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El secreto de mi sexo. Por Sarah Graham

El secreto de mi sexo

Por Sarah Graham

Traducción: Laura Inter del texto “The secret of my sex” de Sarah Graham

Fuente: http://www.independent.co.uk/life-style/health-and-families/health-news/the-secret-of-my-sex-411032.html

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Sarah Graham tenía 25 años de edad cuando descubrió que los doctores le habían ocultado: tenía características tanto masculinas como femeninas.

De las frases que todos tememos escuchar, probablemente: “Usted tiene cáncer”, estaría en la cima de la lista para la mayoría de las personas. Que te digan que no puedes tener hijos sería otra de esas frases. Cuando tenía ocho años, un ginecólogo le dijo a mis padres esta devastadora noticia: que yo tenía una condición genética muy rara, y que si mis ovarios no eran extirpados, podría desarrollar cáncer cuando alcanzara la pubertad, y entonces morir.

Casi veinte años después, descubrí que mis doctores nos habían mentido tanto a mis padres como a mí. Y que esta situación no era única, era la política estándar (hasta mediados de 1990), para esconder la verdad acerca de todas las condiciones como la mía. Tenía 25 años de edad cuando me enteré de la extensión del encubrimiento y, el impacto que implico el que repentinamente me dijeran la verdadera naturaleza de mi diagnóstico, sin ningún tipo de apoyo y después de que me mintieran sistemáticamente por tantos años, casi me mató. Sufrí un colapso emocional.

El obscuro secreto acerca de mi cuerpo, es que soy la encarnación viviente de una aparente contradicción, una mujer con cromosomas XY (tanto características femeninas como masculinas). En pocas palabras, mi cuerpo tiene una apariencia exterior femenina, pero tengo cromosomas masculinos, y una o dos otras sorpresas en el interior de mi cuerpo. Hay varios posibles tipos de intersexualidad. Se estima que hasta el 4 por ciento de la población, nace con una condición intersexual. Somos una minoría bastante invisible y oprimida, y el miedo, la fascinación y la aversión que nuestros cuerpos provocan en la cultura occidental moderna, ha tenido el poder para avergonzarme y silenciarme por años.

En el siglo 20, la institución médica y la jurídica, hicieron lo que pudieron para borrarnos de la sociedad. A pesar de que la naturaleza ama la diversidad – existe un arcoíris de sexos y posibles géneros – los expertos paternalistas se encargaron de forzar a todo el mundo a encajar en dos categorías: hombre y mujer. Cajas binarias. Ninguna otra es aceptable.

Hemos escuchado hablar de tribus africanas “paganas” que llevan a cabo clitoridectomías, pero no se ha escrito mucho acerca de la cirugía genital realizada a bebés y niñxs pequeñxs por ginecólogos en Europa y Norteamérica– para que tengan una apariencia “más normal”. A menudo, estas cirugías se realizan por razones completamente cosméticas, y frecuentemente son perjudiciales para la respuesta sexual y/o fertilidad en adultos. Los doctores tienen reglas acerca que tan grande debe ser el clítoris. Y si un bebé tiene un pene pequeño, puede ser reasignado como mujer, debido a que las vaginas son más fáciles de hacer que los falos funcionales que pueden pasar la prueba en los vestidores [de las escuelas]. El noventa por ciento de lxs bebés intersexuales, emergen del quirófano como niñas.

Esta violación de los derechos humanos de lxs niñxs, está comenzando a ser cuestionada. Cuando nace un bebé intersexual, un “experto” es llamado para decidir a qué sexo se le asignará, y los padres frecuentemente son presionados a aceptar esa decisión. Entonces, se espera que los padres se confabulen con el rígido proceso de socialización presente en la sociedad (rosa para una niña, azul para un niño), y que no le digan a su hijx quien es realmente.

La batalla para sobrevivir a mi dolorosa historia, y la continua lucha por ser libre para pensar fuera de las casillas hombre/mujer, y para alzar la voz por las personas intersexuales – desafiando la hegemonía médica y legal – ha sido, y continúa siendo – el mayor reto de mi vida.

Mi travesía comenzó en 1977. Durante unos meses había estado teniendo dolor abdominal, y después de varios exámenes, fui referida a ver a un ginecólogo mundialmente reconocido (imaginen a Dios con bata blanca). Después de que él y lo que parecía ser un ejército de estudiantes de medicina, me examinaran, anunció a todos en el consultorio que yo era una “pequeña niña muy especial”. Esta noticia resultó tener sus pros y contras.

Puedo recordar el dolor en la voz de mi padre, y a mi madre llorando. Al principio no entendía porque estaban tan alterados. Pero pronto descubrí que no tener ovarios significaba que no podría tener bebés. Mi cirugía sucedió en la época en que la reina de Inglaterra estaba celebrando su Jubileo de Plata. Yo era la única niña en la sala. Traté de huir, pero fui capturada y detenida por las enfermeras. Pronto me di cuenta que no tenía derechos humanos, y esto se confirmó cuando, la noche antes de mi cirugía, me hicieron un enema en frente de mi madre.

Había sido una pequeña y feliz niña hasta mi cirugía, pero regresé a la escuela como una niña muy diferente. Mis experiencias en el hospital, me llevaron a jugar de manera compulsiva a representar a doctores y enfermeras, y mi creciente odio a mí misma y comportamiento solitario, pronto atrajeron a un adolescente que se hizo mi amigo y abusó sexualmente de mí hasta que tenía 11 años de edad.

Debido a que no tenía ovarios, tuve que tomar píldoras de estrógenos desde los 12 años de edad, y en uno de mis viajes regulares a ver a “Dios”, me dio la noticia de que además de ser infértil, tampoco tendría periodo menstrual – “no tienes útero” y “puede ser que no te crezca vello púbico”. Estas impactantes declaraciones fueron presentadas como hechos, y entonces se me dejó la responsabilidad de darles sentido. No podía hablar con mis padres. Sentía mucha vergüenza. Las cosas empeoraron cuando tenía 14 o 15 años: mi ginecólogo me revisó y dijo que podía ser que mi vagina fuera demasiado pequeña para tener relaciones sexuales agradables [penetración heterosexual]. Me envió a casa con un set de dildos del sistema nacional de salud (desde uno pequeño hasta uno muy grande), con poca explicación acerca de cómo utilizarlos. Me sentí tan asustada que los tiré a la basura.

Nunca sentí que encajara muy bien en mi identidad de género como niña. Era una tomboy desde una edad muy temprana, y prefería las figuras de acción a las muñecas. Aunque rechazaba los vestidos y los peinados de colitas de caballo, y me gustaba trepar árboles, estaba interesada en los niños. Pero a medida que pasaban mis años de adolescencia, comencé a sentir que estaba fallando como mujer. El no ser capaz de tener hijos, realmente socavó mi autoestima. Me preocupaba mucho si un compañero masculino se quedaría conmigo, si yo no le podía dar una familia. Aún seguía viendo a diferentes ginecólogos dos veces por año para que me realizaran chequeos, y ninguno de ellos rompió la disciplina y fue capaz de decirme la verdad.

Cuando tenía 17 años, me sorprendió mucho el enamorarme de una mujer. Salir del closet como lesbiana fue una experiencia muy feliz para mí. Me había escapado de la escuela para ser una mujer de Greenham, y finalmente pertenecer a ellos. Después, me mudé a Londres para estudiar antropología y comunicaciones en la Universidad de Goldsmiths, y me uní al grupo de activismo por los derechos gay llamado OutRage!. Derek Jarman y yo nos hicimos muy buenos amigos en una demostración, bajo la bandera “Derechos Gay Ahora!” en medio del Charing Cross Road. Mi amistad con Derek me hizo pensar realmente en la sexualidad y el género, y pronto me puse la etiqueta “lesbiana” a favor de lo “queer”: con su rechazo a las reglas “heterosociales”. Egoístamente, desearía que Derek no hubiera muerto cuando lo hizo (1994), porque fue más tarde ese mismo año, que un nuevo ginecólogo finalmente me dijo la verdad. Derek no se hubiera perturbado por mis noticias. Me habría ayudado a ver los aspectos positivos, y a desafiar a la pandilla de asesinos que se apoderó de mi cabeza.

A pesar de que estaba bien informada acerca de la construcción cultural de la sexualidad, nada me preparó para lidiar con los hechos de mi extraña condición genética – que ahora es llamada Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA). El que me dijeran que desde el punto de vista cromosómico soy hombre (XY, y no XX), y que los “ovarios” que me fueron extirpados en realidad eran “testículos” no descendidos, fue un completo trauma. (¡No, en verdad! En un buen día, ahora puedo reírme de eso). Mi cuerpo es una casualidad genética de 1 de cada 30,000, y casi soy completamente insensible a la testosterona, así que aunque tengo cromosomas masculinos, no me desarrolle correctamente siguiendo la línea de lo masculino (todos los fetos comienzan como mujeres, y la exposición a la testosterona de la madre hace que el cuerpo del bebé XY crezca con características masculinas).

Muchas mujeres XY son felizmente heterosexuales. Para mí, mi bisexualidad y el hecho de que abrazo como identidad ambos sexos, me ha llevado a participar en un interesante experimento el año pasado [2005]. Sucede que la operación que tuve cuando era niña, pudiera no haber sido necesaria – hoy en día, algunas jóvenes niñas y mujeres XY, eligieron conservar sus testículos para poder producir hormonas de manera natural. Mi endocrinólogo, el Dr. Conway, y yo, hemos estado cambiando mi terapia de reemplazo hormonal: desde solo usar estrógenos, hasta usar una mezcla de estrógenos y testosterona. Esto me ha dado más energía, una mejor respuesta sexual, y me siento más plenamente viva. A pesar de ser “inmune” a la testosterona, mi cuerpo ha pasado por algunos cambios físicos (mejor tono muscular, más vello púbico y un clítoris más grande). Emocionalmente, también he cambiado. Soy más consiente de mi energía masculina, y lloro mucho menos. Extrañamente, también me siento mucho más cómoda que nunca con mi feminidad.

Honestamente puedo decir que no me arrepiento de nada que me haya pasado – excepto por la infertilidad – porque todo eso me ha hecho muy fuerte. A través de mucho examen de consciencia, y de pensar sobre “¿Quién soy?”, he ganado una visión clara sobre las luchas de poder de lo masculino/femenino, y la búsqueda del equilibrio.

Actualmente estoy haciendo una investigación para preparar un desafío, para que se reconozca adecuadamente en la legislación el derecho a ser llamada por lo que soy: intersexual. Quiero que esté escrito en mi pasaporte y quiero la libertad de poder casarme con una mujer en la iglesia. Esta campaña por los derechos intersexuales, nos beneficiará a todxs. ¿Por qué tenemos que ser forzadxs – por esa rígida forma de pensar del siglo pasado – a estar en esas incómodas categorías? Seguramente todxs nos beneficiaremos de ser libres para deambular y no ser encasillados.

UK Intersex Association

Intersex Society of North America

Hechos sobre la Intersexualidad

El Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA) es uno de una serie de condiciones intersexuales biológicas.

Las personas con AIS nacen con los cromosomas masculinos XY, testículos no descendidos (que pueden ser confundidos con ovarios), y los genitales externos femeninos. Son genéticamente masculinas, pero con apariencia femenina.

En un feto típico con cromosomas XY, los andrógenos (hormonas masculinas) producidos por los testículos embrionarios, influencian el desarrollo de los genitales masculinos en el útero. Pero en el SIA, el feto es incapaz de usar los andrógenos, y en su lugar desarrolla genitales femeninos, aunque carece de órganos internos femeninos, tales como los ovarios.

Abriéndome al hecho de Ser Intersexual. Por Amy Buzalsky

Abriéndome al hecho de Ser Intersexual

Por Amy Buzalsky

Traducción de Laura Inter del texto “Opening Up About Being Intersex” de Amy Buzalsky

Fuente: http://midwestorchid.blogspot.mx/2016/07/denver.html?spref=fb

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Fotografía por Lynell Stephani Long

Este verano (del 14 al 17 de julio) asistí a una conferencia en Denver, Colorado, organizada por el Grupo de Apoyo AIS-DSD. Esta conferencia ofrece apoyo y educación para personas que nacieron con condiciones intersexuales – yo incluida. Esta fue mi cuarta conferencia con AIS-DSD, y mi segundo año como miembro de la junta que ayuda a organizar a los jóvenes.

Hubo una época en que mi condición intersexual traía mucha ansiedad y agitación en mi vida. Nací con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo (SIAC), lo que quiere decir que tengo cromosomas masculinos (XY), pero fui resistente a los andrógenos durante el desarrollo prenatal y me desarrollé como mujer. Existen ciertos efectos que se producen con esta condición, los cuales pude sobrellevar más fácilmente que otros, tales como el no ser capaz de tener mi periodo menstrual, y la mayoría del tiempo podía hacer frente al hecho de no ser capaz de tener mis propios hijos. Pero el secreto y la vergüenza subyacentes, que vienen con ser intersexual, pueden ser difíciles de superar. La mayor parte de la ansiedad que experimenté, surgía de mi intento por encontrar un equilibrio entre el secreto y la privacidad, al revelar [que soy intersexual] a otros, durante el noviazgo y al revelarlo en las relaciones íntimas, y al tener que lidiar con las citas con el doctor.

Mis padres descubrieron que era intersexual, cuando tuve una hernia cuando era una niña. Mis gónadas (tejido testicular poco desarrollado) aparecieron en escena, y el doctor eligió dejarlas ahí hasta la pubertad. A muchas familias se les dice que necesitan extirpar las gónadas inmediatamente después de ser descubiertas, porque se pueden volver cancerosas (lo que en muchos casos implica tomar una acción antes de que suceda algo). ‘Cancer’ es una palabra que infunde miedo en estas familias, por lo que generalmente acceden a lo que dicen los doctores para mantener a sus hijxs a salvo, ya que están asustados. Yo si contraje cáncer cuando era adolescente, pero no estuvo relacionado a las gónadas. Cuando tenía doce años, me diagnosticaron la enfermedad de Hodkin (linfoma). En ese entonces, mis gónadas fueron extirpadas durante la cirugía de estadificación del cáncer, y comencé a tomar estrógenos para continuar con un desarrollo femenino. Cuando era una adolescente, me dijeron que tenía cromosomas XY (masculinos) durante una de mis citas con el doctor, pero no me supo explicar bien. Nadie me explicó lo que esto significaba, ni me dijeron nada acerca de la intersexualidad. Estaba enfocada en el cáncer, las quimioterapias, y en vivir mi vida.

Al entrar en mis 20 años, y con la ayuda del internet, busqué mi diagnóstico SIAC en línea. En esos momentos, estaba entrando en la etapa profesional de mi vida, y me había graduado con mi maestría en trabajo social. Ya había sobrevivido al cáncer en dos ocasiones y había sido voluntaria en el área de oncología. Me esforcé mucho para sobrevivir al cáncer, y ya era hora de comenzar a profundizar en lo que era el SIAC. Me sorprendí mientras buscaba sobre el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo, y encontré términos como: hermafrodita, intersexual, e imágenes médicas que cubrían las caras de las personas. La información más útil que encontré, fue de un grupo de apoyo, y los contacté inmediatamente.

Ser parte del grupo de apoyo en línea, ¡me puso en contacto con muchas otras personas que nacieron como yo! Dentro de mi comunidad, sentí la confianza de poder discutir mis problemas y preocupaciones, y preguntar acerca de ser intersexual. Después de unirme al grupo de apoyo, me tomó unos pocos años el poder finalmente conocer a alguien en persona, y otros pocos años para asistir a una de sus conferencias. Además del hecho de estar comprometida con el trabajo de voluntaria en el área de oncología durante tantos años, ¡hubiera deseado ir a una se esas conferencias antes!

Mi primera experiencia en una de estas conferencias fue en Boston, y estuvo llena de anticipación, entusiasmo y ansiedad. Mi esposo fue conmigo, hicimos que esas fueran nuestras vacaciones. Una de mis primeras observaciones, fue el darme cuenta que era imposible saber quienes de las personas que asistieron a la conferencia eran personas intersexuales. Era frecuente que a Leo y a mí, nos confundieran con padres de un niñx intersexual, y yo tenía que decir que estábamos ahí por mí, y que era mi primera conferencia. En esta conferencia, también fue la primera vez que tuve la oportunidad de sentarme con mis compañeras y compartir mi historia de principio a fin, compartirla con personas que han tenido experiencias similares y las entienden. ¡Fue una experiencia poderosa!

Después de Boston, invité a mis padres a asistir a la siguiente conferencia en San Francisco. ¡Sentía que era importante para ellos el conocer a otras personas intersexuales y a sus familias! Fueron como unas vacaciones para nosotros, ya que salíamos a visitar las atracciones de la ciudad. Después asistí a las conferencias de Cincinnati en 2015, y a las de Denver en 2016. Esta vez, estaba entre los organizadores del Grupo de Apoyo AIS-DSD, quienes trabajaban planeando la conferencia. Estaba orgullosa de trabajar con un equipo tan inteligente y dedicado, que estaba comprometido en que la conferencia fuera una diversa, y que apoyara y educara a todos los asistentes.

Puedes estarte preguntando, ¿por qué es que le doy tanta importancia a ser intersexual? Vivimos en un mundo de géneros diversos, pero muchos en la sociedad se sienten amenazados por la diversidad de género, y la comunidad intersexuales además tienen una relación complicada e inconsistente son los profesionales médicos. En resumen, esto ha provocado miedo y vergüenza en las relaciones personales, y en las percepciones que tiene la sociedad respecto a la intersexualidad. Nos hemos convertido en invisibles para la sociedad. Personalmente, esto ha hecho que sea difícil: el hablar sobre la intersexualidad con mi familia, el ser abierta sobre esto en el noviazgo, y el hacer público esto.

En años recientes, esto ha ido cambiando. La comunidad intersexual ha estado creciendo y ganando más fuerza, dentro de la misma comunidad, y en la sociedad en general. En los medios de comunicación, se han añadido personajes intersexuales a los libros, e incluso a los programas de televisión. Recientemente, MTV, emitió un programa llamado ‘Faking It’, donde uno de los personajes principales, Lauren, es intersexual. El programa trabajó en equipo con individuos intersexuales de InterACT, para poder desarrollar el personaje y auténticamente representar a alguien intersexual dentro del programa. El ver este programa, donde Lauren revelaba a sus amigos que es intersexual, y como esto daba forma a sus relaciones, fue muy enriquecedor. Me hubiera encantado tener ese tipo de representación en los medios de comunicación cuando era adolescente.

Aún existe mucho progreso por hacer, en relación a la concientización y los derechos de la comunidad intersexual. Pero yo he progresado lo suficiente para poder hacerles saber a todos ustedes que nací intersexual, y que me siento bien con ello. Debido a que nací intersexual, me he convertido en parte de una comunidad maravillosa y amorosa que me apoya. He conseguido tener un impacto en la comunidad intersexual, al ser parte de la junta directiva de AIS-DSD. He conseguido viajar a nuevas ciudades y he hecho nuevos amigos. En este punto, los beneficios han comenzado a tener más peso que las situaciones negativas. Ya he tenido suficiente al permitir que el secreto y la vergüenza tuvieran espacio en mis pensamientos, así que reemplacé esto con pensamientos positivos, con amor y compasión.

Me gustaría concluir, agradeciendo a todos mis amigos, quienes han estado ahí para mí en los diferentes momentos de este proceso, a mi familia por amarme tal como soy, y a mi esposo por aceptarme como soy. ¡Aprecio su constante amor y apoyo! Quería escribir esta entrada de blog, para sentirme libre, y también para educar al público en general. Las cuestiones intersexuales son complejas, y esto es solo una pequeña parte de mis experiencias.

 Tenemos muchas más similitudes que diferencias

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Conferencia de AIS-DSD, en Denver 2016 (fotografía cortesía de Lynell Stephani Long-

Entrevista a Alice Álvarez de Inter/Act

Entrevista a Alice Álvarez de Inter/Act

Traducción de Laura Inter de “Inter/Act’s Intersex Spotlight series: Alice Álvarez” de InteractYouth

Fuente: http://interactyouth.org/post/131651706195/intersex-awareness-day-is-coming-up-this-monday

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Conoce a Alice Álvarez. Tiene 26 años, usa pronombres femeninos, y sus colores favoritos son verde azulado o azul aguamarina. También le gusta leer libros (actualmente está leyendo Contesting Intersex, de Georgiann Davis) y juega videojuegos. Puede ser que la conozcas por un  video de Buzzfeed…

¡Hola Alice! ¿Cuál es tu variación intersexual?

SIA – Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos

¿Cuándo supiste por primera vez que habías nacido con SIA?

A la edad de 12 años, me realizaron un examen físico para el equipo de futbol soccer. El doctor me preguntó si ya me había llegado mi periodo menstrual, hizo un examen, y llevó a mi mamá afuera del cuarto para platicar con ella. Entonces el regresó y dijo algunos puntos clave de mi diagnóstico, explicó que tenía que ver a muchos diferentes tipos de doctores. Estaba realmente preocupada porque todavía no tenía mi periodo menstrual, ya que todas mis amigas lo tenían. Poco después, explicó un poco más, pero me llevó varios años entender completamente mi variación intersexual, tuve que aprender de los doctores, de mi propia investigación personal, y me ayudó unirme al grupo de apoyo AISDSD.

¿Cómo te sentiste después de que te enteraste?

Sentía que era injusto. Estaba como ‘Por supuesto, debería tener esto.”

Aww ¿Te dirigiste a algún grupo de apoyo de personas intersexuales?

No, para nada. Los doctores me dijeron que me mantuviera alejada de los grupos de apoyo, que estaban “llenos de personas locas.” Encontré el grupo de apoyo AISDSD buscando en internet cuando tenía 13 años, pero era muy joven para unirme. No me uní hasta que tuve alrededor de 22 años.

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“Las personas intersexuales no necesitan ser “corregidas”. No hay nada malo con ellas.”

¿Te identificas como intersexual?

¡Sí! Ahora, más que nunca, me siento fuertemente vinculada al término “intersex.” Siento que cuando apenas lo descubrí, se me dijo y se me animó a que lo ignorara, y solo pensara en mi misma como una mujer típica. Lo cual era una forma de negación. El doctor me dijo que lo mantuviera en secreto, de lo contrario algunas personas podrían burlarse de mí. No le dije a nadie. Por un tiempo, la única que lo supo fue mi mamá, nadie más en mi familia lo sabía. Ahora que me entiendo a mi misma, me doy cuenta que no hay nada por que avergonzarme, ni existe algo que sea realmente inusual acerca de mí. Quiero que las personas reconozcan que las personas Intersex existen, y yo soy un ejemplo viviente de eso. De lo contrario, el mundo nunca nos reconocerá y aceptara como personas que no necesitan ser corregidas.

¿Qué hay acerca del acrónimo LGBTQ, [te identificas con este]?

Creo que sí. ¿Agregamos la “I”? Me gustaría que tuviéramos más representación, se siente como si todo fuera parte de la misma comunidad. Todxs estamos luchando por nuestros derechos a ser libres de ser quienes somos.

¡Es verdad! Hablando de eso, ¿Alguna vez tus características intersexuales han tenido injerencia en tus experiencias en citas románticas o en relaciones románticas?

No, ¡he tenido suerte! Las personas con las que he salido, nunca han tenido problemas con eso. Además, primero he sido amiga de las personas con las que después he salido en citas románticas, lo cual ha hecho que todo sea más fácil.

¿Tienes algún consejo para los niñxs o adolescentes que tienen características intersexuales?

Cuando te sientas preparadx, busca un grupo de apoyo o busca y mantente en contacto con alguien que sea intersexual. Esto te ayudará a saber que no estás solo, ¡y que existen personas ahí afuera con experiencias similares! Y que no hay nada de malo con ellxs, solo existe algo malo en la manera en que el mundo interactúa con la intersexualidad. 🙂

Ahora… lo más importante. ¿Cuál es tu animal favorito?

¡Las girafas! Antes eran los osos polares. Y los zorros son geniales. n_n

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¿No es Alice asombrosa? Nosotrxs también lo pensamos. La puedes encontrar en twitter o en tumblr.

Y síguenos (InterActYouth) para ver más entrevistas con otros jóvenes intersexuales.

Claudia es Intersexual, Vamos a Hablar de Ello. Por Claudia Astorino

Claudia es Intersexual, Vamos a Hablar de Ello

Por Claudia Astorino

Fecha de publicación: 20 de Febrero de 2013

Traducción de Laura Inter del texto “Claudia is Intersex, Let’s Talk About it” de Claudia Astorino

Fuente: http://www.autostraddle.com/claudia-is-intersex-lets-talk-about-it-149137/

Hola a todxs. Soy Claudia, y soy Intersexual.

¡Hola!

¡Hola!

Quiero decir, soy muchas cosas. Por ejemplo, soy…

  • una estudiante graduada en ciencias en la Ciudad de Nueva York
  • una feminista con tendencias tipo sublevación-girrrly
  • una dama lesbiana con una novia increíble y algunos de los mejores amigos, tanto queer/LGBT como heterosexuales, que nunca hubiera esperado
  • una persona que se desvela crónicamente y alguien que deja las cosas para después – pero estoy en recuperación –
  • una adicta a los m&m’s de mantequilla de cacahuate – no en recuperación – (SON PERFECTOS Y ESTAMOS ENAMORADOS)

Pero claro, también soy intersexual. Y es por eso por lo que realmente estoy aquí.

La intersexualidad es generalmente considerada como una condición médica – una extraña y rara cosa que algunas veces sucede a los niñxs y que necesita ser corregida. Siento como si la consciencia cultural en torno a la intersexualidad, fuera la imagen de una persona de apariencia andrógina que tiene un pene y una vulva; como un hombre y una mujer mezclados juntos, que puede ser que “realmente” sea hombre o mujer, o tal vez ambos, o tal vez algo completamente distinto.

Esta imagen no es correcta, aún así me llevó más de una década el realmente entender y abrazar eso. La intersexualidad, en primer lugar, es acerca de los cuerpos – una forma biológica de ser. Cuando la mayoría de los individuos nacen, el médico, o la partera, o el conductor del taxi grita, “¡Es un niño!” o, “¡Es una niña!” La persona que grita sabe si este nuevo y pequeño ser humano, es un niño o una niña, mediante el análisis de los rasgos físicos que tiene el bebé. Aunque los médicos suelen solo revisar los genitales externos para asignar un sexo, estos rasgos también incluyen a los órganos sexuales internos, los cromosomas, y los tipos y niveles de hormonas. Si un bebé tiene todas las “formas de niño” de estos rasgos, es un niño. Si el bebé tiene todas las “formas femeninas” de esos rasgos, es una niña. Las personas intersexuales nacen con una mezcla de características sexuales – algunas tradicionalmente consideradas maculinas, y algunas consideradas femeninas – en el mismo cuerpo. Por ejemplo, tengo una vagina y más tarde desarrollé pechos y caderas, pero también tengo cromosomas XY, y tenía testículos cuando nací. Tengo algunos rasgos “masculinos” y algunos rasgos “femeninos” en el mismo cuerpo, así que no es fácil el asignarme claramente como “hombre” o “mujer”. Mi propio cuerpo es solo un ejemplo: la intersexualidad no es una sola categoría, y hay muchas variaciones diferentes de intersexualidad, y con cada variación, mucha diversidad. No todos los cuerpos masculinos o femeninos se ven y funcionan igual, ¿sabes? El que sepas que soy intersexual, realmente no te dice mucho acerca de mi o de mi cuerpo.

Todxs somos reales. Vía gather.com

Todxs somos reales. Vía gather.com

Entender lo que significa la intersexualidad, quiere decir que también te ayuda a entender lo que no significa. Nuestros cuerpos son naturales, normales y saludables; aunque algunos problemas de salud están asociados con algunas formas de intersexualidad, el simple hecho de ser intersexual no es un problema de salud en si mismo. Las mujeres típicamente tienen ovarios, pero el hecho de que algunas mujeres puedan contraer cáncer de ovarios, no significa que ser mujer es una enfermedad, ¿verdad? Además, las personas intersexuales – biológicamente hablando – no son hermafroditas. Los hermafroditas son seres vivientes que, al mismo tiempo o en diferentes momentos en su ciclo de vida, tienen sets completos de órganos sexuales “masculinos” y “femeninos” – externos e internos. Los seres humanos no calificamos en esa definición, con especies hermafroditas representadas en su mayoría por plantas, peces, moluscos y otras pequeñas criaturas. “Hermafrodita” es un término anticuado que los médicos usan para las personas con una anatomía sexual atípica, y aunque esto, hoy en día esta ampliamente considerado como ofensivo, lo han reclamado para si y lo usan como un término inclusivo (por ejemplo, “¡Dame un abrazo herm!”) o como una etiqueta de identidad. Esto también quiere decir que la concepción popular de un hermafrodita, como alguien con un pene y una vagina, no es biológicamente correcta. Aunque los genitales externos puedan tener una apariencia atípica en algunas formas de intersexualidad, este no es el caso de otras. Todo depende. La intersexualidad es definitivamente acerca de cuerpos, pero realmente no es acerca de genitales.

(Si tienes sexo con un hermafrodita, ¿eso te hace bisexual?) No, eso solo te hace un velociraptos al que le gusta tener sexo con caracoles. Vía knowyourmeme.com

(Si tienes sexo con un hermafrodita, ¿eso te hace bisexual?) No, eso solo te hace un velociraptos al que le gusta tener sexo con caracoles. Vía knowyourmeme.com

La intersexualidad a sido considerada durante mucho tiempo, como un tema controvertido, y mientras he crecido y llegado a aceptar mi intersexualidad, cada vez se me hace mas difícil el entender porqué. No es realmente tan revolucionario el aceptar que existen variaciones en la apariencia de los cuerpos de las personas, y en como estos funcionan. Al igual que no solo existen ojos color café o azul; también hay ojos café oscuro y ojos azul cristal que parece que pueden mirar a través de ti, y verdes y avellana y violeta y violeta con manchas verdes en ellos y azul con manchas doradas en ellos, y tantos otros colores que tendrían que ser catalogados como muestras de pintura. Nos sentimos cómodos con el hecho de que no solo existen dos estaturas, o dos pesos, o dos colores de piel, que tienen las personas.

¿Por qué debería el sexo ser diferente?

Por lo menos existe esta cantidad de sexos. Vía joystory.blogspot.com

Por lo menos existe esta cantidad de sexos. Vía joystory.blogspot.com

Este concepto – que el sexo no es binario, que existen muchas posibilidades en que el sexo biológico se puede presentar – es un concepto realmente aterrador para muchas personas. Creo que es porque existe esta idea por ahí, que toma como base las partes del cuerpo que tiene una persona, su sexo, género y orientación sexual, y dice que todas están inherentemente vinculadas con uno de dos sets predeterminados. Un niñx asignado mujer al nacer, es instantáneamente asumida como de género femenino. Se sentirá como una mujer, jugará con muñecas, se vestirá de color rosa, actuará como una dama, vestirá faldas y lápiz labial, será amable y educada. También se asume de manera generalizada, que se sentirá atraída por a los hombres, y que tendrá sexo con hombres, especialmente la forma siempre-santificada de “pene-en-la-vagina” o coito heterosexual, ¿no es así? (Coro de ángeles)

Roles de género: reforzados desde temprana edad y con frecuencia. Vía favim.com

Roles de género: reforzados desde temprana edad y con frecuencia. Vía favim.com

Pero, ¿qué haces cuando te ves confrontado con una persona cuyo cuerpo no puede ser fácilmente categorizado como “masculino” o “femenino”? ¿Cuál sería su género? Puede ser que no se sientan como un niño o como una niña, y que jueguen con GI Joes vestidxs de color rosa, y actúen como una dama excepto que a veces no, y que se vistan en combinaciones de ropa que asusten a los niños. Puede ser que solo sean niñas o solo sean niños, o ambos, u sean de otras perturbadoras maneras tan diferentes uno de otros como los copos de nieve, y QUIEN SABE que pasaría si se reprodujeran.

Tal vez sea hora de caer en pánico.

En pocas palabras, a diferencia de los niños y niñas típicos, no existen reglas que digan a la sociedad como es que se supone se debe tratar a las personas intersexuales. Los cuerpos intersexuales crean un pánico social. Nuestras características físicas, pueda que no sean realmente tan aterradoras, pero las implicaciones de aceptar nuestros cuerpos van rápidamente de “¿que-significa-esto?” a “¡¿que-diablos-voy-a-hacer-ahora?!” El sexo biológico es uno de las formas más fundamentales en que los seres humanos se identifican y entienden unos a otros; si tu idea de sexo biológico está mal, ¿Qué más pudiera estar mal? Es mucho para afrontar.

HERMAGEDDON. Vía en.wikipedia.org

HERMAGEDDON. Vía en.wikipedia.org

La aparentemente obvia solución, por mucho tiempo ha sido simplemente tratar de “corregirnos”. Realmente solo somos niños y niñas “normales” con condiciones médicas. Trata las condiciones – elimina y altera lo que puedas (por ejemplo, genitales, órganos sexuales internos, hormonas), y trata de olvidar lo que no puedes [alterar] (por ejemplo, los cromosomas).

Uno de los “tratamientos” más comunes es la cirugía genital. Algunos niñxs intersexuales tienen genitaes que no son típicamente masculinos o femeninos, y algunas veces son considerados “ambiguos.” (Odio este término. Nuestros genitales, no transforman su forma de vez en cuando o algo así. Nuestros cuerpos no estan “en el medio” de los cuerpos masculinos y femeninos. Existen por su propio derecho.) El clítoris y el pene se desarrollan a partir del mismo tejido en el cuerpo, así que algunos individuos tienen, lo que puede ser considerado, un clítoris agrandado o un pene pequeño. Clítoris agrandado = muy masculino para las niñas, y pene pequeño = no es un hombre real, así que los médicos y padres, usualmente optan por asignar a estos niñxs como mujeres y hacer a esta estructura [el falo] más pequeña (o, hace algunas décadas, eliminarla en su totalidad) para que se vea “normal.” No importa que estas cirugías sean para fines cosméticos y no por motivos de salud. No importa que los niñxs sean, casi siempre, muy pequeños, y no puedan dar su consentimiento para la realización de estos procedimientos. No importa que estos niñxs, cuando crezcan, hayan perdido sensibilidad sexual – en algún grado o toda – donde se encuentra el tejido cicatricial, y pueda ser que nunca sientan lo que es un orgasmo. No importa que las cirugías son irreversibles, y estos niñxs tengan que vivir con los resultados de esas cirugías por el resto de sus vidas.

Existen muchos otros tratamientos para “corregir” las muchas formas en que los cuerpos intersexuales hacen sentir a otras personas incómodas. Los médicos tratan de, quirúrgicamente, mover la uretra a la punta del pene, cuando esta está colocada en algún otro lugar, o aunque menos común, quirúrgicamente cambiar el tamaño del clítoris agrandado / pene pequeño, a uno de mayor tamaño. A menudo, se necesitan múltiples procedimientos, y estos resultan en mucho tejido cicatricial. Los canales vaginales que se considera no son lo suficientemente largos para sexo heterosexual y normal, son reconstruidos, aunque puede ser que no puedan auto-lubricarse o se puedan cerrar o prolapsar. Aparte de la cirugía, estos canales vaginales pueden ser “dilatados”, o estirados regularmente con dildos médicos durante meses o años. Los órganos sexuales internos, a menudo, son eliminados porque los médicos advierten que existe un riesgo de que se vuelvan cancerosos si se les deja. Sin embargo, esta práctica no es muy lógica; después de todo, los médicos no eliminan los ovarios de las niñas típicas, o las próstatas de los niños cuando nacen, debido a que estos niños(as) pudieran desarrollar cáncer de ovarios o de próstata algún día. El eliminar los órganos sexuales internos, puede hacer que un individuo que alguna vez fue fértil, ya no pueda reproducirse, y sea incapaz de producir hormonas importantes para el desarrollo y la salud de los huesos. Mis testículos fueron eliminados unos pocos meses después de mi nacimiento, y ahora tomo una píldora cada día, para remplazar las hormonas que mi cuerpo podía hacer por si solo. Soy lo suficientemente privilegiada, como para tener un seguro de salud en la actualidad, pero comprar esas píldoras se siente raro en un principio, y me molesta el tener que tomarlas. Mientras yo elijo tomar mis píldoras la mayoría de los días, los médicos pueden poner a niñxs en terapia de remplazo hormonal, desde edades muy tempranas para que se desarrollen como un niño o niña típicos. Los resultados son algunas veces irreversibles.

Hay muchas cosas por las que una persona intersexual tiene que pasar, y sanar.

Esta mierda está jodida. Vía guardian.co.uk

Esta mierda está jodida. Vía guardian.co.uk

Por mucho tiempo, creí en el modelo médico de la intersexualidad, de que yo era algo-parecido-a-una-persona-mujer, y que era el deber de los médicos el hacerme normal – al borrar las partes de mi que eran muy extrañas, demasiado, y ayudarme a ser esta niña real que estaba enterrada en algún lugar dentro de mí. Nací a mediados de la década de 1980, cuando aún no existía el internet, y nunca escuché a nadie que describiera la intersexualidad como algo diferente a una condición médica. No fue hasta que estaba en la universidad que comencé a explorar la intersexualidad, en mi ahora ridículamente voluminosa computadora en mi dormitorio, lo hacía cuando mi compañera de cuarto no estaba ahí. Comencé a aprender acerca de mi cuerpo y ver otras perspectivas. Había otras personas intersexuales, como yo, que parecía que pensaban que la intersexualidad no era algo tan malo, que necesitara ser corregida o borrada. Decían que lo que había sido hecho a sus cuerpos estaba mal, que había sido hecho sin su consentimiento, que sus padres y médicos no deberían haber tenido permitido el tomar decisiones acerca de lo que se les hizo a sus cuerpos, cuando no estaba comprometida su salud. Afirmaban que los médicos no deberían estar involucrados del todo: si nuestros cuerpos naturales son sanos, razonaban, entonces, ¿por qué ir al médico para “corregirlos”? No estamos enfermos – ¿Qué hay que corregir?

Esa necesidad de que se “corrija” es la forma en que vemos a la intersexualidad en nuestra sociedad, y los procedimientos médicos cosméticos a los que somos sometidos sin nuestro consentimiento. Los activistas intersexuales, comenzaron a movilizarse en la primera mitad de la década de 1990. La primera protesta pública de personas intersexuales, se celebró en 1996 cuando solo tenía 10 años de edad, dos años después de que me enterara que no tenía útero y que nunca tendría mi periodo menstrual, y tres años antes de que escuchara la palabra intersexual por primera vez. Desde entonces, muchos activistas intersexuales han estado trabajando para concientizar sobre que existe la intersexualidad, y que solo somos personas normales, incluso si nuestros cuerpos son menos comunes.

La primera protesta pública de personas intersexuales (26 de octubre de 1996). Vía intersexualite.de

La primera protesta pública de personas intersexuales (26 de octubre de 1996). Vía intersexualite.de

Hoy en día, se que el modelo de atención médica no es correcto, y he estado trabajando para hacer algo acerca de eso. Soy la autora del blog Full Frontal Activism: Intersex and Awesome, la cofundadora y co-coordinadora de los eventos anuales por el Día de la Visibilidad Intersexual, Y la Directora Asociada de la Organización Internacional Intersexual (OII) en los EUA, el grupo más grande de activismo global en el mundo para las cuestiones intersexuales. (La página web de los EUA está en construcción por ahora, así que siéntanse en la libertad de visitar la página de OII Australia, en su lugar: https://oii.org.au/ )

Como una dama lesbiana, también he estado pensando acerca de la superposición de las cuestiones intersexuales con todo lo queer/LGBT, al igual que el heterosexismo inherente en la realización de procedimientos quirúrgicos mayores, para asegurar que una vagina pueda ser penetrada por un pene, o la construcción de un “clítoris normal” que, potencialmente, no asuste a un compañero masculino. También se ha vuelto muy común el analizar fetos en busca de ciertos tipos de intersexualidad, como hiperplasia suprarrenal congénita (HSC). La mayoría de los individuos con HSC [y cromosomas XX] son generalmente asignados y criados como mujeres, pero debido a que tienen niveles de testosterona relativamente elevados, el ser queer [LGBT] es visto como un efecto secundario de la HSC. HSC à gay/queer. Así que los padres están eligiendo someterse a pruebas de sangre, tomadas del útero, para ver si su hijo tiene HSC, y en ese punto poder decidir si quieren abortar. Todas estas cuestiones son queerfóbicas/homofóbicas, ya que no dan espacio para que estos niñxs tomen decisiones sobre como es que quieren que sus cuerpos se vean y funcionen, así como a quien se sienten atraidxs, y que tipo de sexualidad quieren tener algún día. Existen muchas razones por las que los padres y médicos, pudieran querer que su hijx intersexual fuera quirúrgicamente alterado, y en algunos casos, la queerfobía/homofobia puede ser la razón principal.

Imagen: Las cuestiones intersexuales son cuestiones queer/LGBT. Vía osisa.org

La intersexualidad ahora esta siendo incluida en el acrónimo LGBT, añadiendo la letra “I”. No todas las personas intersexuales se sienten cómodas con esto, y muchos de los mismos argumentos que fueron usados cuando se incluyó a las personas trans*, están ahora siendo usados para la intersexualidad: que la intersexualidad no es una orientación sexual o una identidad de género, Que no todas las personas intersexuales se sienten queer/LGBT, y que no quieren estar afiliados con la comunidad queer/LGBT. No todas las personas intersexuales quieren reconocer públicamente su intersexualidad, o no se identifican como intersexuales, porque las personas intersexuales ya son normales al igual que los demás. Más activistas intersexuales estan ahora optando por la inclusión de la intersexualidad en el acrónimo LGBTI, sin embargo, debido a que nuestros objetivos generales están alineados con los de otros movimientos queer/LGBT: que nos traten con igualdad y acepten nuestra autonomía, sin importar nuestro sexo e identidad de género, y lo que elijamos hacer con nuestros cuerpos. Míranos, ten conciencia que somos reales y que somos visibles si abres tus ojos y tu mente, y toma conciencia de que lo que nos esta pasando es horrible.

Déjanos elegir que hacer con nuestros cuerpos y con nosotrxs mismxs.

Estoy muy emocionada de hablar acerca de cuestiones intersexuales. Aunque quiero discutir cuestiones mayoritariamente relacionadas con la intersexualidad, realmente quiero centrarme en situaciones que afectan a las damas intersexuales queer/LGBT. Como es que nuestros cuerpos influencían nuestro entendimiento de nuestras orientaciones sexuales. Como es que ser intersexual añade otra capa de la cual “salir del closet”, con nuestros compañeros sexuales y en las relaciones de pareja. Como es que ser queer/LGBT, lleva a una nueva dimensión cuando otra gente se da cuenta de que eres queer/LGBT Y TAMBIÉN intersexual. Como pueden apoyar a sus compañeros sexuales intersexuales, que pueden tener cicatrices emocionales y físicas por haber pasado por el sistema médico.

También quiero compartir parte de mi historia – mis historias personales – y crear algo de diálogo acerca de las cuestiones intersexuales, dialogo que ustedes, queridos lectores, quieren tener.

Como ya dije, soy Claudia, y soy intersexual.

Gracias por dejarme compartir esto con ustedes. Es realmente grandioso conocerlos. ❤

Libros recomendados:

  1. Karkazis, 2008 – Fixing Sex:  Intersex, Medical Authority, and Lived Experience
  2. Feder, 2011 – Where Medicine and Homophobia Meet: The Case of Prenatal Dexamethosone

Historia de Bonnie Hart (activista intersex) – Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos

Historia de Bonnie Hart (activista intersex) – Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos

“Este video de QLives es sobre la historia de Bonnie, que habla acerca de su experiencia y que es lo que la intersexualidad significa para ella – la ‘I’ en la LGBTI. Es una hermosa y conmovedora introducción a este mundo, a menudo, incomprendido.

Dirigido por Melissa Anastasi y producido por Mat Govoni y Monique Schafter.”

Transcripción y traducción al español de Laura Inter, del Video “QLives W02E01 Intersex” sobre la experiencia de vida de Bonnie Hart (activista intersex)

Video: https://www.youtube.com/watch?v=-ztZ7cQyaeQ#t=114

Bonnie Hart

Transcripción en español:

La intersexualidad es un termino “paraguas”, que es usado para describir varias variaciones, donde la persona posee características sexuales físicas, hormonales o genéticas que no pueden ser claramente clasificadas como masculinas o femeninas, existen más de 40 variaciones.

Típicamente las mujeres tienen cromosomas XX y los hombres tienen cromosomas XY, pero yo soy una mujer XY, lo que significa que tengo cromosomas XY, así que me presento como una mujer, me identifico como mujer y mi apariencia es femenina.

Nací con testículos, no con ovarios. Cuando tenía 11 años, sufrí una cirugía en la que removieron mis gónadas; esa fue una decisión que fue hecha por mis padres y los doctores, es algo de lo que realmente no hablábamos, era como un tabú debido al miedo al estigma social que estaba asociado a ser tan radicalmente diferente de una mujer o un hombre. Se me fue dicho que mantuviera esto en secreto.

Una vez que salí de la cirugía, tuve que decir muchas mentiras acerca de donde había estado, de la gran “fiesta” a la que había ido, esto realmente lo sentía como una carga, el tener que mentir sobre mi cuerpo para mantener el secreto de ser intersexual, incluso con mi familia.

Tenía una autoestima bastante baja, pensaba muy duramente acerca de mi misma, todo era acerca de sentirme anormal, de sentirme algo así como un error, como un error de la naturaleza. Uno de los grandes problemas para mí, al ir creciendo, fue la intimidad y la confianza, ¿como puedes llegar a una intimidad con las personas, cuando ni siquiera sabes como hablar sobre tu propio cuerpo?

Tengo cicatrices de las cirugías y, ciertamente, estas me limitan cuando quiero llegar a la intimidad con alguna persona, porque las cicatrices llevan a que te pregunten cosas.

Lo que realmente quería era conocer a otras personas intersexuales, porque me hicieron sentir que era la única, incluso en mi familia, ya que ni siquiera sabía que mi hermana mayor tenía la misma variación intersexual que yo, hasta que fuimos mayores, tenía más de veinte años cuando me enteré.

Ahora siento mucha compasión por mi madre, porque tuvo que lidiar con mucha información de algo de lo que no tenía ni idea, y tuvo que tomar muchas decisiones para que nosotras pudiéramos crecer normalmente.

Creo que es importante que [los padres] sepan que puedes esperar, tomarse su tiempo para ver como esa persona se acomoda en su cuerpo, para que puedan tomar decisiones con las que puedan vivir, que sean decisiones consideradas y que consienta la persona [su hijx].

En retrospectiva, viéndome a mi misma como adolescente, decidiría no ser tan dura conmigo misma, no juzgarme tan duramente, ser más sencilla y abierta, encuentra tu poder y déjate llevar por el.

He cambiado mi punto de vista, ahora pienso que mi variación genética es una expresión natural, una variación genética natural, que es un aspecto importante de la humanidad y de la biodiversidad de nuestra especie.

Closet Case: Tony Briffa (activista intersex). StarObserver

Closet Case: Tony Briffa

Por Benjamin Riley de StarObserver

Fecha de publicación: 25 de Mayo de 2015

Traducción de Laura Inter del artículo “Closet Case: Tony Briffa” de Benjamin Riley www.starobserver.com.au (si encuentran errores en la traducción me avisan)

Fuente: http://www.starobserver.com.au/features/community/closet-case-tony-briffa/137061

Tony Briffa

Tony Briffa

El primer alcalde abiertamente intersexual del mundo, Tony Briffa, comparte el proceso, a menudo doloroso, de salir a la luz como persona intersexual, este mes en Closet Case.

TONY Briffa, no puede precisar un momento en particular en el que salió a la luz, pero, aún así, recuerda que la primera vez que le dijeron que era intersexual fue a la edad de 14 años.

“Lo recuerdo muy bien, con mi doctor. Todavía tengo las imágenes que él dibujó para mi, mientras me hablaba del desarrollo masculino y el desarrollo femenino, y sobre como me desarrolle yo,” dijo Briffa.

“Es irónico, porque, mirando esto en retrospectiva, él no me mostró la imagen completa de la situación, aún así fue liberador. Fue bueno finalmente saber acerca de mi mismo y sobre que era lo que realmente pasaba.”

Siendo el alcalde de la Ciudad de Hobsons Bay en los suburbios del oeste de Melbourne, entre 2011 y 2012, y, posteriormente, diputado de alcaldía, a menudo Briffa es considerado el primer alcalde abiertamente intersexual, del mundo. Briffa también es la persona intersexual más reconocida de Australia, situación que salió a la luz en un programa especial, en el año 2000, en un famoso programa llamado “60 Minutos”.

Si bien, no fue hasta casi los 30 años de edad, que Briffa completamente entendió la variación intersexual con la que nació; tiene recuerdos acerca de ser diferente desde una edad muy temprana. Briffa nació con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógeno Parcial (SIAP), fue criado como una niña con el nombre de “Antoinette”.

“Desde que tengo memoria, estuve consiente de que era diferente, porque siempre iba al hospital,” dijo Briffa.

“Tengo una hermana gemela, e íbamos al hospital cada tres meses para exámenes médicos, pero ella se quedaba en la sala de espera. Ella no tenía que someterse a ninguno de los exámenes por los que yo tenía que pasar, ni a ninguna de las cirugías.

“Ellos siempre examinaban una parte muy particular de mi anatomía, la cual, irónicamente, llamaban mi parte ‘privada’, y ciertamente no se sentía muy privada [risas]. Así que sabía que había algo que estaba mal ahí.”

A lo largo de su infancia Briffa fue aprendiendo, pieza por pieza, los detalles de la variación intersexual con la que nació: a lo 5 años, que Briffa no podía tener hijxs; a los 11 años, que Briffa no tendría periodos menstruales; no mucho después de eso, que Briffa tenía testículos internos. En lugar de pasar el proceso familiar, que viven muchas personas gay y lesbianas, de salir del closet primero para si mismxs y luego para los demás, a Briffa le tuvo que decir otra persona que era intersexual.

A los 29 años, a Briffa, por primera vez, le informó un doctor sobre toda la extensión de la condición intersexual, particularmente que su variación era Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Parcial y no Completo, lo que significaba que Briffa se hubiera desarrollado de manera muy diferente sin la extensa intervención médica.

“Estaba muy confundido. Los doctores realmente no ayudaban a aclarar esta confusión, solo la hacían peor. Ser Católico, sin duda, lo hizo todo peor,” dijo Briffa

“No contaba con modelos a seguir, no conocía a ninguna otra persona intersexual, no tenía ninguna consciencia sobre las personas intersexuales, las personas que eran diversas tampoco ayudaban. Estaba en terreno desconocido.

“De hecho me sentía enojado y ultrajado, porque ellos, obviamente, me mintieron. Había hecho preguntas, todos esos años, acerca de mi cuerpo y mi variación intersexual, y me sentía muy enojado de que me hubieran mentido por todos esos años.”

No paso mucho tiempo para que Briffa saliera a la luz de la manera más pública posible: en televisión nacional. Briffa no estaba preparado para el impacto que tendría el especial titulado, “Un Crimen Contra la Naturaleza”, en el programa “60 minutos”.

“Era muy ingenuo sobre el impacto que tendría y sobre cuantas personas iban a saber sobre mí. Estaba trabajando en Ansett, como ingeniero… recibí una carta del programa “60 minutos”, y en la carta decían que querían venir a Ansett, tomar algunas imágenes de Antoinette y, cito, ‘su extraordinaria vida con SIAP’,” recordó Briffa.

“Mi jefe me llamó a su oficina y dijo que todo estaba muy bien y que estaba feliz de que viniera el programa “60 minutos”, pero que el no se había dado cuenta de que a mi me gustaban los deportes, ni de que estuviera involucrado con el Instituto Australiano del Deporte. Y yo pensaba, oh Dios mío, como voy a hacer para explicar esto (risas).

“Así que ahí estaba yo, en la oficina de mi jefe, explicando el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos. Él era una buena persona, y nunca olvidaré cuando le acabé de explicar todo y me dijo, ‘¿estás seguro que quieres hacer esto?’ “

Briffa salió del closet con su familia la noche anterior a que el especial del programa “60 minutos” saliera al aire – el programa le había proporcionado, anticipadamente, una copia. Los hermanos de Briffa se enteraron por primera vez ese sábado en la noche.

Finalmente, al contar con la historia completa a la edad de 30 años, Briffa comenzó un tratamiento con testosterona.

“Comencé el tratamiento con testosterona no porque pensara, ‘soy un hombre’, sino porque quería descubrir como es que la naturaleza me hizo,” dijo Briffa.

“Llevaba un par de años con el tratamiento con testosterona cuando me di cuenta, ‘muy bien, soy hermafrodita, soy hombre y mujer’. Esa es la manera en que la naturaleza me hizo y es como hubiera sido, si los doctores no hubieran interferido sin mi consentimiento, y está bien.

“No estaba enfermo ni nada como eso, solo soy un hombre y una mujer, y debería estame permitido ser reconocido y vivir así.”

Cuando la Intersexualidad se encuentra con el Lesbianismo. Por Claudia Astorino

Cuando la Intersexualidad se encuentra con el Lesbianismo

 Por Claudia Astorino (activista intersexual)

 Fecha de publicación: 13 de Mayo de 2015

Traducción de Laura Inter del artículo “Where Intersex Meets Lesbian” de Claudia Astorino (si encuentran errores en la traducción me avisan)

 Fuente: http://www.autostraddle.com/where-intersex-meets-lesbian-266121/

Tenía 11 años, y estaba jugando afuera. Era el verano antes de comenzar el sexto grado, el último año de los veranos interminables que recuerdo antes de la secundaria, cuando todo se volvió tan complicado, por tantas razones, que no son relevantes en este momento. Es el último verano que recuerdo en el que realmente me sentía como una niña.

Estaba lanzando una pelota de Basketball por el aire, contra la puerta del garaje, en mi agresivo vecindario suburbano en un pequeño pueblo. Mi hermana menor, la vecina de al lado y yo estábamos hablando y riendo, perezosamente pasando el día, entonces empezamos a compartir opiniones sobre la moda. Hice la observación de que las mujeres se veían “sexys en tacones”. Mi hermana y nuestra vecina, estallaron a carcajadas que duraron minutos.

Quedé sorprendida. Dije eso con tanta franqueza. Pero obviamente había transgredido sus límites. Inmediatamente después de ese hecho, sentí como si yo hubiera “salido a la luz sobre algo”, y no solo hubiera “dicho algo”. Mi estómago saltó, sentí un poco de nauseas.

No quería decir eso. Ellas continuaban riendo, y yo comencé a reírme también, pero por haberme sorprendido a mi misma, y no solo por la hilaridad de lo que había dicho.

He pensado muchas veces en este evento, después de que me enteré que soy intersexual.

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Tenía 16 años. Lo cual es extraño, porque vívidamente recuerdo tener 14 años cuando todo esto pasó. Pero no, mi mamá confirmó que tenía 16 años cuando fuimos por primera vez al Hospital John Hopkins – después aprendí que es la central sobre intersexualidad en los EUA. Esto dice mucho de lo joven que me sentía y cuan abrumadores, complicados y “adultos” eran los problemas con los que tuve que lidiar en ese lugar.

Cuando tenía 8 años, mi endocrinólogo me dijo que no tenía útero, esto fue en el Centro Médico Hershey. Esta fue la primera vez que me decían que no solo era que no tuviera un útero – había otras razones sobre el PORQUÉ no tenía un útero. Escuché las palabras “intersexual” y “cromosomas XY” y “testosterona”, pero, sobre todo, recuerdo estar en estado de shock. Todo ese día lo recuerdo nebuloso. Un cirujano trató de inscribirme en el acto, para que “arreglaran” mi vagina, dejó su tarjeta de presentación a mis padres, después de que ellos se negaran rotundamente. Me sentía como un fracaso, a pesar de que no había hecho nada mal. Después, durante la cena, no pude comer y, en un centro comercial lleno de gente, corrí lejos de mi familia, algo totalmente fuera de lugar para alguien de pies torpes como yo. Hice un plan sobre como es que iba a quitarme la vida en el carro durante el viaje de regreso a casa, porque esto era demasiado, las personas como yo no deberían – no podían – existir. Sentía como si no mereciera estar aquí. Pero me convencí a mi misma, a pesar de mi subconsciente gritando y agitando las manos, de que era una muchacha típica después de todo, solo tenía estos cromosomas y otras cosas. Ahora podía permitirme a mi misma seguir viviendo.

No fui consciente de esto hasta ahora que lo escribo, pero: ese fue fácilmente uno de los peores días de mi vida. Incluso, puede ser que sea el peor.

La vergüenza y el estigma, le dieron color a todo lo que yo era, como si todo fuera iluminado por una luz totalmente nueva. Todas mis acciones parecían ser potencialmente amenazantes, pintadas con este brillo de ambigüedad. Mientras sostenía un lápiz labial, me detuve antes de aplicarlo. Si me lo ponía, ¿eso me hacía solo una muchacha usando lápiz labial, o un muchacho drag queen, o ambos al mismo tiempo? No lo sabía. Al estar lanzando una pelota de softball, un día en el gimnasio, reflexioné, tal vez debería estar jugando baseball en lugar de softball, tal vez debería usar una gorra, no porque necesite una, sino porque mis cromosomas dictan que debería tener una. Solía tener un sueño muy vívido donde todos se disfrazaban para una obra en la que yo estaba, y yo quería usar este bonito vestido y lanzaba miradas enojadas a todos, porque todos querían tomar el vestido debido a que se SUPONÍA que deberían usar todas las cosas de mujer o cosas de hombre que me hacían sentir tantos conflictos dentro de mí. Nunca supe que era lo que se suponía debía usar o hacer – solo recuerdo esta sensación abrumadora y de amargura, y el despreciar a todos por tener vidas fáciles y en piloto automático. Algo así como, ¿y donde rayos esta mi identidad sencilla y predeterminada?

Ahora reconozco como me equivoqué tanto al tener estos pensamientos, y como eran estos transfóbicos y además eran interfóbicos. Pero, simplemente, no tenía ni idea. Nunca escuché acerca del feminismo, o sobre la teoría del sexo y género. Veía el mundo en términos binarios y pensaba que era lo suficientemente “normal” como para encajar en él, la mayoría del tiempo. Y entonces, ocasionalmente, tendría que forzar a mi mente a entrar en razón y contentarse con solo-probablemente-casi-totalmente-normal y continuar con mi vida hasta sentirme realmente “normal”. Excepto que, inevitablemente, volvería a tener dudas. El ciclo continuaba.

Tenía mucho sufrimiento y confusión.

En muchos sentidos, se hizo más fácil el no equiparar, el que mis ojos se fijaran de manera involuntaria en mis curvilíneas compañeras de clase cuando pasaban frente a mí, con una atracción sexual. Me aferre a la idea generalizada de que “¡las niñas son solo bonitas, puedo apreciar nuestra belleza de una manera no-sexual!” Sí, muchas pueden hacerlo.

Resultó que yo no podía hacerlo.

En una forma similar a mis dilemas de “lápiz labial-o-no”, “softball-o-baseball”, me preguntaba si yo realmente podía ser heterosexual o gay, o si siempre tendría que ser bisexual por default, debido a que, de todas maneras, estaba biológicamente “en el medio”. Pero mis reflexiones sobre este tema eran puramente académicas. Realmente había entendido que me gustaban las chicas, tristemente, probablemente “culparía” de esto a mi intersexualidad, asumiendo que, mi intersexualidad y mi preferencia sexual, tenían que ver una con la otra, así que ser intersexual tal vez me había “convertido en homosexual”. Y aún mas complicado, era una chica buena, religiosa, de una escuela Católica, donde había tomado clases religiosas obligatorias todos los años, que en ocasiones fueron enseñadas por sacerdotes o monjas. Sabía que, técnicamente SER gay no era un pecado, pero nunca podría “poner en practica la homosexualidad”. Porque, la fornicación en si misma era un pecado mortal. La fornicación GAY era simplemente impensablemente mala.

Mis ojos continuaron rastreando los cuerpos de las chicas. Continuaba sabiendo, en algún lugar en el fondo de mi cabeza, que algunas personas no eran heterosexuales.

Por mucho tiempo no entendí como es que esas dos cosas se interconectaban.

Pero puse las piezas juntas con el tiempo.

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Tenía 23 años y mi cara se sentía caliente. Estaba sintiendo…algo, mientras leía uno de esos comics en internet, estaba embelesada, a una hora obscena, considerando lo temprano que me tenía que levantar para ir a trabajar la mañana siguiente. Sentía pinchazos de conciencia, como cuando tu brazo se ha quedado dormido y esta comenzando a volver a la vida, excepto que sentí eso en mi mente. También estaba muy consiente de la sangre que era bombeada a través de mis piernas, y a mi corazón, y a mi entrepierna, pump-pump, pump-pump, y me di cuenta que no solo estaba sintiendo algo ACERCA de esos comics, me estaba IDENTIFICANDO con ellos. Estos comics acerca de “salir del closet” que encontré por azar – que ni siquiera recuerdo como o en que sitios web estuve antes de encontrarlos – me hicieron ver muy claro que a mi me gustaban las mujeres.

intersex lesbian1

Mi novio, con el que llevaba largo tiempo, y yo, eventualmente, rompimos y no fue a causa de que a mi me gustaran las mujeres. Aun así, viéndolo en retrospectiva, mi deseo de estar físicamente con una mujer – algo que nunca había hecho y que deseaba mucho hacer, y lo necesitaba – fue rápidamente convirtiéndose en un problema cada vez más grande en nuestra relación, y probablemente nos hubiera hecho romper de todas maneras. Estando soltera, fui directamente a internet e hice una cuenta en “OKCupid”, y puse que estaba buscando únicamente mujeres. La primera vez que dormí con una chica – quien, cuatro años después, sigue siendo mi novia – supe que no quería volver a salir con hombres. Esto suena como un cliché total y me siento un poco incómoda con: 1) lo bien que encaja en la narrativa sobre como se “supone” que sabrás que eres gay, y 2) la implicación ofensiva en relación a que tu no vas a saber realmente tu orientación sexual hasta que beses o duermas con alguien, con la que yo no estoy de acuerdo. Pero, en ese momento, supe que era gay, y eso no solo estaba bien – fue increíble, porque supe que era verdad. Estaba exageradamente feliz. La vida era genial.

No tenía ninguna confusión acerca de ser intersexual y gay, como la tuve cuando era mas joven, ser intersexual y [cualquier otra cosa]. En aquel entonces, ya había tropezado con otras personas intersexuales en internet, algunas de las cuales, incluso dijeron que ser intersexual NO ERA un trastorno médico. Estar expuesta a esa idea fue revolucionario, un gran punto de inflexión para mi, en cuanto a la forma en la que me veía y sentía acerca de mi misma y mi supuestamente “anormal” cuerpo. Devoré estas perspectivas positivas sobre la intersexualidad, con las que no me había encontrado antes. También estaba fascinada de que algunas de estas personas no solo NO se sintieran avergonzadas acerca de ser intersexuales – sino que también se identificaban como intersexuales (¡!)

Pensé sobre toda esta nueva información durante mucho tiempo y encontré que muchos de mis propios puntos de vista, eran iguales a los de ellxs. Consideré como yo me identificaba – y como no – con mi propio cuerpo e historia. Comencé un blog. Envié correos electrónicos a activistas intersexuales para contribuir en algunos eventos que quería celebrar en la ciudad de Nueva York, donde estaba viviendo, el Día de la Visibilidad Intersexual el 26 de octubre. Cuando decidí que quería salir a la luz, públicamente, como una persona intersexual, llamé a mi mamá y le dije que ya no quería permanecer en el closet, como exigían mis padres y mis doctores. Iba a ser yo misma, y eso no era negociable.

Conscientemente, también, comencé a no esconder el hecho de que soy intersexual. Al salir a la luz, aprendí que las personas tienen muchas preguntas acerca de la intersexualidad, y me han preguntado cosas que van desde lo general y respetuoso, hasta las cosas mas personales que caen en lo ofensivo. Esto incluye amigos, conocidos, gente en internet, y profesionales médicos. Estos encuentros me enseñaron que hay una división en como las personas intersexuales son percibidas. La mitad de las veces, creo que las personas están consientes que hay estereotipos arraigados y generalizados acerca de las personas intersexuales – que estamos siempre “en medio” de lo masculino y femenino, que tenemos que ser andrógenos perfectos, que no nos puede gustar el vestirnos demasiado femeninos o demasiado masculinos (o si nos gusta, todo es para “equilibrar”), que somos inherentemente bisexuales. Somos, supuestamente, una mezcla perfecta de todos estos estereotipos de mierda, atribuidos a las mujeres típicas y hombres típicos, a los cuales, sorprendentemente, ustedes tampoco se ajustan en la mayoría de los casos. La otra mitad de las veces, esta claro para mí, que las personas están dando tumbos en la espesa niebla de la confusión, que los hace completamente incapaces de siquiera, remotamente, imaginar que podría significar la “intersexualidad”. Las personas trans*, los asexuales, y otras personas no-binarias también parecen lidiar con la paradoja de “Confianza en los Estereotipos, Pero Esperen, Ahora Estoy Confundidx”. Es extraño y frustrante confrontar estas dos actitudes a la vez. Aprendí a responder solo las preguntas con las que me sintiera cómoda, y no responder ninguna pregunta con la que no me sintiera así. También aprendí a cuestionar, si estaba bien en primer lugar, el preguntar cierta clase de cosas. Comencé a hacerme valer, a exigir respeto de los demás cuando hablamos de asuntos relacionados a la intersexualidad, especialmente cuando la atención estaba en mi historia, mi cuerpo, y mi identidad.

Todo esto paso cerca de tres años antes de que yo pasara la primera noche con una chica en mi cama. En ese entonces, sabía quien era y me sentía cómoda siendo una persona intersexual. También aprendí algunas cosas – MUCHAS cosas – acerca del feminismo, sexualidad y la teoría del género… Ya no siento que todas mis identidades tengan que encajar en uno de dos caminos pre-aprobados. Cuando comencé a identificarme como gay, estaba en un punto de mi vida en el que, con mi política recién descubierta, no vi contradicciones entre ser gay y ser intersexual. Y todavía no las veo. Totalmente podría ser una lesbiana intersexual si dijera que lo soy, ¿verdad?

Sí.

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Tengo 30 años ahora. He descubierto un montón de cosas, aunque siempre hay nuevos retos para procesar y trabajar. Estoy segura que siempre será así. Creo que es así como funciona la vida.

En mi día a día, he tenido que aprender a aceptarme a mi misma y saber que es lo que me gusta, lo que no me gusta, mis rasgos de personalidad, actitudes, y que la apariencia no necesariamente tiene algo que ver conmigo siendo intersexual. Y si es así, que importa. Mi forma física y, algunas veces, mi agresividad, puede no tener nada que ver con la intersexualidad. Ya no me asusto mas, cuando me dicen que tengo “manos de hombre”, antes me preocupaba en secreto, ya que esto probaba que mi intersexualidad era detectable si alguien me miraba con suficiente detenimiento. Tenía esta idea, cuando era más joven y conceptualizaba la intersexualidad como una condición médica que “yo tenía” – no como alguien que SOY, como una persona intersexual –pensaba que si solo pudiera remover las partes intersexuales de mi cuerpo, podría llegar a esta niña auténtica, verdadera que vivía en mí interior. O tal vez esa parte estaba contaminada y nunca podría ser mi verdadera yo, a causa de que las partes intersexuales estaban todas arremolinadas o me habían cambiado, y no podía regresar y ser la persona que se “suponía” tenía que ser. Todo esto era una tontería, ahora me doy cuenta, pero tuve que trabajar para entender que mi intersexualidad no era esta “cosa extra” que se estaba metiendo con mi verdadero yo. Mi intersexualidad es parte de mí. Soy mí verdadero yo, debido a estas partes intersexuales, no a pesar de ellas.

También he abrazado las partes de mi misma donde lo intersexual se encuentra con lo gay. Hay estereotipos acerca de lo que significa ser una persona intersexual, como he discutido con anterioridad, y sobre lo que significa ser una lesbiana. Curiosamente, estos estereotipos, se superponen mucho – por ejemplo, el que dice que las personas intersexuales y las lesbianas siempre se visten como hombres o de manera andrógina, que actúan como hombres, son “agresivas”, y son atléticas. Aunado al hecho de que se dice que, las personas intersexuales, son a menudo no-heterosexuales. Esto significa que, algunas veces, al hacer algo en mi vida cotidiana, se siente como si rompiera barreras en dos comunidades marginalizadas, en lugar de en una sola. Como cuando me pongo mi lápiz labial rojo favorito o un vestido lindo con una falda tipo A con bolsillos, estoy luchando contra los estereotipos acerca de como es que, supuestamente, se ven las lesbianas Y como es que se ven las personas intersexuales, ¡al dejar que la feminidad brille a través de mi! (Y si consideramos el hecho de que soy genderqueer, entonces son realmente TRES comunidades, pero estoy divagando.) Aunque, si bien, esto tiene el beneficio de sentirse doblemente empoderado en los días buenos; las cosas también pueden sentirse doblemente peores cuando me encuentro con personas que discriminan, o al leer una de las muchas malas noticias, en los encabezados, acerca de los derechos e la comunidad LGBTQIA, o sentirse invisible, debido a la invisibilidad femenina o invisibilidad intersexual. Por supuesto, también hay estereotipos de lesbianas e intersexuales, que no se superponen; para estos, puede ser un poco abrumador al calcular mentalmente cuanto es que me conformo con estos os diferentes conjuntos de estereotipos, en relación a la sexualidad, orientación sexual, y género. Algunas veces es difícil lidiar con los estereotipos.

Solo porque me sienta cómoda con ser intersexual y lesbiana, no significa, sin embargo, que otras personas no tengan preguntas acerca de esto. No es raro que alguien, al enterarse que soy intersexual y gay, me pregunte si puedo ser una lesbiana intersexual. Debido a que varias etiquetas relacionadas a la orientación sexual y al género, no dejan espacio para las personas intersexuales (como heterosexual, gay, y cis*, que son definidas asumiendo que uno es un hombre o mujer típico), algunas personas piensan que esto significa que yo no puedo, auténticamente, identificarme de esa manera. Francamente, el lidiar con estas preguntas es ofensivo y molesto. El enfoque adoptado al hacer estas preguntas, es similar en cuanto al tono, a los retos de si “puedes” usar una palabra o una frase de cierto modo, o si el hacerlo constituye un error de gramática o sintaxis. De la misma manera, mi identidad no puede ser despreciada debido a tecnicismos semánticos. No es un tema de debate, y no estás autorizado a intervenir en ella, ADIOOOOS.

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Habiendo dicho todo esto, hay una dualidad compleja para mí siendo una lesbiana intersexual, felizmente fuera del closet. Para mí, para otras personas queer intersexuales, para muchos niñxs intersexuales y sus padres, esto es algo genial, algo necesario. En GENERAL, ¡esto es algo genial y necesario! El salir a la luz, deja que otros sepan que no solo esta bien ser intersexual, que esta bien ser intersexual y QUEER. Da a las personas valor, ya que si otros pueden hacerlo, entonces también ellos pueden vivir orgullosamente sus verdades. Esta debería ser una situación de ¡ganar-ganar-ganar-GANAR!

Pero entonces recuerdo que para muchas personas, yo encarno a lo que le tienen miedo: Soy intersexual y gay. Mis mensajes de auto-positividad y aceptación de la diversidad corporal, son efectivamente truncados por mi existencia como un ser humano vivo. Para algunos, no importa que yo sea feliz siendo quien soy, porque soy la prueba de que su hijo también pudiera ser intersexual y gay. Es algo surrealista el darse cuenta de esto una y otra vez: oh sí, eres exactamente quien algunos padres no quieren que sus hijos sean.

Este es un problema real. La homofobia esta fuertemente ligada a como es que las personas intersexuales son vistas y tratadas por las sociedades; al parecer, es una cosa ser intersexual, y otra ser intersexual y gay. El hecho de que las personas intersexuales pudieran ser gay, aparentemente, asusta mucho a algunas personas, hasta el punto de seguir perpetuando las cirugías cosméticas y “tratamientos” que sus hijxs intersexuales no pueden consentir, y que pueden dejar cicatrices, físicas y emocionales, que duran hasta la edad adulta. Esta homofobia-vía-interfobia, incluso puede causar que los futuros padres elijan abortar un feto con rasgos intersexuales. Y, aunque apoyo el derecho de la persona embarazada a elegir, no puedo dejar de ver esto como algo equivocado, en el mejor de los casos, y como un aborto eugenésico en el peor.

Es difícil para mí conceptualizar que estas situaciones realmente sucedan. Por momentos, parece simplemente absurdo que los padres y doctores se vayan a esos extremos para “reparar” a sus hijxs, cuando no hay nada malo con ellxs. Cuando en realidad, los padres y doctores, realmente le tienen miedo a sonrientes y felices bebés que pudieran crecer para ser adultos que estén cómodos con los cuerpos con los que nacieron. Adultos que puede ser, o no, que sean queer. Y eso me molesta. Quiero decir, ¿PORQUÉ ES QUE ESTO ES AMENAZANTE?. Pero muchos padres y doctores se sienten amenazados. Realmente tienen miedo. Y parte de eso tiene que ver con los vínculos que perciben, entre ser intersexual y ser gay. Sin tener conciencia de que estas cosas no van de la mano – e incluso, si fueras gay, eso no es un problema – los “tratamientos” médicos van a continuar. Necesitamos seguir adelante, levantar la voz, decir que estas prácticas están mal, decir que necesitan ser detenidas.

Todavía hay mucho trabajo por hacer en el activismo intersexual.

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La conclusión es que, yo soy yo. Soy una persona con muchas identidades diferentes, y dos de esas identidades son que soy intersexual y gay. No todas mis experiencias como persona intersexual, informan sobre mi siendo gay, y viceversa, pero la coincidencia es que afecta las cosas de maneras que son buenas y complicadas a la vez en la historia, cuando la homofobia y la interfobia, están vivas. No siempre es fácil ser intersexual y gay; en estos momentos, me recuerdo a mi misma que esto es por como es que la sociedad nos percibe en este momento, y no debido a mi misma. Porque esta bien ser lo que soy.

Hay muchas maneras de ser intersexual, y muchas maneras de ser gay. Mi experiencia es solo eso – mía. Más personas intersexuales están hablando de sus experiencias, de ser intersexuales y queer y estoy emocionada de que esto esté sucediendo. Además, hay muchas conversaciones importantes que están empezando a darse entre las personas intersexuales – que significa ser una persona intersexual de color; que significa ser intersexual e identificarse como trans*; como es que la clase social afecta a las personas intersexuales y su exposición a la medicalización; porque es que algunas veces el presentar a las personas intersexuales como mas masculinas, parece tener privilegio sobre las personas intersexuales más femeninas (lo que yo llamo “intersexismo”). Estas son conversaciones que son importantes, y estoy emocionada de que estén sucediendo.

El hablar acerca de ser gay e intersexual es solo el comienzo.

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Claudia Astorino es una activista intersex y dama queer. Contribuye en Autostraddle y en Everyone is Gay, y su trabajo a aparecido en The Guardian, RH Reality Check, The Parents Project, Girl Sex 101, y en su blog personal, Full-Frontal Activism: Intersex and Awesome. Claudia es también la coordinadora del Día e la Visibilidad Intersexual en la ciudad de Nueva York y a co-liderado talleres y presentaciones en varias universidades e instituciones. Vive en la ciudad de Nueva York.