Archivos

Video: Los doctores ‘jugaron a Dios’ con mi cuerpo. Jeanette (persona intersexual)

Los doctores ‘jugaron a Dios’ con mi cuerpo

Intersexualidad: Los doctores me ocultaron un secreto

Jeanette tiene 71 años. Cuando tenía 16 años, fue sometida a una cirugía mayor, en la que los doctores extirparon testículos internos de su cuerpo. Pero Jeanette no sabía que tenía testículos, y los doctores no le dijeron para que era la cirugía.

La vida se volvió muy difícil para Jeanette, incluyendo problemas con la intimidad física, y no fue hasta que tenía 50 años, que descubrió la verdad acerca de su propio cuerpo.

Para ver el video (en inglés) visita este enlace: http://www.bbc.co.uk/news/av/magazine-39976889/doctors-played-god-with-my-body

Jeanette.png

Transcripción y traducción al español: Laura Inter, del video en el que habla Jeanette de su experiencia:

A la edad de 16 años, básicamente fui sometida a cirugía mayor, tengo una cicatriz de 8 pulgadas que atraviesa mi estómago. Me sentía perfectamente sana, y recuerdo estar sentada en la cama [del hospital] pensando: “¿Qué diablos hago aquí?”

Los cirujanos extirparon los testículos internos del cuerpo de Jeanette. Pero Jeanette ni siquiera sabía que los tenía, y los doctores no le informaron porque la habían operado. La vida se volvió muy difícil para Jeanette.

Conocí al que sería mi esposo, e hicimos el amor, y él fue bueno, pero después yo sentía tanto dolor que no podía caminar. Así que mi madre me acompañó al hospital, y me dijeron ve a casa las cosas irán mejorando. Me dieron un dilatador de vidrio, entonces me dijeron ve a casa y úsalo y las cosas estarán bien. No estaba bien, no podía usarlo, era demasiado doloroso.

Me pusieron parches de hormonas que yo no quería, me revelé contra ellos porque pensé: “¿Por qué me tengo que pegar estas cosas?”

Nadie me explicó por qué necesitaba el dilatador, por qué necesitaba tener estas cosas pegadas a mí. Así que no me los puse, y a la edad de 30 años terminé dejando a mi esposo, y desde entonces no he tenido pareja, porque tengo miedo de dejar que cualquiera se me acerque. Y he salido perdiendo, porque no me gusta estar sola.

Jeanette nació con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo (SIAC). Un bebé que nace con SIAC es genéticamente masculino, pero su cuerpo no responde apropiadamente a la testosterona, así que la apariencia externa de los genitales será completamente femenina.

A Jeanette le dijeron la verdad acerca de su condición hasta la edad de 50 años.

Cuando tenía 50 años, estaba en el hospital para que me quitaran un pequeño bulto de mi pecho, y alcancé a ver entre las notas que con grandes letras rojas estaban las palabras: Feminización Testicular. Afortunadamente mi doctor era el mismo doctor que había tenido por muchos años, cuando fui a verlo y le dije acerca de la palabra “testicular”, se puso tan blanco como una hoja de papel. Le dije: “¿He venido a preguntarte que es esto?”, contestó: “Bueno, mira, te daré todas las notas, ve y siéntate afuera y durante la siguiente hora puedes leerlas”. Salí y leí mis notas, y llegue donde decía que tenía el útero del tamaño de un cerillo y dos testículos completamente desarrollados, y lloré mucho.

Ahora Jeanette disfruta la vida y espera poder ayudar a otrxs al contar su historia.

Necesitamos ser aceptados y amados por quienes somos. Y el estigma que te acompaña cuando eres diferente de todos los demás, es algo que simplemente llevas cargando, y eso está mal. Nadie necesita tener ese tipo de vida. Nunca tuve una vida hasta el año pasado, porque no podía aceptarme y amarme a mí misma por la persona que era, no podía imaginar que alguien más pudiera amarme. Mi mamá me amaba, pero era un amor incondicional. Nunca tuve una relación cercana, nunca supe que se siente que alguien te abrace y te diga que te ama. Me perdí eso, soy una persona cariñosa, me hubiera encantado tener a alguien que me abrazara y que me dijera que me ama.

Primero hacer daño: ¿Cómo es que los niñxs intersexuales son dañados por quienes han tomado el Juramento Hipocrático? Por Pidgeon Pagonis

Primero hacer daño: ¿Cómo es que los niñxs intersexuales son dañados por quienes han tomado el Juramento Hipocrático?

Por Pidgeon Pagonis*

Traducción: Laura Inter del artículo “FIRST DO HARM: HOW INTERSEX KIDS ARE HURT BY THOSE WHO HAVE TAKEN THE HIPPOCRATIC OATH” de Pidgeon Pagonis para el Griffith Journal of Law and Human Dignity

Fuente: https://griffithlawjournal.org/index.php/gjlhd/issue/view/94

First do harm 2

Pidgeon Pagonis es intersexual, lo que significa que, al igual que una de cada 2000 personas, nació con características sexuales que no pueden ser fácilmente categorizadas como masculinas o femeninas. Este artículo es una crítica al Modelo Quirúrgico No Consensual Oculto (‘QNCO’), que domina el tratamiento intersexual, a través de hacer visibles las discrepancias entre el modelo, que Pagonis y otros han sufrido, y el Juramento Hipocrático. En lugar del actual modelo QNCO, que ha causado daño a tantas personas, Pidgeon ofrece alternativas enfocadas en psicólogos y en grupos de apoyo, en lugar de las cirugías innecesarias.

*Pidgeon – recientemente reconocidx por la Casa Blanca como un Campeón de Cambio LGBT – es una persona intersexual y activista. Durante más de 10 años, ha educado al público acerca del movimiento intersexual por la autonomía corporal y la justicia, a través de escritos, conferencias, pautas, paneles, arte, talleres, y proyectando su documental: “El Hijo que Nunca Tuve” (The Son I Never Had). Pidgeon, tiene como objetivo ayudar al público a entender y deconstruir los peligrosos mitos que llevan a que los derechos humanos de las personas intersexuales sean violados por el complejo industrial médico, ya que este hace cumplir las normas se sexo y género de la sociedad. Actualmente, es un miembro de tiempo parcial de la facultad en la Universidad DePaul, enseñando ‘Introducción a los Estudios LGBTI’, Pidgeon está trabajando para ayudar a crear un mundo que sea más seguro para todxs lxs que no encajan dentro del actual binario de género.

I INTRODUCCIÓN

Hipócrates, el supuesto padre de la medicina occidental, se supone escribió el Juramento Hipocrático en algún punto entre el tercer y quinto siglo d.c. La frase “primero, no hacer daño”, sinónimo del juramento, en realidad no aparece en el original, ni en la versión moderna actual. Sin embargo, principios similares están esparcidos a lo largo de la versión moderna que los doctores, encargados de mi cuidado cuando era unx pequeñx niñx intersexual, se negaron a honrar.

Desafortunadamente, como descubrí de la manera difícil, el juramento no parece aplicarse a aproximadamente el 2 por ciento de la población que nace con características sexuales que caen fuera de los parámetros típicamente masculinos o femeninos – que también son conocidos como intersexuales.

En su lugar, los doctores que se ocupan de lxs niñxs intersexuales, descartan principios del juramento y se atienen a un protocolo obsoleto que está basado en el secreto, la vergüenza y las cirugías. Llamo a este modelo: el modelo quirúrgico no consensual oculto (‘QNCO’). Crecí con este modelo, y será la base para el resto de este ensayo, que compara partes de la versión actual del Juramento Hipocrático, con partes relevantes de mi experiencia al crecer siendo intersexual en los Estados Unidos.

II APLICARÉ TODAS LAS MEDIDAS NECESARIAS PARA EL BENEFICIO DEL ENFERMO, BUSCANDO EL EQUILIBRIO ENTRE LAS TRAMPAS DE SOBRETRATAMIENTO Y DEL NIHILISMO TERAPÉUTICO

Si el género fuera un campo de football americano, yo hubiera nacido en la línea de la yarda 50, entre los postes masculino y femenino. Al nacer, el entrenador le dijo a mi cuerpo – mis cromosomas 46 XY, con su gen inactivo SRY – que corriera la jugada del “Caballo de Troya”. Y así, mi cuerpo nació y maduró con particularidades intersexuales, que no fueron aparentes inmediatamente en el momento de mi nacimiento.

Creyeron que el Caballo de Troya era una yegua, y los médicos escribieron “F” [Femenino] en mi certificado de nacimiento y enviaron a mis padres a casa con su primer bebé, una niña.

Seis meses después, la defensa leyó la jugada de mi entrenador, y mi pediatra vio algo peculiar entre mis piernas. Poco después, me desnudaron ante especialistas pediátricos en el hospital infantil local en Chicago, y la jugada de mis soldados intersexuales ocultos fue frustrada.

Confrontada con una prueba diagnóstica tras otra, la defensa descubrió los resultados de mi cariotipo, que de hecho eran XY, no XX, como todos habían asumido.

III RECORDARÉ QUE LA MEDICINA NO SÓLO ES CIENCIA, SINO TAMBIÉN ARTE, Y QUE LA CALIDEZ HUMANA, LA COMPASIÓN Y LA COMPRENSIÓN PUEDEN SER MÁS VALIOSAS QUE EL BISTURÍ DEL CIRUJANO O EL MEDICAMENTO DEL QUÍMICO

Cuando era niñx, tenía un sueño recurrente y perturbador. En él, me despertaba en una camilla que zumbaba mientras atravesaba un pasillo del hospital. Una tras otra, las luces fluorescentes rectangulares de convertían en un solo rayo de luz. Al doblar mi barbilla hacia mi pecho, siempre me despertaba sorprendida por lo que veía.

Comprimidos entre mis muslos, entre mi vagina y mis rodillas, estaban, lo que solo puedo describir, como rollos de papel de baño empapados en sangre.

Nunca le dije a nadie acerca de esta pesadilla, simplemente creía que era uno de mis muchos extraños sueños recurrentes. Eventualmente, dejé de tener este sueño, crecí, y me mudé para asistir a la universidad.

En la escuela, tenía otras cosas por las que preocuparme, como comenzar de nuevo rodeada de personas nuevas en un nuevo lugar. En la escuela secundaria y preparatoria, tuve problemas para lidiar con el constante trabajo de mantenimiento que implica el tratar de parecer normal.

Durante las revisiones que me realizaban dos veces al año, mis doctores aseguraban – mientras tocaban mis pechos y miraban entre mis piernas – que yo no solo era normal, sino más importante aún, que tenía una apariencia normal. A pesar de esto, nunca me sentí muy normal.

Puede ser que fuera porque sabía que otrxs niñxs no eran sometidxs a esta clase de revisiones. O, puede ser, que fuera porque mi familia me dijo desde una temprana edad que no tendría un periodo menstrual, y que no sería capaz de embarazarme, debido a que había nacido con cáncer en mis ovarios.

Esta versión ensayada de la verdad, una obra ofensiva que los doctores le dijeron a mi familia que tenían que actuar para mí, me hizo creer que mis doctores me habían salvado la vida. Cuando me sentía triste, mi familia siempre me recordaba que podría adoptar.

Pero todo este consuelo no importaba cuando las otras niñas en la escuela comenzaban a atravesar la pubertad y les llegaba su periodo menstrual. El que todos insistieran en que yo era normal, no cambiaba la realidad de que cada vez que miraba mi pecho plano, y mi limpia ropa interior, mi falta de menstruación me recordaba que de hecho era diferente.

Así como los doctores mintieron a mis padres, y mis padres me mintieron a mí, comencé a mentir a mis compañeros.

Cuando terminé la secundaria, no podía recordar todos los diferentes escenarios en los cuales dije que había tenido mi primer periodo menstrual. Para cuando me gradué de la preparatoria, no podía recordar cuantas veces había pretendido tener mi periodo menstrual – incluso llegué tan lejos que me introduje dolorosamente tampones – con la finalidad de sofocar cualquier duda que pudiera, o no, tener mi novio.

El siempre estar fingiendo ser alguien que no soy, era agotador. Constantemente me sentía preocupadx de que, quienes estaban a mi alrededor, hubieran comenzado a averiguar qué era lo que estaba escondiendo dentro de mi Caballo de Troya. Esperaba que la universidad fuera un nuevo comienzo; uno que me hiciera sentir más libre.

Sin embargo, una vez que me mudé a la universidad, me doblegué y comencé a trabajar aún más duro para mantener la apariencia de una chica normal y feliz. Diligentemente procuraba tener a la mano tampones en caso de que otras los necesitaran, y diligentemente escondía mi medicación para la terapia de reemplazo hormonal.

La fachada se desplomó el día que recuperé mi expediente médico del hospital infantil, cuyas puertas estaban al final de la calle de mi dormitorio universitario.

Al leer las páginas de mi expediente médico, que comenzaba en 1986, me convertí en un mar de lágrimas en el centro de la pequeña habitación estudiantil.

Lo que leí en ese expediente, transformó la manera en que veía a mis doctores, quienes antes eran salvavidas dignos de confianza, después parecían criminales que se habían escapado después de haber violado mis derechos humanos.

IV NO ME AVERGONZARÉ DE DECIR “NO LO SÉ”, NI DUDARÉ EN CONSULTAR A MIS COLEGAS DE PROFESIÓN CUANDO SEAN NECESARIAS LAS HABILIDADES DE OTRO PARA LA RECUPERACIÓN DEL PACIENTE.

Mi expediente médico, no solo daba luz en la manera en que mis médicos cayeron en la trampa del tratamiento excesivo, sino también en que nunca fueron lo suficientemente humildes para admitir que no tenían todas las respuestas. Fallaron en consultar a otros colegas, tales como terapistas, que de hecho eran necesarios, y pudieron haber sido de ayuda mientras crecía y desarrollaba un sentido de mi identidad intersexual, y descubría mi lugar en este mundo binario.

En la introducción del libro Herculine Barbin: Las Memorias recientemente descubiertas de un hermafrodita francés del siglo diecinueve, Foucault sostiene que el objetivo de las instituciones sociales es restringir ‘la libre elección de los individuos indeterminados’. Mis doctores ejemplificaron la afirmación de Foucault cuando decidieron, sin tomar en cuenta mi opinión, asignar quirúrgicamente a mi cuerpo de sexo incierto, para que tuviera una apariencia fenotípicamente femenina.

Debe haber parecido una decisión fácil para mis padres cuando mis doctores les presentaron las opciones quirúrgicas para su hijx. Los médicos les dijeron que había nacido con ovarios subdesarrollados – a los que se refirieron como gónadas, pero en realidad eran testículos no descendidos – y que era probable que se volvieran cancerosos si se dejaban intactos.

Si bien hay una preocupación válida de cáncer en casos de intersexualidad, esta no es tan grave como algunos médicos quieren aparentar. Un informe de investigación del Senado Australiano sobre la esterilización involuntaria o coercitiva de las personas intersexuales en Australia (2013), cita que el riesgo de malignidad gonadal para el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo y Parcial, es de .8 por ciento y 15 respectivamente, y concluye que existe ‘una grave escasez de información de calidad’ a la hora de realmente comprender este riesgo.

Independientemente de que estoy de acuerdo con la Organisation Intersex Internacional Australia, que señala que la probabilidad de que el cáncer ocurra en testículos no descendidos antes de la pubertad es extremadamente baja, la decisión de conservar los testículos debería ser de la persona intersexual.

Los cirujanos no extirpan por rutina las próstatas de las personas después de nacer debido a que tengan la probabilidad de desarrollar cáncer más tarde en la vida. En su lugar, se les permite a las personas tener autonomía corporal, y los médicos pueden monitorear en busca de señales de cáncer. Esto no debería ser diferente para las personas intersexuales que nacen con testículos no descendidos.

El extirpar nuestros testículos saludables, y otros órganos reproductivos, antes de tener una edad que nos permita dar nuestro pleno consentimiento informado, es un agravio a nuestros derechos humanos.

Mi expediente médico contiene largas descripciones de consultas, evaluaciones, diagnósticos, análisis de sangre, biopsias, y cirugías; una sinopsis unilateral despojada de la voz de la persona cuya humanidad se veía realmente afectada por estas decisiones. Sobre todo, evidencian una falta de comunicación entre mi saludable cuerpo intersexual y el mundo binario que este amenazaba, y la operación encubierta emprendida para ocultarlo.

V DEBO TENER ESPECIAL CUIDADO EN LOS ASUNTOS SOBRE LA VIDA Y LA MUERTE. POR ENCIMA DE TODO, NO DEBO JUGAR A SER DIOS

Descubrir acerca de la orquiectomía, el procedimiento en el cual mis testículos fueron extirpados antes de que cumpliera un año de edad, palideció en comparación con lo que leí a continuación.

El 27 de octubre de 1990, cuando tenía cuatro años de edad, nuevamente fui internadx en el hospital infantil. Cinco días después, fui dadx de alta sin mi clítoris, debido a “una recesión de clítoris”. En otras palabras, me realizaron una clitorectomía porque los médicos pensaron que mi clítoris – de un centímetro y medio “cuando era estirado” – era algo que una niña no debería de tener.

Esta violencia auspiciada por el estado, aún sucede hoy en día, como evidencia está el reciente caso en el tribunal familiar australiano que involucra a una joven niña llamada Carla, que fue esterilizada y sometida a una clitorectomia.

Esto fue un procedimiento innecesario, y puramente cosmético, la mutilación genital en 1990 fue lo que provocó el sueño recurrente que tuve en mi infancia, de papel higiénico empapado de sangre entre mis piernas. No era solo un mal sueño, sino un recuerdo escalofriante de haber recibido un tratamiento excesivo de parte de los médicos, que eran demasiado obstinados para decir “no lo sé”.

También descubrí que cuando tenía 11 años de edad, fui internada por lo que me dijeron era una cirugía en la vejiga, que en realidad fue una vaginoplastia. Mis “excelentes resultados”, según el expediente, me permitirían tener “relaciones normales de adultos”. Por supuesto, el sexo normal fue definido por mis cirujanos.

Como se dijo anteriormente, la intersexualidad no es tan rara y las variaciones intersexuales tienen lugar entre el .05 por ciento y el 1.7 por ciento de la población humana. El extremo más alto de este rango, es similar a la cantidad de personas que nacen pelirrojas. Dado que no somos raros – sino simplemente invisibles – significa que lo que me sucedió a mí, desafortunadamente, tampoco es raro.

La mayoría de las personas intersexuales, no nacen con problemas de salud relacionados que pongan en riesgo la vida. Aun así, los doctores constantemente presionan a los padres para que actúen, no para salvar nuestras vidas, sino para salvar nuestra anticuada y frágil comprensión del sexo y género binarios. En lugar de decir ‘no lo sé’, y esperar para preguntar a lxs niñxs intersexuales que es lo que quieren para sí mismxs cuando crezcan, nuestros doctores eligen jugar a Dios.

Los doctores que atienden a niñxs intersexuales, se apresuran para decir que actualmente las cosas están cambiando para mejor. Sin embargo, los hospitales no están obligados a informar sobre los tipos, o cantidad, de cirugías que están realizando en niñxs intersexuales.

Si los escuchas decir esto, has que sean más específicos, como lo hace mi colega Anne Tamar-Mattis, preguntándoles que niñxs intersexuales que habrían sido candidatos para la cirugía hace 20 años, serían considerados como candidatos hoy en día.

Si se jactan de que ahora canalizan a los pacientes intersexuales con psicólogos, pregúntales quienes son esos psicólogos, y a qué porcentaje de estos les dan seguimiento a largo plazo.

Si te dicen que la mayoría de sus pacientes intersexuales están felices con su tratamiento, pregúntales a cuantos les han dado seguimiento hasta la edad adulta, y como es que saben que son felices con lo que los doctores les hicieron.

Si te sientes particularmente valiente, y quieres abordar “el elefante en la habitación”, pregúntales porque es que hacen cirugías médicamente innecesarias en niñxs intersexuales.

Han pasado más de 10 años desde que recuperé mi expediente médico. Desde entonces, he sido capaz de dirigir una sesión de entrenamiento, en la que jóvenes miembros de InterACT y yo, dimos una presentación sobre intersexualidad y anti-cirugías a miembros del equipo de una clínica que trabaja con niñxs intersexuales en un hospital infantil.

En una reunión posterior, el principal cirujano urólogo pediatra de la clínica, expresó que el quería ser la persona, que en su campo, hicieran lo mejor para lxs pacientes intersexuales. En ese momento, mi colega Anne Tamar-Mattis, que también estaba presente en esa reunión, preguntó: ‘Si es así, ¿está usted dispuesto a ser responsable por el daño que su profesión ha causado a las personas intersexuales?’

Respondió: ‘No, no lo estoy.’

Este es un obstáculo familiar con el que las personas y activistas intersexuales nos encontramos constantemente en nuestra contra. Todavía tenemos que llegar a un punto crucial, donde los doctores estén dispuestos a dejar de jugar a Dios, y en su lugar, permitirnos a las personas intersexuales decidir cómo es que queremos vivir nuestras vidas y destinos.

Si queremos avanzar, necesitamos que los médicos – que han causado tanto daño a nuestra comunidad – se hagan responsables del Juramento Hipocrático.

Aunque no tengo en poder de controlar lo que me sucedió en el pasado, puedo hacer todo lo posible para cambiar el futuro de lxs niñxs intersexuales.

Es mi esperanza, que en el futuro, nos alejemos del modelo QNCO que ha sido el sello distintivo en el tratamiento intersexual desde la década de 1950, y prohibir completamente estas dañinas cirugías médicamente innecesarias. La responsabilidad de la comunidad médica es imperativa si queremos cerrar este oscuro capítulo y seguir adelante.

En esta nueva fase, cuando un niñx intersexual nazca, sólo necesitaremos a los doctores para informar a los padres que tienen un niñx intersexual feliz, saludable y que es ‘perfecto tal y como es’, como aconseja la nueva campaña de la ONU lanzada el Día de la Visibilidad Intersexual.

La campaña también señala que en la mayoría de los países, no existe razón legal para apresurarse a asignar y registrar un sexo. E independientemente de cuando lo hagan, los padres solo deberían hacerlo con la idea de que no es permanente, y que a un niñx intersexual debería permitírsele crecer y declarar por sí mismx su sexo y género cuando tenga la edad suficiente para hacerlo.

Más importante aún, las cirugías mutiladoras genitales necesitan ser algo del pasado en este nuevo capítulo. Como nos lo recuerda la ONU:

“No existen pruebas de que las cirugías y tratamientos cosméticos ayuden a tu niñx intersexual. Los padres que han sido presionados a acceder a estas prácticas, frecuentemente han reportado tener remordimientos, debido a que esto no benefició a su hijx, lx dañó, y creó dificultades en la relación padre-hijx. El riesgo de estos procedimientos es serio: infertilidad permanente, dolor, incontinencia, pérdida de sensibilidad sexual, y sufrimiento mental durante toda la vida.”

En su lugar, todos los esfuerzos deberían ser para contactar a los padres con terapistas de buena reputación y grupos de apoyo intersexuales, tales como el Grupo de Apoyo del Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos en Australia y el Grupo de Apoyo AIS-DSD en EUA.

Mientras pasamos las páginas hacia el próximo capítulo, deberíamos enfocarnos en cambiar a la sociedad, no los saludables cuerpos intersexuales simplemente porque no encajan en nuestro limitado punto de vista sobre el sexo y género.

Además, las instituciones médicas que nos han robado, a las personas intersexuales, nuestra autonomía corporal, necesitan formalmente pedir disculpas, y trabajar con los activistas intersexuales para establecer nuevos estándares de atención afirmativos para las personas intersexuales. Por último, estas mismas instituciones necesitan contribuir a un fondo de indemnizaciones, que garantice a las actuales y futuras personas intersexuales medicamentos, servicios y terapia gratuitos.

Este nuevo capítulo ya está siendo escrito, y solo tienes que escribir ‘intersexual’ en un motor de búsqueda para verlo. Cada día, surgen nuevos proyectos de activismo y recursos alrededor del mundo. Las personas intersexuales alrededor del mundo están haciendo el trabajo necesario para construir este brillante futuro para nuestrxs niñxs, y lxs tuyos, publicando nuestras historias.

Al hablar sobre nuestra verdad, de manera colectiva estamos librándonos del mundo del estigma, que está en la raíz del anticuado modelo QNCO. Este devastador modelo clínico, ha dominado injustamente la respuesta médica a nuestros cuerpos desde la década de 1950, y ya tendría que haber desaparecido desde hace mucho tiempo.

En lugar de criticar a los cuerpos, lo que se necesita es una crítica de las anticuadas categorías binarias de sexo y género. Las personas intersexuales, al igual que las personas innecesariamente estigmatizadas, no necesitan ser corregidas – en lugar de eso, es la sociedad la que necesita ser corregida. Afortunadamente, este capítulo puede comenzar ahora mismo, con los padres de un recién nacido intersexual, haciendo lo que ya están instintivamente programados a hacer: amar y proteger a su hijx intersexual.

El secreto de mi sexo. Por Sarah Graham

El secreto de mi sexo

Por Sarah Graham

Traducción: Laura Inter del texto “The secret of my sex” de Sarah Graham

Fuente: http://www.independent.co.uk/life-style/health-and-families/health-news/the-secret-of-my-sex-411032.html

graham

Sarah Graham tenía 25 años de edad cuando descubrió que los doctores le habían ocultado: tenía características tanto masculinas como femeninas.

De las frases que todos tememos escuchar, probablemente: “Usted tiene cáncer”, estaría en la cima de la lista para la mayoría de las personas. Que te digan que no puedes tener hijos sería otra de esas frases. Cuando tenía ocho años, un ginecólogo le dijo a mis padres esta devastadora noticia: que yo tenía una condición genética muy rara, y que si mis ovarios no eran extirpados, podría desarrollar cáncer cuando alcanzara la pubertad, y entonces morir.

Casi veinte años después, descubrí que mis doctores nos habían mentido tanto a mis padres como a mí. Y que esta situación no era única, era la política estándar (hasta mediados de 1990), para esconder la verdad acerca de todas las condiciones como la mía. Tenía 25 años de edad cuando me enteré de la extensión del encubrimiento y, el impacto que implico el que repentinamente me dijeran la verdadera naturaleza de mi diagnóstico, sin ningún tipo de apoyo y después de que me mintieran sistemáticamente por tantos años, casi me mató. Sufrí un colapso emocional.

El obscuro secreto acerca de mi cuerpo, es que soy la encarnación viviente de una aparente contradicción, una mujer con cromosomas XY (tanto características femeninas como masculinas). En pocas palabras, mi cuerpo tiene una apariencia exterior femenina, pero tengo cromosomas masculinos, y una o dos otras sorpresas en el interior de mi cuerpo. Hay varios posibles tipos de intersexualidad. Se estima que hasta el 4 por ciento de la población, nace con una condición intersexual. Somos una minoría bastante invisible y oprimida, y el miedo, la fascinación y la aversión que nuestros cuerpos provocan en la cultura occidental moderna, ha tenido el poder para avergonzarme y silenciarme por años.

En el siglo 20, la institución médica y la jurídica, hicieron lo que pudieron para borrarnos de la sociedad. A pesar de que la naturaleza ama la diversidad – existe un arcoíris de sexos y posibles géneros – los expertos paternalistas se encargaron de forzar a todo el mundo a encajar en dos categorías: hombre y mujer. Cajas binarias. Ninguna otra es aceptable.

Hemos escuchado hablar de tribus africanas “paganas” que llevan a cabo clitoridectomías, pero no se ha escrito mucho acerca de la cirugía genital realizada a bebés y niñxs pequeñxs por ginecólogos en Europa y Norteamérica– para que tengan una apariencia “más normal”. A menudo, estas cirugías se realizan por razones completamente cosméticas, y frecuentemente son perjudiciales para la respuesta sexual y/o fertilidad en adultos. Los doctores tienen reglas acerca que tan grande debe ser el clítoris. Y si un bebé tiene un pene pequeño, puede ser reasignado como mujer, debido a que las vaginas son más fáciles de hacer que los falos funcionales que pueden pasar la prueba en los vestidores [de las escuelas]. El noventa por ciento de lxs bebés intersexuales, emergen del quirófano como niñas.

Esta violación de los derechos humanos de lxs niñxs, está comenzando a ser cuestionada. Cuando nace un bebé intersexual, un “experto” es llamado para decidir a qué sexo se le asignará, y los padres frecuentemente son presionados a aceptar esa decisión. Entonces, se espera que los padres se confabulen con el rígido proceso de socialización presente en la sociedad (rosa para una niña, azul para un niño), y que no le digan a su hijx quien es realmente.

La batalla para sobrevivir a mi dolorosa historia, y la continua lucha por ser libre para pensar fuera de las casillas hombre/mujer, y para alzar la voz por las personas intersexuales – desafiando la hegemonía médica y legal – ha sido, y continúa siendo – el mayor reto de mi vida.

Mi travesía comenzó en 1977. Durante unos meses había estado teniendo dolor abdominal, y después de varios exámenes, fui referida a ver a un ginecólogo mundialmente reconocido (imaginen a Dios con bata blanca). Después de que él y lo que parecía ser un ejército de estudiantes de medicina, me examinaran, anunció a todos en el consultorio que yo era una “pequeña niña muy especial”. Esta noticia resultó tener sus pros y contras.

Puedo recordar el dolor en la voz de mi padre, y a mi madre llorando. Al principio no entendía porque estaban tan alterados. Pero pronto descubrí que no tener ovarios significaba que no podría tener bebés. Mi cirugía sucedió en la época en que la reina de Inglaterra estaba celebrando su Jubileo de Plata. Yo era la única niña en la sala. Traté de huir, pero fui capturada y detenida por las enfermeras. Pronto me di cuenta que no tenía derechos humanos, y esto se confirmó cuando, la noche antes de mi cirugía, me hicieron un enema en frente de mi madre.

Había sido una pequeña y feliz niña hasta mi cirugía, pero regresé a la escuela como una niña muy diferente. Mis experiencias en el hospital, me llevaron a jugar de manera compulsiva a representar a doctores y enfermeras, y mi creciente odio a mí misma y comportamiento solitario, pronto atrajeron a un adolescente que se hizo mi amigo y abusó sexualmente de mí hasta que tenía 11 años de edad.

Debido a que no tenía ovarios, tuve que tomar píldoras de estrógenos desde los 12 años de edad, y en uno de mis viajes regulares a ver a “Dios”, me dio la noticia de que además de ser infértil, tampoco tendría periodo menstrual – “no tienes útero” y “puede ser que no te crezca vello púbico”. Estas impactantes declaraciones fueron presentadas como hechos, y entonces se me dejó la responsabilidad de darles sentido. No podía hablar con mis padres. Sentía mucha vergüenza. Las cosas empeoraron cuando tenía 14 o 15 años: mi ginecólogo me revisó y dijo que podía ser que mi vagina fuera demasiado pequeña para tener relaciones sexuales agradables [penetración heterosexual]. Me envió a casa con un set de dildos del sistema nacional de salud (desde uno pequeño hasta uno muy grande), con poca explicación acerca de cómo utilizarlos. Me sentí tan asustada que los tiré a la basura.

Nunca sentí que encajara muy bien en mi identidad de género como niña. Era una tomboy desde una edad muy temprana, y prefería las figuras de acción a las muñecas. Aunque rechazaba los vestidos y los peinados de colitas de caballo, y me gustaba trepar árboles, estaba interesada en los niños. Pero a medida que pasaban mis años de adolescencia, comencé a sentir que estaba fallando como mujer. El no ser capaz de tener hijos, realmente socavó mi autoestima. Me preocupaba mucho si un compañero masculino se quedaría conmigo, si yo no le podía dar una familia. Aún seguía viendo a diferentes ginecólogos dos veces por año para que me realizaran chequeos, y ninguno de ellos rompió la disciplina y fue capaz de decirme la verdad.

Cuando tenía 17 años, me sorprendió mucho el enamorarme de una mujer. Salir del closet como lesbiana fue una experiencia muy feliz para mí. Me había escapado de la escuela para ser una mujer de Greenham, y finalmente pertenecer a ellos. Después, me mudé a Londres para estudiar antropología y comunicaciones en la Universidad de Goldsmiths, y me uní al grupo de activismo por los derechos gay llamado OutRage!. Derek Jarman y yo nos hicimos muy buenos amigos en una demostración, bajo la bandera “Derechos Gay Ahora!” en medio del Charing Cross Road. Mi amistad con Derek me hizo pensar realmente en la sexualidad y el género, y pronto me puse la etiqueta “lesbiana” a favor de lo “queer”: con su rechazo a las reglas “heterosociales”. Egoístamente, desearía que Derek no hubiera muerto cuando lo hizo (1994), porque fue más tarde ese mismo año, que un nuevo ginecólogo finalmente me dijo la verdad. Derek no se hubiera perturbado por mis noticias. Me habría ayudado a ver los aspectos positivos, y a desafiar a la pandilla de asesinos que se apoderó de mi cabeza.

A pesar de que estaba bien informada acerca de la construcción cultural de la sexualidad, nada me preparó para lidiar con los hechos de mi extraña condición genética – que ahora es llamada Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA). El que me dijeran que desde el punto de vista cromosómico soy hombre (XY, y no XX), y que los “ovarios” que me fueron extirpados en realidad eran “testículos” no descendidos, fue un completo trauma. (¡No, en verdad! En un buen día, ahora puedo reírme de eso). Mi cuerpo es una casualidad genética de 1 de cada 30,000, y casi soy completamente insensible a la testosterona, así que aunque tengo cromosomas masculinos, no me desarrolle correctamente siguiendo la línea de lo masculino (todos los fetos comienzan como mujeres, y la exposición a la testosterona de la madre hace que el cuerpo del bebé XY crezca con características masculinas).

Muchas mujeres XY son felizmente heterosexuales. Para mí, mi bisexualidad y el hecho de que abrazo como identidad ambos sexos, me ha llevado a participar en un interesante experimento el año pasado [2005]. Sucede que la operación que tuve cuando era niña, pudiera no haber sido necesaria – hoy en día, algunas jóvenes niñas y mujeres XY, eligieron conservar sus testículos para poder producir hormonas de manera natural. Mi endocrinólogo, el Dr. Conway, y yo, hemos estado cambiando mi terapia de reemplazo hormonal: desde solo usar estrógenos, hasta usar una mezcla de estrógenos y testosterona. Esto me ha dado más energía, una mejor respuesta sexual, y me siento más plenamente viva. A pesar de ser “inmune” a la testosterona, mi cuerpo ha pasado por algunos cambios físicos (mejor tono muscular, más vello púbico y un clítoris más grande). Emocionalmente, también he cambiado. Soy más consiente de mi energía masculina, y lloro mucho menos. Extrañamente, también me siento mucho más cómoda que nunca con mi feminidad.

Honestamente puedo decir que no me arrepiento de nada que me haya pasado – excepto por la infertilidad – porque todo eso me ha hecho muy fuerte. A través de mucho examen de consciencia, y de pensar sobre “¿Quién soy?”, he ganado una visión clara sobre las luchas de poder de lo masculino/femenino, y la búsqueda del equilibrio.

Actualmente estoy haciendo una investigación para preparar un desafío, para que se reconozca adecuadamente en la legislación el derecho a ser llamada por lo que soy: intersexual. Quiero que esté escrito en mi pasaporte y quiero la libertad de poder casarme con una mujer en la iglesia. Esta campaña por los derechos intersexuales, nos beneficiará a todxs. ¿Por qué tenemos que ser forzadxs – por esa rígida forma de pensar del siglo pasado – a estar en esas incómodas categorías? Seguramente todxs nos beneficiaremos de ser libres para deambular y no ser encasillados.

UK Intersex Association

Intersex Society of North America

Hechos sobre la Intersexualidad

El Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA) es uno de una serie de condiciones intersexuales biológicas.

Las personas con AIS nacen con los cromosomas masculinos XY, testículos no descendidos (que pueden ser confundidos con ovarios), y los genitales externos femeninos. Son genéticamente masculinas, pero con apariencia femenina.

En un feto típico con cromosomas XY, los andrógenos (hormonas masculinas) producidos por los testículos embrionarios, influencian el desarrollo de los genitales masculinos en el útero. Pero en el SIA, el feto es incapaz de usar los andrógenos, y en su lugar desarrolla genitales femeninos, aunque carece de órganos internos femeninos, tales como los ovarios.

Abriéndome al hecho de Ser Intersexual. Por Amy Buzalsky

Abriéndome al hecho de Ser Intersexual

Por Amy Buzalsky

Traducción de Laura Inter del texto “Opening Up About Being Intersex” de Amy Buzalsky

Fuente: http://midwestorchid.blogspot.mx/2016/07/denver.html?spref=fb

Amy1

Fotografía por Lynell Stephani Long

Este verano (del 14 al 17 de julio) asistí a una conferencia en Denver, Colorado, organizada por el Grupo de Apoyo AIS-DSD. Esta conferencia ofrece apoyo y educación para personas que nacieron con condiciones intersexuales – yo incluida. Esta fue mi cuarta conferencia con AIS-DSD, y mi segundo año como miembro de la junta que ayuda a organizar a los jóvenes.

Hubo una época en que mi condición intersexual traía mucha ansiedad y agitación en mi vida. Nací con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo (SIAC), lo que quiere decir que tengo cromosomas masculinos (XY), pero fui resistente a los andrógenos durante el desarrollo prenatal y me desarrollé como mujer. Existen ciertos efectos que se producen con esta condición, los cuales pude sobrellevar más fácilmente que otros, tales como el no ser capaz de tener mi periodo menstrual, y la mayoría del tiempo podía hacer frente al hecho de no ser capaz de tener mis propios hijos. Pero el secreto y la vergüenza subyacentes, que vienen con ser intersexual, pueden ser difíciles de superar. La mayor parte de la ansiedad que experimenté, surgía de mi intento por encontrar un equilibrio entre el secreto y la privacidad, al revelar [que soy intersexual] a otros, durante el noviazgo y al revelarlo en las relaciones íntimas, y al tener que lidiar con las citas con el doctor.

Mis padres descubrieron que era intersexual, cuando tuve una hernia cuando era una niña. Mis gónadas (tejido testicular poco desarrollado) aparecieron en escena, y el doctor eligió dejarlas ahí hasta la pubertad. A muchas familias se les dice que necesitan extirpar las gónadas inmediatamente después de ser descubiertas, porque se pueden volver cancerosas (lo que en muchos casos implica tomar una acción antes de que suceda algo). ‘Cancer’ es una palabra que infunde miedo en estas familias, por lo que generalmente acceden a lo que dicen los doctores para mantener a sus hijxs a salvo, ya que están asustados. Yo si contraje cáncer cuando era adolescente, pero no estuvo relacionado a las gónadas. Cuando tenía doce años, me diagnosticaron la enfermedad de Hodkin (linfoma). En ese entonces, mis gónadas fueron extirpadas durante la cirugía de estadificación del cáncer, y comencé a tomar estrógenos para continuar con un desarrollo femenino. Cuando era una adolescente, me dijeron que tenía cromosomas XY (masculinos) durante una de mis citas con el doctor, pero no me supo explicar bien. Nadie me explicó lo que esto significaba, ni me dijeron nada acerca de la intersexualidad. Estaba enfocada en el cáncer, las quimioterapias, y en vivir mi vida.

Al entrar en mis 20 años, y con la ayuda del internet, busqué mi diagnóstico SIAC en línea. En esos momentos, estaba entrando en la etapa profesional de mi vida, y me había graduado con mi maestría en trabajo social. Ya había sobrevivido al cáncer en dos ocasiones y había sido voluntaria en el área de oncología. Me esforcé mucho para sobrevivir al cáncer, y ya era hora de comenzar a profundizar en lo que era el SIAC. Me sorprendí mientras buscaba sobre el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo, y encontré términos como: hermafrodita, intersexual, e imágenes médicas que cubrían las caras de las personas. La información más útil que encontré, fue de un grupo de apoyo, y los contacté inmediatamente.

Ser parte del grupo de apoyo en línea, ¡me puso en contacto con muchas otras personas que nacieron como yo! Dentro de mi comunidad, sentí la confianza de poder discutir mis problemas y preocupaciones, y preguntar acerca de ser intersexual. Después de unirme al grupo de apoyo, me tomó unos pocos años el poder finalmente conocer a alguien en persona, y otros pocos años para asistir a una de sus conferencias. Además del hecho de estar comprometida con el trabajo de voluntaria en el área de oncología durante tantos años, ¡hubiera deseado ir a una se esas conferencias antes!

Mi primera experiencia en una de estas conferencias fue en Boston, y estuvo llena de anticipación, entusiasmo y ansiedad. Mi esposo fue conmigo, hicimos que esas fueran nuestras vacaciones. Una de mis primeras observaciones, fue el darme cuenta que era imposible saber quienes de las personas que asistieron a la conferencia eran personas intersexuales. Era frecuente que a Leo y a mí, nos confundieran con padres de un niñx intersexual, y yo tenía que decir que estábamos ahí por mí, y que era mi primera conferencia. En esta conferencia, también fue la primera vez que tuve la oportunidad de sentarme con mis compañeras y compartir mi historia de principio a fin, compartirla con personas que han tenido experiencias similares y las entienden. ¡Fue una experiencia poderosa!

Después de Boston, invité a mis padres a asistir a la siguiente conferencia en San Francisco. ¡Sentía que era importante para ellos el conocer a otras personas intersexuales y a sus familias! Fueron como unas vacaciones para nosotros, ya que salíamos a visitar las atracciones de la ciudad. Después asistí a las conferencias de Cincinnati en 2015, y a las de Denver en 2016. Esta vez, estaba entre los organizadores del Grupo de Apoyo AIS-DSD, quienes trabajaban planeando la conferencia. Estaba orgullosa de trabajar con un equipo tan inteligente y dedicado, que estaba comprometido en que la conferencia fuera una diversa, y que apoyara y educara a todos los asistentes.

Puedes estarte preguntando, ¿por qué es que le doy tanta importancia a ser intersexual? Vivimos en un mundo de géneros diversos, pero muchos en la sociedad se sienten amenazados por la diversidad de género, y la comunidad intersexuales además tienen una relación complicada e inconsistente son los profesionales médicos. En resumen, esto ha provocado miedo y vergüenza en las relaciones personales, y en las percepciones que tiene la sociedad respecto a la intersexualidad. Nos hemos convertido en invisibles para la sociedad. Personalmente, esto ha hecho que sea difícil: el hablar sobre la intersexualidad con mi familia, el ser abierta sobre esto en el noviazgo, y el hacer público esto.

En años recientes, esto ha ido cambiando. La comunidad intersexual ha estado creciendo y ganando más fuerza, dentro de la misma comunidad, y en la sociedad en general. En los medios de comunicación, se han añadido personajes intersexuales a los libros, e incluso a los programas de televisión. Recientemente, MTV, emitió un programa llamado ‘Faking It’, donde uno de los personajes principales, Lauren, es intersexual. El programa trabajó en equipo con individuos intersexuales de InterACT, para poder desarrollar el personaje y auténticamente representar a alguien intersexual dentro del programa. El ver este programa, donde Lauren revelaba a sus amigos que es intersexual, y como esto daba forma a sus relaciones, fue muy enriquecedor. Me hubiera encantado tener ese tipo de representación en los medios de comunicación cuando era adolescente.

Aún existe mucho progreso por hacer, en relación a la concientización y los derechos de la comunidad intersexual. Pero yo he progresado lo suficiente para poder hacerles saber a todos ustedes que nací intersexual, y que me siento bien con ello. Debido a que nací intersexual, me he convertido en parte de una comunidad maravillosa y amorosa que me apoya. He conseguido tener un impacto en la comunidad intersexual, al ser parte de la junta directiva de AIS-DSD. He conseguido viajar a nuevas ciudades y he hecho nuevos amigos. En este punto, los beneficios han comenzado a tener más peso que las situaciones negativas. Ya he tenido suficiente al permitir que el secreto y la vergüenza tuvieran espacio en mis pensamientos, así que reemplacé esto con pensamientos positivos, con amor y compasión.

Me gustaría concluir, agradeciendo a todos mis amigos, quienes han estado ahí para mí en los diferentes momentos de este proceso, a mi familia por amarme tal como soy, y a mi esposo por aceptarme como soy. ¡Aprecio su constante amor y apoyo! Quería escribir esta entrada de blog, para sentirme libre, y también para educar al público en general. Las cuestiones intersexuales son complejas, y esto es solo una pequeña parte de mis experiencias.

 Tenemos muchas más similitudes que diferencias

Amy6

Conferencia de AIS-DSD, en Denver 2016 (fotografía cortesía de Lynell Stephani Long-

Entrevista a Alice Álvarez de Inter/Act

Entrevista a Alice Álvarez de Inter/Act

Traducción de Laura Inter de “Inter/Act’s Intersex Spotlight series: Alice Álvarez” de InteractYouth

Fuente: http://interactyouth.org/post/131651706195/intersex-awareness-day-is-coming-up-this-monday

 Alice Alvarez 3

Conoce a Alice Álvarez. Tiene 26 años, usa pronombres femeninos, y sus colores favoritos son verde azulado o azul aguamarina. También le gusta leer libros (actualmente está leyendo Contesting Intersex, de Georgiann Davis) y juega videojuegos. Puede ser que la conozcas por un  video de Buzzfeed…

¡Hola Alice! ¿Cuál es tu variación intersexual?

SIA – Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos

¿Cuándo supiste por primera vez que habías nacido con SIA?

A la edad de 12 años, me realizaron un examen físico para el equipo de futbol soccer. El doctor me preguntó si ya me había llegado mi periodo menstrual, hizo un examen, y llevó a mi mamá afuera del cuarto para platicar con ella. Entonces el regresó y dijo algunos puntos clave de mi diagnóstico, explicó que tenía que ver a muchos diferentes tipos de doctores. Estaba realmente preocupada porque todavía no tenía mi periodo menstrual, ya que todas mis amigas lo tenían. Poco después, explicó un poco más, pero me llevó varios años entender completamente mi variación intersexual, tuve que aprender de los doctores, de mi propia investigación personal, y me ayudó unirme al grupo de apoyo AISDSD.

¿Cómo te sentiste después de que te enteraste?

Sentía que era injusto. Estaba como ‘Por supuesto, debería tener esto.”

Aww ¿Te dirigiste a algún grupo de apoyo de personas intersexuales?

No, para nada. Los doctores me dijeron que me mantuviera alejada de los grupos de apoyo, que estaban “llenos de personas locas.” Encontré el grupo de apoyo AISDSD buscando en internet cuando tenía 13 años, pero era muy joven para unirme. No me uní hasta que tuve alrededor de 22 años.

Alice Alvarez 2.gif

“Las personas intersexuales no necesitan ser “corregidas”. No hay nada malo con ellas.”

¿Te identificas como intersexual?

¡Sí! Ahora, más que nunca, me siento fuertemente vinculada al término “intersex.” Siento que cuando apenas lo descubrí, se me dijo y se me animó a que lo ignorara, y solo pensara en mi misma como una mujer típica. Lo cual era una forma de negación. El doctor me dijo que lo mantuviera en secreto, de lo contrario algunas personas podrían burlarse de mí. No le dije a nadie. Por un tiempo, la única que lo supo fue mi mamá, nadie más en mi familia lo sabía. Ahora que me entiendo a mi misma, me doy cuenta que no hay nada por que avergonzarme, ni existe algo que sea realmente inusual acerca de mí. Quiero que las personas reconozcan que las personas Intersex existen, y yo soy un ejemplo viviente de eso. De lo contrario, el mundo nunca nos reconocerá y aceptara como personas que no necesitan ser corregidas.

¿Qué hay acerca del acrónimo LGBTQ, [te identificas con este]?

Creo que sí. ¿Agregamos la “I”? Me gustaría que tuviéramos más representación, se siente como si todo fuera parte de la misma comunidad. Todxs estamos luchando por nuestros derechos a ser libres de ser quienes somos.

¡Es verdad! Hablando de eso, ¿Alguna vez tus características intersexuales han tenido injerencia en tus experiencias en citas románticas o en relaciones románticas?

No, ¡he tenido suerte! Las personas con las que he salido, nunca han tenido problemas con eso. Además, primero he sido amiga de las personas con las que después he salido en citas románticas, lo cual ha hecho que todo sea más fácil.

¿Tienes algún consejo para los niñxs o adolescentes que tienen características intersexuales?

Cuando te sientas preparadx, busca un grupo de apoyo o busca y mantente en contacto con alguien que sea intersexual. Esto te ayudará a saber que no estás solo, ¡y que existen personas ahí afuera con experiencias similares! Y que no hay nada de malo con ellxs, solo existe algo malo en la manera en que el mundo interactúa con la intersexualidad. 🙂

Ahora… lo más importante. ¿Cuál es tu animal favorito?

¡Las girafas! Antes eran los osos polares. Y los zorros son geniales. n_n

 Alice Alvarez.jpg

¿No es Alice asombrosa? Nosotrxs también lo pensamos. La puedes encontrar en twitter o en tumblr.

Y síguenos (InterActYouth) para ver más entrevistas con otros jóvenes intersexuales.

Claudia es Intersexual, Vamos a Hablar de Ello. Por Claudia Astorino

Claudia es Intersexual, Vamos a Hablar de Ello

Por Claudia Astorino

Fecha de publicación: 20 de Febrero de 2013

Traducción de Laura Inter del texto “Claudia is Intersex, Let’s Talk About it” de Claudia Astorino

Fuente: http://www.autostraddle.com/claudia-is-intersex-lets-talk-about-it-149137/

Hola a todxs. Soy Claudia, y soy Intersexual.

¡Hola!

¡Hola!

Quiero decir, soy muchas cosas. Por ejemplo, soy…

  • una estudiante graduada en ciencias en la Ciudad de Nueva York
  • una feminista con tendencias tipo sublevación-girrrly
  • una dama lesbiana con una novia increíble y algunos de los mejores amigos, tanto queer/LGBT como heterosexuales, que nunca hubiera esperado
  • una persona que se desvela crónicamente y alguien que deja las cosas para después – pero estoy en recuperación –
  • una adicta a los m&m’s de mantequilla de cacahuate – no en recuperación – (SON PERFECTOS Y ESTAMOS ENAMORADOS)

Pero claro, también soy intersexual. Y es por eso por lo que realmente estoy aquí.

La intersexualidad es generalmente considerada como una condición médica – una extraña y rara cosa que algunas veces sucede a los niñxs y que necesita ser corregida. Siento como si la consciencia cultural en torno a la intersexualidad, fuera la imagen de una persona de apariencia andrógina que tiene un pene y una vulva; como un hombre y una mujer mezclados juntos, que puede ser que “realmente” sea hombre o mujer, o tal vez ambos, o tal vez algo completamente distinto.

Esta imagen no es correcta, aún así me llevó más de una década el realmente entender y abrazar eso. La intersexualidad, en primer lugar, es acerca de los cuerpos – una forma biológica de ser. Cuando la mayoría de los individuos nacen, el médico, o la partera, o el conductor del taxi grita, “¡Es un niño!” o, “¡Es una niña!” La persona que grita sabe si este nuevo y pequeño ser humano, es un niño o una niña, mediante el análisis de los rasgos físicos que tiene el bebé. Aunque los médicos suelen solo revisar los genitales externos para asignar un sexo, estos rasgos también incluyen a los órganos sexuales internos, los cromosomas, y los tipos y niveles de hormonas. Si un bebé tiene todas las “formas de niño” de estos rasgos, es un niño. Si el bebé tiene todas las “formas femeninas” de esos rasgos, es una niña. Las personas intersexuales nacen con una mezcla de características sexuales – algunas tradicionalmente consideradas maculinas, y algunas consideradas femeninas – en el mismo cuerpo. Por ejemplo, tengo una vagina y más tarde desarrollé pechos y caderas, pero también tengo cromosomas XY, y tenía testículos cuando nací. Tengo algunos rasgos “masculinos” y algunos rasgos “femeninos” en el mismo cuerpo, así que no es fácil el asignarme claramente como “hombre” o “mujer”. Mi propio cuerpo es solo un ejemplo: la intersexualidad no es una sola categoría, y hay muchas variaciones diferentes de intersexualidad, y con cada variación, mucha diversidad. No todos los cuerpos masculinos o femeninos se ven y funcionan igual, ¿sabes? El que sepas que soy intersexual, realmente no te dice mucho acerca de mi o de mi cuerpo.

Todxs somos reales. Vía gather.com

Todxs somos reales. Vía gather.com

Entender lo que significa la intersexualidad, quiere decir que también te ayuda a entender lo que no significa. Nuestros cuerpos son naturales, normales y saludables; aunque algunos problemas de salud están asociados con algunas formas de intersexualidad, el simple hecho de ser intersexual no es un problema de salud en si mismo. Las mujeres típicamente tienen ovarios, pero el hecho de que algunas mujeres puedan contraer cáncer de ovarios, no significa que ser mujer es una enfermedad, ¿verdad? Además, las personas intersexuales – biológicamente hablando – no son hermafroditas. Los hermafroditas son seres vivientes que, al mismo tiempo o en diferentes momentos en su ciclo de vida, tienen sets completos de órganos sexuales “masculinos” y “femeninos” – externos e internos. Los seres humanos no calificamos en esa definición, con especies hermafroditas representadas en su mayoría por plantas, peces, moluscos y otras pequeñas criaturas. “Hermafrodita” es un término anticuado que los médicos usan para las personas con una anatomía sexual atípica, y aunque esto, hoy en día esta ampliamente considerado como ofensivo, lo han reclamado para si y lo usan como un término inclusivo (por ejemplo, “¡Dame un abrazo herm!”) o como una etiqueta de identidad. Esto también quiere decir que la concepción popular de un hermafrodita, como alguien con un pene y una vagina, no es biológicamente correcta. Aunque los genitales externos puedan tener una apariencia atípica en algunas formas de intersexualidad, este no es el caso de otras. Todo depende. La intersexualidad es definitivamente acerca de cuerpos, pero realmente no es acerca de genitales.

(Si tienes sexo con un hermafrodita, ¿eso te hace bisexual?) No, eso solo te hace un velociraptos al que le gusta tener sexo con caracoles. Vía knowyourmeme.com

(Si tienes sexo con un hermafrodita, ¿eso te hace bisexual?) No, eso solo te hace un velociraptos al que le gusta tener sexo con caracoles. Vía knowyourmeme.com

La intersexualidad a sido considerada durante mucho tiempo, como un tema controvertido, y mientras he crecido y llegado a aceptar mi intersexualidad, cada vez se me hace mas difícil el entender porqué. No es realmente tan revolucionario el aceptar que existen variaciones en la apariencia de los cuerpos de las personas, y en como estos funcionan. Al igual que no solo existen ojos color café o azul; también hay ojos café oscuro y ojos azul cristal que parece que pueden mirar a través de ti, y verdes y avellana y violeta y violeta con manchas verdes en ellos y azul con manchas doradas en ellos, y tantos otros colores que tendrían que ser catalogados como muestras de pintura. Nos sentimos cómodos con el hecho de que no solo existen dos estaturas, o dos pesos, o dos colores de piel, que tienen las personas.

¿Por qué debería el sexo ser diferente?

Por lo menos existe esta cantidad de sexos. Vía joystory.blogspot.com

Por lo menos existe esta cantidad de sexos. Vía joystory.blogspot.com

Este concepto – que el sexo no es binario, que existen muchas posibilidades en que el sexo biológico se puede presentar – es un concepto realmente aterrador para muchas personas. Creo que es porque existe esta idea por ahí, que toma como base las partes del cuerpo que tiene una persona, su sexo, género y orientación sexual, y dice que todas están inherentemente vinculadas con uno de dos sets predeterminados. Un niñx asignado mujer al nacer, es instantáneamente asumida como de género femenino. Se sentirá como una mujer, jugará con muñecas, se vestirá de color rosa, actuará como una dama, vestirá faldas y lápiz labial, será amable y educada. También se asume de manera generalizada, que se sentirá atraída por a los hombres, y que tendrá sexo con hombres, especialmente la forma siempre-santificada de “pene-en-la-vagina” o coito heterosexual, ¿no es así? (Coro de ángeles)

Roles de género: reforzados desde temprana edad y con frecuencia. Vía favim.com

Roles de género: reforzados desde temprana edad y con frecuencia. Vía favim.com

Pero, ¿qué haces cuando te ves confrontado con una persona cuyo cuerpo no puede ser fácilmente categorizado como “masculino” o “femenino”? ¿Cuál sería su género? Puede ser que no se sientan como un niño o como una niña, y que jueguen con GI Joes vestidxs de color rosa, y actúen como una dama excepto que a veces no, y que se vistan en combinaciones de ropa que asusten a los niños. Puede ser que solo sean niñas o solo sean niños, o ambos, u sean de otras perturbadoras maneras tan diferentes uno de otros como los copos de nieve, y QUIEN SABE que pasaría si se reprodujeran.

Tal vez sea hora de caer en pánico.

En pocas palabras, a diferencia de los niños y niñas típicos, no existen reglas que digan a la sociedad como es que se supone se debe tratar a las personas intersexuales. Los cuerpos intersexuales crean un pánico social. Nuestras características físicas, pueda que no sean realmente tan aterradoras, pero las implicaciones de aceptar nuestros cuerpos van rápidamente de “¿que-significa-esto?” a “¡¿que-diablos-voy-a-hacer-ahora?!” El sexo biológico es uno de las formas más fundamentales en que los seres humanos se identifican y entienden unos a otros; si tu idea de sexo biológico está mal, ¿Qué más pudiera estar mal? Es mucho para afrontar.

HERMAGEDDON. Vía en.wikipedia.org

HERMAGEDDON. Vía en.wikipedia.org

La aparentemente obvia solución, por mucho tiempo ha sido simplemente tratar de “corregirnos”. Realmente solo somos niños y niñas “normales” con condiciones médicas. Trata las condiciones – elimina y altera lo que puedas (por ejemplo, genitales, órganos sexuales internos, hormonas), y trata de olvidar lo que no puedes [alterar] (por ejemplo, los cromosomas).

Uno de los “tratamientos” más comunes es la cirugía genital. Algunos niñxs intersexuales tienen genitaes que no son típicamente masculinos o femeninos, y algunas veces son considerados “ambiguos.” (Odio este término. Nuestros genitales, no transforman su forma de vez en cuando o algo así. Nuestros cuerpos no estan “en el medio” de los cuerpos masculinos y femeninos. Existen por su propio derecho.) El clítoris y el pene se desarrollan a partir del mismo tejido en el cuerpo, así que algunos individuos tienen, lo que puede ser considerado, un clítoris agrandado o un pene pequeño. Clítoris agrandado = muy masculino para las niñas, y pene pequeño = no es un hombre real, así que los médicos y padres, usualmente optan por asignar a estos niñxs como mujeres y hacer a esta estructura [el falo] más pequeña (o, hace algunas décadas, eliminarla en su totalidad) para que se vea “normal.” No importa que estas cirugías sean para fines cosméticos y no por motivos de salud. No importa que los niñxs sean, casi siempre, muy pequeños, y no puedan dar su consentimiento para la realización de estos procedimientos. No importa que estos niñxs, cuando crezcan, hayan perdido sensibilidad sexual – en algún grado o toda – donde se encuentra el tejido cicatricial, y pueda ser que nunca sientan lo que es un orgasmo. No importa que las cirugías son irreversibles, y estos niñxs tengan que vivir con los resultados de esas cirugías por el resto de sus vidas.

Existen muchos otros tratamientos para “corregir” las muchas formas en que los cuerpos intersexuales hacen sentir a otras personas incómodas. Los médicos tratan de, quirúrgicamente, mover la uretra a la punta del pene, cuando esta está colocada en algún otro lugar, o aunque menos común, quirúrgicamente cambiar el tamaño del clítoris agrandado / pene pequeño, a uno de mayor tamaño. A menudo, se necesitan múltiples procedimientos, y estos resultan en mucho tejido cicatricial. Los canales vaginales que se considera no son lo suficientemente largos para sexo heterosexual y normal, son reconstruidos, aunque puede ser que no puedan auto-lubricarse o se puedan cerrar o prolapsar. Aparte de la cirugía, estos canales vaginales pueden ser “dilatados”, o estirados regularmente con dildos médicos durante meses o años. Los órganos sexuales internos, a menudo, son eliminados porque los médicos advierten que existe un riesgo de que se vuelvan cancerosos si se les deja. Sin embargo, esta práctica no es muy lógica; después de todo, los médicos no eliminan los ovarios de las niñas típicas, o las próstatas de los niños cuando nacen, debido a que estos niños(as) pudieran desarrollar cáncer de ovarios o de próstata algún día. El eliminar los órganos sexuales internos, puede hacer que un individuo que alguna vez fue fértil, ya no pueda reproducirse, y sea incapaz de producir hormonas importantes para el desarrollo y la salud de los huesos. Mis testículos fueron eliminados unos pocos meses después de mi nacimiento, y ahora tomo una píldora cada día, para remplazar las hormonas que mi cuerpo podía hacer por si solo. Soy lo suficientemente privilegiada, como para tener un seguro de salud en la actualidad, pero comprar esas píldoras se siente raro en un principio, y me molesta el tener que tomarlas. Mientras yo elijo tomar mis píldoras la mayoría de los días, los médicos pueden poner a niñxs en terapia de remplazo hormonal, desde edades muy tempranas para que se desarrollen como un niño o niña típicos. Los resultados son algunas veces irreversibles.

Hay muchas cosas por las que una persona intersexual tiene que pasar, y sanar.

Esta mierda está jodida. Vía guardian.co.uk

Esta mierda está jodida. Vía guardian.co.uk

Por mucho tiempo, creí en el modelo médico de la intersexualidad, de que yo era algo-parecido-a-una-persona-mujer, y que era el deber de los médicos el hacerme normal – al borrar las partes de mi que eran muy extrañas, demasiado, y ayudarme a ser esta niña real que estaba enterrada en algún lugar dentro de mí. Nací a mediados de la década de 1980, cuando aún no existía el internet, y nunca escuché a nadie que describiera la intersexualidad como algo diferente a una condición médica. No fue hasta que estaba en la universidad que comencé a explorar la intersexualidad, en mi ahora ridículamente voluminosa computadora en mi dormitorio, lo hacía cuando mi compañera de cuarto no estaba ahí. Comencé a aprender acerca de mi cuerpo y ver otras perspectivas. Había otras personas intersexuales, como yo, que parecía que pensaban que la intersexualidad no era algo tan malo, que necesitara ser corregida o borrada. Decían que lo que había sido hecho a sus cuerpos estaba mal, que había sido hecho sin su consentimiento, que sus padres y médicos no deberían haber tenido permitido el tomar decisiones acerca de lo que se les hizo a sus cuerpos, cuando no estaba comprometida su salud. Afirmaban que los médicos no deberían estar involucrados del todo: si nuestros cuerpos naturales son sanos, razonaban, entonces, ¿por qué ir al médico para “corregirlos”? No estamos enfermos – ¿Qué hay que corregir?

Esa necesidad de que se “corrija” es la forma en que vemos a la intersexualidad en nuestra sociedad, y los procedimientos médicos cosméticos a los que somos sometidos sin nuestro consentimiento. Los activistas intersexuales, comenzaron a movilizarse en la primera mitad de la década de 1990. La primera protesta pública de personas intersexuales, se celebró en 1996 cuando solo tenía 10 años de edad, dos años después de que me enterara que no tenía útero y que nunca tendría mi periodo menstrual, y tres años antes de que escuchara la palabra intersexual por primera vez. Desde entonces, muchos activistas intersexuales han estado trabajando para concientizar sobre que existe la intersexualidad, y que solo somos personas normales, incluso si nuestros cuerpos son menos comunes.

La primera protesta pública de personas intersexuales (26 de octubre de 1996). Vía intersexualite.de

La primera protesta pública de personas intersexuales (26 de octubre de 1996). Vía intersexualite.de

Hoy en día, se que el modelo de atención médica no es correcto, y he estado trabajando para hacer algo acerca de eso. Soy la autora del blog Full Frontal Activism: Intersex and Awesome, la cofundadora y co-coordinadora de los eventos anuales por el Día de la Visibilidad Intersexual, Y la Directora Asociada de la Organización Internacional Intersexual (OII) en los EUA, el grupo más grande de activismo global en el mundo para las cuestiones intersexuales. (La página web de los EUA está en construcción por ahora, así que siéntanse en la libertad de visitar la página de OII Australia, en su lugar: https://oii.org.au/ )

Como una dama lesbiana, también he estado pensando acerca de la superposición de las cuestiones intersexuales con todo lo queer/LGBT, al igual que el heterosexismo inherente en la realización de procedimientos quirúrgicos mayores, para asegurar que una vagina pueda ser penetrada por un pene, o la construcción de un “clítoris normal” que, potencialmente, no asuste a un compañero masculino. También se ha vuelto muy común el analizar fetos en busca de ciertos tipos de intersexualidad, como hiperplasia suprarrenal congénita (HSC). La mayoría de los individuos con HSC [y cromosomas XX] son generalmente asignados y criados como mujeres, pero debido a que tienen niveles de testosterona relativamente elevados, el ser queer [LGBT] es visto como un efecto secundario de la HSC. HSC à gay/queer. Así que los padres están eligiendo someterse a pruebas de sangre, tomadas del útero, para ver si su hijo tiene HSC, y en ese punto poder decidir si quieren abortar. Todas estas cuestiones son queerfóbicas/homofóbicas, ya que no dan espacio para que estos niñxs tomen decisiones sobre como es que quieren que sus cuerpos se vean y funcionen, así como a quien se sienten atraidxs, y que tipo de sexualidad quieren tener algún día. Existen muchas razones por las que los padres y médicos, pudieran querer que su hijx intersexual fuera quirúrgicamente alterado, y en algunos casos, la queerfobía/homofobia puede ser la razón principal.

Imagen: Las cuestiones intersexuales son cuestiones queer/LGBT. Vía osisa.org

La intersexualidad ahora esta siendo incluida en el acrónimo LGBT, añadiendo la letra “I”. No todas las personas intersexuales se sienten cómodas con esto, y muchos de los mismos argumentos que fueron usados cuando se incluyó a las personas trans*, están ahora siendo usados para la intersexualidad: que la intersexualidad no es una orientación sexual o una identidad de género, Que no todas las personas intersexuales se sienten queer/LGBT, y que no quieren estar afiliados con la comunidad queer/LGBT. No todas las personas intersexuales quieren reconocer públicamente su intersexualidad, o no se identifican como intersexuales, porque las personas intersexuales ya son normales al igual que los demás. Más activistas intersexuales estan ahora optando por la inclusión de la intersexualidad en el acrónimo LGBTI, sin embargo, debido a que nuestros objetivos generales están alineados con los de otros movimientos queer/LGBT: que nos traten con igualdad y acepten nuestra autonomía, sin importar nuestro sexo e identidad de género, y lo que elijamos hacer con nuestros cuerpos. Míranos, ten conciencia que somos reales y que somos visibles si abres tus ojos y tu mente, y toma conciencia de que lo que nos esta pasando es horrible.

Déjanos elegir que hacer con nuestros cuerpos y con nosotrxs mismxs.

Estoy muy emocionada de hablar acerca de cuestiones intersexuales. Aunque quiero discutir cuestiones mayoritariamente relacionadas con la intersexualidad, realmente quiero centrarme en situaciones que afectan a las damas intersexuales queer/LGBT. Como es que nuestros cuerpos influencían nuestro entendimiento de nuestras orientaciones sexuales. Como es que ser intersexual añade otra capa de la cual “salir del closet”, con nuestros compañeros sexuales y en las relaciones de pareja. Como es que ser queer/LGBT, lleva a una nueva dimensión cuando otra gente se da cuenta de que eres queer/LGBT Y TAMBIÉN intersexual. Como pueden apoyar a sus compañeros sexuales intersexuales, que pueden tener cicatrices emocionales y físicas por haber pasado por el sistema médico.

También quiero compartir parte de mi historia – mis historias personales – y crear algo de diálogo acerca de las cuestiones intersexuales, dialogo que ustedes, queridos lectores, quieren tener.

Como ya dije, soy Claudia, y soy intersexual.

Gracias por dejarme compartir esto con ustedes. Es realmente grandioso conocerlos. ❤

Libros recomendados:

  1. Karkazis, 2008 – Fixing Sex:  Intersex, Medical Authority, and Lived Experience
  2. Feder, 2011 – Where Medicine and Homophobia Meet: The Case of Prenatal Dexamethosone

Historia de Bonnie Hart (activista intersex) – Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos

Historia de Bonnie Hart (activista intersex) – Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos

“Este video de QLives es sobre la historia de Bonnie, que habla acerca de su experiencia y que es lo que la intersexualidad significa para ella – la ‘I’ en la LGBTI. Es una hermosa y conmovedora introducción a este mundo, a menudo, incomprendido.

Dirigido por Melissa Anastasi y producido por Mat Govoni y Monique Schafter.”

Transcripción y traducción al español de Laura Inter, del Video “QLives W02E01 Intersex” sobre la experiencia de vida de Bonnie Hart (activista intersex)

Video: https://www.youtube.com/watch?v=-ztZ7cQyaeQ#t=114

Bonnie Hart

Transcripción en español:

La intersexualidad es un termino “paraguas”, que es usado para describir varias variaciones, donde la persona posee características sexuales físicas, hormonales o genéticas que no pueden ser claramente clasificadas como masculinas o femeninas, existen más de 40 variaciones.

Típicamente las mujeres tienen cromosomas XX y los hombres tienen cromosomas XY, pero yo soy una mujer XY, lo que significa que tengo cromosomas XY, así que me presento como una mujer, me identifico como mujer y mi apariencia es femenina.

Nací con testículos, no con ovarios. Cuando tenía 11 años, sufrí una cirugía en la que removieron mis gónadas; esa fue una decisión que fue hecha por mis padres y los doctores, es algo de lo que realmente no hablábamos, era como un tabú debido al miedo al estigma social que estaba asociado a ser tan radicalmente diferente de una mujer o un hombre. Se me fue dicho que mantuviera esto en secreto.

Una vez que salí de la cirugía, tuve que decir muchas mentiras acerca de donde había estado, de la gran “fiesta” a la que había ido, esto realmente lo sentía como una carga, el tener que mentir sobre mi cuerpo para mantener el secreto de ser intersexual, incluso con mi familia.

Tenía una autoestima bastante baja, pensaba muy duramente acerca de mi misma, todo era acerca de sentirme anormal, de sentirme algo así como un error, como un error de la naturaleza. Uno de los grandes problemas para mí, al ir creciendo, fue la intimidad y la confianza, ¿como puedes llegar a una intimidad con las personas, cuando ni siquiera sabes como hablar sobre tu propio cuerpo?

Tengo cicatrices de las cirugías y, ciertamente, estas me limitan cuando quiero llegar a la intimidad con alguna persona, porque las cicatrices llevan a que te pregunten cosas.

Lo que realmente quería era conocer a otras personas intersexuales, porque me hicieron sentir que era la única, incluso en mi familia, ya que ni siquiera sabía que mi hermana mayor tenía la misma variación intersexual que yo, hasta que fuimos mayores, tenía más de veinte años cuando me enteré.

Ahora siento mucha compasión por mi madre, porque tuvo que lidiar con mucha información de algo de lo que no tenía ni idea, y tuvo que tomar muchas decisiones para que nosotras pudiéramos crecer normalmente.

Creo que es importante que [los padres] sepan que puedes esperar, tomarse su tiempo para ver como esa persona se acomoda en su cuerpo, para que puedan tomar decisiones con las que puedan vivir, que sean decisiones consideradas y que consienta la persona [su hijx].

En retrospectiva, viéndome a mi misma como adolescente, decidiría no ser tan dura conmigo misma, no juzgarme tan duramente, ser más sencilla y abierta, encuentra tu poder y déjate llevar por el.

He cambiado mi punto de vista, ahora pienso que mi variación genética es una expresión natural, una variación genética natural, que es un aspecto importante de la humanidad y de la biodiversidad de nuestra especie.