Archivos

Caster Semenya comparte conmovedor mensaje mientras saborea la medalla de oro. Por Jeff Passan

Caster Semenya comparte conmovedor mensaje mientras saborea la medalla de oro

Por Jeff Passan

Traducción de Laura Inter del artículo “Caster Semenya delivers poignant message while savoring gold medal” de Jeff Passan

Fuente: https://sports.yahoo.com/news/semenya-delivers-poignant-message-while-000000609.html?soc_src=social-sh&soc_trk=tw

Caster Semenya 2

Caster Semenya, ganadora de los 800 metros en Rio 2016

Río de Janeiro – Después de que ganó una medalla olímpica de oro el sábado por la noche, Caster Semenya fue comparada con Nelson Mandela. Semenya sonrió ante el reportero que lo hizo. Mandela es uno de los grandes hombres en la historia moderna. Semenya es una corredora de los 800 metros, que el sábado ganó una medalla olímpica de oro. Más allá de sus raíces sudafricanas, comparten algo más: una lucha por lo que es justo y por lo que es correcto, y por cómo debería de ser un mundo mejor.

Madiba, como Sudáfrica se refiere cariñosamente a Mandela, luchó por la igualdad racial. Semenya, aún hoy en día, está luchando para que en los deportes, se ponga fin a la guerra sobre la biología humana, que ella ha luchado por siete años.

“El deporte está destinado a unir a las personas, como lo dijo Mandiba,” dijo Semenya. “Creo que eso es lo que necesitamos seguir haciendo. Es simplemente fantástico. Creo que yo hago la diferencia. Significo mucho para mi gente. Lo he hecho bien. Están orgullosos de mí. Esa fue la meta principal. Hacer esto para mi gente y las personas que me apoyan.”

Aquellas personas atrapadas por una mujer, cuya carrera la envió a las fauces de la estigmatización, los cuestionamientos acerca de su género, los resultados que lamentablemente fueron filtrados de las pruebas de sexo a las que fue sometida. Según informes, ha sido forzada a tomar medicamentos destinados a cambiar quien ella ha sido desde que nació, debido a que las siempre cambiantes definiciones de feminidad en el deporte internacional, están establecidas sobre conceptos que condenan su fisiología como injusta.

Y después de todo eso, escuchen lo que Caster Semenya piensa del mundo, uno que a menudo intentó derrumbarla:

“Todo se trata de amarse unos a los otros,” dijo. “No se trata de discriminar a las personas. No se trata de fijarse en la apariencia de las personas, en la manera de hablar, en la manera de correr. No es acerca de ser masculina. No es acerca de los deportes. Cuando sales de tu departamento, piensas acerca del desempeño. No piensas acerca de la apariencia de tu oponente. Simplemente quieres hacerlo mejor. Así que creo que el consejo para todo mundo es simplemente salir y divertirse.”

Después de que Caster Semenya ganó la medalla de oro en la carrera femenil de los 800 metros, utilizó esta plataforma para defender algo genuino en el espíritu olímpico.

Semenya tuvo mucha diversión el sábado. Arrasó en la carrera femenil de los 800 metros en los Juegos de Rio. Algunas competidoras argumentaron que no se le debería permitir competir, debido al hiperandrogenismo, lo que significa que el cuerpo de Semenya produce una excesiva cantidad de testosterona. Luego ella corrió la carrera en 1 minuto, 55.28 segundos, venció a sus siete oponentes con al menos una ventaja de un segundo y se flexionó mientras cruzaba la línea de meta.

Lo que es muy bueno después de todo lo que ha soportado de personas que la han llamado un hombre, y que han dicho que no se le debería permitir competir en las Olimpiadas debido a su ventaja natural. Este argumento no solo es moralmente despreciable y éticamente débil, también está en contra de la carta que gobierna el movimiento olímpico, y que deja en claro que los derechos de una atleta son irreprochables.

La Carta Olímpica fue escrita para proteger a atletas como Caster Semenya. Esboza siete principios fundamentales sobre lo que se supone que significan las Olimpiadas. Uno en particular habla específicamente a Semenya, cuya bendición y maldición fue el haber nacido con una anatomía diferente a la de la mayoría.

En la página 12 de la Carta Olímpica, el principio no. 4 establece: “La práctica del deporte es un derecho humano.”

Aquí está la realidad: Caster Semenya no tiene la apariencia que la sociedad cisgénero espera de una mujer. Su cabello esta trenzado estrechamente en su cabeza. Sus pechos son pequeños. Sus músculos están marcados. Su voz es grave. Su pareja es una mujer. En lugar de usar el uniforme de sostén deportivo y shorts cortos que usan sus competidoras en los 800 metros, prefiere un traje de cuerpo completo igual que el que es usado por los corredores masculinos.

Ninguna de estas situaciones la hace menos mujer, nada menos que debido a la Carta Olímpica que le asigna esos derechos. Observar los atributos físicos desde el punto de vista binario nos mete en problemas. Hemos dividido la competencia en dos categorías, debido a que la mayoría de los atletas entran estrictamente en una, pero tenemos que reconocer casos como el de Semenya y la velocista india Dutee Chand, otra atleta mujer de la que, Associated Press, informó fue sometida a un set completo de pruebas para, esencialmente, juzgar su feminidad. Ellas no merecen ser separadas de otras mujeres. Merecen ser celebradas por levantar el techo de los logros femeninos.

Semenya no es estrictamente una gran atleta debido a su fisiología. Aunque puede sonar raro, muchas mujeres viven con niveles elevados de testosterona. Semenya es una gran atleta debido a que toma los regalos que le dio su cuerpo y los lleva a logros espectaculares. Queremos ver grandes logros, y, a menudo, para ello se necesita a alguien con habilidades inusuales.

Durante años, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, el órgano mundial que gobierna el atletismo, sometió a las mujeres con elevados niveles de testosterona a pruebas para determinar el sexo. A las mujeres cuyos cuerpos producen más testosterona, se les dijo que tomaran medicación para bajar esos niveles, lo que parece ir en contra de la segunda frase del cuarto principio de la Carta: “Todo individuo debe tener la posibilidad de practicar un deporte, libre de discriminación de cualquier tipo y en el espíritu olímpico”. Ciertamente, el espíritu olímpico, no es decirle a una mujer que es demasiado como un hombre y que no es realmente una mujer, así que debe deshacerse de esa masculinidad.

Todo esto existe debido a nuestra ignorancia colectiva, nuestra incapacidad y falta de voluntad para entender que el cuerpo humano existe en un continuo. Dejar a quienes caen en el caer entre las grietas, o lo que es aún peor, forzarlos a encajar en las ideas preconcebidas de normalidad, es el tipo más puro de discriminación, donde una figura de autoridad determina un estándar y lo impone en los subordinados.

Chand fue una figura valiente. Solicitó al Tribunal de Arbitraje Deportivo que detuviera las regulaciones de la AIFA, y el TAD lo revocó. Esto afecto a Semenya, cuyo desempeño había disminuido. Imagina que te den las llaves de un Ferrari y te digan que puedes manejarlo solo en primera y segunda velocidad. Esa era su vida, este fallo su salvación, el resultado fue una brillante medalla alrededor de su cuello.

Tan complicado como este tema puede ser, todavía existe propaganda sin bases, perpetuada por personas temerosas, excluyentes e ignorantes. Nadie quiere que los hombres compitan en el deporte femenil. Esto no está abriendo la puerta para eso. Del mismo modo, el miedo a las atletas transgénero (de hombres a mujeres), está en los Juegos Olímpicos, y su preponderancia bien puede ser pretenciosa. Un estudio en el Journal of Sporting Cultures and Identities el año pasado, mostró que las atletas que fueron sometidas a terapia de reemplazo hormonal, tuvieron un desempeño mucho peor como mujeres, que el que tenían cuando eran hombres.

Ninguno de estos casos aplica a Semenya. Ella es una mujer, indudablemente, y aunque la AIFA ha determinado ver la feminidad a través de los lentes de una hormona que es más prevalente en los hombres, esto no la hace de ninguna manera menos y no debería hacerla menos capaz de competir contra quienes comparten su mismo género. Las competidoras que se quejan de esto, deberían llevar sus quejas a sus padres. Al igual que Semenya, de ahí obtuvieron su ADN y todos sus otros componentes biológicos.

Otra parte de la Carta Olímpica aplica directamente a Semenya. El segundo principio dice: “La meta del Olimpismo es poner el deporte al servicio del armonioso desarrollo de la humanidad, con el fin de promover una sociedad pacífica comprometida con la preservación de la dignidad humana”. Y en muchas formas, las Olimpiadas lo han hecho. Tan solo en Rio, ha habido un equipo de refugiados y una propuesta de matrimonio de una jugadora de rugby a su novia. Antes de la meta dorada de Neymar el sábado, la mayor heroína de Brasil en las olimpiadas era Rafaela Silva, la judoka de la Cidade de Deus, quien es gay.

Todo lo que Caster Semenya quería era correr de la manera en la que nació, y el TAD le permitió eso. Una vez que lo consiguió, Semenya quería que el mundo creciera, para que entendiera quien es ella, que entienda que merece, al igual que todos, ser tratada con dignidad y tener la oportunidad de competir. Para unir a la gente, como debe de ser.

Lo que es Injusto son los Prejuicios en Contra de las Atletas Olímpicas Intersexuales – No los Cuerpos de estas Atletas. Por Pidgeon Pagonis y Georgiann Davis

Lo que es Injusto son los Prejuicios en Contra de las Atletas Olímpicas Intersexuales – No los Cuerpos de estas Atletas

Por Pidgeon Pagonis y Georgiann Davis

Traducción de Laura Inter del artículo “Bias Against Intersex Olympics Athletes Is What’s Unfair – Not These Athletes’ Bodies” de Pidgeon Pagonis y Georgian Davis

Fuente: http://everydayfeminism.com/2016/08/olympics-intersex-athletes/

Caster 2

Caster Semenya

Querida Shannon Rowbury,

El mes pasado, asistimos a una conferencia sobre intersexualidad, con cientos de otras personas intersexuales, que incluían a más de una docena de niñxs y jóvenes.

Escuchamos innumerables historias de personas que fueron cortadas por el escalpelo del cirujano, debido a que el doctor decidió que el hermoso cuerpo intersexual con el que nacieron, era feo y anormal – o no estaba “bien”.

Hemos escuchado a muchxs adultxs intersexuales expresar que se sintieron incómodos en las relaciones sexuales, y vimos a muchas personas enojadas por haber sido forzadas por doctores, padres, amigos, y otros, a encajar en los arbitrarios moldes binarios de sexo, género, y sexualidad.

Estos puntos de vista dañinos, que fuerzan a las personas a encajar en casillas de sexo, género, y sexualidad, no vienen de la nada. Son perpetuados por personas desinformadas que difunden, intencionalmente o no, mensajes dañinos acerca de otros.

El mes pasado, se te preguntó cómo te sentías acerca de que a atletas como Caster Semenya o Dutee Chand – colegas corredoras Olímpicas de Sudáfrica e India – se les permitiera competir en Rio, y tu respuesta a resaltado el porqué todos necesitamos un entendimiento más flexible sobre el sexo y género.

Dijiste: “Pienso que dificulta y amenaza la integridad del deporte femenil, el tener compitiendo a atletas intersexuales contra . . . mujeres genéticas . . . Las mujeres han luchado por demasiado tiempo, incluso, para poder ser capaces de tener el derecho a competir, y ahora esto esta siento desafiado por atletas intersexuales y trans, y no creo que eso sea correcto”.

Debido a que estás compitiendo en Rio, esperamos que tú, otros atletas olímpicos, y todos los espectadores, adopten los siguientes ejercicios intelectuales a sus rutinas:

  1. Educarse a sí mismos acerca de la falacia de los binarios de sexo y género.
  2. Pregúntate: “¿Qué tiene que ver el racismo y nacionalismo con mi ignorancia y la comodidad que siento al cuestionar, y humillar, a otros?
  3. Cuestiónate acerca del ideal de equidad en el deporte.

Te pedimos que hagas esto, debido a que no queremos a una atleta olímpica de nuestro país, ni de cualquier otro país para el caso, que promueva la interfobia y la transfobia.

La Falacia del Binario de Sexo y Género

No existe un solo indicador de sexo biológico, que exclusivamente se encuentre en cuerpos masculinos o femeninos.

Antes de la década de 1930, los científicos asumían que la testosterona era una hormona masculina que se encontraba exclusivamente en cuerpos masculinos, y que el estrógeno era una hormona femenina que se encontraba exclusivamente en cuerpos femeninos. Pero esa teoría fue refutada en 1934, cuando Bernhard Zondek, un ginecólogo, publicó un informe  que documentaba la presencia de estrógeno en la orina de los caballos machos.

Los genitales son tan problemáticos como cualquier indicador sexual biológico. Las personas con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA) – un rasgo intersexual que poseemos ambxs de lxs autorxs – nacen con vaginas, sin embargo, tienen testículos no descendidos y cromosomas XY.

Y como sabe cualquiera que haya tenido problemas con la reproducción, la capacidad reproductiva no define la feminidad ni masculinidad de alguien; no tienes que ser capaz de cargar un feto para ser mujer.

No podrías decir que las mujeres que no son intersexuales, y no pueden, o eligen no tener hijos, no son en realidad mujeres, ¿o sí?

El género, que también se cree es binario, de manera problemática es usado indistintamente del término sexo, pero género y sexo significan cosas diferentes. En todo el mundo, uno es criado para ser un niño o una niña, basándose en como clasifiquen su sexo.

Por ejemplo, a quienes tienen pene se les enseña a ser un hombre, a través de sus padres, maestros, entrenadores, y compañeros de equipo, mientras a quienes tienen vagina se les enseña a actuar como una niña. La sociedad le enseña a los niños a no llorar y les dice que tienen que ser “lo suficientemente hombres”.

En los deportes competitivos, comúnmente las niñas son insultadas por los niños y hombres que forman parte de sus vidas, con frases como “lanzas la pelota como una niña”, como si las niñas no pudieran ser atletas poderosas, y como si las habilidades atléticas de alguien, estuvieran ligadas a su género.

Ciertamente, tú y tus compañeras de equipo, pueden confirmar que tan falsa es esta ideología.

El sexo y género son espectros, no binarios. No son sinónimos.

Raza y Nacionalismo

En nuestra sociedad racista, la feminidad está filtrada a través de la raza blanca, dejando a las personas blancas ser los árbitros de la “verdadera” feminidad, y las mujeres de color son vistas como menos “femeninas” que sus homólogas blancas.

A finales del último siglo, conceptos tales como “el sexo débil” y el “culto a la verdadera feminidad”, conectaban a la vida doméstica y la pureza sexual con – sorpresa, sorpresa – la feminidad blanca. Estos clubs exclusivos, que excluían a la mayoría de las mujeres de color y a las mujeres blancas pobres, fueron inventados para mantener el injusto sistema de clases sociales, que aún perdura hoy en día.

No es sorprendente, que las mujeres consideradas por algunos como las primeras feministas  como Abigail Adams – fueron cómplices en mantener estas ideologías racistas.

Hoy en día, evidencia de este pasado, asoma su fea cabeza cada vez que las personas blancas insisten en etiquetar la voz de las mujeres negras como “enojadas”, a las mujeres latinas como hipersexuales, a las mujeres árabes como oprimidas, y a algunas mujeres – como Caster y Dutee Chand – como “mujeres no genéticas”.

Estos estereotipos no solo son falsos, sino además están basados en el sexismo racial

Estos estereotipos, permiten a las personas blancas creer sistemáticamente que no solo es su derecho, sino su deber, el someter a las mujeres de color al escrutinio, la vigilancia, y el control. Para sentar las bases de este comportamiento opresivo, nuestra sociedad hace todo lo que puede para impedir que a las mujeres de color, se les permita encajar en la imagen occidental del ideal de feminidad.

Las mujeres de color que son atletas de élite de países colonizados, como India y el resto de los países del hemisferio sur, enfrentan una carga adicional del imperialismo occidental.

La ideología que subyace al imperialismo occidental , es una actitud de “nosotros” contra “ellos”.

Esto sitúa a los países del hemisferio norte, como EUA, en la parte superior de la jerarquía geográfica. Una vez que los ciudadanos del hemisferio norte, son usados para ver el mundo desde arriba, se sienten con el derecho a consumir los recursos como lo deseen, mientras, de manera simultánea, obtienen todo el estatus y reconocimiento que les sea posible.

Compañías hipster propiedad de personas blancas, como Toms Shoes, son ejemplos perfectos.

Cuando se desafía a esta jerarquía, generalmente es visto como amenazas personales y ataques a la “libertad” o al “Sueño Americano”, y estrategias de humillación pública – tales como cuestionar el cuerpo o género de alguien – desafortunadamente se han convertido en la respuesta común en los deportes olímpicos.

Recientemente, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (AIFA) y el Comité Olímpico Internacional (COI), dieron a conocer políticas diseñadas para abordar la manera de aproximarse a las mujeres atletas con hiperandrogenismo, un término médico que se refiere a un nivel elevado de testosterona natural en el cuerpo de alguien.

Estas políticas están basadas en una serie de suposiciones erróneas, incluyendo la suposición de que la testosterona esta significativa y claramente correlacionada con el desempeño atlético, lo cual no está apoyado por la ciencia.

Mientras algunos sectores, niegan las acusaciones de que las políticas para el hiperandrogenismo están relacionadas con las “pruebas de sexo”, permanece el hecho de que estas políticas se basan en que, los niveles de testosterona, determinen si alguien puede ser elegido para competir como una mujer.

Como les ha sucedido a varias mujeres, a quienes se les ha cuestionado su viabilidad para competir debido a estas políticas.

En casos extremos, algunas atletas han sido forzadas a someterse a cirugías genitales “normalizadoras” – tales como la reducción o eliminación de sus clítoris – con la finalidad de poder competir.

Dos mujeres en particular – Caster Semenya de Sudáfrica y Dutee Chand de la India – han sido forzadas a someterse a las consecuencias de los resultados de estas pruebas, que ponen en duda no solo su viabilidad para competir, sino su sexo y género, y esto en el escenario mundial. Semenya y Chand, han sido diagnosticadas por los medios de comunicación, y ridiculizadas en los periódicos, blogs y en entrevistas, como en la que tú participaste.

Detalles íntimos acerca de los genitales, órganos reproductivos y hormonas de estas atletas, han sido expuestos al público por periodistas, académicos y funcionarios, todo esto sin su consentimiento.

Shannon, cuando sugieres a los medios de comunicación, que Caster Semenya no es una “mujer genética”, contribuyes de manera pública a este circo de humillaciones, a las que Semenya y Chand se enfrentan actualmente.

¿Puedes imaginarte lo que se debe sentir el alcanzar el nivel más alto en la competición de atletismo, y que una competidora no discuta tu entrenamiento o tus logros, sino tu identidad de género e – incluso de manera más invasiva – tus genitales y cromosomas sexuales?

Dudamos que Semenya y Chand, hubieran sido sometidas al mismo escrutinio mediático al que se enfrentan actualmente, si ellas fueran atletas olímpicas de raza blanca que representaran a los EUA.

¿Por qué a las personas del hemisferio norte, incluyendo a periodistas y atletas por igual, se les permite, e incluso se les insta a humillar a estas mujeres, mediante el escrutinio de sus cuerpos e identidades de género?

Shannon, si Semenya fuera tu compañera de equipo de raza blanca de los EUA, ¿aún pensarías que no era “correcto” que compitiera? ¿Aun sugerirías que no es una “mujer genética”?

La Justicia no es Justa

Incluso si pretendemos (y esto sería una gran suposición errónea), que la testosterona estuviera directa y predeciblemente relacionada al desempeño atlético, ¿qué es lo que hace que alguien crea que los deportes, especialmente los de élite, fueron, o serán alguna vez, justos?

¿Cómo se podría estar en desacuerdo con el hecho de que los países en el hemisferio norte, tienen mucho más recursos para entrenar a sus atletas y prepararlos para la competencia, que aquellos en el hemisferio sur?

El Comité Olímpico de Estados Unidos, en sí mismo, declara que han “establecido tres Centros Olímpicos de Entrenamiento, junto con 17 Sitios de Entrenamiento Olímpico localizados en 15 estados alrededor de EUA. Millones de dólares fueron invertidos en estos lugares para asegurar que los atletas reciban el mejor entrenamiento en el país.

Los países en el hemisferio sur, no cuentan con los recursos para construir esas notables estructuras de entrenamiento, un hecho que no pasa desapercibido pata los funcionarios olímpicos de estos países.

Por ejemplo, Rajeev Mehta, secretario de la Asociación Olímpica de la India, recientemente declaró: “Nuestro deporte sufre de falta de infraestructura. No tenemos nada si nos comparamos con América, China, Gran Bretaña u Holanda.”

Shannon, ¿crees que es “correcto” que tú y otras atletas olímpicas del hemisferio norte, tengan acceso al tipo de recursos estructurales,  con los que solo pueden soñar las atletas de élite del hemisferio sur, quienes en su mayoría son morenas y negras?

Desde luego, nosotrxs no pensamos que sea correcto, pero si pensamos que sirve como evidencia de que algunas etiquetas de justicia, en las competiciones atléticas de élite, no son justas después de todo.

No importa el hecho de que las atletas de algunos países, como Siria o Irak, puede ser que nunca tengan la oportunidad de competir en las Olimpiadas, esto debido a las guerras, y a la explotación en general, a la que el hemisferio norte repetidamente somete a muchos países alrededor del mundo.

Y estamos aún por hablar acerca de cómo incluso un equipo de refugiados está participando este año, cerca de cien mil brasileños fueron desplazados.

Nuevamente, vamos a jugar a pretender y asumir que ninguna de las diferencias de recursos estructurales, e inequidades mundiales, importan cuando se trata de competencias de élite, y en su lugar vamos a observar a las propias atletas.

¿Deberíamos permitir que los atletas excepcionalmente altos jugaran basquetbol, debido a que nacieron con una ventaja injusta por su altura? O, qué hay acerca de aquellos con brazos y piernas largas, ¿deberíamos impedirles que compitan en las competencias de natación, debido a sus muy largas extremidades? Y, ¿qué hay de aquellos con una visión perfecta? ¿Qué deberíamos decirle a esta gente?

¿Lo sentimos, no puedes competir debido a que tienes una ventaja injusta?

Sé que estás de acuerdo en que ser realmente alto, tener unas extremidades muy largas, o una visión perfecta, representarían una ventaja en algunos deportes, pero estoy segurx que no etiquetarías su inclusión en las competencias como si fuera una injusta o una que no fuera “correcta”.

Las atletas que tienen hiperandrogenismo, o aquellas se identifican como contando con rasgos intersexuales – que, de hecho, ni Caster ni Semenya han declarado tener – no están haciendo trampa.

Ellas solo desean competir con sus cuerpos naturales, al igual que compiten quienes son realmente altas.

¿Por qué el hiperandrogenismo es diferente de cualquier otra característica corporal excepcional, que pueda encontrarse en los cuerpos de las atletas de élite? – por supuesto, asumiendo que el hiperandrogenismo es una característica excepcional.

Puede ser que este prejuicio sea porque, el hiperandrogenismo, ha estado ligado al sexo – e incluso, a la sexualidad – por los medios de comunicación.

En tu entrevista, la cual citamos con anterioridad, incorrectamente confundes la intersexualidad y lo trans, declarando: “Las mujeres han luchado por demasiado tiempo, incluso, para poder ser capaces de tener el derecho a competir, y ahora esto esta siento desafiado por atletas intersexuales y trans, y no creo que eso sea correcto”.

Por favor, deba de hacer esto. Tratando de difundir la ignorancia pública generalizada, y en algunos infundiendo miedo, sobre las personas trans e intersexuales, dar a entender que las atletas intersexuales y trans, de alguna manera están haciendo trampa, es algo infundado y ciertamente algo muy bajo para una atleta olímpica como tú.

Como ex mentor, siempre solía decirle a Pidgeon: “Deja que tu desempeño en el campo, no tus palabras, hable por sí mismo”.

Tus Palabras Importan

Shannon, Shannon, Shannon con tus rápidas y blancas piernas. Nos deprime la parte de tu mensaje en la que hablas sobre los derechos de las mujeres.

Continuamente las mujeres reciben solo las migajas cuando se trata de atletismo, y en la vida en general, y te aplaudimos por alzar la voz acerca de eso.

Sin embargo, tu argumento falla, puesto que no toma en cuenta el contexto, e ilustra porque el término ‘feminismo’, a menudo deja un sabor amargo en las bocas de las personas de color.

Decir que mujeres como Caster Semenya, u otras con hiperandrogenismo, amenazan la integridad del deporte femenil, despierta miedo y odio innecesario.

¿No nos crees? Simplemente lee los comentarios debajo del video de tu entrevista. Los siguientes, son algunos de los más destacados:

  • “Ya era tiempo de que alguien alzara la voz. Nada va a cambiar hasta que más mujeres luchen por sus derechos. Todas las mujeres que enfrenten a Semenya en las Olimpiadas, deberían sentarse en la línea de salida como protesta.”
  • “Eso no es una mujer. Es un hombre y un monstruo.”
  • “Una ‘mujer’ con TESTÍCULOS internos, y que no tenga útero ni ovarios. Caster SeMANya junto con ‘Francine’ Niyonsaba y ‘Margaret’ Wambui, deberían ser eliminadas inmediatamente.”
  • “Ella NO es completamente una mujer. Ella es un HERMAFRODITA.”
  • “¡Ella es un monstruo, y debe recibir burlas!”

Intercalados en la sección de comentarios, notamos que una amiga de nosotrxs, y colega activista intersexual, Eden Atwood, que responde a uno de los comentarios con vulnerabilidad, lógica, y racionalidad.

Uno de los comentadores, el cual parecía estar muy emocionado por tus comentarios, respondió a la vulnerabilidad de Eden, llamándola una “perra”, “cara de puta”, y “mitad y mitad”.

Por supuesto, tú no eres responsable del comportamiento de estas personas en los comentarios. Sin embargo, estamos compartiendo algunos de los comentarios contigo, porque esperamos puedas entender cómo es que las personas intersexuales y trans – las cuales percibes como “amenazas” – en realidad no son amenazas para tu deporte.

En su lugar, se burlan de ellas, las menosprecian, y de hecho, pueden ser amenazadas por las personas que se agitan al escuchar afirmaciones falsas.

Todos cometemos errores, y en un principio, Georgiann sintió que eso fue lo que te sucedió cuando hiciste esos comentarios.

Ella no creía que tuvieras la intención de hacer daño, por lo que ella, y muchas otras personas en nuestra comunidad, se acercaron a ti en Twitter pidiendo que te disculparas, después de que escucharon tus hirientes palabras acerca de las “mujeres genéticas” y tu juicio acerca de lo que no es “correcto” en relación a la competencia de élite.

En lugar de responder con compasión, comprensión y ganas de aprender, boqueaste a Georgiann y a muchxs de nuestrxs amigxs, uno por uno, añadiendo sal a las heridas abiertas.

Como una atleta olímpica, tienes la atención del mundo, y muchos te ven como un modelo a seguir. Las personas alrededor de los EUA están viendo tu velocidad y animándote, pero también están escuchando tus palabras, que hablan de “mujeres genéticas” – confiamos en que el público piense de manera crítica y las rechace.

Cuando eliminas las identidades de género de las atletas intersexuales y trans, y las etiquetas como amenazas, estas contribuyendo a un legado que constantemente intenta eliminar a las personas intersexuales y trans, haciéndonos parecer menos que seres humanos, y como no merecedores de igualdad de derechos – y eso, atleta olímpica, no es lo correcto.

 

*Pidgeon Pagonis, es unx escritorx que contribuye para Everyday Feminism. Es unx activista intersexual de Chicago, que trabaja para ayudar a crear un mundo en el cual todos los bebés intersexuales que nazcan, tengan el derecho a la autonomía corporal.

*Georgiann Davis, es una académica y activista originaria de Chicago, Illinois. En el otoño de 2014, se incorporó al departamento de Sociología de la Universidad de Nevada en Las Vegas, después de pasar cerca de diez años estudiando la intersección de la sociología de diagnóstico con las teorías feministas. En su libro: ‘Contesting Intersex: The Dubious Diagnosis (2015, NYU Press)’, explora como la intersexualidad es definida, experimentada, y discutida en la sociedad contemporánea de EUA. También es ex presidenta del Grupo de Apoyo AIS-DSD (2014-2015), y actual miembro de la mesa directiva de interACT: Advocates for Intersex Youth. Puedes leer más acerca de su trabajo en www.georgianndavis.com

Poema: Caster es Mokgadi. Por Jackie Mondi

Caster es Mokgadi

Por Jackie Mondi

 Traducción de Laura Inter del texto “Caster is Mokgadi” de Jackie Mondi

 

CASTER ES MOKGADI

¿Sabías que Mokgadi significa ‘niña entre niños’?

¿Sabías que Mokgadi es su nombre de nacimiento?

Su nombre es Mokgadi, la niña

Caster es Mokgadi

 

Pero, debido a que no puedes correr más rápido que ella

Y eres de piel más blanca de lo que ella es

Y eres más pequeña de lo que ella es

Y eres más débil de lo que ella es

¿Dices que ella no es una mujer?

Ella es Mokgadi, la niña

 

Y, debido a que corre más rápido que tú

Y es de piel más oscura que tú

Y es más grande que tú

Y es más fuerte que tú

 

Nosotrxs decimos que ella es un ser humano.

La llamamos Mokgadi, la niña

 

Así que, ahora que sabes que no depende de ti

Ni de tu lista de control

Observa mientras corre

Y marca las casillas correctas

Fuerte, marcado

Rápida, marcado

Africana, marcado

Mujer, marcado

Campeona, marcado

 

Finalmente, repite conmigo

Caster es Mokgadi

 – Jackie Mondi

Video: ¡Justicia para Shanthi Soundarajan! [Atleta intersexual] – con traducción al español

¡Justicia para Shanthi Soundarajan! [Atleta intersexual]

Para apoyar a Shanti, firma esta petición: http://thappad.in/petition/shanti/

¿Qué pide Shanti?

  • Que su nombre vuelva a ser puesto en el registro oficial de ganadores en las carreras que ganó.
  • Que el gobierno le dé un trabajo permanente para que pueda reconstruir su vida.

Transcripción y traducción al español del video:

Hola

¿Te preguntas quién soy? [Refiriéndose a su género]

Tengo cabello corto y me visto como hombre.

Así que debo ser un hombre.

NO

Soy Shanti Soundarajan. Soy una mujer.

Soy de un pequeño pueblo en la India.

Crecí en una pequeña cabaña con mis 4 hermanos y mis padres.

Vivíamos SIN electricidad, baño o suministro de agua.

Incluso algunas veces sin comida.

Pero nos las arreglábamos para sonreír en nuestro pequeño mundo.

¿Qué era lo que me hacía más sonreír? CORRER, lo amaba.

…fue mucho lo que gané: 12 medallas internacionales para mi país.

Un día me desnudaron, literalmente.

Mi género fue puesto a prueba, me dijeron que “fallé”.

No encajaba en las definiciones que tiene el mundo sobre ser una MUJER.

Mi género fue debatido en televisión nacional.

Me sentí desnuda y humillada frente al mundo.

En mi desesperación, intenté poner fin a mi vida, pero fallé.

Me dijeron que tengo Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos.

Esa fue la razón por la que fallé.

No estoy sola, otras mujeres en el deporte también han fallado las pruebas de género.

Dutee Chand de la India y Caster Semenya de Sudáfrica, aún están compitiendo.

El verlas correr, me ha dado una razón para sonreír de nuevo.

Actualmente entreno a jóvenes en ¿Qué más? CORRER.

Sueño con un futuro en el que nadie tenga que pasar por lo que yo pasé.

Soy Shanti Soundarajan. Soy una MUJER.

La reciente salida de Dutee Chand de la competencia de los 100 metros, dice mucho acerca de Caster Semenya. Por Cyd Zeigler

La reciente salida de Dutee Chand de la competencia de los 100 metros, dice mucho acerca de Caster Semenya

Por Cyd Zeigler

@CydZeigler

Traducción de Laura Inter del artículo “Dutee Chand’s early 100-meter exit says a lot about Caster Semenya” de Cyd Zeigler

Fuente: http://www.outsports.com/2016/8/14/12475190/caster-semenya-dutee-chand-intersex-olympics

Dutee Chand 3.jpg

CHANDAN KHANNA/Getty Images

Según se ha informado, existen dos atletas intersexuales en las Olimpiadas. Mientras muchas personas afirman estar preocupadas por la excelencia de Caster Semenya, el pobre desempeño de Dutee Chand también dice mucho.

En las Olimpiadas de este año, hay dos atletas de las que se ha especulado ampliamente, o que se sabe son intersexuales. Una persona intersexual, tiene una anatomía con características generalmente atribuidas tanto a hombres como a mujeres.

La principal y más ampliamente discutida es la situación de Caster Semenya. La sudafricana especialista en los 800 metros, que ganó una medalla de plata en este evento en las Olimpiadas de Londres en 2012 y, después de un año se carreras espectaculares, se espera que gane el oro esta semana. Incluso se habla de que romperá el record mundial de los 800 metros.

Debido a que es intersexual, y sus niveles naturales de testosterona, probablemente, son más elevados que los de la mujer promedio, han levantado la voz diciendo que esto es una injusticia, y las publicaciones como Sports Illustrated [Deporte Ilustrado] han amplificado esto. En su último reportaje para Sports Illustrated, Tim Layden habla acerca de cosas que no tienen sentido, e infunde temor en las personas acerca de Semenya, permitiendo a una persona decir que la ventaja de Semenya es tan grande y tan injusta que es como ver el Super Bowl, cuando un equipo es mucho mejor que el otro, y ya sabes cuál será el ganador.

Por supuesto que hemos visto juegos en el Super Bowl donde ya “sabemos quién será el ganador.” Me vienen a la mente los invictos Patriotas de Nueva Inglaterra contra los advenedizos Gigantes de Nueva York. Y también resuena Peyton-Manning liderando a los Broncos de Denver enfrentando al joven equipo de los Seahawks de Seattle hace algunos años. Oh sí, ambos de estos ganadores automáticos… perdieron.

Dutee Chand de la India da un aleccionador recordatorio del porqué. Chand es la otra atleta que se asume es intersexual y compitió en estos Juegos Olímpicos. Ella fue excluida de la competencia en 2014, debido a que se reportó que poseía altos niveles de testosterona. Fue reinstalada a tiempo para calificar para estas Olimpiadas.

Este fin de semana Chand inició y terminó su participación en las Olimpiadas 2016, con una sola carrera en los 100 metros. Su tiempo de 11.69 segundos, estaba por debajo de su mejor tiempo, solo lo suficientemente bueno para posicionarse en el lugar 50 de 64 competidoras. Su participación terminó, incapaz de siquiera acercarse al top 24 que avanzó a la semifinal.

¿Les pidieron realizar pruebas de testosterona a las 49 mujeres que la vencieron? Por supuesto que no. ¿Donde esta la protesta pública para realizar pruebas a la Jamaiquina Elaine Thompson?, quién en la final del sábado, registró un tiempo que la cataloga como la segunda mujer más rápida en los 100 metros en unas Olimpiadas. Silencio.

El fracaso de Chand para conseguir llegar a la final de los 100 metros, habla mucho de la legitimidad inherente de Semenya en su evento. Ser intersexual, tener un nivel de testosterona más alto de lo normal, no le da a nadie un boleto de oro para obtener el oro olímpico. Al igual que las largas piernas de Usain Bolt, y los largos brazos de Michael Phelps, cualquier atleta puede tener una fuerte ventaja sobre sus competidoras, pero toma años de duro trabajo y determinación el llegar al salón de la fama de un deporte.

Independientemente de lo que pienses acerca de los cromosomas, la testosterona o el género de Semenya, ella es quien es debido a su duro trabajo y determinación.

Así que la próxima vez que te sientas molesto de que a una atleta intersexual, o transgénero, le vaya bien, y pueda tener la apariencia de tener ventajas sobre algunas de sus competidoras, recuerda a Dutee Chand y deja de hablar abiertamente de tus opiniones personales.

Razón por la que ahora apoyo a Caster Semenya. Por Madeleine Pape

Razón por la que ahora apoyo a Caster Semenya

Por Madeleine Pape

Traducción de Laura Inter del artículo “Why I now stand with Caster Semenya” de Madeleine Pape

Fuente: http://www.sbs.com.au/topics/zela/article/2016/08/08/why-i-now-stand-caster-semenya

ATHLETICS-SAF-2016

South Africa Caster Semenya wins the 800m final for women during day 5 of the Confederation of African Athletics (CAA) Championships held in Durban, on June 26, 2016. / AFP / Anesh Debiky (Photo credit should read ANESH DEBIKY/AFP/Getty Images)

¿Qué es lo que hace a alguien una mujer y una atleta? En el deporte, y en el deporte Olímpico en particular, parece ser que se considera justificado el que escriban sus propias reglas cuando se trata de definir las fronteras de las categorías de género en las competiciones.

Una vez yo fui parte de ese vacío: una atleta de élite dispuesta a apoyar, e incluso participar, cuando multitudes de personas – atletas, fans, oficiales, personas en los medios de comunicación – fueron tras la corredora Sudafricana de los 800m Caster Semenya, en el Campeonato Mundial en 2009.

El espectáculo que creamos, no es nada menos que una cacería de brujas en tiempos modernos. Tratamos a Semenya como un fenómeno de la naturaleza, una criatura híbrida que debe ser temida, alguien que pudiera ser considerada una mujer en otro lugar, pero no era una atleta mujer legítima en nuestros círculos. En lo personal, fue un periodo oscuro para mí, dado mi pobre desempeño representando a Australia en los 800m, pero un periodo mucho más oscuro para el deporte de atletismo.

Avanzando más hasta el año 2015, puede ser que a los ojos de algunas personas, traicionara a mi comunidad de atletismo, al testificar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) a favor de Dutee Chand, una corredora de la India, quien intentaba revocar las Regulaciones sobre el Hiperandrogenismo de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (AIFA) y del Comité Olímpico Internacional (COI).

Estas regulaciones establecen un límite en los niveles de testosterona, producida de manera natural, que se permite en los cuerpos de las mujeres atletas. Este límite, fue la respuesta del AIFA y del COI al ‘problema de Semenya,’ y está destinado a asegurar que nunca más, una mujer así, pueda apoderarse del oro que pertenece a las competidoras que lo merecen con más justicia. El TAD, en última instancia, decidió suspender las regulaciones por un periodo de dos años, permitiendo que Chand siguiera su sueño de convertirse en una atleta Olímpica, esto sin tener que modificar su cuerpo para encajar en los límites de lo que llamamos: “una mujer biológica”.

Yo testifiqué, pero no en un intento de generar controversia, y ciertamente no para ganar popularidad, sino debido a que creo que fue lo correcto – tanto objetivamente como políticamente.

Pregúntate a ti misma(o): ¿Cómo sabes que la testosterona es el factor clave que distingue los cuerpos masculinos y femeninos? ¿Dónde aprendiste este mito?, y entonces, ¿Lo has cuestionado? De manera similar, ¿Qué te hace pensar que la testosterona es el factor determinante que determina el desempeño deportivo?

En mi caso, tuve que iniciar un doctorado en sociología en EUA, antes de que pudiera responder estas preguntas. Fui desafiada por mis compañeros en la academia, a imaginar un mundo donde Semenya pudiera competir libremente, me sentí perturbada. Amenazada. Estaba a la defensiva. Pero los hechos eran ineludibles: la testosterona producida de manera natural, es solo uno de los muchos factores biológicos y sociales que determinan el desempeño de los atletas hombres y mujeres.

Las(os) atletas confían en que las autoridades han establecido desde hace mucho si la testosterona produce diferencias en el sexo y el rendimiento. El concepto de la testosterona, tiene una enorme carga de poder simbólico en la sociedad moderna y en particular en el mundo del deporte. Pero es como una mitología que hemos llegado a percibir como un hecho ineludible. Pero la mayoría de nosotros, solo sabemos la versión simplificada de la compleja entidad biológica que toma formas naturales y sintéticas, y que afecta a cuerpos individuales de maneras inconsistentes.

Ha tomado una gran cantidad de trabajo y dinero, a la AIFA y al COI, incluso para generar una modesta cantidad de evidencia que diga que la testosterona natural, puede servir como justificación para descalificar a ciertas mujeres atletas. Y como determinó el TAD, la evidencia no fue lo suficientemente buena. Así, la historia se repite: la verificación de género, ya sea basada en la genética, el ADN, las hormonas, o gónadas, esta destinada a fracasar. Y aún los deportes de atletismo, optan por estar en el lado equivocado de la historia.

Pero, en realidad, esta no es una historia acerca de expertos científicos oponiéndose al disputado papel que tiene la testosterona al producir diferencias en el sexo y el rendimiento. De hecho, no pienso que esta historia trate de ciencia.

Semenya es una chica negra, queer y tomboy de Sudáfrica, la hacen parecer como un personaje marginado en un deporte que es predominantemente heterosexual, históricamente dominado por europeos blancos, organizado en torno a una estricta segregación de los géneros y objetivización de los cuerpos de las mujeres, y donde las mujeres, frecuentemente, son bastante femeninas en su autopresentación. No creo que estos detalles sean periféricos en esta historia, creo que son el corazón de la misma.

Empieza con un doble estándar para hombres y mujeres: de manera incondicional, celebramos los desempeños excepcionales de los hombres, pensemos en Usain Bolt, David Rudisha, y Mo Farah. Sólo el dopaje podría sofocar el entusiasmo que sentimos por los atletas hombres cuando suben al pedestal.

En contraste, la celebración de las mujeres atletas viene con condiciones, las cuales Semenya no cumplió. Dijo la comunidad de atletismo a sus mujeres, debes ser una campeona justa, y la “justicia” tiene un doble significado: no hacer trampa, y ser lo suficientemente femenina.

Las feministas negras, desde hace tiempo, nos han recordado que las percepciones de feminidad no están exentas de racismo por el color de la piel. Además del color de la piel de Semenya, el que sea queer, de género no conforme, sus habilidades atléticas y el que sea africana, influye en que muchas personas no puedan ver o aceptar a Caster como la mujer que es.

Puede ser que la peor parte sea que nosotras – las atletas mujeres -, nos vigilamos a nosotras mismas al vigilar a Semenya, y a otras mujeres que se sospecha tienen características intersexuales. Nos da miedo ver a Semenya como una campeona que merezca ser celebrada. Nos reusamos a permitir que una atleta que se auto-identifica como mujer, vaya demasiado lejos, que logre llegar muy alto, y que alcance algo que la historia sugiere es inalcanzable para muchas de nosotras.

Por supuesto que muchos hombres atletas, enfrentan este escenario sin la opción de sacar la ‘tarjeta de género’. El atletismo es un deporte internacional serio, uno de los más serios del mundo. Algunos atletas tienen acceso a medicina superior deportiva, instalaciones para entrenar, nutrición, y ciencia deportiva. Pero esta es la compleja verdad: algunos atletas simplemente son mejores que otros.

Ya no me siento cómoda afirmando, que el mundo del deporte, debería hacer sus propias reglas cuando se trata de determinar el género de las competidoras. No importa como presentes las
Regulaciones en relación al Hiperandrogenismo, estas constituyen una forma de discriminación, un doble estándar, una cacería de brujas, que no tiene lugar en el atletismo, ni en el deporte femenil en general.

Una prueba de los hechos que socavan las percepciones populares que se tienen de la testosterona

  • Algunos atletas hombres que compitieron en los Campeonatos mundiales de 2011 y 2013, tienen niveles naturales de testosterona por debajo del límite “normal” para los hombres, definido por la AIFA (que es de 10nanomoles/L), e incluso, algunos caen en el rango femenino (por debajo de los 3nanomoles/L).
  • Existen atletas mujeres de élite, que son insensibles a los andrógenos, lo que significa que sus cuerpos son incapaces de beneficiarse de la testosterona que producen. En otras palabras: son atletas de élite con un nivel de testosterona funcional equivalente a cero.
  • El AIFA y el COI (y algunos atletas y entrenadores), afirman que las mujeres con niveles de testosterona “masculinos”, se desempeñan como hombres. Puede ser que nunca sepamos los detalles privados de los niveles de testosterona de Semenya, pero si sabemos que ella es significativamente más lenta que los atletas hombres. Su mejor tiempo en el Campeonato mundial de 2009, fue de aproximadamente 10 segundos menos que el estándar de clasificación para los hombres y de su eventual tiempo necesario para ganar.
  • Al menos 30 mujeres atletas, recibieron “tratamiento” debido a las Regulaciones para el Hiperandrogenismo, esto para bajar sus niveles de testosterona. Pero no existen 30 ‘Semenyas’, como podríamos esperar si la testosterona en realidad fuera el factor crítico que determina la habilidad atlética en las mujeres atletas.

Madeleine Pape es una ex corredora de los 800m, que representó a Australia en las Olimpiadas de Beijing en 2008, en los Juegos Mundiales Universitarios en 2009, y en el Campeonato Mundial en 2009. Está estudiando un doctorado en sociología en la Universidad de Wisconsin-Madison en EUA.

Los Niveles de Testosterona Naturalmente Altos no Deberían Influir para Sacar a las Mujeres Atletas de la Competición. Por The Editors

Los Niveles de Testosterona Naturalmente Altos no Deberían Influir para Sacar a las Mujeres Atletas de la Competición

Por The Editors

Traducción de Laura Inter del artículo “Naturally Occurring High Testosterone Shouldn’t Keep Female Athletes Out of Competition” de The Editors

Fuente: http://www.scientificamerican.com/article/naturally-occurring-high-testosterone-shouldn-t-keep-female-athletes-out-of-competition/

 COI

Crédito: Cat O’Neil

No es científico ni justo descalificar a las mujeres atletas con testosterona elevada.

Hace cuatro años, la velocista india Dutee Chand parecía dirigirse a la grandeza. Se convirtió en la campeona de 100 metros de su país en la categoría de mujeres de 18 años o más jóvenes, y las Autoridades Deportivas de la India la llamaron “una apuesta segura para medallista olímpica.” Sin embargo, poco después, la Federación de Atletismo de la India la descalificó de la competencia, debido a que tenía niveles elevados de la hormona de la testosterona, el resultado de una condición natural llamada hiperandrogenismo.

Chand apeló el fallo del Tribunal de Arbitraje Deportivo en Suiza (TAD), y ganó. La decisión permitiría que las mujeres con niveles de testosterona naturalmente altos compitieran en las competiciones de pista internacionales. Pero el Comité Olímpico Internacional (COI), que había descalificado a esas mujeres atletas en juegos anteriores, no ha salido a apoyar la decisión del TAD. Mientras se acercan los Juegos Olímpicos de verano en Rio de Janeiro, la ambigüedad podría impedir que las mujeres, con condiciones como las de Chand, compitieran en escenarios deportivos más importantes.

Esta situación que continúa en el limbo es un error. No existe ninguna base científica para descalificar a estas mujeres. Los niveles hormonales similares a los de Chand son naturales, y no existe evidencia de que [estos niveles hormonales] mejoren el rendimiento (a diferencia de las medidas de dopaje del equipo ruso, durante los Juegos de Invierno de Sochi en 2014, que fueron reveladas la primavera pasada). Peores resultan los intentos de reducir los niveles altos de testosterona, por debajo de los niveles especificados por el COI, ya que pueden llevar a graves riesgos médicos para las mujeres.

El límite Olímpico oficial de los niveles de testosterona para mujeres atletas es de 10 nanomoles por litro, pero algunos límites van más allá, cayendo en el rango “masculino”, y algunos hombres caen en el rango “femenino”, esto debido a fluctuaciones hormonales naturales que difieren de individuo a individuo. Por otra parte, los niveles altos de testosterona, no son siempre sinónimos de un buen desempeño. Algunos atletas masculinos de alto nivel, tienen niveles de testosterona que caen en el rango femenino, por ejemplo: un estudio reciente a 693 atletas de élite en Endocrinología Clínica, encontró que el 16.5 por ciento de los hombres, tienen niveles de testosterona que están por debajo del rango masculino, y casi el 2 por ciento cae en el rango femenino. Y casi el 14 por ciento de las mujeres están por encima del nivel máximo permitido para mujeres atletas.

Las cosas serían diferentes si se sospechada que las mujeres deliberadamente estaban tomando testosterona, con la esperanza – legítima o no – de que esto pudiera mejorar su rendimiento. Incluso entonces, las pruebas existentes pudieran fácilmente desentrañar la trampa, debido a que la testosterona natural tiene una mezcla diferente de isótopos de carbono, que la hormona introducida artificialmente. Las pruebas que detectan esta firma artificial, ya son utilizadas en hombres atletas sospechosos. Pero si las autoridades determinan que los niveles inusualmente altos de testosterona en los competidores masculinos, son naturales, la investigación se detiene. Tanto la equidad como la ciencia, dictan que las mujeres deberían ser tratadas exactamente igual.

Obligar a las mujeres atletas a bajar sus niveles naturales de testosterona a un nivel “aceptable”, es potencialmente peligroso. Deben tomar medicamentos supresores hormonales, o ser sometidas a cirugía para extirpar sus órganos productores de hormonas. No existe razón médica, para que mujeres sanas, sean sometidas a estos tratamientos, que tienen riesgos de serios efectos secundarios, tales como desequilibrios en los electrolitos, los cuales pueden causar latidos de corazón irregulares. Otros efectos incluyen nauseas, así como sed excesiva y orinar continuamente.

Durante las Olimpiadas de Sochi y las de Londres de 2012, el COI aplico su estándar arbitrario para descalificar a varias mujeres. Este año el comité, en respuesta a los cuestionamientos del Scientific American y otros medios de comunicación, ha señalado que no tomara tales acciones. Pero la ausencia de una declaración oficial deja mucha incertidumbre. Fácilmente, los países podrían continuar descalificando a mujeres competidoras de las competencias preliminares, coartando con sus oportunidades olímpicas, dijo Katrina Karkazis, bioeticista de la Universidad de Stanford.

Las atletas de élite tienen, por definición, valores atípicos fisiológicos, debido a su fuerza, velocidad y reflejos. Las variaciones hormonales naturales, similares a otras capacidades biológicas intrínsecas – como una capacidad superior de captación de oxígeno en la sangre, por ejemplo – son parte de esa mezcla. El COI debería decirlo explícitamente.