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Romper el Silencio. Por Hana Aoi

Romper el Silencio

Por Hana Aoi (del blog Vivir y Ser Intersexual)

**Texto presentado por Hana Aoi como parte de la capacitación sobre “Intersexualidad” impartida por Brújula Intersexual al personal de Conapred.

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Hoy me presento ante ustedes para dar testimonio de un aspecto de mi persona, con la intención de ofrecerles una de muchas ventanas a la intersexualidad, y de generar consciencia y sensibilidad sobre la importancia de su trabajo para prevenir y luchar contra la discriminación hacia la comunidad intersex.

Mi nombre es Hana. Nací a principios de los años ochenta. Hace apenas cinco que comencé el viaje al interior de mí misma para reconocer y recuperar los fragmentos perdidos de mi historia, aquellos que se extraviaron en el silencio y la vergüenza. Hoy, por primera vez ante una audiencia, y pese al miedo, rompo el silencio. Otras voces antes de mi hicieron lo mismo, y espero sea el caso de muchos en el futuro.

Soy intersex porque nací con rasgos físicos, genéticos y biológicos que no cumplen con la definición binaria de masculino y femenino que prevalece en nuestra sociedad. Por estos motivos, una junta de eminencias médicas reunidas ex profeso, siguiendo el protocolo médico extendido hasta hoy, recomendó que se me asignara un género de inmediato, que se me practicara una serie de cirugías a lo largo de los años para extirpar los ovotestes con los que nací y moldear mis genitales lo más parecidos posible al género asignado, junto con un seguimiento puntual de mi desarrollo físico, y al llegar a la edad adecuada, estimular una pubertad artificial acorde también al género asignado. Estos procedimientos son irreversibles, y el resultado fue un cuerpo desprovisto de sensibilidad sexual, al que le fabricaron una vagina para cumplir con un estándar social y le asignaron la terapia de remplazo hormonal correspondiente. Nunca se tomó en cuenta mi opinión, ni quién era yo, qué quería, ni las experiencias de vida de las que se me privaría para siempre. Todo esto, pese a que mi cuerpo no estaba enfermo, sólo era diferente. Si alguien hubiera orientado a mis padres en aquel momento de comprensible incertidumbre, y les hubiera hecho saber que las cirugías no eran urgentes médicamente hablando, ni siquiera necesarias, que mi cuerpo no estaba enfermo ni defectuoso, quizá entonces mi opinión habría sido tomada en cuenta.

Considero que el problema de raíz fue que era una bebé, y luego una niña, y luego una adolescente. La mayoría de las veces nosotros los adultos pensamos que los niños son incapaces de tomar decisiones trascendentales como esta, alegando su falta de madurez física y mental. La realidad es que los niños son muy capaces, como menos, de opinar sobre lo que quieren para sí mismos. Somos nosotros, los adultos, los que le negamos esa posibilidad a los niños a causa de nuestros propios prejuicios y miedos, a causa de la sociedad a la que por comodidad preferimos aceptar antes que transformar. Este es el origen mismo de la discriminación que padecemos: se nos arrebata la posibilidad de decidir porque la sociedad percibe una amenaza en nuestros cuerpos y nuestras experiencias de vida distintas al común de las personas, y nuestros padres perciben la amenaza y actúan de forma comprensiva: la discriminación se presenta a veces rampante y violenta, porque como sociedad la permitimos; a veces viene sin intención, de profesionales médicos que de buena fe creen que hacen lo correcto para uno, pero sin uno. Las posturas y declaraciones fanáticas de personas que al referirse a la comunidad intersex como una aberración, una patología o una ideología de género, fallan en percatarse que se refieren a humanos con rostro, con nombre y con sentimientos, que todo cuanto queremos es que se reconozca a las personas intersex de las nuevas generaciones el derecho que todo ser humano tiene a decidir sobre su cuerpo, y a padres de familia de ser plena y objetivamente informados.

Durante años llevé una vida tranquila y callada, en la cual reprimí los recuerdos de esas largas noches de dolor en el Centro Médico La Raza cuando tenía cuatro años y luego a los once, cuando médicos e internos pasaban revista a mis genitales sin que yo pudiera oponerme, porque me habían hecho creer que algo estaba mal con mi cuerpo y que tenía que soportar la vergüenza de esas revisiones. No hay forma de cuantificar el daño que me dejó la asimilación psicológica de estos procedimientos, pero puedo asegurarles que las consecuencias las vivo todos los días, de una manera u otra. Hubo otros que tuvieron experiencias más traumáticas. Tampoco hay forma de desglosar objetivamente el sufrimiento de los seres allegados a uno; por ejemplo, mis padres, que desde el primer momento quisieron darme la mejor oportunidad para tener una vida feliz y productiva, como es el deseo de todos los padres del mundo que aman a sus hijos, y que, sin motivo para suponer el daño que iba a experimentar a raíz de esa decisión, confiaron ciegamente en los médicos.

Al hacer consciencia de lo vivido, hoy me reconstruyo y completo los fragmentos perdidos de mi historia. “La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”, escribió Gabriel García Márquez en su libro autobiográfico Vivir para contarla. Considero pertinente esta frase porque pone de manifiesto que la vida, como serie de hechos, de causas y consecuencias, carece de significado hasta que, al recordar, reconocemos su marca indeleble en nuestras vidas. Es mi deseo personal que paren los tratamientos innecesarios, que los bebés intersex por nacer sean libres de estos muros que nos impone la sociedad y la práctica médica que arbitrariamente la sustenta, y que si han de padecer el sufrimiento y el dolor, que no sea nunca más porque sus cuerpos son distintos a la norma social, sino por los retos que libremente elijan asumir para sus vidas, y que las narrativas que nos relaten no tengan su origen nunca más en la vergüenza ni en el silencio.

Yo intersexual: Mis experiencias de discriminación. Por Carla Nuñez

Yo intersexual: Mis experiencias de discriminación

Por Carla Nuñez (del blog Yo intersexual)

**Texto presentado por Carla Nuñez como parte de la capacitación sobre “Intersexualidad” impartida por Brújula Intersexual al personal de Conapred.

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Mi nombre es Carla, escribo un blog sobre mis introspecciones como intersexual llamado “Yo intersexual”, y he participado en el blog Brújula Intersexual con mi historia y algunas reflexiones. El tipo de intersexualidad que tengo es definida médicamente  como Hiperplasia Suprarrenal Congénita con deficiencia de la hormona 21-Hidroxilasa variedad perdedora de sal, y fui tratada la mayor parte del tiempo en el Hospital Infantil Federico Gómez, en la Ciudad de México.

La discriminación y el abuso por los que vivido han sido tantos, que es difícil decidir desde dónde empezar.

Cuando recién había nacido, la que sufrió el autoritarismo de los médicos fue mi madre, a ella le negaron el derecho de abrazar a su bebé y llevarlo a su casa con el pretexto de que necesitaban estudiarme.

Una vez que me operaron a los 11 meses, lo pudieron haber dejado así, el clítoris ya había sido cortado, pero los doctores siguieron avanzando en sus métodos y protocolos, la intensa actividad que viví en el hospital de los 9 a los 19 años fue una auténtica pesadilla, primero una vaginoplastia y dos meses de hospitalización, después las molestas dilataciones que consistían en insertar tubos de metal de diferentes calibres en mi recién creada vagina, o bien algún médico o médicos introducían de manera continua y reiterada un dedo, y luego dos, y luego tres, para que de todas formas no funcionara y hubiera que realizar una tercera operación, una ampliación vaginal, recuerdo que en la segunda operación me hicieron un enema porque me dijeron que tomarían tejido de mi intestino para la construcción de mi vagina, finalmente no lo hicieron por suerte para mí, porque ahora estoy consciente que ese procedimiento es muy peligroso y tiene implícitas muchas complicaciones reales a la salud.

En la tercera y última operación mientras estaba hospitalizada se me había tapado la venoclisis y una enfermera en lugar de sacar la aguja y hacer una curación, se concretó a bombear el coágulo de sangre que finalmente se incorporó al torrente sanguíneo por la acción de la fuerza, con mucha sangre, una mano morada y adolorida como por una semana, cuando mi madre quiso hacer una reclamación a los doctores por lo que me hizo la enfermera, entonces fue reprendida e insultada por el médico arrogante, que ni siquiera era uno de mis médicos sino simplemente uno encargado de los niños hospitalizados. También me amenazaban de quitarme las glándulas suprarrenales si no me tomaba la medicina, pero yo siempre la tomaba y nunca se concluyó porque mi menstruación era tan irregular si es que tomaba la medicina.

Ya de adulta la forma en que soy tratada por las personas es de menosprecio, como maestra mis alumnos cuestionaban mi autoridad solo me miraban incansablemente con sus ojos fijamente puestos en mi cara sin acatar mis órdenes, o bien bromas o recados sobre el hirsutismo puestos en el pizarrón, incluso violencia psicológica, una vez estaban cerca de mí murmurando que me iban a bajar los calzones entre varios para ver lo que era, tuve muchas experiencias negativas como maestra de adolescentes por lo que decidí buscar otro camino profesional.

Por otro lado en el ámbito familiar la principal fuente de violencia es de parte de mi hermano, que me mira con fijación y se ríe cuando me ve, cuando está borracho me ataca y me dice que soy un fenómeno, que nunca lograré ser una mujer (y no es quiera tampoco, pero duele que la propia sangre trate de inferiorizar así a uno).

Cuando me decidí a afrontar mi naturaleza ambigua empecé a cubrir mis rasgos femeninos, corte mi cabello y comencé a usar ropa suelta tras de una crisis de identidad, una vez al acudir a la dentista me hizo muchas preguntas sobre mi salud y no supe decir más que la verdad, y al saber que poseo un pseudohermafroditismo, la dentista se rehusaba a atenderme siempre pedía a sus amigos que me atendieran por ella, hizo que pagara un equipo de exploración y me lo quitó para usarlo con otro paciente, después de como cuatro meses de retraso finalmente me atendió, pero tuve que amenazarla con reportarla con la dirección. Por otro lado mis vecinos dejaron de saludarme de manera sistemática, hasta parece que se pusieron de acuerdo, solo por tener cabello corto. Me siento tan cansada del pensamiento binario que quisiera estallar y desaparecer.

No sé si sea por mi cara o mi cuerpo ambiguo o por mi ropa pobre, pero en general siento que la gente tiende a tratarme como alguien inferior, me ignoran, me minimizan, desacreditan la importancia de mis ideas. En general cuando no estoy en mi casa en la compañía de mi madre, siento que esta sociedad me anula, me ha cortado las alas, las ganas de luchar y seguir adelante, mis deseos, mis ambiciones, mi autoconfianza, a veces siento ganas de volver a tomarme los anti-andrógenos, los estrógenos, la prednisona y la dexametasona, para volver a sentir y creer que soy una mujer como cualquier otra y sentir confianza, y poder tener un trabajo, pero sé que las medicinas me han producido descalcificación, además odio menstruar, y entonces tengo que decidir entre disipar cualquier sospecha de androgenización o evitar la descalcificación.

No necesitas ser nadie más, solo sé tú mismx: Una canción y reflexión dedicada a las personas intersexuales. Por Laura Inter

No necesitas ser nadie más, solo sé tú mismx: Una canción y reflexión dedicada a las personas intersexuales

Por Laura Inter

Comparto esta canción porque creo que muchas personas intersexuales se identificarán, al igual que yo lo hice, con muchas cosas que dice. Primero les comparto la canción y la traducción que hice de la letra, y más adelante una reflexión sobre la misma, espero les guste tanto como a mí:

TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL

“No quiero ser” – Gavin DeGraw

No necesito ser otra cosa
Que el hijo de un guardia de prisión
No necesito ser otra cosa
Que el hijo de un especialista
No tengo que ser nadie más
Que el nacimiento de dos almas en una
Parte de saber hacia dónde me dirijo, es saber de dónde vengo

No quiero ser
Cualquier cosa aparte de lo que he estado tratando de ser últimamente
Todo lo que tengo que hacer es pensar en mí y tener paz mental
Estoy cansado de buscar en habitaciones
Preguntándome qué tengo que hacer
O quién se supone que debo ser

No quiero ser nadie más que yo
Estoy rodeado de mentirosos por todas partes
Estoy rodeado de impostores por todas partes
Estoy rodeado de crisis de identidad por todas partes
¿Soy el único que se da cuenta?
No puedo ser el único que lo haya descubierto

No quiero ser
Cualquier cosa aparte de lo que he estado tratando de ser últimamente
Todo lo que tengo que hacer es pensar en mí y tener paz mental
Estoy cansado de buscar en habitaciones
Preguntándome qué tengo que hacer
O quién se supone que debo ser

No quiero ser nada más que yo
¿Puedo tener la atención de todos, por favor?
Si no eres de esta u otra manera, vas a tener que irte
Vengo de la montaña
La corteza de la creación
Todo mi entorno está hecho desde arcilla hasta piedra
Y ahora le digo a todo el mundo

No quiero ser
Cualquier cosa aparte de lo que he estado tratando de ser últimamente
Todo lo que tengo que hacer es pensar en mí y tener paz mental
Estoy cansado de buscar en habitaciones
Preguntándome qué tengo que hacer
O quién se supone que debo ser
No quiero ser nada más que yo
No quiero ser No quiero ser No quiero ser

 ***

REFLEXIÓN

Es prácticamente un hecho que el autor no pensó en nosotrxs, las personas intersexuales, para componerla pero, de cualquier manera, desde hace años ha sido de mis canciones favoritas por su letra y como la vínculo con mi experiencia personal como persona intersexual.

“No tengo que ser nadie más”

Como personas intersexuales, desde que nacemos, pareciera que todo mundo quiere obligarnos a “encajar” en la sociedad, en muchos casos se nos obliga tanto física como psicológicamente a adaptarnos a las expectativas binarias que otros tienen de nuestros cuerpos, la institución médica nos somete a través de brutales cirugías genitales o tratamientos en la infancia, sin nuestro consentimiento informado, todo tendiente a modificar nuestro cuerpo, a que seamos alguien que no somos. Se nos somete también a través de “tratamientos” psicológicos para que nos adaptemos al género asignado, sin saber si en realidad queremos pertenecer a ese género. Muchas veces nuestra familia, amigos(as), pareja, nos orientan a ser alguien que está en sus mentes, no en las nuestras.

“Que el nacimiento de dos almas en una”

La segunda línea dice “dos almas en una”, sabemos que la intersexualidad es un espectro y que no solo incluye a personas que presentan características sexuales físicas típicamente masculinas y femeninas al mismo tiempo. Pero esta frase me recordó algo muy bello que leí sobre como percibían los Nativos Americanos a las personas intersexuales, nos llamaban “dos espíritus”:

Para los indios navajos, la intersexualidad constituye una anomalía, pero esta provoca admiración y respeto. Se considera que el intersexuado ha sido bendecido divinamente y que transmite esa bendición a los demás. Llegan a ser reverenciados.”

“Parte de saber hacia dónde me dirijo, es saber de dónde vengo”

Para entender el presente tenemos que conocer el pasado, y así podremos sentar conscientemente las bases de nuestro futuro.

Para muchas personas intersexuales es complicado conocer nuestro pasado, generalmente es algo que descubrimos por nosotrxs mismxs, muchas veces nadie nos habla de nuestra variación intersexual, ni de los diagnósticos que nos hicieron de pequeñxs, muchas veces no sabemos con certeza si nos hicieron procedimientos quirúrgicos u hormonales para modificar nuestra apariencia, ni en que consistieron estos.

Hana Aoi, persona intersexual mexicana, expresa esto con hermosas palabras en su texto “Historia rota”:

“Es como un abismo sideral, un inmenso vacío en cuya oscuridad y silencio es imposible penetrar. No se ve nada. No se oye nada. Fragmentos de una historia que nunca será posible ya conocer.”

¿Cómo podemos comenzar a sanar si no sabemos quiénes somos realmente? ¿Si en el lenguaje con el que contábamos no existían siquiera palabras para poder describir lo que nos sucedía? Como lo expresa Catherine Graffam en su texto: “El lenguaje es vital”.

En muchas ocasiones, como personas intersexuales, comenzamos a sanar después de que nosotrxs mismxs indagamos en nuestro pasado y nos vamos descubriendo poco a poco, encontrando un lenguaje con el que podamos finalmente hablar de lo que nos sucede.

“No quiero ser
Cualquier cosa aparte de lo que he estado tratando de ser últimamente
Todo lo que tengo que hacer es pensar en mí y tener paz mental
Estoy cansado de buscar en habitaciones
Preguntándome qué tengo que hacer
O quién se supone que debo ser”

Después de toda la presión que sufrimos de parte de los médicos, familia, amigos(as), parejas, y en general de todo nuestro entorno, terminamos en un principio queriendo simplemente encajar en las expectativas ajenas, pero nos damos cuenta que eso nunca será posible, como lo expresa Gina Wilson, persona intersexual:

“Las personas intersexuales son sometidas a todos los tipos de discriminación a las que están sometidas el resto de la comunidad LGBT, a todo tipo de cosas espantosas, que obviamente hacen que siempre te preguntes que es lo que está mal contigo, o te dejan pensando que de alguna manera nunca serás lo suficientemente bueno, que nunca tendrás siquiera la posibilidad de ser lo suficientemente bueno, porque existe algo acerca de ti, algo físicamente acerca de ti, algo con lo que naciste, algo que no puedes cambiar y que no importa cuánto te esfuerces, no importa cuánto te esfuerces en encajar en las expectativas de género, no importa cuánto te esfuerces en ser heterosexual y en encajar en el mundo, simplemente no podrás hacerlo, y las personas se encargarán de hacerte saber que no eres capaz de hacerlo en cada paso que des.

Es una experiencia común para muchas personas intersexuales, que después de toda esta presión social a la que somos sometidxs, acabemos confundidxs acerca de lo que tenemos que hacer para vivir tranquilos o quién se supone que debemos ser. Intentamos encajar porque nos la pasamos pensando solo en lo que los demás esperan de nosotrxs, en lo que los médicos esperan, en lo que nuestra familia espera, en lo que nuestros(as) amigos(as) esperan, en lo que nuestra pareja espera de nosotrxs…. Pero muchas veces no pensamos en nosotrxs mismxs, en lo que realmente queremos para nosotrxs, en quien realmente somos y quien queremos realmente llegar a ser, después de todo vamos a convivir con nosotrxs mismxs todo el tiempo por el resto de nuestra vida, y que mejor que estar con alguien de quien nos sintamos orgullosxs, y en consecuencia tener paz mental.

Muchas veces al voltear la atención hacia nosotrxs mismxs nos damos cuenta que nuestros cuerpos no son el problema, el problema es la ignorancia social generalizada que existe hacia todo lo que se sale de las estrictas normas ilusorias de género. Con el tiempo, entendemos que no tiene nada de malo querernos como somos, que somos hermosxs y dignxs de ser amadxs, y que tenemos que empezar por amarnos a nosotrxs mismxs, así, tal como somos. No tenemos la necesidad de ir por la vida intentando ser algo, simplemente somos, existimos, hay que dejar ir las expectativas ajenas y simplemente ser.

“No quiero ser nadie más que yo
Estoy rodeado de mentirosos por todas partes
Estoy rodeado de impostores por todas partes
Estoy rodeado de crisis de identidad por todas partes
¿Soy el único que se da cuenta?”

Así que simplemente seamos nosotrxs mismxs,

Muchas veces pudimos habernos sentido rodeados de mentirosos, puede ser que nos hayan mentido los médicos para poder someternos a sus “tratamientos” “normalizadores” como bien lo expresa Pidgeon Pagonis en su texto: “9 Mentiras dañinas que los doctores me dijeron mientras crecía siendo intersexual”; o incluso puede ser que nuestros padres nos hayan mentido para “protegernos”, por recomendación de los médicos y/o por ignorancia, como lo expresan muchas personas intersexuales en sus historias:

“Incluso mis padres me mintieron porque los expertos les aseguraron que la verdad me podría traumatizar. Y tenían razón; lo hizo. El ver como otros evitaban hablar acerca de mi “defecto” de nacimiento para evitar su horror, fue lo que me traumatizó. Así que creía la verdad que escuchaba en sus mentiras; creía que mi cuerpo era terrible y algo que debía ocultar.” Eden Atwood

“Me quitaron mis pequeños testículos internos cuando yo tenía ocho años, diciéndome que era una “niñita especial” y que “mis ovarios serían cancerosos cuando fuera adolescente”. Mintieron. La probabilidad de que tuviera cáncer era menos que la de tener cáncer de pecho. Me obligaron a tomar hormonas femeninas desde los 12 años.” Sarah Graham

“De hecho me sentía enojado y ultrajado, porque ellos, obviamente, me mintieron. Había hecho preguntas, todos esos años, acerca de mi cuerpo y mi variación intersexual, y me sentía muy enojado de que me hubieran mentido por todos esos años.” Tony Briffa

Al final estas situaciones, todas estas mentiras y secretos, acaban haciendo que tengamos problemas para confiar en los demás, porque, si ni siquiera podemos confiar ni en nuestros propios padres ¿en quién podríamos confiar? Muchas veces el mundo puede aparecer ante nosotrxs como uno lleno de mentirosos(as) e impostores(as), y solo el conocer la verdad sobre nosotrxs mismxs y enfrentarnos a nuestros padres para conocer las razones por las que nos mintieron puede llegar a ser sanador, muchas veces descubriremos que simplemente tenían miedo, carecían de información y simplemente se dejaron llevar por las recomendaciones médicas creyendo que era lo mejor. Algunas veces costará años recuperar la confianza nuevamente, pero hablar, por lo menos, ya es un comienzo.

“No quiero ser nada más que yo
¿Puedo tener la atención de todos, por favor?
Si no eres de esta u otra manera, vas a tener que irte
Vengo de la montaña
La corteza de la creación
Todo mi entorno está hecho desde arcilla hasta piedra
Y ahora le digo a todo el mundo”

Tenemos que llegar a ser nosotrxs mismxs, nunca es algo positivo dejarse llevar por las expectativas que tienen otros de nosotrxs o de nuestros cuerpos, porque acabaremos deprimidos y agotados de vivir una vida intentando dar gusto a los demás, y además esto es algo que nunca lograremos, es imposible, siempre habrá alguien descontento y que nos critique (y esto va para todxs, sea que tengan una corporalidad intersexual o no).

Tu cuerpo intersexual viene de la naturaleza, de la tierra, por eso es natural, no hay nada malo con el, quiérelo, cuídalo, amalo tal cual es. Tú y tu cuerpo han pasado por mucho juntos, han pasado por experiencias desgarradoras, lo sé, pero sigue en pie, sigue respirando, tu cuerpo es fuerte, es hermoso, es tu único medio para interactuar con el mundo, y el mundo no solo ofrece desdicha y sufrimiento, lo sabes, porque tu cuerpo no solo te ha llevado a recorrer senderos espinosos, también te ha llevado a tener experiencias placenteras, a experimentar la belleza, el amor, la comida, el tacto, la frescura del aire… no necesitas ser nadie más, solo sé tú mismx.

Mensaje de Eva Alcántara por el Día de la Visibilidad Intersexual

*Publicado con autorización de Eva Alcántara

Eva Alcantara.jpgTodo comenzó veinte años atrás en un hospital pediátrico de alta especialidad. Yo utilizaba una bata blanca, estaba a punto de concluir la licenciatura en psicología y realizaba mi servicio social. Era estudiante y quería trabajar con niñas y niños, sentía curiosidad por acercarme al mundo cotidiano del psicólogo en el hospital. Un día observé la sesión entre una psicóloga y un pequeño niño, era un paciente de la clínica de intersexo: —¿Qué es intersexo?, pensé. Era la primera vez que escuchaba el término intersexo, nunca imaginé lo que ese significante representaría en mi vida: como sería tomada por las intensas experiencias que he vivido desde ese entonces.

La intersexualidad me abrió el mundo y derrumbó mis certezas. Eso lo agradezco. Para mí la intersexualidad es un llamado que tomo como propio. He sido afortunada y reconociendo ese lugar intento entender, escuchar, compartir, apoyar. En la última década no he parado de leer, de escribir, de aprender, de compartir. No ha sido fácil, a veces la voz me tiembla aunque las ideas sean firmes, a veces me he equivocado y lo lamento. Pero en otras ocasiones he sentido los pequeños triunfos de una gran batalla, íntima o pública.

Acompaño y me acompaña la intersexualidad. He conocido a personas maravillosas, entre quienes se encuentran grandes amig*s intersex. Con gran admiración, les he visto crecer y alzar la voz para transformar el mundo. Y yo desde mi lugar hago lo propio, lo posible. Durante los últimos doce años he debatido el tema con médicos, en hospitales, con jueces y juezas, con políticos y servidores públicos, con colegas en la academia, con estudiantes, con madres y padres de familia, con periodistas, con psiquiátras, psicólogos y psicoanalistas. Siempre intentando hablar por convicción propia y desde mi propia experiencia, a veces los resultados han sido asombrosos.

Hoy me uno al mensaje de amistad para visibilizar la existencia de la intersexualidad y me uno al reclamo ético de parar las intervenciones quirúrgicas en niños y niñas, y hago un llamado para continuar trabajando en la generación de nuevas formas de atención médica, así como al trabajo que a todas las personas nos toca hacer para generar un mundo en donde todas las existencias sean respetadas. Hoy reconozco lo que representan los derechos humanos para las vidas intersex. El trabajo ha sido duro y persistente, muchos de los avances se deben reconocer a las mismas personas intersex que se han dado a la tarea de aprender a navegar la estructura institucional, no sólo del sistema médico, sino del sistema legal. Aliadas y aliados hemos acompañado a distintos niveles y en diferentes momentos y frentes esta lucha. Hoy debo advertir que el tema de pronto ha cobrado gran interés y en ocasiones se intenta usar la “I” sin primero detenerse para entender de qué se trata. En estos años he combatido iniciativas cercanas a la estupidez, como agregar la casilla hermafrodita en las actas de nacimiento. O demandas injustas que intentan cargar a bebés, niñ*s y adult*s intersex de compromisos ajenos para romper el binario, de la exigencia de que personas intersex se exhiban cual espectáculo circense, de agregar una “I” a la política de las identidades sexuales sin primero darse el tiempo de indagar de qué se trata la experiencia intersexual. La intersexualidad habla del cuerpo, de los crueles mecanismos a partir de los cuales funciona el sexo y el género, no solo de algunas personas, sino de todas, incluidas tú y yo.

Gracias, muchas gracias a quienes me abren un espacio en sus vidas y a quienes han tenido la confianza de acercarse. Gracias a mi querid* amig* Laura Inter, compañer* de gran fuerza y corazón, a Luisa querid* amig* que siempre aparece y da batalla con gran inteligencia y temple, a Mara generosa y brillante con una gran sensibilidad y un camino luminoso, gracias a cada una de las personas intersex y a sus familias que he conocido en México durante estos años, a quienes no puedo nombrar pero siempre están presentes.

Gracias a Mauro Cabral y Paula Machado por estos años de retos compartidos y por continuar siendo grandes maestr*s y amig*s. Gracias a Morgan Carpenter y a Hiker Chiu por su amistad, inteligencia, su cálida sonrisa e incansable labor.

Gracias a Ellen Feder por su decidido apoyo en México en momentos difíciles, su investigación y su escritura indispensable.

A todas las personas, brillantes colegas, que en México han apoyado de una y otra forma nuestro trabajo.

A la CDH DF.

A Brigitte que a la distancia no dejamos escapar.

Estuve trabajando todo el día, pero no me iré a la cama este 26 de octubre sin agradecer que exista el Día de la Visibilidad Intersex.

  • Eva Alcántara

Yo Intersexual. Por Carla Nuñez

Yo Intersexual

Por Carla Nuñez

*Discurso de Carla Nuñez [del blog Yo Intersexual] presentado en la Tercera Jornada Cultural Trans e Intersexual

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Grabado en papel de algodón. Prueba de autor. Carla Nuñez 2016

Yo, soy intersexual, no soy mujer porque no puedo tener hijos, porque me sale barba y bigote, porque no tengo la regla.

No soy hombre porque no tengo testículos ni pene, ni tengo fuerza, ni voz gruesa, y porque tengo senos.

No soy quimera porque una quimera es un ser mitológico que es dos animales a la vez, un sueño, una ilusión, y en verdad les digo  que soy un ser humano.

Tampoco soy hermafrodita porque  ése es un ser ficticio de la literatura griega, producto de la imaginación, y en verdad les digo que yo soy real, no imaginaria.

Ser intersexual es algo diferente, es una condición, un estado, y los estados intersexuales son muchos y en muy diversos grados, tanto que existe un amplio espectro de características físicas que no concuerdan con lo típicamente femenino o masculino, estos estados pueden ser de nacimiento o por variaciones hormonales o diferencias en el funcionamiento particular de cada cuerpo.

Al nacer intersexual se sufre la violencia, violencia médica, violencia de Estado, violencia familiar y auto-violencia, te callan, te castran, te anulan, te esconden, te ignoran, te señalan, te discriminan, te golpean, te niegan y te niegas, pero no es mi culpa, no he pedido nacer así, así es mi cuerpo, mi naturaleza, soy natural, no debo ni quiero sentir vergüenza de lo que soy, solo porqué los demás no puedan concebir, no comprendan, no asimilen mi naturaleza.

Al mirarme ya me odian, me temen, me niegan su tiempo, me niegan su apoyo, desmerezco su respeto y su atención, me niegan, ¡me niegan!, me vuelvo nada y me pregunto ¿acaso nada soy?

Pero aunque me nieguen y me quieran anular, y no encaje con su ideal de hombre ni de mujer, y no sepan más que reír, más que señalar y murmurar, y mirar sin dilucidar.

Vengo a proclamar que yo existo, y que existen más personas como yo, que callan y se esconden, porque el miedo y la ignorancia han vencido; pero ellos y yo no estamos solos, podemos unirnos y ser visibles, y esperar de las personas lo mejor, aunque duela, aunque casi siempre obtenga lo peor, siempre queda la esperanza.

Sin embargo, yo soy diferente, la mayoría de mis amigos con binarios, hombres o mujeres intersexuales todos son, yo soy intergénero, soy andrógina, porque expreso mi género sin atavismos estereotipados de lo femenino y lo masculino, quiero que me miren y se pregunten que soy. ¿Es hombre o es mujer? Quiero derrumbar el esquema binario “hombre-mujer” que rige sus mentes, y que es necesario decodificar, deconstruir y desarticular desde los fundamentos sobre los que se concibe, para comprender mejor todo aquello que va en contra, dígase trans, intersexual, andrógino, gay, lésbico, queer, etc.

Porque el binomio “hombre-mujer”, no son las dos mitades de las que está formada la humanidad. Son dos conceptos, ideales y opuestos, a partir de los cuales, cada individuo expresa su propia identidad de género como símbolos particulares de cada cultura.

Cuestiono también el concepto de “tercer género”, porque los estados intersexuales son muchos y no son todos iguales, aún con el mismo “diagnóstico”, la forma en que cada cuerpo se desarrolla es distinta y muy particular,  comparándolo con los colores, si el femenino es el blanco y el masculino es negro, los estados intersexuales son una amplia gama de grises que tienden hacia uno u otro, o se encuentran justo en medio.

¿Aberración? no soy una aberración, porque  una aberración es una conducta, o el resultado de una conducta anormal y poco natural, pero yo, yo soy un producto más de la naturaleza, no quebranté ninguna norma al nacer, no tengo que sentir vergüenza de mí misma, ser tal cual soy, es a lo que vengo hoy.

Dirijo también mi mensaje a todas aquellas personas que tengan en su familia o conocidos, a una persona intersexual, para decirles esto es algo que está presente para toda la vida, que no pueden simplemente cambiar de tema, que no pueden simplemente mandar operar y hacer de cuenta que el tema no está ahí, que hay que afrontarlo, que la decisión de si operar o no, solo le pertenece a quien posee el cuerpo intersexual, que es su derecho el decidir, que a los médicos les pueden decir NO.

Pero sobre todo quiero pedirles que se informen, que investiguen sobre intersexualidad, que nos acepten, que nos respeten, que tengan en cuenta que también somos personas, que su rechazo duele, y que modificar nuestra naturaleza propia de cada cuerpo para no sufrir de su violencia es algo que vulnera muchos derechos, que como seres humanos capaces, productivos, pensantes, merecemos que nos reconozcan nuestro derecho a existir, que también así como cualquier otra persona, buscamos comprensión, amor, respeto, y nos duele, y nos plantea problemáticas existenciales el rechazo, la burla, la saña con la que se nos trata, simplemente por chocar con su esquema binario, por todo esto, les pido respeto, les pido comprensión y que abran su mente.

Apelo a la capacidad de entender, propia de todo ser humano, para que se abran y se informen, y nos tiendan una mano.

Gracias.

‘Saliendo del closet’ [como persona intersexual]. Por Suz Temko

‘Saliendo del closet’ [como persona intersexual]

Por Suz Temko

Traducción de Laura Inter de ‘Coming Out’ de Suz Temko

Fuente: http://www.xysuz.com/intersex/

A finales de 2014, decidí ‘salir del closet’ con mis amigos y mi red extendida en Facebook, les dije que soy intersexual. A continuación está el mensaje sin editar, exactamente como lo publiqué. En la actualidad, habría escrito varias cosas de manera diferente, pero pensé que podría ser de ayuda el ver como sería exactamente el salir del closet públicamente y en nuestros propios términos. Esto fue, y aún es, lo más liberador y terrorífico que he hecho. Casi vomité. Las reacciones que obtuve fueron, de manera unánime, positivas y de apoyo. Me sentí privilegiada, agradecida, y llena de alegría al estar rodeada de estos amigos de mente abierta y corazones bondadosos. Sin embargo, la verdad es que publicar lo que a continuación comparto, no fue acerca de validación, sino de finalmente darme cuenta de que no necesito la validación de nadie, solo la propia. Es acerca de aceptarte a ti misma, de aceptar todo de ti. Para continuar hablando en clichés, el triunfo de ser abierto sobre tu propio cuerpo, no es recibir validación o aceptación, sino que ya no te importe si te aceptan o no. —– ¡Es suficiente con la autosatisfacción que viene de ello!

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(SELF-FIVE)

Comencé un blog el año pasado llamado ‘Chemo-Sabe’, el cual las personas tuvieron la amabilidad de leer, y ocasionalmente disfrutar. Este blog estaba pensado para hablar con honestidad acerca de todas las cosas, con el objetivo de ayudar a personas que tuvieran cáncer o ‘cancer-adjacente’, como un tipo de catarsis, que se dieran cuenta que no están solos en sus sentimientos y pensamientos, y que todo lo feo y el horror del cáncer es una carga que alguien más a compartido. Esto puede no significar mucho. No era algo significativo o una donación de caridad, pero significaba mucho para mí cuando estaba en medio de una situación así. No era algo por lo que estar avergonzado, y el ser abierto acerca de esto puede ayudar realmente.

De pronto dejé el proyecto, porque me di cuenta que tenía que escribir sobre mi si quería continuar por ese camino. Aquí va todo y nada…

“Si me conoces, me conoces. Espero que al leer esto, no cambie la opinión que tienes de mí. Te pido que mantengas la imagen que tienes de mí en tu mente mientras lees esto, sea esta buena o mala. Estoy arriesgándome al escribir esto, y poniendo mucha confianza en ti.

Tengo Síndrome de Fraiser.

Fenotípicamente soy una mujer. Pero tengo cromosomas típicamente masculinos (XY). Es una condición intersexual, responsable de mi cáncer, de mis riñones malos y de mucha infelicidad.

Si nunca me hubieras conocido, si vieras a un análisis genético de sangre, pensarías que pudiera ser que Susannah en realidad se llame Simón. Aquí no te daré una lección de biología, pero te pido atentamente que no busques esto en Google, ya que abunda la información errónea, eso me causó mucha infelicidad en el pasado, si quieres saber más – simplemente escríbeme. Y para ahorrarnos preguntas incómodas: NO, no tengo, y nunca tuve ‘partes masculinas’ (aunque no es algo que debiera importar).

No soy un Simón o Esteban. Soy una mujer. Simplemente soy yo.

Para mis amigos, los mejores y verdaderos, esto no es una sorpresa. Ya se los había dicho. TODOS ustedes han sido asombrosos. No puedo agradecerles lo suficiente el que me hayan apoyado tanto, a través de llamadas telefónicas y teniendo la madurez de lidiar con conceptos que están más allá de nuestros niveles de madurez.

Puedes estarte preguntando, “¿Por qué me estás diciendo esto? ¿esto es de mi incumbencia? Esto realmente es muy personal. Nadie necesitaba saberlo.” Te lo estoy diciendo porque este año lo decidí, al carajo. Ya no quiero sentirme avergonzada nunca más. Ya no lloraré ni me preguntaré como es que el mundo me trataría si lo supiera. No puedo cambiar lo que soy, pero si puedo intentar cambiar el cómo me siento acerca de mí misma, y TAL VES la manera en que me ven otras personas.

Dios santo. Esto es serio. Vamos a hablar acerca de algo que es de alguna manera genial. Aparentemente, las personas que nacen con lo mismo que yo, tienen una piel más sana, senos más grandes y piernas más largas. Por este motivo, algunas personas se cuestionan si muchas de las modelos y actrices, nacieron con una condición intersexual. Pudiera ser.

PERO, como seguramente supones, no muchas personas se sienten felices de compartir esta clase de información. Esa es su elección, y nunca los culparía por eso. Esto es extraño, considerando que la intersexualidad es tan común como las personas pelirrojas o los gemelos. ¡GEMELOS!

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Ella es Eden Atwood [cantante intersexual], no siento repulsión por ella.

No siento desagrado.

No pienso que ella es una abominación,  como antes creía que la sociedad pensaría eso de mí.

Ella es hermosa. Maravillosa. De alguna manera, después de años de leer historias y testimonios de horror, acerca de corazones rotos, y de inseguridades, y de la soledad que una condición intersexual puede traer consigo, ella se ha deshecho de todo.

Las palabras de Emma Wartson y Lena Dunham, durante una conversación sobre el género, me hicieron sentir más segura de ser quien soy y de si la sociedad me aceptaría.

Algunos de ustedes, cuando he confiado en ustedes, me han preguntado ¿por qué esto representa un ‘gran problema’? Estoy escribiendo esto porque no había suficiente información que me convenciera de que no era un monstruo. Debido a esto he sufrido depresión, un trastorno de la alimentación, y al igual que muchos otros que han sido diagnosticados, consideré el suicidio. ME castigaba a mí misma y me aferraba a un estándar inalcanzable de belleza, que creía que debía alcanzar ya que no era ‘realmente una mujer’. En mis momentos más difíciles, pensaba que era un monstruo de la naturaleza, y que Dios había hecho que me diera cáncer para corregir un error. Pensaba que nadie me iba a querer y que estaría sola por el resto de mi vida. Nadie debería sentirse así.

Me agradan la mayoría de las personas que conozco. Jean-Paul Sartre dijo: “El infierno son las otras personas”, mi abuela decía exactamente lo contrario y también que conforme a eso debía tratar de vivir (incluso cuando quiero empujar/asesinar a algunas personas). Así que aquí estoy, dando este paso y confiando en que las personas tienen una naturaleza bondadosa, buena e inclusiva (a pesar de la evidencia de lo contrario).

Estaba equivocada acerca de mí misma. Alguien me ama. Y mis amigos y familiares continúan amándome.

Escribo esto con la esperanza de continuar probando que estaba equivocada.”

Mi nombre es Ryan, y al igual que Lauren Cooper, también soy intersexual. Por Ryan (InterACT)

Mi nombre es Ryan, y al igual que Lauren Cooper, también soy intersexual.

Por Ryan (InterACT)

Traducción de Laura Inter del artículo “My name is Ryan, and just like Lauren Cooper, I am also intersex” de Ryan (Inter ACT)

Fuente: http://interactadvocates.org/my-name-is-ryan-and-just-like-lauren-cooper-i-am-also-intersex/

Lauren

Recientemente MTV ha hecho algo increíble al agregar a un personaje intersexual a su programa “Faking It!”. En dicho programa, el personaje de Lauren Cooper (interpretado por Bailey De Young) tiene Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo. Esto significa que tiene cromosomas XY, que se ha desarrollado como mujer, y que su cuerpo ya no produce hormonas, así que toma píldoras de estrógenos. Ella también habla acerca de ciertos síntomas como que su cabello y piel no producen “aceite” natural de más, y que no tiene olor corporal, situaciones comunes que muchos experimentan durante la pubertad. Aunque MTV está haciendo un excelente trabajo al retratar a personas intersexuales en los medios de comunicación, es importante tomar en cuenta que existen muchas otras formas en las que las personas pueden ser intersexuales. No todos experimentan ser intersexuales de la misma manera.

Mi nombre es Ryan, y al igual que Lauren Cooper, también soy intersexual. Sin embargo, nuestras historias son bastante diferentes unas de otras. Tengo Sindrome de Insensibilidad a los Andrógenos Parcial, otra forma de la condición que tiene Lauren, y que se manifiesta de una forma muy diferente.

Ryan-interACT-Ni siquiera sabía que era intersexual hasta que tenía 19 años, cuando una serie de niveles hormonales muy extraños y un ultrasonido de mi abdomen bajo, reveló que tenía un útero parcialmente formado y muy pequeño, y ovarios. Y también se me dijo exactamente: “No eres realmente un hombre.”

Esto es muy diferente al caso de Lauren, quien lo descubrió mucho más temprano en su vida, sus testículos internos fueron eliminados y ahora tiene que tomar hormonas. En la serie, Lauren también se siente muy avergonzada de su condición, ni siquiera sus amigos más cercanos (o lacayos…) supieron que ella es intersexual hasta la temporada 2. Aunque yo me sentí muy avergonzado durante aproximadamente un año después de descubrir mi condición, me volví muy comunicativo acerca de mi propia intersexualidad, e incluso quería involucrarme con el activismo intersexual.

Esto también nos lleva a otra gran diferencia, lo descubrí cuando ya estaba en la universidad, y no en la atmosfera intensamente social que es la preparatoria. No estaba preocupado de decirle a las personas de mi universidad, pero si Lauren le dijera a alguien, sus otros miles de compañeros lo descubrirían en cuestión de días. Probablemente yo tampoco hubiera querido ser abierto acerca de mi intersexualidad en la preparatoria.

Aunque Lauren y yo tenemos nuestras diferencias, ambos tenemos momentos de elevado estrés mental debido a nuestras condiciones. Ella está muy avergonzada de su condición, y yo tengo días en los que aún tengo crisis de identidad acerca de mi identidad de género. Sin embargo, nuestras condiciones no son iguales, y tampoco nuestras experiencias. Una cosa que compartimos es que ambos somos intersexuales, y aunque esto presenta desafíos para los dos, ¡esos desafíos son muy diferentes!

¡Faking It de MTV ha hecho historia esta noche ya que es la primera vez que un show de TV tiene un personaje intersexual que es interpretado por una persona intersexual! Lauren está haciendo un documental para su beneficio personal, y se sorprende cuando aparece Raven (interpretada por Amanda Saenz, un miembro de InterACT), quien intenta aprender más acerca de la historia de Lauren como persona intersexual. Raven tiene la impresión de que Lauren quiere ser un portavoz sobre la intersexualidad, debido a lo que les dijo la hermanastra de Lauren, y Lauren le da la espalda porque desde el principio está totalmente en contra de eso.

Raven pregunta a Lauren, “¿Qué significa normal?” Lo que toca una fibra sensible de ella, y hace que se dé cuenta que el que sea incapaz de abrirse acerca de su intersexualidad, puede ser parte de un problema más grande que tiene Lauren con ser ella misma. La parte de Amanda en este episodio de Faking It fue genial, y estoy muy entusiasmado con ella, ya que es ¡el primer personaje intersexual que es interpretado por una persona intersexual!

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¡Estoy tan agradecido de que MTV haya decidido dar a este marginalizado grupo, una representación como esta en los medios masivos de comunicación! Es algo muy positivo para nuestros más jóvenes adolescentes, el descubrir que son intersexuales y tener la posibilidad de ver personas en la TV que experimentan problemas similares. Me hubiera encantado ver a un personaje intersexual en la TV cuando estaba teniendo problemas con mi diagnóstico, y ahora ¡las personas que descubren su identidad como personas intersexuales pueden tener esto!