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Tu hijo(a): intersexualidad para padres. Por OII Australia

Tu hijo(a): intersexualidad para padres

Por OII Australia

Traducción: Laura Inter del artículo ”Your child: intersex for parents” de OII Australia

Fuente: https://oii.org.au/parents/

niño

Esperamos que esta página te sea de ayuda si tienes un nuevo bebé, o si estás planeando embarazarte, o si recientemente descubriste que tu hijo(a) tiene una variación intersexual, algunas veces llamada “Trastorno del Desarrollo Sexual” o “DSD” (por sus siglas en inglés).

La diversidad corporal es natural

Está bien sentir incertidumbre o preocupación por el futuro, estos son sentimientos que todos los padres comparten. Con tu amor y apoyo, tu hijo(a) será tan capaz como cualquiera de crecer y ser feliz, saludable y exitoso(a).

Al igual que cualquier niño(a), los(as) niños(as) intersexuales, pueden crecer e identificarse de maneras inesperadas. Lo que más importa es que ames y aceptes a tu hijo(a).

La diversidad corporal es normal y natural; toda clase de personas viven felices con diferentes tipos de cuerpos y genitales. No recomendamos tomar decisiones basadas en demandas de actuar rápidamente, o para aliviar tu propia ansiedad.

Los tratamientos de “normalización” quirúrgica y hormonal, refuerzan el estigma y la vergüenza, en lugar de abordarlos. Las intervenciones quirúrgicas cosméticas, pueden ser realizadas para solucionar problemas inmediatos en relación a la apariencia, pero no existe evidencia de que tales intervenciones tengan beneficios. Se sabe que tienen consecuencias perjudiciales en la intimidad y función sexual posteriormente en la vida.

Es poco probable que las cirugías creen normalidad física. Las gonadectomias crean la necesidad de un tratamiento hormonal de por vida; las cirugías, en especial las genitales, siempre dañan el tejido nervioso. Más cirugías pueden llegar a ser necesarias cuando el/la niño(a) crezca – este es un riesgo en particular con las cirugías de hipospadias y con las vaginoplastías, pero también puede suceder con otras cirugías genitales.

Creemos que los(as) niños(as) deberían crecer y ser libres de poder tomar sus propias decisiones acerca de los cambios irreversibles a sus cuerpos.

La vergüenza y el secreto crean resultados que no son saludables para tu hijo(a) y para toda tu familia. La honestidad y la apertura, son los mejores regalos que tu familia puede compartir. Si las características de tu hijo(a) son presentadas de una manera sencilla y práctica, entonces tu hijo(a) las entenderá de esta manera.

Anunciando el nacimiento

Frecuentemente, lo primero que las personas pueden preguntar es si tu hijo(a) es un niño o una niña, y esto puede ser aterrador su aún no cuentas con información clara. Está bien posponer el anuncio hasta que estés listo.

Una estrategia que puedes usar es poner a tu hijo(a) un nombre de género neutro – un nombre utilizado tanto para niños como para niñas. Existen muchos nombres geniales de género neutro.

Es posible diferir cualquier pregunta más detallada con una simple declaración como: “nuestro bebé nació a las 6:20 esta mañana”, “damos la bienvenida al nuevo miembro de nuestra familia: [nombre]” y “¡estamos orgullosos de dar la bienvenida a [nombre] a nuestra familia!”

Algunos posibles escenarios podrían implicar el revelar un diagnóstico o una prueba, pero ten en mente que estos pueden “sacar a la luz” la situación de tu hijo(a): “vamos a nombrar a nuestro bebé [nombre], y tiene [diagnóstico]”, “mi hijo(a) está saludable y tiene una variación intersexual”, o “mi bebé está saludable y feliz, pero necesitamos descubrir más para poder decidir con que sexo le criaremos”.

Es posible descubrir el sexo de crianza que sea más viable, basándonos en consejos cuando tu hijo(a) aun es un bebé. En este escenario no es necesario revelar más información personal, a menos que el sexo asignado cambie.

Más acerca de este video en Naciones Unidas por la Visibilidad Intersex

Eligiendo un sexo

En la sociedad en la que vivimos, lo apropiado es asignar a tu hijo(a) como hombre o como mujer. Elige el que parezca ser más predominante, basándote en la información disponible. La asignación de sexo en realidad no requiere tratamiento quirúrgico u hormonal.

Reconoce que, como cualquier niño(a), esta asignación podría cambiar en el futuro. Más importante aún, no te sientas presionado a tomar decisiones rápidamente. Reúne información, contacta con organizaciones de apoyo dirigidas por personas intersexuales.

Adolescencia

La pubertad significa que los cuerpos cambian, y los diagnósticos de una variación intersexual pueden suceder en la pubertad o durante la adolescencia. Los mismos problemas que surgen con las cirugías genitales infantiles, también pueden pasar con las intervenciones médicas durante la adolescencia. Esto puede incluir intervenciones basadas en la presunta identidad de género. Las investigaciones publicadas en 2016, han mostrado altas tasas de abandono escolar debido, en parte, al impacto de las intervenciones médicas durante la pubertad.

Creemos que las intervenciones quirúrgicas y hormonales necesitan contar con evidencia, y ser justificadas cuidadosamente, basadas en los intereses a largo plazo del receptor. Los(as) adolescentes necesitan estar completamente involucrados en la toma de decisiones, y tener acceso a grupos de apoyo de personas con variaciones intersexuales, para permitirles una buena toma de decisiones.

Mi hijo(a) tuvo cirugía, pero…

Es común que los padres nos busquen cuando algo inesperado sucede: la cirugía no funcionó como se esperaba, o tu hijo(a) creció y adoptó una identidad de género diferente a la que originalmente se esperaba.

Sabemos que puede ser difícil tomar decisiones, y puede haber mucha presión para actuar rápidamente, sin buena información sobre las consecuencias a largo plazo. El apoyo que ofrecemos [las organizaciones intersexuales] es restringido, porque dependemos de voluntarios, pero estamos felices de hacer todo lo posible para ayudar – sin juzgar – sin importar la historia de tu hijo(a).

¿Qué tipos de diagnósticos existen?

Existen muchos tipos diferentes de cuerpos intersexuales y características sexuales. Nos hemos encontrado con niños(as) y adultos con: cromosomas XXY o Síndrome de Klinefelter, síndrome de insensibilidad a los andróginos (SIA), deficiencia de 5 alfa reductasa, mosaicismo, hipospadias, síndrome de Turner (X0), síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser (MRKH), micro-pene, genitales ambiguos, hiperplasia suprarrenal congénita (HSC), clitoromegalia, hiperandrogenismo, y muchos más.

Compartimos en común algunas experiencias de crecer con cuerpos que no encajan en las normas estereotípicas para las mujeres o para los hombres, y también tenemos muchas diferencias entre nosotros(as). Tenemos muchas formas diferentes de entender nuestros cuerpos, nuestros sexos y géneros; podemos preferir muchas palabras diferentes para describir nuestras características sexuales, y eso está bien.

Algunas veces podemos tener necesidades específicas asociadas a un diagnóstico. La HSC pudiera necesitar atención médica inmediata para controlar cuestiones adrenales. El síndrome de Klinefelter y de Turner pueden estar asociados a cuestiones específicas del desarrollo, que pueden necesitar apoyo. Algunas veces, estas situaciones pueden ser abrumadoras, y en otras ocasiones pueden parecer exageradas. Algunas personas pueden pasar toda una vida son ser diagnosticadas. El contacto con otras personas con diagnósticos similares puede hacer una gran diferencia.

El futuro

Las personas intersexuales llevan vidas felices y satisfactorias, y son activas en todos los ámbitos de la vida. Existimos, y también nuestras familias.

Nuestra sociedad está cambiando, está aceptando más las diferentes formas de ser hombre o mujer, y está aceptando más a las personas que nos entendemos a nosotros(as) mismos(as) de maneras diferentes. Existen desafíos para todos(as) nosotros(as), pero el futuro parece prometedor.

Recursos

Naciones Unidas por la Visibilidad Intersex

La historia del bebé M por Minna Burges

Carta a los padres de niñas* con Hiperplasia Suprarrenal Congénita y “genitales ambiguos” por Brújula Intersexual

CARTA DE UNA MADRE DE UNA PERSONA INTERSEXUAL CON HSC (Hiperplasia Suprarrenal Congénita) por Brújula Intersexual

Primum non nocere (o sobre lo irreversible)

Documental: La ciencia del género – Intersexuales 2012

Documental: Mi aventura Intersexual (Orchids: My intersex Adventure) 2010

Libro: El Chico de Oro de Abigail Tarttelin

Historia de “Ale”, persona intersexual (HSC) de Chile [CIDH]

Historia de “Ale”, persona intersexual de Chile [CIDH]

*Intervención completa de “Ale”, persona intersexual de Chile, en la audiencia pública sobre la “Situación de Derechos humanos de las personas Intersex en las Américas” ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 161 periodo de sesiones, 20 de marzo de 2017. [Ver video completo de la audiencia]

CIDH 161 2017

Buenos días Señoras y Señores de la Comisión,

En primer lugar, quisiera agradecer por convocar esta audiencia y por darme la oportunidad de participar en ella.

Mi nombre es Ale y soy un hombre intersex chileno. Esta es la primera vez que una persona intersex  de Chile  entrega su testimonio personalmente ante un organismo tan importante como éste.

En la actualidad tengo 39  años, sin embargo descubrí quien era a los 35. Toda mi vida viví forzado en una identidad que no me correspondía, pues los médicos le ordenaron a mi madre que  me ocultara la verdad para no poner en riesgo los tratamientos a los que fui sometido durante toda mi vida, por lo que nunca tuve acceso a mi ficha médica.

Cuando nací, los médicos determinaron que mis genitales debían ser modificados porque no encajaban con lo que la medicina define como normal para un hombre o mujer. A los 2 meses de vida los médicos decidieron  remover mi falo por considerarlo muy pequeño, lo que dió inicio a un largo proceso de feminización forzada, que puedo resumir con 2 palabras: violación  y tortura.

A los 9 años me realizaron una segunda cirugía, que consistió en crear una neovagina cuyo único propósito era crear un conducto que pudiera ser penetrado. Y para asegurar que dicho conducto no se cerrara se recurrió a la constante introducción de dilatadores. Cuando no estaba en el hospital, era mi madre quién tenía la obligación de llevar a cabo esta denominada terapia, con las consecuencias sobre la relación madre-hijo que ustedes pueden imaginar.

No tengo palabras describir la humillación que tenía que vivir día tras día, me sentía vejado, violado, triste y lleno de dolor. Mi madre era la principal testigo de estos sentimientos.

A los 11 años tuvo lugar la última y más dolorosa intervención, que consistió en reconstruir  un conducto para orinar, no porque yo no tuviera uno, sino porque los médicos querían estar seguros de que la niña que estaban creando orinara sentada. Esta intervención terminó de destrozar mi vida, es imposible describir los dolores que sufrí y lo más terrible es que ninguna de las intervenciones anteriores era necesaria para proteger mi salud o mi vida; solo se trataba de cirugías cosméticas para hacer que mi cuerpo y futuros comportamientos encajaran con los estándares médicos que definen la normalidad. Numerosos esfuerzos para borrar toda huella de mi diversidad corporal.

Esta seguidilla de tratamientos me hizo esclavo de largas temporadas hospitalizado debido a constantes descompensaciones, infecciones y hemorragias. Esto, a su vez, me privó del derecho a la educación y a desarrollarme como persona.

Sin lugar a dudas esta situación no me afecto solo a mí, sino también a mi familia y especialmente a mi madre, quien hasta el día de hoy no logra sobreponerse a sentimientos de culpabilidad y depresión por no haber tenido las herramientas para protegerme.

-o-

Las personas intersex en Chile viven en una invisibilidad absoluta y no existe ningún instrumento legal que les reconozca y que proteja su diversidad corporal o características sexuales. El Ministerio de Salud no posee cifras oficiales y/o públicas respecto del número de nacimientos intersex en Chile, ni tampoco un protocolo nacional vigente que garantice la protección de la integridad corporal de niños y niñas intersex, siendo especialmente preocupante la situación de los recién nacidos pues aún persiste la idea de urgencia en torno a estos casos, la que no siempre dice relación con motivos de salud sino más bien con razones psicosociales como el temor de los padres o la discriminación social. No se cuenta con un registro histórico que permita saber cuántas personas han sido víctimas de intervenciones médicamente innecesarias y sin un consentimiento efectivamente informado, ni cuál ha sido su evolución en el tiempo. Si bien, la Circular 18 es un buen punto de partida con el propósito de visibilizar esta realidad y resguardar a estas personas, no existe un plan de capacitación en derechos humanos en los servicios de salud del país que permita a los profesionales de esta área comprender los alcances de este instrumento y su gran importancia.

A fines de 2015 el Ministerio de Salud constituyó una mesa con el propósito de crear un protocolo que asegurase el respeto a los derechos humanos de las personas intersex, especialmente niños, niñas y adolescentes. Dicha mesa está compuesta casi exclusivamente por médicos, uno de los cuales es el Doctor Francisco Ossandón, quién me torturó y mutiló cuando era pequeño y que sigue trabajando con total impunidad. Sólo hay un miembro que viene de los derechos humanos, el Señor Camilo Godoy –consultor en DDHH e intesexualidad-, quién voluntariamente desde 2014 ha puesto a disposición de dicho Ministerio numerosos informes para facilitar su trabajo y –a petición de la propia Ministra de Salud- ha hecho reiteradas capacitaciones a funcionarios de ese Ministerio, sin embargo, su voz no ha sido tomada en cuenta. En este tema, el Ministerio de Salud de Chile está totalmente controlado por la comunidad médica y no por el Gobierno de Chile.

Es por estos motivos que quisiéramos solicitar a la CIDH, que inste al Estado de Chile a adoptar medidas urgentes para asegurar el cumplimiento de la Circular 18.

Es imperioso que la recientemente creada Subsecretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos tome las riendas de este tema, incluya a las personas intersex en el Plan Nacional de Derechos Humanos que está en elaboración y que paralelamente se incluya la situación de las personas intersex en sus planes de capacitación, con especial énfasis en los sectores de salud, justicia y educación.

Todas nuestras esperanzas están depositadas en la Subsecretaría de Derechos Humanos pues parece ser el único organismo de Gobierno donde pudiera haber la voluntad política para promover y proteger los derechos humanos de las personas intersex en Chile.

Señoras y señores de la Comisión,

La CIDH tiene a su disposición un completo artículo sobre la situación de las personas intersex en Chile, publicado en el Informe Anual de Derechos Humanos del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, a fines de 2016.

En las próximas semanas pondremos también a disposición de la Comisión, una actualización de dicho artículo, con la exposición de más historias de personas intersex, y una completa investigación sobre la temática intersex en Chile y el mundo.

Muchas gracias.

Documental: Hiperplasia Suprarrenal Congénita – Los bebés intersexuales y los genitales ambiguos.

Hiperplasia Suprarrenal Congénita: Los bebés intersexuales y los genitales ambiguos.

Fragmento del documental “Identidad de género: ni rosa ni azul” de National Geographic

Yo intersexual: Mis experiencias de discriminación. Por Carla Nuñez

Yo intersexual: Mis experiencias de discriminación

Por Carla Nuñez (del blog Yo intersexual)

**Texto presentado por Carla Nuñez como parte de la capacitación sobre “Intersexualidad” impartida por Brújula Intersexual al personal de Conapred.

discriminacion

Mi nombre es Carla, escribo un blog sobre mis introspecciones como intersexual llamado “Yo intersexual”, y he participado en el blog Brújula Intersexual con mi historia y algunas reflexiones. El tipo de intersexualidad que tengo es definida médicamente  como Hiperplasia Suprarrenal Congénita con deficiencia de la hormona 21-Hidroxilasa variedad perdedora de sal, y fui tratada la mayor parte del tiempo en el Hospital Infantil Federico Gómez, en la Ciudad de México.

La discriminación y el abuso por los que vivido han sido tantos, que es difícil decidir desde dónde empezar.

Cuando recién había nacido, la que sufrió el autoritarismo de los médicos fue mi madre, a ella le negaron el derecho de abrazar a su bebé y llevarlo a su casa con el pretexto de que necesitaban estudiarme.

Una vez que me operaron a los 11 meses, lo pudieron haber dejado así, el clítoris ya había sido cortado, pero los doctores siguieron avanzando en sus métodos y protocolos, la intensa actividad que viví en el hospital de los 9 a los 19 años fue una auténtica pesadilla, primero una vaginoplastia y dos meses de hospitalización, después las molestas dilataciones que consistían en insertar tubos de metal de diferentes calibres en mi recién creada vagina, o bien algún médico o médicos introducían de manera continua y reiterada un dedo, y luego dos, y luego tres, para que de todas formas no funcionara y hubiera que realizar una tercera operación, una ampliación vaginal, recuerdo que en la segunda operación me hicieron un enema porque me dijeron que tomarían tejido de mi intestino para la construcción de mi vagina, finalmente no lo hicieron por suerte para mí, porque ahora estoy consciente que ese procedimiento es muy peligroso y tiene implícitas muchas complicaciones reales a la salud.

En la tercera y última operación mientras estaba hospitalizada se me había tapado la venoclisis y una enfermera en lugar de sacar la aguja y hacer una curación, se concretó a bombear el coágulo de sangre que finalmente se incorporó al torrente sanguíneo por la acción de la fuerza, con mucha sangre, una mano morada y adolorida como por una semana, cuando mi madre quiso hacer una reclamación a los doctores por lo que me hizo la enfermera, entonces fue reprendida e insultada por el médico arrogante, que ni siquiera era uno de mis médicos sino simplemente uno encargado de los niños hospitalizados. También me amenazaban de quitarme las glándulas suprarrenales si no me tomaba la medicina, pero yo siempre la tomaba y nunca se concluyó porque mi menstruación era tan irregular si es que tomaba la medicina.

Ya de adulta la forma en que soy tratada por las personas es de menosprecio, como maestra mis alumnos cuestionaban mi autoridad solo me miraban incansablemente con sus ojos fijamente puestos en mi cara sin acatar mis órdenes, o bien bromas o recados sobre el hirsutismo puestos en el pizarrón, incluso violencia psicológica, una vez estaban cerca de mí murmurando que me iban a bajar los calzones entre varios para ver lo que era, tuve muchas experiencias negativas como maestra de adolescentes por lo que decidí buscar otro camino profesional.

Por otro lado en el ámbito familiar la principal fuente de violencia es de parte de mi hermano, que me mira con fijación y se ríe cuando me ve, cuando está borracho me ataca y me dice que soy un fenómeno, que nunca lograré ser una mujer (y no es quiera tampoco, pero duele que la propia sangre trate de inferiorizar así a uno).

Cuando me decidí a afrontar mi naturaleza ambigua empecé a cubrir mis rasgos femeninos, corte mi cabello y comencé a usar ropa suelta tras de una crisis de identidad, una vez al acudir a la dentista me hizo muchas preguntas sobre mi salud y no supe decir más que la verdad, y al saber que poseo un pseudohermafroditismo, la dentista se rehusaba a atenderme siempre pedía a sus amigos que me atendieran por ella, hizo que pagara un equipo de exploración y me lo quitó para usarlo con otro paciente, después de como cuatro meses de retraso finalmente me atendió, pero tuve que amenazarla con reportarla con la dirección. Por otro lado mis vecinos dejaron de saludarme de manera sistemática, hasta parece que se pusieron de acuerdo, solo por tener cabello corto. Me siento tan cansada del pensamiento binario que quisiera estallar y desaparecer.

No sé si sea por mi cara o mi cuerpo ambiguo o por mi ropa pobre, pero en general siento que la gente tiende a tratarme como alguien inferior, me ignoran, me minimizan, desacreditan la importancia de mis ideas. En general cuando no estoy en mi casa en la compañía de mi madre, siento que esta sociedad me anula, me ha cortado las alas, las ganas de luchar y seguir adelante, mis deseos, mis ambiciones, mi autoconfianza, a veces siento ganas de volver a tomarme los anti-andrógenos, los estrógenos, la prednisona y la dexametasona, para volver a sentir y creer que soy una mujer como cualquier otra y sentir confianza, y poder tener un trabajo, pero sé que las medicinas me han producido descalcificación, además odio menstruar, y entonces tengo que decidir entre disipar cualquier sospecha de androgenización o evitar la descalcificación.

Carta a los padres de niñas* con Hiperplasia Suprarrenal Congénita y genitales ambiguos. Por Laura Inter

Carta a los padres de niñas* con Hiperplasia Suprarrenal Congénita y genitales ambiguos

Por Laura Inter

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madre-hija

Es común que los médicos digan a los padres y a las madres de niñas con Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC) y cromosomas XX que sus hijas nacieron con una “malformación genital”, que nacieron con genitales ambiguos que deben ser corregidos o de lo contrario sufrirán infecciones, dolores u otros problemas relacionados con el flujo menstrual, además les dicen que por tener un cuerpo diferente sufrirán rechazo en la escuela y otros problemas sociales.

Yo tengo un cuerpo como ese que les describen los médicos y lo primero que quiero decir es que los genitales ambiguos no son una malformación. Sus hijas simplemente nacieron con rasgos intersexuales, son mujeres con cuerpos distintos que varían del promedio, pero NO son, NO somos mujeres malformadas.

No es una malformación porque las formas genitales dependen de la testosterona durante la gestación, todos los fetos sean XX o XY en algún momento de la gestación tienen las mismas formas genitales. Cuando un feto es expuesto a niveles “bajos” de testosterona se queda con formas genitales típicamente femeninos; en cambio, si el feto es expuesto a niveles “altos” de testosterona sus genitales irán tomando —por decirlo de alguna manera— apariencia masculina. Cuando en este proceso se quedan en un estado intermedio, los médicos dicen que los bebés nacen con genitales ambiguos. Como pueden ver nada se ha formando mal, no es una malformación porque es parte de un proceso natural que depende de los niveles de testosterona, simplemente eso.

Ahora, no se conoce si TODAS las personas que nacen con genitales ambiguos van a tener —en algún momento de sus vidas­— problemas de salud relacionados con sus genitales; lo que sí puedo asegurar es que en México, y en otros lugares de Latinoamérica, conozco a muchas personas con genitales ambiguos no intervenidos quirúrgicamente, que son adultas y están sanas, que no han  tenido problemas de salud relacionados con sus genitales, ni dolores, ni problemas con el flujo menstrual, ni infecciones. Entre esas personas estoy yo.

Claro, no les puedo asegurar que todas las personas que nacen con genitales ambiguos estarán sanas de sus genitales durante toda su vida, al igual que tampoco puedo asegurar que las personas con genitales típicamente femeninos o masculinos también estén sanas de sus genitales durante todas sus vidas. Tampoco los médicos les pueden asegurar que todas las personas sometidas a cirugía genital estan sanas de sus genitales, de hecho la evidencia tiende a señalar lo contrario; conozco a muchas personas que fueron sometidas a cirugías genitales, en particular a clitoridectomias y vaginoplastias, que tienen muchos problemas de salud debido a esto. Es difícil concluir algo definitivo pues desafortunadamente no hay estudios de seguimiento en personas adultas que nacieron con genitales ambiguos, así que los médicos no les pueden asegurar el resultado que a largo plazo tendrá su intervención.

No creo que sea adecuado que se intervenga el cuerpo sano de un bebé. Obviamente si se presentan problemas en los genitales, sean típicamente femeninos, típicamente masculinos o ambiguos, entonces es recomendable la intervención médica dirigida a reestablecer el estado de salud, pero no es algo coherente intervenir sólo por adecuar la apariencia de unos genitales  que están completamente sanos.

Las cirugías no sólo pueden causar daño psicológico, también tienen repercusiones físicas. Una reducción del clitoris puede dejar sin sensibilidad a tu pequeña o reducir significativamente su sensibilidad. Una vaginoplastia no es cualquier cosa, es un procedimiento mayor en el cuerpo de una pequeña niña; además, después de la vaginoplastia a ella le tendrán que realizar dilataciones, esto quiere decir que se tendrán que introducir dilatadores en el orificio que le crearon, los introducirá el doctor, una enfermera o puede ser que hasta te propongan que tú lo hagas, he conocido a personas a quienes esto le provocó un daño psicológico similar al de una violación.

A diferencia de los doctores que tratan a tu pequeña, para mí tu pequeña tiene un cuerpo perfecto. Sí el problema es el rechazo social, pues ¿no te parece más sensato generar acciones para hacer de esta sociedad una más tolerante en lugar de modificar irreversiblemente el cuerpecito de tu pequeña? Además puedes educar a tu hija para que acepte su cuerpo tal cual es, no a que cada que la sociedad le critique su físico corra con un cirujano. Si ella quiere operarse que ella lo decida cuando sea mayor, informándose primero, valorando las posibles consecuencias. En los grupos de apoyo para familiares y personas con HSC, con tristeza he encontrado que muchos padres quieren realizar cirugías a sus pequeñas para evitar críticas de parte de sus familiares o, incluso, de parte del personal de la guardería, pero ten en cuenta que la gente siempre criticara todo y no le puedes estar dando gusto a nadie, y menos a través de cirujanos y en un pequeño bebé que está a tu cuidado. Una cirugía no resolverá ningún problema, ni hará de tu pequeña alguien “normal”, sencillamente porque tu hija no tiene nada anormal en ella, es perfecta como es, hermosa, quiérela tal cual es y enséñale a aceptarse y quererse como es, porque no hay nada malo con su cuerpo. Estas cirugías no son médicamente necesarias, son “cosméticas”, y así lo pongo entre comillas, porque el cuerpo de tu hija ya es cosmético como esta, es hermoso, no le falta ni sobra nada.

Además no sabes que identidad de género tendrá cuando sea mayor, eso es algo que no puede conocerse con anticipación en ningún ser humano. Tu hija puede sentirse mujer, pero también conozco personas con HSC y cromosomas XX que se sienten niños (aproximadamente un 20 o 30 por ciento, según lo que he podido observar), las hayan operado o no. Tampoco puedes anticipar  que preferencia sexual va a tener, puede que sea homosexual, bisexual o heterosexual. También he encontrado que muchos padres comentan que realizan estos procedimientos en sus pequeñas para que sean capaces de conseguir una pareja en el futuro, para evitarles rechazo de sus posibles parejas, pero, independientemente de la preferencia sexual que vaya a tener tú hija, la persona con quien esté, la tiene que querer tal cual es, y si no, ¿para qué quiere a una persona prejuiciosa y machista a su lado? ¿para qué quiere a alguien que solo la amará si modifica su cuerpo a través de una cirugía? La cirugía es irreversible y solo a tu hija pertenece la decisión de modificar su cuerpo si así lo desea, con pleno conocimiento de las consecuencias que puedan tener estos procedimientos.

Sé, por los testimonios que he escuchado de algunas personas con HSC, que las cirugías pueden causar diversas consecuencias negativas como: problemas en la micción, insensibilidad, cicatrices, dolor al tener relaciones sexuales (coito), problemas con el flujo menstrual, algunas personas sufren trauma psicológico debido a las frecuentes revisiones genitales (a veces le llaman a varios médicos para que vean el cuerpecito desnudo de tu pequeña, y esto es algo que, generalmente, sucede durante muchos años), y pueden sufrir otros traumas debido a las dilataciones vaginales que le realizarán los médicos, enfermeras o tú. Además de los riesgos obvios que toda persona corre al verse expuesta a la anestesia y las cirugías en general.

Siempre lo más sensato es enseñar a tu hija a quererse tal cual es y esperar a que ella de mayor tome las decisiones que ella crea pertinentes sobre su propio cuerpo, porque es SU cuerpo, NO es TUYO ni de los médicos, y mientras su salud no corra riesgo no le tienen porque modificar irreversiblemente nada.

Yo tengo un cuerpo como el de tu hija, con genitales ambiguos (clítoris más grande de lo que los médicos arbitrariamente consideran “normal” y un conducto urogenital –la vagina y la uretra desembocan en el mismo conducto-), a pesar de lo que dicen los médicos, no tengo ningún problema de salud relacionado a mis genitales, no tengo dolores, ni infecciones recurrentes, ni problemas relacionados al flujo menstrual, y disfruto de la sexualidad sin problemas, recuerda que no todo en la sexualidad es penetración se puede disfrutar de muchas maneras. Tampoco tengo problemas sociales por tener genitales diferentes porque, afortunadamente, no vamos desnudos por la vida. Tengo 33 años y me siento feliz con quien soy y con el cuerpo que tengo. Si en algún momento tuve problemas fue por el humillante trato que me dieron los doctores, su lenguaje denigrante para referirse a mi cuerpo y la ignorancia de mis padres.

Recuerda que una cosa es el tratamiento para la HSC, y otra cosa es que tu hija tenga diferencias genitales, el tratamiento para la HSC es importante, es importante que tome sus medicamentos si así lo necesita para estar saludable, pero los genitales diferentes, en la gran mayoría de los casos, no implican problemas de salud.

A grandes rasgos la HSC se da cuando las glándulas suprarrenales producen menos cortisol del que el cuerpo necesita, por eso es que los médicos recetan cortisol (la forma de cortisol que a mí me recetaron era Meticorten), la dosis varía de persona a persona, algunos necesitan dosis pequeñas, otros más altas, algunos solo lo toman durante una parte de su vida, otros durante toda su vida, y he conocido algunas personas con HSC que nunca tomaron cortisol en toda su vida y están saludables, así que depende de la persona y del tipo de HSC que tenga (perdedora de sal o no perdedora de sal, y aun dentro de estas dos la influencia que puede tener en la salud varía de persona a persona). Es importante mencionar que se tiene que tener cuidado con las dosis de cortisol que se administran, ya que he encontrado que muchas veces el médico receta una dosis alta de cortisol para la persona, lo que le puede ocasionar Síndrome de Cushing (que es cuando el cuerpo se ve expuesto a más cortisol del que necesita). El médico siempre tiene que empezar con la dosis mínima de cortisol, y si no es suficiente ir aumentando la dosis, esto para evitar ese síndrome a sus hijas. El Síndrome de Cushing no es propio de la HSC, y generalmente da por mal manejo médico o por una mala administración de las dosis de cortisol.

Como conclusión, quiero decirles que las niñas con HSC no necesitan cirugías, necesitan padres amorosos, necesitan apoyo e información, necesitan padres que no se avergüencen de sus cuerpos y que las amen y las enseñen a amarse como son. Necesitan conocer y reunirse con personas que cuentan con cuerpos similares, con personas que pasan por lo mismo.

Si deseas ayuda psicológica puedo apoyarte, puedo escucharte, puedo ponerte en contacto con personas y reales profesionales que puedan ayudarte, que traten con respeto a tu pequeña y que no tengan que estarla examinando y tocando, antes de tomar una decisión tan importante, date la oportunidad de ponerte en contacto con nosotros, la puerta sigue abierta, para ti y para todos los padres que estén dispuestos a ofrecer a sus pequeñas una oportunidad de amarse como son.

Quien así lo desee, puede ponerse en contacto conmigo a través del correo electrónico: intersexualmexico@gmail.com

Recuerda que no estás sola. Y tu pequeña tampoco lo estará.

*Para efectos de esta carta utilicé la palabra “niñas” para referirme a las personas con HSC y cromosomas XX, esto simplemente para facilitar la lectura a los padres, pero consciente del hecho de que no todas estas personas se identifican con el género femenino.

Así se siente descubrir que eres intersexual cuando eres adolescente. Entrevistas por Kristina Marusic de MTV

Así se siente descubrir que eres intersexual cuando eres adolescente

Entrevistas por Kristina Marusic de MTV

Fecha de publicación: 26 de octubre de 2015

Traducción de Laura Inter del artículo “This Is What It’s Like To Discover You’re Intersex As A Teen” por Kristina Marusic

Fuente: http://www.mtv.com/news/2356853/discover-intersex-teen-awareness-day/

Dos personas intersexuales de veintitantos años, compartieron sus historias con MTV News en honor del Día de la Visibilidad Intersexual.

El año pasado cuando Lauren, el personaje favorito de todos de la chica-mandona-rubia-mala de la serie de televisión “Faking It” de MTV, reveló que era intersexual, muchas personas se sintieron confundidas. Afortunadamente, Bailey De Young, la actriz que interpreta a Lauren, se asoció con la increíble Emily Quinn – que es intersexual, y fue consultada sobre al personaje de Lauren para el show- para dejar las cosas claras en un video.

“Nacer con una condición intersexual es casi tan común como nacer pelirrojo,” Quinn reveló en el video. Ambas pasaron a explicar otros hechos acerca de ser intersexual – como que existen más de 30 variaciones intersexuales diferentes (la “intersexualidad” es un término paraguas), que algunas veces los doctores pueden decir que alguien es intersexual y otras no pueden, y que las personas pueden descubrir que tienen una variación intersexual a cualquier edad.

Hoy (26 de octubre) es el Día de la Visibilidad Intersexual, y para celebrarlo, MTV News contactó con Axel Keating de 22 años y Ali von Klan de 26 años, dos fabulosos activistas intersexuales, quienes descubrieron que eran intersexuales cuando eran adolescentes. Ahora, ambos están orgullosos de trabajar con Inter/Act, una organización dirigida por jóvenes intersexuales. Estas son sus historias.4

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El sexo no es binario. Existe como un espectro de muchos tipos diferentes de cuerpos y características sexuales. Axel Keating

MTV: ¿Cuándo te enteraste que eras intersexual?

Keating: Descubrí que soy intersexual a los 19 años de edad, lo cual es un poco más tarde de cuando la mayoría de las personas descubren que son intersexuales.

También me identifico como trans, así que me estaba realizando exámenes de sangre para poder comenzar con la terapia hormonal. Uno de los descubrimientos fue que mis niveles hormonales no estaban en el rango de los de una “mujer” típica. Siguieron haciendo más pruebas y les tomó cerca de dos años darse cuenta que tengo Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC). La HSC influye en la manera en que la glándula adrenal crea cortisol, lo que puede ser potencialmente mortal en algunas formas de HSC, si esta no es monitoreada, y puede influir en el tamaño y apariencia de los genitales. Me dijeron de que se trataba y que significaba esto en relación a mi cuerpo y mis hormonas.

Fui con algunos ginecólogos y eventualmente descubrí que, probablemente, había sufrido algún procedimiento médico contra mis genitales cuando era unx niñx, sin mi consentimiento.

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En ese momento, en la adolescencia, me sentía muy confundida por esta información. Me sentía sola. Ali Von Klan

Von Klan: No vi a ningún médico en relación a mi diferencia en el desarrollo sexual, hasta que tenía 16 años, cuando la razón principal para ir al doctor era la ausencia de un periodo menstrual. Tenía algunas de las características sexuales secundarias de un cuerpo típicamente femenino. Tenía vello corporal y acné. Pero casi no se había desarrollado tejido mamario. También era muy atlética… así que me miraba al espejo y no veía una forma muy femenina, y todo esto combinado hizo que sintiera mucha ansiedad acerca de lo que el doctor diría cuando fuera a verlo.

Me hicieron una prueba de sangre y una resonancia magnética de mi región pélvica. Y luego, una semana después, mi padre recibió una desconcertante llamada telefónica. Un doctor o una enfermera hablaron con él por teléfono, y el recuerda que le dijeron que debería haber algo mal con los resultados, ya que revelaban que yo era cromosómicamente masculino.

Fui a una segunda cita con un endocrinólogo, donde se me dijo la verdad acerca de mi cuerpo – descubrí que tenía el Síndrome de Swyer. Descubrí que tenía cromosomas XY, y que aunque mi cuerpo se desarrolló fenotípicamente femenino – tenía un útero, trompas de Falopio, canal vaginal, y vulva – no había desarrollado ovarios, así que no podía desarrollar óvulos.

Lo que esta cita realmente me hizo sentir, como alguien de 16 años de edad, fue realmente molesta, pensaba que nunca iba a tener un periodo menstrual y nunca podría ser capaz de tener hijos – lo que al final resultó no ser verdad, ya que con la modulación hormonal puedo menstruar, y, potencialmente, podría tener un hijo algún día – pero en ese entonces, sentía mucho dolor y tristeza, debido a esa falta de feminidad típica.

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Honestamente, tenía miedo de la palabra intersexual. Tenía miedo de lo que significaría el decirle a alguien que yo era intersexual. Ali von Klan / Interface Project

MTV: ¿Cómo fue la reacción de tu familia?

Keating: Nunca escuché acerca de esto mientras crecía – nadie nunca habló sobre esto. Así que ese verano, regresé a casa y hablé con mi mamá acerca de esto. Le pregunté, “¿Alguna vez has escuchado de esta cosa? ¿Alguna vez has escuchado de las personas intersexuales? ¿Alguna vez has escuchado de esta variación intersexual?” Y ella dijo que nunca había escuchado de esto antes.

Pero entonces, comencé a utilizar un lenguaje más vago, ‘¿Alguna vez has escuchado de cosas como “diferencias sexuales?’ ‘¿Alguna vez has escuchado de un sexo que no sea estrictamente considerado “masculino” o “femenino”?’ Y, finalmente, después de hablarlo por un rato, recordó que cuando yo nací, los doctores no estaban realmente seguros de mi sexo. Y comenzó a conectar los puntos.

Recordó que los doctores habían sugerido una cirugía para “corregir” lo que ellos llamaron un “trastorno”, que los doctores dijeron que había ocurrido en el útero en lo que respecta a mi sexo, y ella pensó que era solo una corrección de algo que pudiera estar un poco “mal.” Tenía cerca de 50 años cuando me tuvo, así que siempre había estado preocupada de que algo fuera a estar mal conmigo. Solo quería que los doctores se aseguraran que yo estaría bien. Pero los doctores usaron lenguaje impreciso, como “diferencia” o “trastorno” para convencerla de dar su consentimiento a esta cirugía.

Sin embargo, nada estaba mal conmigo. Tengo una variación natural del sexo. Solo usaron ese lenguaje con la finalidad de hacer que encajara en el imaginario del binario de sexo, pensando que eso sería lo mejor para mí. Pero eso en realidad me ha hecho mucho daño, y también a muchas otras personas.

Y entonces, todo tuvo sentido – todas las cosas que parecían un poco fuera de lugar en mi cuerpo, en especial el dolor alrededor de los lugares donde me realizaron la cirugía – en mis genitales; tenía sentido el porqué tenía mucho dolor y sensibilidad alrededor de esos lugares y porqué tenía mucho vello corporal y una pubertad precoz.

Me tomó tiempo el lidiar con el enojo y la frustración de que ninguno de mis doctores, durante toda mi vida, nunca me hubieran dicho nada acerca de esto. También sentí enojo hacia mis padres por un tiempo. Eventualmente, fui capaz de perdonar a mi mamá, y entender que esto fue algo de tampoco le hablaron, y los doctores se lo ocultaron a ella también. No fueron realmente honestos con ella en lo relacionado a su hijx.

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No necesitamos ser corregidxs. No hay nada malo con nosotrxs. Axel Keating/MTV

Von Klan: Mis padres se divorciaron cuando tenía 2 años de edad. Vivía con mi papá en ese entonces, así que mi papá estuvo ahí para mí, y fue realmente genial. Hizo todas las preguntas correctas.

Mis doctores le dijeron a mis padres todo lo que necesitaban saber. De lo que carecí y puede ser que mis padres carecieran también, fue de contactos de grupos de apoyo de personas intersexuales, que probablemente hubieran explicado mejores maneras de apoyar a una chica de 16 años de edad con Síndrome de Swyer. Mi papá tenía realmente buenas intenciones al preguntarme como me sentía, pero mi respuesta automática siempre fue, “Bien”, como la mayoría de los adolescentes. Realmente, me tomó mucho tiempo encontrar una comunidad y el sistema de apoyo que necesitaba.

MTV: ¿Le dijiste a alguno de tus amigos que eras intersexual cuando te enteraste?

Keating: Salí del closet como bisexual cuando estaba en sexto grado, y salí a la luz como trans cuando tenía 14 años, y luego salí a la luz como queer un tiempo después en la preparatoria. Así que ya tenía mucha experiencia saliendo del closet con amigos y familiares, y ya era parte de las comunidades queer y trans.

Así que cuando descubrí que yo era intersexual, fue como, “Ok, entonces esta es otra identidad que asumiré.” Y personalmente la incorporé como una identidad desde el principio. Intersexual es mi identidad de sexo.

Recuerdo que fui al baño, y llamé a mi pareja de ese entonces y le dije que me habían dicho que era intersexual, y que no estaba seguro de lo que eso significaba para mí. Él se portó genial al escuchar la noticia… Comencé a salir con otra persona hace aproximadamente un año, y le dije que era intersexual justo cuando comenzábamos a salir, le dije que ser intersexual significaba para mí mi identidad y mi cuerpo, y esto es muy liberador, ya que podemos hablar de lo que sea.

… También he sido muy afortunado de tener una comunidad que me apoya. Trabajo en un centro de estudiantes LGBTQ, así que todos a mí alrededor son queer o trans o aliados, y aceptan bastante bien que yo sea intersexual. Puede ser que hagan algunas preguntas de lo que significa la intersexualidad, o de lo que significa para ti, pero todos han sido muy abiertos y han estado dispuestos a aprender sobre las identidades y los problemas de las personas intersexuales.

Von Klan: Justo después de que me diagnosticaran, tuve un ataque de pánico en medio de un partido de basquetbol que paralizó mi habilidad para jugar. Fue cuatro días después de que me enteré. Fue un juego intenso y yo era la jugadora estrella de la defensa. Y en medio del partido de basquetbol, solo me desmoroné y comencé a sollozar.

Mi entrenador era tan genial – fue una figura paterna tan linda, en quien me podía apoyar, me brindó su apoyo – En realidad no le dije que era lo que estaba mal, pero se mostró tan comprensivo que aún me hace sentir mejor.

Le dije a unos pocos amigos cercanos acerca de mis cromosomas XY, y les compartí que nunca había tenido un periodo menstrual y que pensaba que nunca iba a tener hijos a causa de eso, pero en ese momento no sabía que intersexual era una identidad.

MTV: ¿Qué pueden hacer las personas para ser buenos amigos de alguien que resulte ser intersexual?

Keating: Puedes hacer más investigación por tu cuenta sobre las identidades intersexuales, para que entiendas mejor lo que significa, y entonces puedas concientizar acerca de eso, comenzando conversaciones cuando surja el tema en lugares como la escuela.

Ser inclusivo es muy importante, y debido a que trabajo en muchos espacios queer, quiero que mi identidad intersexual también se incluya y sea bienvenida mediante el uso de acrónimos como LGBTQI o LGBTQIA. Sé que no todxs quieren esto, pero para mí, es realmente importante.

Todos son diferentes, y tienen diferentes preferencias alrededor de la terminología, así que también es muy importante hablar con un amigx intersexual acerca de como se ve a si mismo – y que terminología preferiría usar, si como hombre intersexual, mujer intersexual, persona intersexual no binaria, persona que resulta ser intersexual. Es importante no asumir que el ser intersexual influirá en todos los otros aspectos de su vida o identidades.

Von Klan: Pienso que es importante saber que no todas las personas que tienen una variación intersexual, se identifican como intersexuales. También se pueden identificar como hombres y como mujeres – solo pregunta, y trata de no encasillar a las personas, o hacer suposiciones acerca de la sexualidad o identidad de género de alguien solo porque revelen que su sexo biológico es intersexual. Toma en cuenta que hay una amplia gama de experiencias humanas y cuerpos.

Siempre puedes estar ahí para un amigo, preguntando como está, y si tiene una próxima cita con el doctor, tal vez enviándole un mensaje preguntando si quiere hablar de eso, o acerca de lo que sea que esté sucediendo en su casa o en sus relaciones de pareja. Solo muéstrale que te interesa y ten empatía.

Puede ser que no sepas lo que se siente que te den un diagnóstico de una variación intersexual, pero probablemente si sabes lo que se siente tener un secreto que es difícil de compartir.

 

Para más historias e información acerca de jóvenes intersexuales, visita InterActYouth.org

Mi Cuerpo. Por Laura Inter

Mi Cuerpo

Por Laura Inter

In English: My Body. By Laura Inter

**Nota: soy mala para recordar fechas, así que puse la edad aproximada que tenía cuando ocurrieron estos acontecimientos.

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No se como empezar esta carta, aún no comienzo a escribir y las lágrimas corren por mis mejillas, hay tanto que escribir acerca de mi cuerpo y yo, una relación turbulenta hemos tenido, del amor al del odio, a la aceptación, a la tolerancia, a la indiferencia, al amor, al rechazo, de vuelta al amor, y de vuelta al rechazo, y luego al amor otra vez.

Creía que tenía tanto que reprochar a mi cuerpo, le tenía tanto rencor, y ahora tengo tanto que agradecerle, juntos hemos conocido las más grandes desventuras y sufrimientos y también los más grandes placeres y aventuras… y la felicidad, la felicidad sin límite que solo gracias a ti, mi cuerpo, he tenido la posibilidad de experimentar, ¿recuerdas?, yo se que si, porque son cosas que ni la mente ni la piel olvidan jamás. Una serie de eventos que si tan solo uno fuera diferente, en este momento no estaría donde estoy, ni me sentiría como me siento.

Nací un día cualquiera, una mañana cualquiera. Mi madre me dice que al estar naciendo el médico le preguntó a mi padre, “¿qué cree que sea, niño o niña?” Y mi padre contestó amorosamente, “no importa lo que sea es bienvenido, lo importante es que esté sano y si no lo está también es bienvenido”. Al nacer el médico anunció que era una niña sana, unos instantes después, para sorpresa de mis padres, informaron que en realidad no estaban seguros si era un niño o una niña, presentaba genitales ambiguos, así que hicieron unos estudios de sangre llamados cariotipo, estos arrojaron como resultado que tenía cromosomas XX y se me asignó niña.

El primer recuerdo que tengo con mi cuerpo es caminando en el patio de nuestra casa, apenas comenzaba a aprender a caminar, mis pasos eran tambaleantes pero firmes, recuerdo que llevaba unos pequeños zapatos de tela y mamá sostenía mi mano; también recuerdo la sensación entre mis dedos de la barba de papá cuando me levantaba en sus brazos, y recuerdo mi triciclo, el cual imaginaba era un caballo.

También recuerdo que desde muy pequeña era una niña diferente, me gustaba disfrazarme de personajes “masculinos”, vaqueros, luchadores, superhéroes, vampiros, y ocasionalmente de personajes “femeninos”, mariposas, hadas, etc. Me gustaba jugar con juguetes considerados de “niña” y de “niño” para mi solo eran juguetes y no había ninguna diferencia. En la escuela siempre tenía muchos amigos y generalmente era la niña más fuerte del salón de clases. Mis padres nunca me limitaron en ese sentido, me dejaban vestirme y jugar como quisiera, incluso jugaba a las muñecas con mi mamá y a los carritos con mi papá, y es extraño, porque aunque ambos eran personas conservadoras y, en cierto sentido, homofóbicas nunca me dijeron nada y me dejaron ser como quisiera, al menos cuando era pequeña.

Aparte de estos recuerdos felices, el que mi cuerpo fuera uno peculiar, me llevó a atravesar situaciones muy complicadas. Era un hermoso y pequeño cuerpo regordete, pero pronto los médicos detectaron en él lo que consideraron un defecto, era un cuerpo intersexual, genitales ambiguos, y más tarde detectaron que la causa era debido a que nací con Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC) en su forma no perdedora de sal, que puede – o no – hacerte vulnerable a algunos problemas de salud – aunque los genitales ambiguos y los niveles “altos” de testosterona, no son un problema de salud – así que recetaron que tomara meticorten (una forma de cortisol) y eso fue todo, hasta este día desconozco, pero agradezco, que en ese momento no se le ofreciera a mis padres la opción de la cirugía genital.

Así, mi cuerpo me llevó a atravesar por exámenes de sangre dos veces al año, en los que cuando era bebé sacaban sangre de la planta de mi pequeño pie, hasta cuatro tubos de sangre, mi madre dice que yo gritaba tan fuerte y me resistía, y que muchas veces ella lloraba conmigo, así que las enfermeras la hacían esperar por mi afuera hasta que terminaban de sacarme sangre, una vez que los resultados de los exámenes de sangre llegaban, me llevaban con el endocrinólogo quien, hasta la fecha desconozco la razón – aunque intuyo que fue simple curiosidad médica – me realizaba un examen físico, en el que tocaba mis genitales y revisaba como me iba desarrollando, así, con el tiempo, aprendí a disociarme de mi cuerpo, era algo muy fuerte para mi ir a esas revisiones, y si no me hubiera disociado de él, no hubiera podido atravesar por ellas, me hubiera quebrantado, para mi era muy difícil estar ahí, desnudarme frente al médico y que este me tocara, mi madre estaba presente, y aunque me daba seguridad que estuviese ahí, también me causaba conflicto que consintiera las revisiones, siempre sentí que no estaban bien, me daba miedo y me hacían sentir indefensa y vulnerable. El médico hablaba de enfermedad, hipertrofia, extraño, inusual, corrección, anormalidad, virilización mientras me tocaba…yo era muy pequeña para entender todo, pero con el tiempo esas revisiones, esas palabras me fueron lastimando, y mis ojos de niña pronto fueron perdiendo brillo, y me fui haciendo cada vez más reservada y un poco más triste. Siempre me sucedía que un día antes de ir a los exámenes de sangre y/o a las revisiones, me sentía muy mal, y ese malestar me duraba hasta un día después cuando, como todo niñx, dejaba atrás las experiencias negativas y volvía a los juegos, los amigos y las actividades del día a día… de alguna manera bloqueaba la experiencia.

También recuerdo, que mi cuerpo, frecuentemente enfermaba, me hacía pasar fiebres, dolores, decían que la pastilla que me daban a diario me curaría, pero no era así, esa pastilla me ocasionaba algunos efectos secundarios, como mucha sed, mareo, alusinaciones – luces de colores-, entre otros. Aun con todo mi cuerpo era fuerte, resistía, y con el tiempo se fortaleció más y más y cada vez las fiebres y enfermedades fueron menos frecuentes, y al dejar la medicina, a los 14 años todo esto cesó, sé que el meticorten me ayudó a crecer y alcanzar la estatura que tengo ahora, así que no estoy en desacuerdo en que se me haya tratado con él, pero no así con las revisiones, que en realidad no tenían utilidad.

Era una niña muy inteligente, consiente de los demás, no me gustaba ver sufrir a nadie, ni humanos, ni animales no-humanos, frecuentemente me sentía deprimida, los médicos, sus revisiones y palabras, las fiebres, las enfermedades, la situación en mi casa tampoco ayudaba. Mi padre era bueno conmigo cuando era pequeña, pero con mi madre era una persona violenta, yo fui testigo de mucha de esa violencia, veía como mi madre lloraba, intentando ocultar sus lágrimas con una sonrisa, y no quería verla sufrir más con mis depresiones, así que desde pequeña aprendí a poner una sonrisa ante todo, a ocultar mis emociones y a ser reservada con mis sentimientos, muchas veces servía, e incluso de tanto pretender, en realidad me sentía feliz.

Así que eran muchos los factores que influían en mi estado de ánimo, supongo que como cualquier persona, aunque a diferencia de cualquier persona, siempre sentí que algo no estaba bien conmigo, las palabras dañan, el lenguaje importa, y los médicos deberían ser más conscientes a la hora de hablar sobre los cuerpos de sus pacientes, sobre todo de los más pequeños.

Así pasaron los primeros años de mi vida, un poco deprimida, un poco inadecuada, pero la relación con mi cuerpo, aunque algo disociada, aún no estaba rota del todo.

A los 7 años fue mi primer beso, en la primaria tenía una amiga que era como yo, jugaba con juguetes de “niño” y de “niña”, recuerdo que también contaba con más fuerza física al igual que yo, y su físico era algo peculiar, muy lindo; me gustaba y no le veía nada de malo al hecho de que siendo niña me gustara otra niña, ¿por qué habría de tener algo de malo? Así que un día ella con su suéter cubrió nuestras cabezas y me dio un beso en la boca, sentí tanta ternura y cariño, me sentí tan feliz, que llegando a mi casa fui muy contenta a decirle a mi mamá lo que me había sucedido, pero cuando vi su cara de sorpresa y desilusión me preocupé, ¿había hecho algo malo? ¿Por qué? Pronto me di cuenta que no estaba “bien” que las niñas se besaran con otras niñas, y esa situación que me había hecho tan feliz, ahora me hacía sentir avergonzada, mi preferencia hacia las chicas fue algo que también bloquee por mucho tiempo a partir de este instante.

Poco después, a los 8 años, fue la primera vez que tuve un atisbo acerca de lo que estaba “mal” con mi cuerpo, le comente a mi amiga – la niña que me besó – sobre cuando iba al doctor y me revisaba “ahí abajo”, a lo que ella me dijo que nunca la había visto un doctor “ahí abajo” y que creía que eso estaba mal, entre en shock, ¿Qué no era algo que todos los niñxs pasaban? Llevaban viendo y tocando mis genitales dos veces por año durante más de 8 años ¿para qué? ¿Por qué? Si estaba mal, ¿por qué mi mamá lo permitía? Muchas interrogantes pasaron por mente de niña. Recuerdo sentirme sucia, mal, mala persona, todo era mi culpa… la culpa de mi cuerpo, sí, todo era su culpa, algo estaba mal con él, y yo no quería tener nada que ver con eso… ahí comencé a alejarme de mi cuerpo… de mi misma… me sentía profundamente sola.

Nunca le comenté a mi mamá de esto, no sé por qué, tal vez para evitarle una pena más.

A los 9 años, nos cambiamos de residencia, mi madre no quiso que le avisara a mi amiga sobre el cambio, yo la quería mucho, pero no le pude avisar, nunca la volví a ver, a pesar de mis intentos años más tarde de encontrarla en internet, después de todo fue mi primer amor, y ahora viendo en retrospectiva varias situaciones me hacen creer que tal vez también era intersexual, nunca lo sabré.

Siguieron las visitas al endocrinólogo y las revisiones genitales hasta aproximadamente los 12 años de edad, un par de años más tarde, el endocrinólogo dijo que ya no eran necesarios los exámenes de sangre ni tomar más el meticorten.

Intenté dejar atrás esas revisiones, los exámenes de sangre, las palabras que escuché, todo lo dejé atrás, mi preferencia sexual hacia las chicas también seguía guardada en un cajón bajo llave en lo más oscuro de mis memorias, todo bloqueado. Yo era una niña con un cuerpo “normal” que le gustaban los chicos, sí, eso era yo, no más hospitales, no más doctores, tenía que ser la niña que todos esperaban, que mis padres esperaban…. No duró mucho tiempo.

A los 14 años la situación en mi hogar empeoro, la violencia fue escalando, y me choco con fuerza en la cara, ya no era solo una espectadora de las agresiones y pleitos de mis padres, ahora tenía más edad y tomaba partido defendiendo a mi madre, entonces la violencia de mi padre se dirigió también hacia mí, y mi cuerpo lo recuerda bien, recibió golpes, humillaciones, más palabras denigrantes… ahora de mi padre, a quien aún con todo yo quería, a quien veía como protector, ahora me trataba así, fue muy duro.

Aproximadamente a esa misma edad descubrí algo sobre sobre mi cuerpo que me hizo sentir repulsión hacia mi misma, ahora me siento avergonzada de haber sentido eso de mi querido cuerpo, pero en ese entonces no hubiera podido pensar en el de otra manera. En la escuela pusieron dos dibujos, uno de los genitales masculinos y otro de los femeninos, no me parecía a ninguno, “¡estoy deforme!” pensé con angustia, no podía ser, ¿porque yo? Ya me había explicado mi madre como funcionaba la sexualidad [heterosexual por supuesto] pero yo no había querido ver exactamente como eran mis genitales, no se si por desinterés, o por la disociación con mi cuerpo que había practicado por tantos años para poder sobrellevar las experiencias que viví con el doctor. Llegando a mi casa tomé un espejo y al verme me angustié, era tan diferente… no podía “funcionar” ni como hombre ni como mujer en la sexualidad, me deprimí enormemente, nadie me había hablado de eso… ahora todo tenía sentido, las revisiones, las palabras del endocrinólogo, ¿quién iba a querer un cuerpo como el mío? ¿Quién? En ese entonces tanto mi padre como mi madre trabajaban todo el día, así que llegando a mi casa me puse a llorar como nunca, lloré y lloré, por varios días lloraba al llegar a casa, hasta que sentí que no podía llorar más, estaba seca, sentía tristeza pero ya no podía llorar. Siempre fui alguien que ocultaba sus emociones de los demás. Pensé en el suicidio y varias formas de poder llevarlo a cabo.

Pero en ese entonces no tuve mucho tiempo para seguir sintiendo lástima por mi misma y seguir llorando y en mis depresiones, la violencia en mi casa que seguía escalando consumía toda mi atención y energías, no había tiempo para sufrir, tenía que sobrevivir, ayudar a mi mamá para poder salir de esa situación.

A mis 15 años, por fin mis padres se separaron, un gran peso se quitó de nuestros hombros, más de los míos, por un tiempo no le hablé a mi padre a pesar de sus intentos. Aunque era una persona que no podía controlar sus emociones, en verdad me quería, así que poco a poco le fui perdonando, entendiendo su forma de ser y fuimos recuperando la relación y nos llevábamos bien, su problema era que simplemente no podía tolerar vivir con otras personas.

Alrededor de los 16 años, habiendo recuperado un poco de tranquilidad en mi vida y con muchas dudas por resolver, aproveché un día que me encontraba sola en mi casa y busqué mi expediente médico, al encontrarlo leí por primera vez “pseudo-hermafroditismo femenino” e “hiperplasia suprarrenal congénita”, la verdad es que aunque no conocía esos términos, no me sorprendió encontrar esas palabras, busqué por horas en internet, solo me topé con información médica, que decía que en caso de genitales ambiguos lo mejor era la cirugía temprana, y así, la persona llevaría una vida “normal” –lo que sea que eso signifique -.

Hasta ese momento, mi sexualidad estaba “dormida” era inexistente, nunca me había explorado (más que cuando me vi con un espejo a los 14 años), ni tocado, mi sexualidad estaba totalmente reprimida, no quería saber nada de mi cuerpo, ¡nada!. Pero comenzaba a notar que me gustaban las chicas, lo cual hacía que sintiera una gran culpa, desde pequeña escuché de mis padres de vez en cuando usar lenguaje homofóbico, así que reprimía mi preferencia, y me concentraba en cuando me llegaba a gustar un chico (lo cual era muy extraño pero llegaba a suceder).

Así que quería modificar mi cuerpo, quería que fuera como todos los demás, no me agradaba, no me agradaba nada. Cuestioné a mi madre de las cirugías, me dijo que el médico nunca le comentó sobre ellas, regrese a los hospitales a los 16 años, revisaron muchos ojos mi cuerpo desnudo, me humillaron, me dijeron que nunca podría tener una vida normal ni sexualidad satisfactoria, que ni siquiera podía tener sexo, que mi cuerpo no era adecuado para la sexualidad, que tenía una hipertrofia del clítoris, que mis conductos vaginal y uretra estaban unidos, y que nunca podría experimentar la sexualidad con un cuerpo así, que además tendría infecciones a causa de mi formas genitales (lo cual nunca sucedió), me hicieron preguntas incómodas, criticaron el vello de mis brazos y piernas, invitaron a otros doctores a ver mi cuerpo desnudo, confirmaron mis miedos, hablaron de vaginoplastia, de reducción del clítoris, de hormonas, de diversas técnicas y procedimientos, de 10 tamaños de dilatadores que debería usar para “tener relaciones sexuales con mi esposo cuando me casara”, y yo permití que todo esto pasara, creía que lo permitía…me sentía paralizada, un mero objeto… tenía miedo. Concluyeron que la “solución” a todos mis males era una cirugía, y un tratamiento hormonal, que no me podría quedar así con mi cuerpo como era.

Fue en ese momento cuando comencé a odiar a mi cuerpo.

Regresé a mi casa investigué sobre los procedimientos, me asusté, eran brutales. Odié más a mi cuerpo, no podía deshacerme de él tan fácilmente, era tan complicado, lo odiaba, pero al mismo tiempo lo amaba, habíamos pasado por tanto juntos, solo mi cuerpo sabía lo que habíamos sufrido, solo él, no quería hacerle sufrir algo tan terrible. Pensaba recurrentemente en el suicidio, ya no quería que nos dañaran más.

Nuevamente puse todo en un cajón de la memoria, decidiéndome a estar sola el resto de mi vida, no era tan malo ¿o si?

En busca de respuestas encontré sitios web dirigidos por activistas intersexuales, estaban en inglés y con un diccionario en mano, comencé a investigar en los foros sobre HSC, hice algunas preguntas, pregunté sobre cuerpos como el mío, una de las cosas que dijeron es que la sexualidad tenía muchas formas, que quien se enamorara de mi se iba a enamorar de mi como persona y no de mis genitales, los cuales, además, no tenían nada de malo. Escuché por primera vez la palabra intersexual y comencé a devorar todo lo que encontraba del tema, aquí empecé a valorar mi cuerpo, gracias a los activistas intersexuales, que de alguna manera salvaron mi vida. Pensé que mi cuerpo y yo, ya habíamos pasado por mucho juntos, no era momento de odios y rencores, al menos yo no lo iba a lastimar más, esa era mi intención.

Algunas personas tienen intenciones positivas al decir algunas cosas, pero me costaba mucho trabajo soportar los comentarios de mis familiares y otras personas, que me decían ¿Cuándo te vas a casar? ¿por qué no tienes novio? ¿Por qué no te arreglas más? ¿Por qué no te maquillas?, depílate, maquíllate, peinare de esta manera, a los hombres no les gustan las mujeres así desarregladas, etc., etc.

Me aventuré a salir con un chico pero no fue algo que me agradara mucho, aparte de no sentir mucha atracción, sentía que era más complicado porque no podía tener relaciones sexuales de manera “tradicional”. Pero la presión familiar y social era mucha y en esos momentos me sentía vulnerable. No funcionó.

A finales de mis 17 años, ya no pudiendo ignorar mi preferencia hacia las mujeres, tuve mi primera novia, me sorprendió no ser rechazada, que aceptara mis diferencias, al contarle sobre mi cuerpo lloró conmigo, me dijo que lo sentía mucho (algo que no vi mal en ese entonces)… pero la sexualidad era algo tan ajeno para mí, tan distante, tan otro, algo que no estaba hecho para mí, fingía, y al final ambas nos distanciamos.

A los 21 años, le dije a mi madre que era lesbiana, para mi sorpresa lloró y me pidió perdón por todos los comentarios homofóbicos que había hecho, me dijo que me quería como fuera, y que me apoyaría en mis decisiones, decirle me quitó un peso de encima, desde ese día no volvió a decir un comentario homofóbico, y si lo decía se acordaba y se disculpaba.

Salí con algunas personas (incluso con hombres) solo citas, la mayoría fallidas, pero tuve dos novias más, siempre con las mismas dificultades. No funcionó. Tenía muchos problemas en la sexualidad y eso hacía que me alejara de las personas, comencé a creer que era asexual, pero un día después de reflexionarlo, me di cuenta que cuando mi pareja tocaba mis genitales sentía algo muy peculiar, como un rechazo, y pronto observé que esa sensación era la misma que sentía cuando me tocaban los doctores, aparte estaba disociada de mi cuerpo, tanto esa sensación como la disociación, eran algo que había practicado por años, eran viejos hábitos, y no sabía como romperlos.

Además siempre acababa estando con chicas que de una u otra manera me trataban mal, me engañaban o simplemente me humillaban de diversas formas, aprovechando muchas veces lo que me hacía más vulnerable, pero yo me resignaba a todo, a fin de cuentas tenía el “privilegio” de que me “aceptaran” con mis diferencias ¿no es así?

También sufrí rechazos, y aunque ya no odiaba mi cuerpo, aún lo rechazaba de alguna manera, las personas me llegaron a decir cosas muy hirientes, solo porque mi cuerpo era diferente, alguna vez, una chica que quería mucho, cuando le conté de cuerpos como el mío, dijo: “que asco”, y en otra ocasión una chica se alejó de mi al darse cuenta de mis diferencias.

Unos años más tarde me enteré que un familiar cercano, a quien quiero mucho, tiene una enfermedad crónica incurable, y poco después muere mi padre en un horrible accidente, cuando por fin llevábamos una relación sana, algo sumamente doloroso, en ese momento recuerdo que tenía pareja, y al pedirle tiempo para superar todos estos eventos y organizar todo en mi vida, me dejó diciendo que yo era una persona egoísta por pedirle eso, cuando más la necesitaba… perdí mucho en muy poco tiempo, sentía que estaba rota, que no podía más, pero de alguna manera tuve la fuerza para arreglar todo sola.

Ya había decidido permanecer sola, ya no quería tener pareja ¿para qué? Solo hacían mi vida complicada, aún más complicada, además estaba cansada de dar explicaciones, del rechazo, de que las personas se aprovecharan de mis vulnerabilidades, creía que me era imposible amar y ser amada profundamente, que mi cuerpo y yo, habíamos pasado por tanto juntos, que simplemente estaba muy dañada para estar con alguien.

Un par de años después, alrededor de los 28 o 29 años, conocí a una chica a quien decidí decirle sobre mi desde el principio, pensaba que si me iba a rechazar que lo hiciera de una vez, para mi sorpresa se alegró, no estaba acostumbrada a que las personas se alegraran y celebraran mis diferencias, fue alguien que me ayudó mucho y fundó conmigo el proyecto Brújula Intersexual y me ayudó a recuperar algo de autoestima y a sanar e ir deconstruyendo un poco algunos traumas en la sexualidad, me hizo darme cuenta que nuestras diferencias también pueden ser atractivas, que no tenemos que conformarnos con aceptación y una palmada en la espalda, fue una relación con muchas altas y bajas, con momentos difíciles, y demás, pero no me atrevería a decir nada malo de ella porque ambas cometimos errores, pero al final le estoy sumamente agradecida, ella fue la puerta para que más tarde en mi vida descubriera que una felicidad plena es posible.

A través del proyecto conocí a muchas personas como yo, con historias muy duras también, quienes vivieron situaciones igual de complejas o peores que yo, de estudiar tanto el tema comencé a ver la belleza de la intersexualidad, cada persona que conocía me parecía tan bella, tanto física como emocionalmente, habían pasado por tanto, tanta humillación, tanto sufrimiento, rechazo, etc…. Y aun así tenían tanto que dar, eso fue sumamente inspirador. Conocí a algunas personas intersexuales, que después de tantos tropiezos con parejas que les humillaron o denigraron de alguna manera, que se aprovecharon de sus vulnerabilidades, habían sabido levantarse y encontrado a personas que les amaban como eran, no que “aceptaban” sus diferencias, no que las “toleraban”, si no que las celebraban, eso fue revelador para mí.

Muchas veces, cuando eres diferente aprendes a conformarte con que alguien te acepte y quiera estar contigo, y aceptas cualquier humillación o maltrato con tal de no estar solo, de sentir que alguien esta ahí a tu lado, pero esto no debe ser así, es frecuente que nos involucremos en relaciones abusivas con personas que se aprovechan de nuestras vulnerabilidades, es frecuente que pensemos que nadie nos va a querer como somos. Pero eso es un error, no te tienes que conformar, ni esperar que alguien te “acepte”, ni aguantar estar con alguien abusivo solo porque te “acepta”, en mi trabajo en la página he visto que a muchas personas les parecen atractivas nuestras diferencias y las celebras (yo incluida), y no por morbo o perversión, simplemente porque son bellas, no tienen nada de malo, existen personas con características femeninas que son atractivas, personas con características masculinas que son atractivas y también personas con características intersexuales que son atractivas.

Así como he conocido a personas intersexuales, que se involucran en relaciones abusivas, también conozco a parejas de personas intersexuales que están felices y se sienten afortunadas de estar al lado de alguien como nosotrxs, con un cuerpo como el de nosotrxs, tan peculiar, tan único, tan bello… que incluso dicen que si se separan de su pareja [intersexual], buscarían a otra persona igual, porque así como se enamoraron de su corazón, también quedaron encantadas de sus cuerpos y diferencias, y las celebran. Las celebran porque la diversidad es asombrosa, es bella, es genial.

Debo decir que en mi vida he pasado pocos momentos felices, muy pocos realmente, mi vida es muy complicada, y lo que puse aquí solo son algunas de las situaciones complicadas que pasé, – muchas situaciones o personas no es pertinente que las mencione en este momento – así que se reconocer esos momentos felices y los aprovecho al máximo, porque nada dura para siempre, y hay disfrutar los momentos bellos que llegan a nuestras vidas, que son los que nos ayudarán más tarde al enfrentar dificultades… leí una vez “la vida a veces te da un caramelo” y cuando te lo dé disfrútalo al máximo, mantente presente y no pienses en el pasado o futuro.

Ahora, habiendo dicho todo esto, después de tantos reclamos que hice a mi cuerpo, después de odiarlo, de querer destruirlo, de querer destruirnos, de noches llorando, de desilusiones, de insultos, de humillaciones, de sufrimiento, me veo en la necesidad de pedir perdón a mi cuerpo, a mi misma. Querido cuerpo, en verdad discúlpame, no sabía el gran potencial que tenías ni los momentos felices que traerías a mi vida, ahora si puedo decirte que casi todo lo más bello de mi vida lo tengo gracias a ti, gracias a ti conocí a personas que me ayudaron a construir este proyecto de Brújula Intersexual, gracias a ti conocí a muchas personas inspiradoras que tienen cuerpos intersexuales como yo, gracias a ti y a todos los sufrimientos que pasamos, ahora puedo valorar las pequeñas y grandes alegrías y victorias, y personas, y circunstancias.

Gracias a ti, he sido capaz de ayudar a algunas personas, porque se de donde vienen y entiendo sus sufrimientos, y esas personas me han ayudado a mi por la misma razón, saben de donde vengo y entienden mis sufrimientos y traumas; surgieron instituciones, amigos, aliados, activistas, todos apoyándome para poder seguir apoyando, y eso es algo que no hubiera podido hacer si no hubieras estado conmigo, mi cuerpo, te quiero… y te voy a cuidar lo mejor que pueda.

Ser intersexual es lo más hermoso que me ha pasado, y ahora se que todo eso que viví me preparó para valorar y disfrutar los momentos que ahora llegan a mi vida, cada persona intersexual que he conocido, me ha llegado al corazón, me da lecciones de fortaleza y esperanza, verdaderas lecciones de vida, y les estoy agradecida a cada uno de ustedes, porque son mi inspiración y fortaleza, ustedes saben quienes son.

A las personas intersexuales quiero decirles que, cuando tu mismx tienes un cuerpo intersexual, puede ser que no veas lo bello que es tu cuerpo por todo lo que has vivido y escuchado de otras personas, puede ser que no veas tu fortaleza porque tu mismo te sientes tan vulnerable que piensas que tus rodillas fallarán y te desmoronarás ante cualquier situación, puede ser que no veas lo bondadoso que eres, porque tu mismo te culpes, puede ser que no seas consciente de tu potencial porque toda tu vida te han dicho que no puedes, que no eres adecuado. Pero al estar frente a frente con otra persona intersexual, es más fácil apreciar su belleza –tú belleza -, la belleza que tiene el ser diferente, diverso. Puedes ver como más allá de que la adversidad le haya destruido, la adversidad le ha impulsado a salir adelante, a levantarse una y otra y otra, y otra vez más. Y puedes ver como eso se refleja en tu propia vida, y como esa persona es ahora un reflejo de ti mismo.

Ahora entiendo la dicha que irradian las parejas de personas intersexuales que he conocido, hace poco viví los mejores días de mi vida al lado de mi pareja, una persona intersexual, con la misma variación que yo, me enseño [nos enseñamos] a ser feliz plenamente, eso si nunca lo había sentido, son muy pocos los momentos felices que he tenido en mi vida, y nunca había conocido la felicidad plena hasta ahora, fue algo abrumador, maravilloso, sanador y transformador. Es una persona que lejos de haberse amargado por las dificultades que se le presentaron en la vida, tiene una gran bondad y una conciencia plena de los que le rodean lo cual me alienta a seguir adelante. El cuerpo intersexual es algo tan hermoso, un reflejo de la diversidad, y de la belleza en todos los sentidos, cuando vi por primera vez su cuerpo me maraville, pensé, como es posible que alguien pueda ser rechazado y sufrir tantas humillaciones por algo tan bello, algo tan perfecto, es el cuerpo más hermoso que he visto en mi vida. Y la sexualidad es increíble, y más tomando en cuenta los traumas que venimos arrastrando. Deberían de dejar en paz los cuerpos intersexuales, y celebrarlos, lo único que esta permitido hacer con un cuerpo intersexual es celebrarlo, solo eso. El ser consciente de esto, me esta ayudando a mi a poco a poco verme reflejada, y a cambiar mi punto de vista sobre mi cuerpo, es difícil, no lo niego, nos han lastimado mucho, nos han dicho muchas cosas malas en nuestra vida, lo se, pero para nada es algo que no se pueda lograr, si se puede, y es maravilloso estar en ese camino. Genuinamente siento que estoy sanando, y por fin me siento como nunca en mi vida: feliz. Y si yo puedo, tú puedes.

A veces tanto te ha golpeado la vida, que tu crees que así funciona todo para ti y comienzas a golpearte tu también, pero es el momento de decir ¡basta ya! Y abrirte a otras oportunidades, permitirte ser feliz, no conformarte con cualquiera, porque tú no eres cualquiera, no conformarte con quien “te acepte” sino con quien le gustes así, con quien celebre tus diferencias, porque son hermosas; y no solo hablo de parejas, también con los amigos, familiares, no tienes que soportar personas que te “acepten” o “toleren”, mucho menos que te humillen y te traten mal, no tienes nada de malo, eres hermoso, tu cuerpo y tus diferencias son hermosas y atractivas, quédate con quien te quiera así tal cual eres y sepa apreciar tu belleza porque eres hermoso, y quien no lo vea, no merece estar contigo. El camino empieza cuando dejas de conformarte con lo que te llega y comienzas a pensar en lo que realmente quieres, ¿Qué tipos de personas quieres a tu lado? O ¿Qué tipo de vida quieres para ti? Mereces ser feliz, ya has pasado por mucho, cuida y consiente ese hermoso cuerpo que tienes, y date la oportunidad de vivir la aventura que es la vida y ser feliz.