qué tengo que hacer
O quién se supone que debo ser

No quiero ser nada más que yo
¿Puedo tener la atención de todos, por favor?
Si no eres de esta u otra manera, vas a tener que irte
Vengo de la montaña
La corteza de la creación
Todo mi entorno está hecho desde arcilla hasta piedra
Y ahora le digo a todo el mundo

No quiero ser
Cualquier cosa aparte de lo que he estado tratando de ser últimamente
Todo lo que tengo que hacer es pensar en mí y tener paz mental
Estoy cansado de buscar en habitaciones
Preguntándome qué tengo que hacer
O quién se supone que debo ser
No quiero ser nada más que yo
No quiero ser No quiero ser No quiero ser

 ***

REFLEXIÓN

Es prácticamente un hecho que el autor no pensó en nosotrxs, las personas intersexuales, para componerla pero, de cualquier manera, desde hace años ha sido de mis canciones favoritas por su letra y como la vínculo con mi experiencia personal como persona intersexual.

“No tengo que ser nadie más”

Como personas intersexuales, desde que nacemos, pareciera que todo mundo quiere obligarnos a “encajar” en la sociedad, en muchos casos se nos obliga tanto física como psicológicamente a adaptarnos a las expectativas binarias que otros tienen de nuestros cuerpos, la institución médica nos somete a través de brutales cirugías genitales o tratamientos en la infancia, sin nuestro consentimiento informado, todo tendiente a modificar nuestro cuerpo, a que seamos alguien que no somos. Se nos somete también a través de “tratamientos” psicológicos para que nos adaptemos al género asignado, sin saber si en realidad queremos pertenecer a ese género. Muchas veces nuestra familia, amigos(as), pareja, nos orientan a ser alguien que está en sus mentes, no en las nuestras.

“Que el nacimiento de dos almas en una”

La segunda línea dice “dos almas en una”, sabemos que la intersexualidad es un espectro y que no solo incluye a personas que presentan características sexuales físicas típicamente masculinas y femeninas al mismo tiempo. Pero esta frase me recordó algo muy bello que leí sobre como percibían los Nativos Americanos a las personas intersexuales, nos llamaban “dos espíritus”:

Para los indios navajos, la intersexualidad constituye una anomalía, pero esta provoca admiración y respeto. Se considera que el intersexuado ha sido bendecido divinamente y que transmite esa bendición a los demás. Llegan a ser reverenciados.”

“Parte de saber hacia dónde me dirijo, es saber de dónde vengo”

Para entender el presente tenemos que conocer el pasado, y así podremos sentar conscientemente las bases de nuestro futuro.

Para muchas personas intersexuales es complicado conocer nuestro pasado, generalmente es algo que descubrimos por nosotrxs mismxs, muchas veces nadie nos habla de nuestra variación intersexual, ni de los diagnósticos que nos hicieron de pequeñxs, muchas veces no sabemos con certeza si nos hicieron procedimientos quirúrgicos u hormonales para modificar nuestra apariencia, ni en que consistieron estos.

Hana Aoi, persona intersexual mexicana, expresa esto con hermosas palabras en su texto “Historia rota”:

“Es como un abismo sideral, un inmenso vacío en cuya oscuridad y silencio es imposible penetrar. No se ve nada. No se oye nada. Fragmentos de una historia que nunca será posible ya conocer.”

¿Cómo podemos comenzar a sanar si no sabemos quiénes somos realmente? ¿Si en el lenguaje con el que contábamos no existían siquiera palabras para poder describir lo que nos sucedía? Como lo expresa Catherine Graffam en su texto: “El lenguaje es vital”.

En muchas ocasiones, como personas intersexuales, comenzamos a sanar después de que nosotrxs mismxs indagamos en nuestro pasado y nos vamos descubriendo poco a poco, encontrando un lenguaje con el que podamos finalmente hablar de lo que nos sucede.

“No quiero ser
Cualquier cosa aparte de lo que he estado tratando de ser últimamente
Todo lo que tengo que hacer es pensar en mí y tener paz mental
Estoy cansado de buscar en habitaciones
Preguntándome qué tengo que hacer
O quién se supone que debo ser”

Después de toda la presión que sufrimos de parte de los médicos, familia, amigos(as), parejas, y en general de todo nuestro entorno, terminamos en un principio queriendo simplemente encajar en las expectativas ajenas, pero nos damos cuenta que eso nunca será posible, como lo expresa Gina Wilson, persona intersexual:

“Las personas intersexuales son sometidas a todos los tipos de discriminación a las que están sometidas el resto de la comunidad LGBT, a todo tipo de cosas espantosas, que obviamente hacen que siempre te preguntes que es lo que está mal contigo, o te dejan pensando que de alguna manera nunca serás lo suficientemente bueno, que nunca tendrás siquiera la posibilidad de ser lo suficientemente bueno, porque existe algo acerca de ti, algo físicamente acerca de ti, algo con lo que naciste, algo que no puedes cambiar y que no importa cuánto te esfuerces, no importa cuánto te esfuerces en encajar en las expectativas de género, no importa cuánto te esfuerces en ser heterosexual y en encajar en el mundo, simplemente no podrás hacerlo, y las personas se encargarán de hacerte saber que no eres capaz de hacerlo en cada paso que des.

Es una experiencia común para muchas personas intersexuales, que después de toda esta presión social a la que somos sometidxs, acabemos confundidxs acerca de lo que tenemos que hacer para vivir tranquilos o quién se supone que debemos ser. Intentamos encajar porque nos la pasamos pensando solo en lo que los demás esperan de nosotrxs, en lo que los médicos esperan, en lo que nuestra familia espera, en lo que nuestros(as) amigos(as) esperan, en lo que nuestra pareja espera de nosotrxs…. Pero muchas veces no pensamos en nosotrxs mismxs, en lo que realmente queremos para nosotrxs, en quien realmente somos y quien queremos realmente llegar a ser, después de todo vamos a convivir con nosotrxs mismxs todo el tiempo por el resto de nuestra vida, y que mejor que estar con alguien de quien nos sintamos orgullosxs, y en consecuencia tener paz mental.

Muchas veces al voltear la atención hacia nosotrxs mismxs nos damos cuenta que nuestros cuerpos no son el problema, el problema es la ignorancia social generalizada que existe hacia todo lo que se sale de las estrictas normas ilusorias de género. Con el tiempo, entendemos que no tiene nada de malo querernos como somos, que somos hermosxs y dignxs de ser amadxs, y que tenemos que empezar por amarnos a nosotrxs mismxs, así, tal como somos. No tenemos la necesidad de ir por la vida intentando ser algo, simplemente somos, existimos, hay que dejar ir las expectativas ajenas y simplemente ser.

“No quiero ser nadie más que yo
Estoy rodeado de mentirosos por todas partes
Estoy rodeado de impostores por todas partes
Estoy rodeado de crisis de identidad por todas partes
¿Soy el único que se da cuenta?”

Así que simplemente seamos nosotrxs mismxs,

Muchas veces pudimos habernos sentido rodeados de mentirosos, puede ser que nos hayan mentido los médicos para poder someternos a sus “tratamientos” “normalizadores” como bien lo expresa Pidgeon Pagonis en su texto: “9 Mentiras dañinas que los doctores me dijeron mientras crecía siendo intersexual”; o incluso puede ser que nuestros padres nos hayan mentido para “protegernos”, por recomendación de los médicos y/o por ignorancia, como lo expresan muchas personas intersexuales en sus historias:

“Incluso mis padres me mintieron porque los expertos les aseguraron que la verdad me podría traumatizar. Y tenían razón; lo hizo. El ver como otros evitaban hablar acerca de mi “defecto” de nacimiento para evitar su horror, fue lo que me traumatizó. Así que creía la verdad que escuchaba en sus mentiras; creía que mi cuerpo era terrible y algo que debía ocultar.” Eden Atwood

“Me quitaron mis pequeños testículos internos cuando yo tenía ocho años, diciéndome que era una “niñita especial” y que “mis ovarios serían cancerosos cuando fuera adolescente”. Mintieron. La probabilidad de que tuviera cáncer era menos que la de tener cáncer de pecho. Me obligaron a tomar hormonas femeninas desde los 12 años.” Sarah Graham

“De hecho me sentía enojado y ultrajado, porque ellos, obviamente, me mintieron. Había hecho preguntas, todos esos años, acerca de mi cuerpo y mi variación intersexual, y me sentía muy enojado de que me hubieran mentido por todos esos años.” Tony Briffa

Al final estas situaciones, todas estas mentiras y secretos, acaban haciendo que tengamos problemas para confiar en los demás, porque, si ni siquiera podemos confiar ni en nuestros propios padres ¿en quién podríamos confiar? Muchas veces el mundo puede aparecer ante nosotrxs como uno lleno de mentirosos(as) e impostores(as), y solo el conocer la verdad sobre nosotrxs mismxs y enfrentarnos a nuestros padres para conocer las razones por las que nos mintieron puede llegar a ser sanador, muchas veces descubriremos que simplemente tenían miedo, carecían de información y simplemente se dejaron llevar por las recomendaciones médicas creyendo que era lo mejor. Algunas veces costará años recuperar la confianza nuevamente, pero hablar, por lo menos, ya es un comienzo.

“No quiero ser nada más que yo
¿Puedo tener la atención de todos, por favor?
Si no eres de esta u otra manera, vas a tener que irte
Vengo de la montaña
La corteza de la creación
Todo mi entorno está hecho desde arcilla hasta piedra
Y ahora le digo a todo el mundo”

Tenemos que llegar a ser nosotrxs mismxs, nunca es algo positivo dejarse llevar por las expectativas que tienen otros de nosotrxs o de nuestros cuerpos, porque acabaremos deprimidos y agotados de vivir una vida intentando dar gusto a los demás, y además esto es algo que nunca lograremos, es imposible, siempre habrá alguien descontento y que nos critique (y esto va para todxs, sea que tengan una corporalidad intersexual o no).

Tu cuerpo intersexual viene de la naturaleza, de la tierra, por eso es natural, no hay nada malo con el, quiérelo, cuídalo, amalo tal cual es. Tú y tu cuerpo han pasado por mucho juntos, han pasado por experiencias desgarradoras, lo sé, pero sigue en pie, sigue respirando, tu cuerpo es fuerte, es hermoso, es tu único medio para interactuar con el mundo, y el mundo no solo ofrece desdicha y sufrimiento, lo sabes, porque tu cuerpo no solo te ha llevado a recorrer senderos espinosos, también te ha llevado a tener experiencias placenteras, a experimentar la belleza, el amor, la comida, el tacto, la frescura del aire… no necesitas ser nadie más, solo sé tú mismx.

Mensaje de Eva Alcántara por el Día de la Visibilidad Intersexual

*Publicado con autorización de Eva Alcántara

Eva Alcantara.jpgTodo comenzó veinte años atrás en un hospital pediátrico de alta especialidad. Yo utilizaba una bata blanca, estaba a punto de concluir la licenciatura en psicología y realizaba mi servicio social. Era estudiante y quería trabajar con niñas y niños, sentía curiosidad por acercarme al mundo cotidiano del psicólogo en el hospital. Un día observé la sesión entre una psicóloga y un pequeño niño, era un paciente de la clínica de intersexo: —¿Qué es intersexo?, pensé. Era la primera vez que escuchaba el término intersexo, nunca imaginé lo que ese significante representaría en mi vida: como sería tomada por las intensas experiencias que he vivido desde ese entonces.

La intersexualidad me abrió el mundo y derrumbó mis certezas. Eso lo agradezco. Para mí la intersexualidad es un llamado que tomo como propio. He sido afortunada y reconociendo ese lugar intento entender, escuchar, compartir, apoyar. En la última década no he parado de leer, de escribir, de aprender, de compartir. No ha sido fácil, a veces la voz me tiembla aunque las ideas sean firmes, a veces me he equivocado y lo lamento. Pero en otras ocasiones he sentido los pequeños triunfos de una gran batalla, íntima o pública.

Acompaño y me acompaña la intersexualidad. He conocido a personas maravillosas, entre quienes se encuentran grandes amig*s intersex. Con gran admiración, les he visto crecer y alzar la voz para transformar el mundo. Y yo desde mi lugar hago lo propio, lo posible. Durante los últimos doce años he debatido el tema con médicos, en hospitales, con jueces y juezas, con políticos y servidores públicos, con colegas en la academia, con estudiantes, con madres y padres de familia, con periodistas, con psiquiátras, psicólogos y psicoanalistas. Siempre intentando hablar por convicción propia y desde mi propia experiencia, a veces los resultados han sido asombrosos.

Hoy me uno al mensaje de amistad para visibilizar la existencia de la intersexualidad y me uno al reclamo ético de parar las intervenciones quirúrgicas en niños y niñas, y hago un llamado para continuar trabajando en la generación de nuevas formas de atención médica, así como al trabajo que a todas las personas nos toca hacer para generar un mundo en donde todas las existencias sean respetadas. Hoy reconozco lo que representan los derechos humanos para las vidas intersex. El trabajo ha sido duro y persistente, muchos de los avances se deben reconocer a las mismas personas intersex que se han dado a la tarea de aprender a navegar la estructura institucional, no sólo del sistema médico, sino del sistema legal. Aliadas y aliados hemos acompañado a distintos niveles y en diferentes momentos y frentes esta lucha. Hoy debo advertir que el tema de pronto ha cobrado gran interés y en ocasiones se intenta usar la “I” sin primero detenerse para entender de qué se trata. En estos años he combatido iniciativas cercanas a la estupidez, como agregar la casilla hermafrodita en las actas de nacimiento. O demandas injustas que intentan cargar a bebés, niñ*s y adult*s intersex de compromisos ajenos para romper el binario, de la exigencia de que personas intersex se exhiban cual espectáculo circense, de agregar una “I” a la política de las identidades sexuales sin primero darse el tiempo de indagar de qué se trata la experiencia intersexual. La intersexualidad habla del cuerpo, de los crueles mecanismos a partir de los cuales funciona el sexo y el género, no solo de algunas personas, sino de todas, incluidas tú y yo.

Gracias, muchas gracias a quienes me abren un espacio en sus vidas y a quienes han tenido la confianza de acercarse. Gracias a mi querid* amig* Laura Inter, compañer* de gran fuerza y corazón, a Luisa querid* amig* que siempre aparece y da batalla con gran inteligencia y temple, a Mara generosa y brillante con una gran sensibilidad y un camino luminoso, gracias a cada una de las personas intersex y a sus familias que he conocido en México durante estos años, a quienes no puedo nombrar pero siempre están presentes.

Gracias a Mauro Cabral y Paula Machado por estos años de retos compartidos y por continuar siendo grandes maestr*s y amig*s. Gracias a Morgan Carpenter y a Hiker Chiu por su amistad, inteligencia, su cálida sonrisa e incansable labor.

Gracias a Ellen Feder por su decidido apoyo en México en momentos difíciles, su investigación y su escritura indispensable.

A todas las personas, brillantes colegas, que en México han apoyado de una y otra forma nuestro trabajo.

A la CDH DF.

A Brigitte que a la distancia no dejamos escapar.

Estuve trabajando todo el día, pero no me iré a la cama este 26 de octubre sin agradecer que exista el Día de la Visibilidad Intersex.

  • Eva Alcántara

Yo Intersexual. Por Carla Nuñez

Yo Intersexual

Por Carla Nuñez

*Discurso de Carla Nuñez [del blog Yo Intersexual] presentado en la Tercera Jornada Cultural Trans e Intersexual

grabadocarla

Grabado en papel de algodón. Prueba de autor. Carla Nuñez 2016

Yo, soy intersexual, no soy mujer porque no puedo tener hijos, porque me sale barba y bigote, porque no tengo la regla.

No soy hombre porque no tengo testículos ni pene, ni tengo fuerza, ni voz gruesa, y porque tengo senos.

No soy quimera porque una quimera es un ser mitológico que es dos animales a la vez, un sueño, una ilusión, y en verdad les digo  que soy un ser humano.

Tampoco soy hermafrodita porque  ése es un ser ficticio de la literatura griega, producto de la imaginación, y en verdad les digo que yo soy real, no imaginaria.

Ser intersexual es algo diferente, es una condición, un estado, y los estados intersexuales son muchos y en muy diversos grados, tanto que existe un amplio espectro de características físicas que no concuerdan con lo típicamente femenino o masculino, estos estados pueden ser de nacimiento o por variaciones hormonales o diferencias en el funcionamiento particular de cada cuerpo.

Al nacer intersexual se sufre la violencia, violencia médica, violencia de Estado, violencia familiar y auto-violencia, te callan, te castran, te anulan, te esconden, te ignoran, te señalan, te discriminan, te golpean, te niegan y te niegas, pero no es mi culpa, no he pedido nacer así, así es mi cuerpo, mi naturaleza, soy natural, no debo ni quiero sentir vergüenza de lo que soy, solo porqué los demás no puedan concebir, no comprendan, no asimilen mi naturaleza.

Al mirarme ya me odian, me temen, me niegan su tiempo, me niegan su apoyo, desmerezco su respeto y su atención, me niegan, ¡me niegan!, me vuelvo nada y me pregunto ¿acaso nada soy?

Pero aunque me nieguen y me quieran anular, y no encaje con su ideal de hombre ni de mujer, y no sepan más que reír, más que señalar y murmurar, y mirar sin dilucidar.

Vengo a proclamar que yo existo, y que existen más personas como yo, que callan y se esconden, porque el miedo y la ignorancia han vencido; pero ellos y yo no estamos solos, podemos unirnos y ser visibles, y esperar de las personas lo mejor, aunque duela, aunque casi siempre obtenga lo peor, siempre queda la esperanza.

Sin embargo, yo soy diferente, la mayoría de mis amigos con binarios, hombres o mujeres intersexuales todos son, yo soy intergénero, soy andrógina, porque expreso mi género sin atavismos estereotipados de lo femenino y lo masculino, quiero que me miren y se pregunten que soy. ¿Es hombre o es mujer? Quiero derrumbar el esquema binario “hombre-mujer” que rige sus mentes, y que es necesario decodificar, deconstruir y desarticular desde los fundamentos sobre los que se concibe, para comprender mejor todo aquello que va en contra, dígase trans, intersexual, andrógino, gay, lésbico, queer, etc.

Porque el binomio “hombre-mujer”, no son las dos mitades de las que está formada la humanidad. Son dos conceptos, ideales y opuestos, a partir de los cuales, cada individuo expresa su propia identidad de género como símbolos particulares de cada cultura.

Cuestiono también el concepto de “tercer género”, porque los estados intersexuales son muchos y no son todos iguales, aún con el mismo “diagnóstico”, la forma en que cada cuerpo se desarrolla es distinta y muy particular,  comparándolo con los colores, si el femenino es el blanco y el masculino es negro, los estados intersexuales son una amplia gama de grises que tienden hacia uno u otro, o se encuentran justo en medio.

¿Aberración? no soy una aberración, porque  una aberración es una conducta, o el resultado de una conducta anormal y poco natural, pero yo, yo soy un producto más de la naturaleza, no quebranté ninguna norma al nacer, no tengo que sentir vergüenza de mí misma, ser tal cual soy, es a lo que vengo hoy.

Dirijo también mi mensaje a todas aquellas personas que tengan en su familia o conocidos, a una persona intersexual, para decirles esto es algo que está presente para toda la vida, que no pueden simplemente cambiar de tema, que no pueden simplemente mandar operar y hacer de cuenta que el tema no está ahí, que hay que afrontarlo, que la decisión de si operar o no, solo le pertenece a quien posee el cuerpo intersexual, que es su derecho el decidir, que a los médicos les pueden decir NO.

Pero sobre todo quiero pedirles que se informen, que investiguen sobre intersexualidad, que nos acepten, que nos respeten, que tengan en cuenta que también somos personas, que su rechazo duele, y que modificar nuestra naturaleza propia de cada cuerpo para no sufrir de su violencia es algo que vulnera muchos derechos, que como seres humanos capaces, productivos, pensantes, merecemos que nos reconozcan nuestro derecho a existir, que también así como cualquier otra persona, buscamos comprensión, amor, respeto, y nos duele, y nos plantea problemáticas existenciales el rechazo, la burla, la saña con la que se nos trata, simplemente por chocar con su esquema binario, por todo esto, les pido respeto, les pido comprensión y que abran su mente.

Apelo a la capacidad de entender, propia de todo ser humano, para que se abran y se informen, y nos tiendan una mano.

Gracias.