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La chica XY de la casa de al lado: Como es crecer siendo intersexual. Por Tryla Brown Larson

La chica XY de la casa de al lado: Como es crecer siendo intersexual.

Por Tryla Brown Larson

Traducción: Laura Inter del artículo “Just Your Average XY Girl Next Door” por Tryla Brown Larson

Fuente: http://www.curvemag.com/Readers-Voic/Just-Your-Average-XY-Girl-Next-Door/

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El primer recuerdo que tengo de esta travesía, es de mi mamá llevándome al doctor para tener un examen pélvico a los 13 años de edad. Ella estaba preocupada porque no estaba desarrollando senos y no había comenzado con mi periodo menstrual. Después de un par de visitas con el doctor familiar, decidieron que necesitaba con un especialista al hospital. Recuerdo que dos doctores me llevaron a un cuarto y me dijeron que se desnudara y pusiera una bata de hospital. Mis padres permanecieron en la sala de espera. Luego me pusieron en la mesa de exploración, pusieron mis pies en unos estribos, y abrieron mis piernas tomándome de las rodillas. Recuerdo sentirme consciente de lo que estaba sucediendo. Entonces los dos doctores comenzaron a tocarme y auscultarme, insertando dedos y utensilios médicos dentro de mí. Recuerdo que me estremecía del dolor. Supongo que así fue como perdí mi virginidad. Entonces trajeron a más doctores para que me vieran y me tocaran. No estoy segura de cuantos doctores entraron al cuarto a ver mi “anormalidad”. En mi mente, pareciera que debieron haber sido por lo menos veinte. Cuando cierro mis ojos y pienso en aquel día, todo lo que veo es un cuarto lleno de batas blancas. Siento que era como un espectáculo de fenómenos. Incluso ahora, muchos años después, el tan solo ver una bata blanca me pone ansiosa. Mirando atrás, porque sentía que no tenía elección en lo que me estaba sucediendo, considero que esta fue la primera vez que me violaron. Sé que en realidad no estaba siendo violada, pero eso fue lo que sentí. Después de que los doctores terminaron, me dijeron que me vistiera y que tomara asiento. Hice lo que me pidieron. Solo dos doctores permanecieron en el cuarto conmigo. Se sentaron frente a mí y me dijeron que tenía ovarios anormales, que tenían que ser extirpados porque eran precancerosos. Me informaron que nunca podría tener hijos biológicos, pero que si podría tener una vida sexual “normal”. Trajeron a mis padres y les dijeron lo mismo. Para entonces, creo que debí haber entrado en shock. No lloré. No pregunté nada. No respondí. No pude hablar durante los siguientes tres días. Peor aún, pasé los siguientes catorce años de mi vida preocupa de que el cáncer pudiera regresar.

No estoy seguro de cuánto tiempo pasó antes de que fuera sometida a cirugía. Creo que fueron un par de semanas. Me ingresaron en el hospital y me asignaron una habitación en la sala de pediatría. El niño de dos años que estaba en la habitación conmigo era una víctima de quemaduras. Había jalado olla de agua hirviendo de la estufa, y esta le cayó encima. Todas las flores que me enviaban, tenían que ir directamente a mi casa, porque no debía haber polen en la habitación. Recuerdo sentirme muy triste por el pequeño niño. Sus padres se quedaban con el día y noche. De manera secreta y egoísta, me alegraba que estuvieran ahí, porque me sentía muy asustada y no sabía lo que me iba a pasar. No recuerdo mucho lo que sucedió antes de la cirugía, pero si recuerdo cuando regresé a mi habitación en una camilla después de la cirugía. Recuerdo que cuando me llevaban, se sentía como si golpearan cada grietan y agujero en el piso. Sentía que mi estómago estaba siendo destrozado. Me pusieron una inyección para el dolor cuando regresé a mi cuarto. Dormí durante unas horas. Cuando desperté, querían vaciar mi vejiga. Traté, pero no pude. Me insertaron un catéter para vaciar mi vejiga. Me mantuvieron en el hospital por unos días antes de que pudiera irme a casa. Recuerdo esforzarme para caminar, con mi suero intravenoso en un andamio, a lo largo de los pasillos del hospital, trataba caminar con la espalda cada vez más erguida, y no toda encorvada. De hecho, tenía una herida que iba desde un hueso de la cadera hasta el otro, a lo largo de la parte baja de mi abdomen. Por lo que cualquier movimiento que realizaba era pura agonía, excepto cuando me recostaba de lado con una almohada contra mi estómago. Cuando finalmente me fui a casa, mi mamá me dijo que el doctor había dicho que dijéramos a las personas que me habían extirpado el apéndice. Dijo que nadie entendería lo que realmente sucedió, y que la gente se iba a burlar de mí si se enteraban de la verdad. No podía entender por qué alguien se burlaría de mí por tener ovarios precancerosos, pero hice lo que me pidieron.

Después de la cirugía, tuve visitas médicas mensuales, para asegurarnos de que todo estaba progresando como esperaban. Siempre que iba al doctor, este me hacía un examen pélvico y me preguntaba si tenía novio y si ya había tenido relaciones sexuales. Esto me llevó a pensar que era mejor que consiguiera un novio y tuviera sexo, de otra manera el doctor pensaría que no era “normal”. Así que eso hice. Encontré un novio. Tomó un tiempo para que tuviera la valentía de tener sexo, en particular debido a que a que era muy consciente de mi cuerpo, el cual tenía cicatrices en el abdomen y una vagina “ciega” entre las piernas. Finalmente, durante la fiesta de mi cumpleaños número 15,  mi novio que era un año mayor que yo, me dijo que si no tenía sexo con él, iba a romper conmigo. Entré en pánico, porque si no tenía novio, el doctor diría a mis padres que algo andaba mal conmigo. Esto, junto con lo que ahora reconozco como baja autoestima, me empujó a tener mi primera experiencia sexual con mi consentimiento. Absolutamente la odié. Me desgarré y sangré. Dolía demasiado. Entonces, cuando el sexo terminó, de todas maneras el rompió conmigo. Sin embargo, regresamos un par de semanas después. Quiero decir, por supuesto que regresé con él, no tenía partes internas de mujer, mi apariencia externa era la de una niña de ocho años, y estaba desesperada por sentirme como una adolescente normal. Continuamos teniendo sexo, siempre me desgarraba y sangraba. Me daba vergüenza decirle porque sangraba, así que le decía que había comenzado mi periodo. Por supuesto, él dijo a todos sus amigos que lo dejaba tener sexo conmigo mientras tenía mi periodo menstrual. ¡Oh, el drama adolescente! Después de eso, me volví muy buena para fingir mi periodo menstrual. Todas mis amigas tenían su menstruación, y yo desesperadamente quería encajar. Fingía tener cólicos menstruales cada mes. Incluso llevaba un tampón en mi bolso. Le dije a mi doctor acerca de los problemas que estaba teniendo al desgarrarme y sangrar. Explicó que mi vagina era muy pequeña y me aconsejó una ampliación quirúrgica, para que se ajustara al pene promedio.

Inmediatamente después de mi cirugía me hicieron comenzar a tomar una terapia de reemplazo hormonal. La ajustaban cada dos meses y experimentaron con diferentes marcas y dosis. Sobra decir que esto me puso en una montaña rusa emocional. No tenía control de mis emociones. Lloraba, me enojaba, y eventualmente tuve un colapso nervioso y fui llevada al hospital en una ambulancia. El colapso y el paseo en la ambulancia, pasó frente a todos los vecinos y los niños del vecindario. Realmente no sabían lo que estaba sucediendo. Incluso alguien comenzó el rumor de que había intentado suicidarme. Para el año siguiente, la gente a mi alrededor constantemente estaba susurrando. Solo podía imaginar lo que estaban diciendo.

Durante los catorce años siguientes, surgieron varias pistas de la verdad. A veces no las entendía, o estaba demasiado ciega para verlas, o simplemente no quería saber la verdad. Tuve que hacerme una prueba de sangre en mis últimos años de adolescencia, me llamaron para ir al doctor y volverme a realizar la prueba por segunda vez. Dijeron que habían mezclado mi muestra con la de un paciente masculino. Sin embargo, cuando volvieron a hacer la prueba y se dieron cuenta que en realidad no habían cometido ningún error, y que de hecho tengo cromosomas XY, se guardaron el secreto. Alrededor de los 25 años, me estaba uniendo al ejército. Me realizaron muchas pruebas médicas y pidieron los registros médicos de mi niñez. Tuve que obtener una exención especial para unirme al ejército, debido a mi feminización testicular. No sabía lo que eso significaba. Sí, podría haber investigado, pero esto fue antes de la era de internet, y creo que estaba muy asustada como para tratar de averiguarlo. Finalmente, a los 28 años de edad, estaba tomando una clase de sexualidad humana en el colegio comunitario local, debido a que necesitaba créditos de ciencia. Estaba leyendo mi libro de texto y volví a ver la palabra: “Feminización testicular”. Fui a la biblioteca para tratar de averiguar cualquier información que pudiera. Recuerdo haber pensado para mí misma: “oh Dios mío, esto me está describiendo”. Es posible que lo haya mencionado a un par de personas, pero eventualmente dejé eso en el olvido. El siguiente semestre tuve que limpiar el interior de mi mejilla en el laboratorio de biología. Efectivamente, los resultados decían que tenía cromosomas XY. Se los mostré a mi profesora y sugirió, que consiguiera mi expediente médico y consultara con mi médico. Pedí mi expediente médico en el hospital donde fue realizada la cirugía. Dijeron que irían al archivo e intentarían encontrarlo. Después de tres semanas, llamaron y me dijeron que lo tenían. Cuando me lo enviaron, solo contenía 3 páginas. Sabía que debía contener más de tres páginas, así que lo pedí nuevamente. Me enviaron tres páginas más. Me tomó cuatro intentos antes de que pudiera conseguirlo todo. Lo llevé con la ginecóloga obstetra local. Su consejo fue que me olvidara de eso y que no significaba nada. ¡Estaba muy enojada! ¿Qué quiso decir con: “No significan nada”? ¡Los registros decían que tenía gónadas y cromosomas XY! ¿Se suponía que era un niño? ¿Qué soy? ¿Por qué nunca me lo dijeron? ¡Decían que era un pseudo-hermafrodita! ¿Cómo sucedió esto? Nunca regresé con esa doctora.

En ese momento estaba buscando respuestas sin importar donde pudiera encontrarlas: familia, amigos, iglesia, escuela. En internet. Un par de meses después, leí un artículo en una revista acerca de una niña con una condición muy similar. Me sentía muy sorprendida, porque el doctor me había dicho que probablemente nunca conocería a alguien como yo. El artículo citaba a un sitio web en Reino Unido, e información de la Intersex Society of North America. Contacté al grupo intersexual de Reino Unido y a la Intersex Society of North America, quienes me pusieron en contacto con el Grupo de Apoyo de Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos en EUA. Su sitio web actual es: aisdsd.org. Me pusieron en contacto con alguien como yo, quien vivía justo al final de la calle donde estaba viviendo. Era como encontrar a un familiar que desde hace tiempo estaba perdido. La sensación de sentirme sola se había ido, y fue reemplazada con un abrumador sentimiento de unidad. Abracé a mi familiar recién encontrada, y eventualmente me convertí en presidenta del grupo de apoyo nacional durante dos años. Después de eso, continué como directora de la mesa directiva por varios años.

Resulta que mi condición solía ser llamada Pseudo-Hermafrodita. Esto se cambió por Feminización Testicular, y luego la nomenclatura fue cambiada a Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo (SIAC). Pienso que un estigma negativo está asociado a los nombres más antiguos, y es por eso que fueron cambiados.

¿Te preguntas que es la intersexualidad? ¿Te preguntas que es el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo (AISC)? La intersexualidad es un término paraguas que alberga varias Diferencias del Desarrollo Sexual (DSD por sus siglas en inglés) diferentes [Más sobre el término DSD]. El Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (AISC) es simplemente una de las DSD. AISC significa que soy insensible a cualquier andrógeno. Para simplificarlo, mi ADN es XY, por lo tanto tengo la receta para convertirme en un niño. Sin embargo, en el útero, cuando llegó el momento de que las hormonas masculinas fueran liberadas para que pudieran comenzar a crecer todas mis partes de niño, mi cuerpo no aceptó ninguna de las hormonas masculinas, así que continué desarrollándome en el cuerpo de niña por default. Sin embargo, dado que mi ADN es XY, tampoco contaba con la receta para hacer todas las partes internas de niña. No me pudo crecer/desarrollar un cuello uterino ni un útero. Mis gónadas nunca se desarrollaron como testículos ni descendieron, y no fueron capaces de desarrollarse como ovarios. Simplemente permanecieron como gónadas no desarrolladas. La cirugía que me realizaron para extirpar las gónadas se llama: orquiectomia.

Resulta que ser intersexual es casi tan común como ser pelirrojo, estamos en todas partes. He sido miembro del grupo de apoyo de AISDSD durante 19 años. Durante ese tiempo ha crecido a pasos agigantados. Lo que solía ser visto como un secreto vergonzoso, ahora es algo que debemos abrazar. Veo a jóvenes adolescentes en nuestras conferencias anuales que están orgullosxs de ser intersexuales y tienen una autoestima muy alta. Realmente es algo maravilloso, muy diferente de cuando me uní al grupo de apoyo hace casi dos décadas. Entonces, la gente tenía miedo de que les tomaran fotografías y las conferencias se celebraban bajo un nombre anónimo.

Lo principal es que gran parte del trauma y el drama en mi vida, podrían haber sido evitados si los doctores hubieran sido abiertos y honestos cuando mi AISC fue descubierto. En lugar de eso, los doctores mintieron. Mis registros médicos dicen que a mis padres sólo se les dijo que tenía ovarios anormales, y que tenían que ser extirpados para prevenir el cáncer. Asustaron a mis padres para que me hicieran una cirugía innecesaria. La verdad es que mis gónadas tenían la misma probabilidad de ser cancerosas que los senos de una persona promedio, y la amputación de los senos no es un tratamiento médico aceptado para evitar que algún día tal vez te de cáncer. Perpetuar estas mentiras tiene como resultado las cirugías innecesarias, el secretismo y un estigma negativo y vergonzoso que va unido a las DSD. Existe la sensación de que estás sola cuando los doctores dicen que nunca conocerás a nadie más como tú. El sentimiento de vergüenza, cuando te dicen que tienes que mentir acerca del tipo de cirugía que tuviste por temor a que la gente se burle de ti. Me gustaría dar a la comunidad médica el beneficio de la duda, y decir que tenían las mejores intenciones y estaban haciendo lo que creían que era mejor. Pero querían que todo encajara en una caja, una caja de niña o una caja de niño. La realidad es que hay muchas cajas, algunas de las cuales son completamente desconocidas por la mayoría de los doctores. No todo es blanco y negro. La mayoría de las veces hay hermosos tonos de gris. Incluso con todo lo que pasé, aun me siento muy afortunada. Muchas más personas intersexuales la han pasado mucho peor que yo. He conocido a muchas que tienen sus genitales mutilados y sus clítoris circuncidados. Algunas quedaron con tanto tejido cicatricial que ahora tienen poca o ninguna sensibilidad en su área genital. Algunas tenían doctores que estaban tan ansiosos por asignar un género, que asignaron el género equivocado, por lo tanto, lx niñx fue criadx con el sexo equivocado durante una parte de su vida.

Afortunadamente, los tiempos han cambiado y más personas son conscientes de que es un mundo diverso. Varios doctores se han unido a nuestro grupo de apoyo y asisten a nuestras reuniones anuales, ojalá el primero de muchos. Abogan por un mejor tratamiento a lxs pacientes Intersexuales y para detener las cirugías innecesarias que hacen más daño que bien. Les digo esto a los doctores que aún viven en la oscuridad – y estoy parafraseando a Maya Angelou: “¡Ahora que sabemos mejor, podemos hacerlo mejor!” ¡Es imprescindible que mejoremos! ¡No más cirugías innecesarias! ¡No más mutilación de genitales ambiguos! ¡No más circuncisiones del clítoris! ¡Se honesto y abierto con los padres y lxs pacientes y ofrece consejería! ¡Ayuda a las personas a tener una razón para estar orgullosas de lo que son! ¡No los hagas sentir como fenómenos o monstruos, ni avergonzados! ¡No los trates como un trozo de carne sobre la mesa! No trates de cambiar a alguien sólo porque no te sientes cómodo con quién es o con su apariencia. Permite que tus pacientes tomen todas sus propias decisiones cuando tengan la edad suficiente para consentir por sí mismxs y estén bien educadxs, informadxs y conozcan todos los hechos verídicos.

Para más información sobre ser intersexual visita: www.aisdsd.org [en inglés]

Más artículos e información en español sobre Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos.

 

‘Lo primero que pensé fue: supongo que no soy lo suficientemente mujer’. La cantante de pop-rock Dalea, comparte su experiencia como mujer intersexual. Babe.net

‘Lo primero que pensé fue: supongo que no soy lo suficientemente mujer’. La cantante de pop-rock Dalea, comparte su experiencia como mujer intersexual

Por Taylor Palmby

Traducción: Laura Inter de “‘My first thought was, I guess I’m not woman enough’: Pop-rock musician Dalea shares her experience as an Intersex woman” por Taylor Palmy de babe.net

Fuente: https://babe.net/2017/07/11/first-thought-guess-im-not-woman-enough-pop-rock-musician-dalea-shares-experience-intersex-woman-7751

‘Soy una mujer con una experiencia intersexual. Soy una mujer con una experiencia trans, pero al final, solo soy una mujer’.

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Dalea es una cantante de pop-rock, diseñadora de modas y fundadora de Girl Comet, una campaña de sensibilización sobre la diversidad. Dalea también tiene Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos, lo que significa que es intersexual.

En su canal de YouTube, Dalea define la intersexualidad como “un término utilizado para describir personas que nacen con variaciones en su anatomía sexual interna o externa, que tienen como resultado cuerpos o una configuración genética que no se ajusta con la forma típicamente masculina o femenina”.

Dalea nació sin un útero y en lugar de ovarios tenía gónadas. También tenía cromosomas XY en lugar de los típicos cromosomas XX, que se ven en la mayoría de las mujeres.

Dalea compartió su historia, acerca de ser una mujer intersexual con babe.net

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Desde la niñez, siempre he sido una niña muy femenina. Me gustaba el rosa, las muñecas y las cosas de niña. Mis sueños eran sencillos, quería cantar, pintar, enamorarme, tener bebés y una familia propia. Al igual que les sucede a muchos niños en este planeta, mi infancia fue muy complicada, mi padre biológico no estuvo presente, y mi mamá pasó tiempos difíciles cuidando de mí a tiempo completo, así que iba de una casa a otra para que me cuidaran mientras ella trabajaba. El no tener un lugar al cual llamar hogar, puede causarte problemas internos y disminuye tu autoestima, pero siempre fui una soñadora, así que mis sueños me ayudaron a seguir adelante.

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Cuando me acercaba a la adolescencia, comencé a enfermar.

Pasé largos periodos en los que iba de resfriados fuertes a episodios de fiebre alta, erupciones en mi cuerpo, hemorragias nasales, infecciones de oído y episodios de extraña debilidad. Pasé bastante tiempo en los hospitales. Debido a mi precaria situación de vida, era complicado que consiguiera una atención médica adecuada, pero, finalmente terminé con un doctor que fue capaz de diagnosticarme con una condición autoinmune llamada fiebre reumática. Pasé las siguientes semanas recibiendo dolorosas inyecciones diarias de penicilina y acostada en cama.

Mi fiebre reumática mantuvo a mis médicos tan ocupados que, a pesar de que todos los signos estaban ahí, les tomó un tiempo diagnosticar lo que se convertiría en el mayor desafío que he tenido que enfrentar.

Cuando a los 14 años finalmente descubrí (escuchando a escondidas) que tan diferente era, no fue algo agradable ni lindo. El doctor, en una desafortunadamente típica actitud machista latina, hizo algunas declaraciones crueles e ignorantes a mi abuela, incluyendo el hecho de que necesitaría cirugías para que “pudiera pasar por una chica normal”. Lo llamó “feminización testicular” y dijo que algunas veces, la naturaleza comete errores.

Aquí fue cuando descubrí que tenía Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA).

Tengo cromosomas XY y gónadas (o pseudo-ovarios, dependiendo de a quien le preguntes). Esto no es exactamente algo que las mujeres estén listas para compartir, particularmente en las comunidades latinas y especialmente a mujeres heterosexuales. Para mí fue mentalmente muy doloroso, en particular por la falta de apoyo y debido a que no tenía a nadie con quien hablar acerca de esto. Me sentía sola en una isla, pensando que era la única que tenía esta diferencia en el desarrollo. Era muy poco lo que sabía, se estima que uno de cada 2,000 niñxs nacen con una diferencia en el desarrollo sexual.

Muchas cosas pasaron entre ese diagnóstico y mis eventuales cirugías “correctivas”. Incluyendo persecuciones y bullying. Cuando se extendió en la ciudad el rumor de que era diferente, tuve que escapar cuando me ataron a un árbol y me ridiculizaron. Por la gracia de Dios, escapé de convertirme en parte de las estadísticas de suicidio adolescente.

El día que me extirparon mis gónadas/pseudo-ovarios, tuve una reunión con mi doctor, y el doctor dijo: “Puesto que estará bajo anestesia, ¿por qué no le ponemos unos implantes de mama para hacerla más femenina?” Nunca había juzgado a mis pechos de talla 34B como unos demasiado pequeños, ni como unos que no fueran lo suficientemente femeninos, pero cuando el doctor dijo eso y mi papá accedió, lo primero que pensé fue: “Supongo que no soy lo suficientemente mujer”. No tuve la fortaleza emocional para luchar por mí misma, ni para oponerme al sexismo con el que me estaba enfrentando. Años más tarde, después de buscar un doctor que pudiera quitarme los implantes, pude encontrar una doctora que me los quitó exitosamente. Despertar sin ellos y recuperar mi cuerpo, es una de las cosas más poderosas que he hecho por mí misma.

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Me convertí en una diseñadora de modas en Nueva York, y eventualmente en cantante. En 2014, salí públicamente a la luz; comencé a publicar contenido a través de mi campaña de inspiración y sensibilización sobre la diversidad llamada, Girl Comet. Comencé a dar charlas y entrevistas sobre el SIA. Como artista, sabía que hacer público que tengo SIA podría dañar mi imagen, y lo hizo, pero como mujer, esto elevó mi espíritu y feminidad hasta los cielos.

Quería ser la chica que necesitaba cuando estaba creciendo.

Al ser pública, mi deseo es ser la chica que necesitaba cuando estaba creciendo, ser visible por el bien de un@ adolescente que esté ahí afuera, y especialmente para l@s latin@s. También deseo que mi mensaje llegue a un padre que pueda estar confundido, o preocupado por el diagnóstico o identidad de género de su hij@. En Girl Comet, también me aseguro de contar con mucha información útil.

Soy una mujer con una experiencia intersexual. Soy una mujer con una experiencia trans, pero al final solo soy una mujer.

Para todas las mujeres ahí afuera, no importa cuál sea TU lucha personal, sé que esto es cierto, si decides luchar y seguir adelante, al final, tu más grande sufrimiento, puede convertirse en tu mayor fortaleza.

Video: Mensaje para Padres de chicas o chicos con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA)

Video: Mensaje para Padres de chicas o chicos con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA)

Mensaje de Dalea es para los papas de chicas o chicos que tienen el Síndrome de insensibilidad a los andrógenos (SIA).

Para más información, consulta nuestra sección sobre Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos.

 

Video: Mensaje Para Chicas con el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA). Por Comet Girl

Video: Mensaje Para Chicas con el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA).

Por Comet Girl

Mensaje de Dalea para las chicas Latinas que tienen el Síndrome de insensibilidad a los andrógenos (SIA)

Soy Intersexual y estoy aquí. Por Jackie Green

Soy Intersexual y estoy aquí

Por Jackie Green

Traducción: Laura Inter del artículo “I Am Intersex and I Am Here” de Jackie Green

Fuente: https://westmichiganwoman.com/blog/item/1758-i-am-intersex-and-i-am-here

jackie green

Fotografía cortesía de Elise Kutt

“Soy una del dos por ciento”.

Esta es una afirmación que no me hubieras escuchado decir hace unos años – sobre todo por temor y vergüenza.  Probablemente te estés preguntando: “¿Dos por ciento de qué?” Bueno, soy parte del aproximadamente dos por ciento de la población que nace intersexual.

Si esta palabra te resulta desconocida, déjame desglosarla: las personas intersexuales nacen con características sexuales físicas que no se ajustan a las definiciones “típicas” de masculino o femenino. En mi caso, nací con cromosomas XY – que son típicamente “masculinos” – y testículos internos en lugar de un útero y ovarios. En su exterior, mi cuerpo tiene una apariencia típicamente “femenina”.

Algo que viene con diagnósticos como el mío, es mucho temor a que “descubran” que eres diferente a lo que la sociedad está acostumbrada.

Para mí, mis testículos internos producían estrógenos. Pero a la edad de 15 años, los doctores le dijeron a mis padres que tenían que extirparlos. Convencieron a mis padres de que quedarme con los testículos podría causar cáncer, y sería “mentalmente perjudicial”, para mí como una joven mujer, si las personas descubrían que los tenía. No fue hasta años después que me enteré que esta cirugía era médicamente innecesaria. De hecho, pudiera haberme beneficiado de la producción hormonal natural.

En ese entonces, no estaba totalmente consciente de la razón por la que estaba pasando por el bisturí, ni de las consecuencias de una cirugía que me quitó mis órganos productores de hormonas. A los 15 años, ya estaba completamente desarrollada y había atravesado la pubertad. Todavía es importante tener estrógeno siendo mujer, y fui forzada a tomar medicación debido a mi falta de estrógeno natural.

Fue una época bastante confusa. Solo era una estudiante de primer año en la escuela preparatoria. Regresé de cirugía después de las vacaciones de navidad y aún no podía usar pantalones de mezclilla, debido a la incisión que se extendía a lo ancho de mi abdomen. Se suponía que no podía usar las escaleras por unas semanas mientras sanaba, así que la escuela me dio la llave del elevador. Llegué tarde dos veces a clase por eso, y muchos de los estudiantes me preguntaron porque tenía que utilizar el elevador, así que comencé a forzarme a usar las escaleras, aunque me doliera.

Mentí por años, a todos a mí alrededor. Mentí tanto, que comencé a creer mis propias mentiras. “Tuve una histerectomía”, dije a la mayoría. Deje que el temor a que las personas descubrieran que era diferente me mantuviera en silencio.

No fue hasta que me casé y quería un bebé, que esto realmente impactó mi hogar. Mi hermana me dijo que ella podía embarazarse por mi esposo y por mí. Tuvimos éxito al conseguir óvulos de un donante, y usamos el esperma de mi esposo para realizar una fertilización in vitro. Por suerte para nosotros, funcionó después de unos pocos intentos; actualmente, somos los orgullosos padres de una bebé de 10 meses de edad.

En ese entonces, estaba trabajando como reportera de un programa para FOX17. Estando en los medios de comunicación, era fácil anunciar la noticia de nuestro embarazo. Cuando lo hice, la gente tenía preguntas. ¿Porque mi hermana estaba haciendo esto por mí? La gente seguía preguntando qué era lo que estaba mal conmigo, y tuve el súbito y violento impulso de gritar: “¡Nada está mal conmigo!

Solo soy diferente.

Así que, justamente eso hice – lentamente comencé a contar mi historia, poco a poco, ayudando a las personas a entender que el no ser capaz de tener un bebé, era muy difícil para mí.

Pero eso no significaba que algo estuviera mal conmigo.

Al contar mi historia, he escuchado de otras madres de Michigan, cuyas hijas nacieron con una variación intersexual. Se sentían asustadas y tenían miedo a lo desconocido. Les digo que no hay nada que temer. Nada está mal con sus hijas. Simplemente son un poco diferentes.

Ahora me apasiona detener las cirugías médicamente innecesarias e irreversibles, como la que me realizaron a mí. Las cirugías en individuos intersexuales, son llevadas a cabo por miedo – miedo a un cuerpo que no entienden ni pueden catalogar en una casilla de “masculino” o “femenino” en un pedazo de papel. Estas cirugías representan violaciones de derechos humanos, y en el futuro, quiero que otras personas intersexuales, especialmente las personas jóvenes, no sientan vergüenza.

En el Grand Rapids ArtPrize 2014, vi una pieza de arte que invitaba al público a confesar algo acerca de sí mismos. Noté que alguien escribió: “Soy intersexual y estoy aquí”.

A ti, te digo: “No estas solx. También estoy aquí”.

Jackie Green es la anfitriona de “Tardes con Jackie Green” en el 105.3 HOT-FM y vive con su esposo, Jim, y su hija, Greenleigh, en Grand Rapids. Cuando no está trabajando, es una activa corredora y es la actual Srta. Michigan US Continental. Está utilizando su plataforma para defender a lxs jóvenes intersexuales. Puedes contactar con Jackie en Facebook en facebook.com/OnAirJackie.

Para más información:

AIS-DSD Support Group

interACT: Advocates for Intersex Youth

Ir al Doctor cuando eres intersexual. Por Jackie Green

Ir al Doctor cuando eres intersexual

Por Jackie Green

Traducción al español: Laura Inter del artículo “Going to the Dr. when you’re intersex” de Jackie Green

Fuente: http://www.1053hotfm.com/2017/06/20/going-to-the-dr-when-youre-intersex/

Jackie

Si estás leyendo esto, y no has escuchado acerca del término “intersexual”, ¡detente ahora mismo! Tengo algo para que leas que puede ayudarte a arrojar luz sobre este tema. Da click AQUÍ para aprender que es “intersexual”. [Definición en español sobre intersexualidad]

Ok, ¿estamos todxs interesadxs? A lo largo de los años, me he sentido muy asustada de hablar acerca de que tengo Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo (CASI por sus siglas en inglés) No porque piense que algo está mal conmigo, sino porque tengo miedo de que TU pudieras pensar que algo está mal conmigo.

Después de escribir mi primer artículo para “InterACT”, una organización sin fines de lucro compuesta por jóvenes activistas intersexuales, comencé a sentirme más segura al contar mi historia. La avalancha de apoyo fue increíble. Sin embargo, todavía me sentía incómoda como para responder muchas de las preguntas que me hacían. Preguntas que personalmente creo vienen de la ignorancia, y no me siento obligada a responderlas.

Después de una larga charla con un buen amigo, me di cuenta que las personas realizan ese tipo de preguntas porque NECESITAN ser educadas sobre este tema. Las personas intersexuales han existido desde el principio; simplemente no se habla de nosotrxs. 1,7% de la población tiene algún tipo de variación intersexual… esto es tan común como haber nacido pelirrojo. Así que esto me llevó a donde ahora estoy.

Vamos a educar. En lugar de enojarme por los pocos comentarios que recibo que no son necesariamente de apoyo, voy a escribir una serie de publicaciones acerca del tema. Que desafíos enfrentamos cuando no encajamos en el molde de “hombre típico” o “mujer típica”, ¿cómo es que eso nos afecta? ¿Qué enfrenta alguien con una variación intersexual, que no enfrenta alguien que no la tiene?

Hoy quiero hablar acerca de una experiencia reciente que viví: ir al doctor. Es difícil ir al doctor, a veces debido a que queremos que las personas que trabajan en el campo médico entiendan nuestras condiciones, que ya estén educados en estos temas, pero no siempre funciona de esa manera.

Desde mis años de adolescencia/juventud, siempre odie ir al doctor, principalmente debido a una temida pregunta.

“¿Cuándo fue tu última menstuación?”

Al principio, siempre decía una mentira. “Vas por un bicho estomacal, no necesitan saber eso, así que solo diles que aún no has comenzado” o “solo diles que tuviste una histerectomía porque tenías quistes”.

Pareciera no ser un gran problema, di la línea acerca de los “quietes” y termina con esa conversación, para poder pasar al problema real. Si alguna vez has tenido un secreto, sabes que no es tan fácil.

Tener que mentir o inventar cosas para encubrir las mentiras que dijiste, te carcome poco a poco. Siempre comenzaba con la mentira acerca de la histerectomía, que me llevaba a porque la había sufrido, lo que a su vez conducía a que se guardan algunos óvulos, lo que lleva a: ¿aún podrías embarazarte algún día?

Mentiría, después mentiría, después mentiría, después mentiría, luego, en la pregunta sobre el embarazo, finalmente diría la verdad: “no, nunca podré tener mis propios hijos”.

No me gusta sentir que necesito mentir porque alguien pudiera pensar que soy rara o diferente. No es mi trabajo en esta tierra hacer que otros se sientan bien sobre algo.

Regresando al doctor. Fui por un dolor de oídos, había estado nadando mucho y pensé que tal vez una otitis de nadador, o una infección del oído. La enfermera me pesó, me realizó muchas preguntas y llegó a la pregunta que me preocupa:

“¿Cuándo fue tu última menstruación?”

Simplemente respondí: “No tengo menstruación”

Aquí es donde comienza la avalancha de preguntas.

 “¿Por qué no?”

Entonces les digo: “Nací con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos completo”

Y nunca falta que escuche: “¿Qué es eso?”

Normalmente solo les digo lo que es: “Soy una mujer que nació con cromosomas XY y sin ovarios o útero. Tenía testículos internos que producían estrógeno, pero fueron extirpados cuando tenía 15 años”.

Aquí es donde me siento incómoda, porque siempre es muy claro que los he hecho sentir incómodos. Típicamente responden diciendo: “Nunca había escuchado de eso…” Incluso tuve una enfermera muy desinformada que me dijo: “¿Cómo un hermafrodita?” (Que es lo más ofensivo que me puedes decir).

Para el momento en que llegamos a la razón por la cual fui al doctor, me siento emocionalmente agotada. Estoy segura de que esto pudiera parecer tonto, simplemente estoy respondiendo preguntas, a quien le importa. Bueno, a mí me importa. No me gusta sentirme rara, o diferente, cuando este es el único cuerpo y la única vida que conozco. Solo quiero una vez ir al doctor y cuando hagan “la pregunta”:

“¿Cuándo fue tu última menstruación?”

Responderé: “Tengo una variación intersexual, así que no tengo menstruación”

En mi mundo soñado, su respuesta sería: “Oh, está bien, y ¿desde cuando ha estado sintiendo dolor en la garganta?” o dolor de oído, o de estómago, o lo cualquiera que sea el problema que me llevó ahí en primer lugar.

Educar a las personas es la herramienta más importante que tenemos en la vida, y esto es verdad en lo que respecta a tener una condición intersexual o tener algo que sea raro. Estén atentos esta semana para más publicaciones sobre este tema. Si tienes algo raro que quieras compartir, envíame un correo electrónico a JackieOnAir@live.com ¡Me encantaría escuchar y aprender!

**Nota: Si deseas escribir a Jackie, pero no sabes escribir en inglés, puedes escribirme a intersexualmexico@gmail.com y nosotrxs podemos ayudarte a traducir al inglés lo que quieras escribirle.

 

Video: Cirugías Intersexuales: Gonadectomia. Por Emily Quinn

Video: Cirugías Intersexuales: Gonadectomia

Por Emily Quinn

Transcripción y traducción al español: Laura Inter

¡Hola! Bienvenidos a #experienciasintersexuales, si vieron mi video la semana pasada, espero que hayan aprendido más acerca de tener Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA). Si aún no lo han visto, den click aquí. Les dejo este enlace porque de otra manera este video puede resultar un poco confuso.

Nuevamente, no soy doctora ni científica, ni represento a todas las personas intersexuales, solo soy una persona intersexual que va a utilizar los siguientes dos videos para hablar acerca de 3 cirugías diferentes que se realizan a personas intersexuales.

Lxs bebés y jóvenes intersexuales son operados todo el tiempo, con o sin su consentimiento informado, así que esta no será la primera vez que me escucharás hablando de las cirugías.

Específicamente para las personas con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA), existen tres cirugías principales que les pueden realizar, y la primera de la que les quiero hablar es llamada gonadectomia, o extirpación de las gónadas. Así que, si recuerdan el video de la semana pasada, las gónadas en las personas con SIA son testículos, así que sería la extirpación de los testículos.

No estoy hablando acerca de las cirugías que se realizan porque exista algún riesgo médico, porque algunas veces eso puede pasar, de lo que estoy hablando, son de la gran mayoría de las cirugías que se realizan en personas intersexuales y que no son médicamente necesarias. Y para las personas con SIA, la gonadectomia generalmente no es médicamente necesaria.

Muchos doctores dicen que es necesaria por las estadísticas que tienen sobre los hombres típicos – cisgénero, XY -, donde sus testículos descenderán en el escroto o bolsas escrotales, porque resulta que si están dentro del cuerpo la temperatura es muy alta para ellos. Y es por eso que el escroto parece contraerse cuando hace frío, y relajarse cuando hace calor, lo cual es una manera de regular la temperatura de los testículos. Pero, las personas intersexuales como yo, no necesitamos ese tipo de regulación en la temperatura. Mi cuerpo no depende del esperma ni de otras cosas en esos testículos, y esos hombres sí. Pero de lo que si depende mi cuerpo es de las hormonas [que producen los testículos], eso significa que cuando son extirpados los testículos o gónadas de alguien, tiene que someterse a una terapia de reemplazo hormonal (TRH) por el resto de su vida, para intentar obtener esas hormonas que ya no produce.

Si recuerdan de mi último video, es muy complejo lidiar con las hormonas, así que la TRH es muy importante, pero puede ser muy difícil regular tus hormonas, encontrar los niveles hormonales correctos. Los problemas para regular las hormonas no solo le suceden a las personas intersexuales, le suceden a cualquiera que tenga que tomar hormonas o que las tome como anticonceptivo, puede resultar muy difícil descubrir que funciona para tu cuerpo.

Así que pueden imaginar que terrible es cuando los doctores extirpan los testículos de alguien sin su permiso ni consentimiento, o sin proporcionarles toda la información que necesitan para poder tomar una decisión informada acerca de su cuerpo y poder proporcionar su pleno consentimiento informado.

Van a escuchar mucho este término: consentimiento informado. Esto significa que cuando alguien da su consentimiento o permiso para que le realicen una cirugía, los doctores deben de proporcionar todas las razones para realizar esa cirugía, todas las posibles alternativas en lugar de la cirugía, todas las estadísticas de los riesgos que pueda tener la cirugía, todo lo que puede salir mal debido a la cirugía, y todos los cuidados y mantenimiento que se deben tener después de la cirugía. Y la persona debe de tener una edad que le permita realizar una decisión informada acerca de su cuerpo, sin ninguna presión de los doctores, eso es consentimiento informado.

Mis doctores me dijeron que iba a contraer cáncer testicular, a menos que extirparan mis testículos, pero como dije, eso no es consentimiento informado, porque de hecho eso no es verdad.

A veces los doctores no proporcionan información precisa y completa, o intentan presionar a sus pacientes o a sus padres para que tomen una decisión.

Una vez, hace aproximadamente 2 años, un doctor de la UCLA, me contó una horrible historia de una paciente con una variación intersexual diferente a la mía, que tuvo cáncer de ovarios ¡en sus ovarios!… ¡Yo ni siquiera tengo ovarios!… pero era su manera de presionarme y de asustarme para que me sometiera a cirugía, eso no es consentimiento informado. Eso fue como decirle a alguien: “Oh, esta persona que definitivamente no está relacionada contigo, tuvo cáncer en la pierna, así que vamos a tenerte que quitar la tuya también”. Y, no, así no es como esto funciona.

Otro ejemplo, conozco algunas personas a las que no se les dijo que tenían que tomar una TRH por el resto de sus vidas, hasta después de haberles realizado esta cirugía que alteró sus vidas para siempre… ¿Cómo eso puede ser consentimiento informado? “Oh, y por cierto, vas a tener que tomar estas píldoras por el resto de tu vida, después de que extirpemos esta parte de tu cuerpo que es totalmente funcional”. En verdad, ¡¿no creen que eso es algo que la persona debería de saber?!

En otros casos, muchos doctores incluso han mentido cuando se trata de extirpar los testículos, algunos dicen que ya eran cancerosos, o algunos ni siquiera les dicen a sus pacientes que eran testículos, sino que les dicen: “Oh, tus ovarios tienen cáncer, así que vamos a extirparlos y esa es la razón por la que no podrás tener hijos”. Nada de eso es consentimiento informado, nada de eso está bien.

Actualmente, pareciera que los doctores están siendo más abiertos y honestos con sus pacientes, muchas de esas mentiras sucedieron en los últimos 20 o 15 años, aunque afortunadamente esa parte parece estar cambiando, esto aún sigue sucediendo alrededor del mundo.

Seas intersexual o no, tienes el derecho de tener pleno consentimiento informado antes de que cualquier procedimiento médico sea realizado en tu cuerpo. Si esto no se lleva a cabo, es una violación de tus derechos humanos.

Y lo siento en nombre de todos los doctores que lo han hecho, que me han hecho hacer este video.

Sé que es mucha información, acerca de las terribles cosas que le sucede a las personas intersexuales, así que simplemente respiremos profundamente… Ok, así que ya fue mucha información, y aún tenemos dos cirugías más de las que hablaremos, esto en lo que respecta a las personas con insensibilidad a los andrógenos, así que guardaré eso para mí próximo video.

Por ahora, si aprendiste algo en este video, por favor dame pulgar arriba, y déjame saber tus pensamientos abajo en los comentarios. ¡Nos vemos la próxima semana!