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Video: CIDH – Audiencia sobre la Situación de Derechos Humanos de las Personas Intersex en las Américas 2017

Video: CIDH – Audiencia sobre la Situación de Derechos Humanos de las Personas Intersex en las Américas 2017

Audiencia pública del 161 Periodo de Sesiones de la CIDH

Celebrada el Lunes 20 de marzo de 2017

Calendario del 161 Periodo de Sesiones de la CIDH

Artículo sobre el evento

Artículo sobre el evento en el blog INTERSEX y ANDRÓGINO de Mar IS

[Ver audiencia de 2013]

Participan:

Natasha Jimenez (Costa Rica) MULABI

Kimberly Zieselman (EUA) InterACT

Laura Inter (México) Brújula Intersexual

Ale (Chile) Brújula Intersexual Chile

Intervención completa de Ale ante la CIDH

Intervención completa de Laura Inter ante la CIDH

Video Completo:

Audio: Brújula Intersexual habla sobre “¿Qué significa ser intersexual?” en el programa de radio Sexópolis

Audio: Brújula Intersexual habla sobre “¿Qué significa ser intersexual?” en el programa de radio Sexópolis

El 1° de marzo, Brújula Intersexual, a través de nuestra colaboradora, la Lic. Mara Cristina Toledo, Hana Aoi del blog Vivir y Ser Intersexual, y Odette, persona intersexual, participó en el programa de radio Sexópolis, que trató el tema de Intersexualidad.

Aquí un enlace donde pueden escuchar el programa de radio:

https://soundcloud.com/sexopolis/ser-intersex

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Libro: El Chico de Oro de Abigail Tarttelin

Libro: El Chico de Oro de Abigail Tarttelin

*Libro recomendado por Brújula Intersexual Colombia

La historia narra la vida de un chico intersexual.

Max Walker es un chico de oro. Bronceado, rubio, atractivo y atlético, es el hijo perfecto, el deportista perfecto y un partido perfecto para las chicas de su escuela. También es el modelo a seguir para su hermano pequeño.

Su aparentemente modélica familia ocupa una posición más que envidiable: su padre es candidato a las elecciones al Parlamento y, entretanto, Max se enamora por primera vez.

Sin embargo, todos ellos están a punto de convertirse en el punto de mira de los medios de comunicación, que pronto los cercarán en un intento de averiguar aquello que siempre han ocultado. Max Walker tiene una vida perfecta… Max Walker tiene un secreto… y alguien se ha enterado.

Enlace al libro: https://es.scribd.com/doc/212694184/Abigail-Tarttelin-El-Chico-de-Oro

chico-oro

 

 

 

Audio: Programa de Radio sobre Intersexualidad (Participa Brújula Intersexual)

Brújula Intersexual participó en el programa de La Tripulación Radio, donde entrevistaron a la Lic. Mara Cristina Toledo y a Odette (persona intersexual), y abordaron el tema de la Intersexualidad.

Nota: La participación de Mara y Odette puede escucharse a partir del minuto 00:36:40

En este enlace puedes escuchar el programa.

Otro enlace para escucharlo.

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Mi vida como intersexual: 7 hermanas, 7 hermanos… y yo. Por Mar IS

Mi vida como intersexual: 7 hermanas, 7 hermanos… y yo.

Por Mar IS

*Historia compartida por Mar IS exclusivamente para Brújula Intersexual, si quieres publicarla en otro sitio por favor escribe a intersexualmexico@gmail.com para comunicarnos con la autora y proporcione su autorización.

MarIS

Esta soy yo. Mar IS

Mi familia está conformada por siete mujeres, siete hombres y yo. Fui la 13.

Nací con un cuerpo intersexual. Yo no lo sabía, cuando nací todo fue “normal”, al parecer no había nada inusual en  mi cuerpo. Me asignaron niña, pero desde una temprana edad me hicieron sentir diferente.

Los cambios los fui notando durante la pubertad, mi cuerpo se apresuró a crecer, me empezó a salir mucho vello en todo el cuerpo, más aún en piernas y brazos, a la edad de 12 años dejé de crecer. Mi cuerpo era fuerte y bonito, tenía más fuerza que las otras niñas y a mí me gustaba como se veía.

Mi cuerpo era y es de apariencia muy andrógina, mis hombros son anchos, casi no tengo cadera, mis brazos y manos son fuertes, prácticamente no tengo pechos, y, como comenté tengo mucho vello corporal, incluso me crece barba; sin embargo, mi voz es mas bien femenina y algunas de mis facciones son de mujer. Aunque ahora ya no me identifico como hombre ni como mujer, debido a que fui asignada mujer, me he acostumbrado a referirme a mí misma con pronombres femeninos. Mi físico siempre ha confundido a las personas, a veces piensan que soy mujer, a veces que soy hombre, siempre he tenido problemas por eso, por ejemplo en los baños es común que me saquen del baño de mujeres o que me digan que estoy en el baño equivocado, me vista como me vista es común que surja confusión en las personas respecto a mi género.

Nací en una comunidad alejada,  un lugar pequeño,  en el que todos se conocen, así que era imposible pasar desapercibida. Desde muy pequeña empecé a recibir críticas, hostigamiento  hacia mi cuerpo y mi comportamiento (considerado de hombre), por parte de mi familia y de las personas que me rodeaban.

En mi familia pase por abusos en muchos aspectos,  falta de atención, de ropa, calzado, y carencias en la alimentación. Mi madre trabajaba todo el tiempo, siempre tenía problemas y no tenía tiempo para sus hijos. Mi padre siempre estaba ebrio, incapaz de darnos un poco de su tiempo. Debido a esta falta de atención, cuando era muy pequeña, sufrí de acoso y abuso sexual por parte de tres personas diferentes que eran mucho mayores que yo.  Algunas veces  creía que todo había sido un sueño, pero no fue así, fue real – aún lucho por superar ese trauma, ya que sufro de pesadillas–.

Cuando cursaba la escuela primaria empecé a recibir críticas por mis diferencias, por parte de mis compañeros y de algunos profesores, en ese entonces no entendía cuál era la razón, solo que había algo en su lenguaje corporal y verbal. Realmente me incomodaba, pero no le daba mucha importancia

Cuando apenas cumplía los 12 años, tuve mi primer novio. Mi familia no estaba de acuerdo ya que él era algo mayor que yo, así que cuando estaba con él, mi mamá mandaba a uno de mis hermanos a que me trajera a casa y después me golpeara.

A los 14 años de edad, tuve otro novio, los primeros tres meses todo iba bien pero más tarde empezó a decirme cosas como “pareces hombre”, “parece que estoy besando a un hombre”, “tus pechos son muy pequeños”, y otras. Por estos, y otros comentarios decidí consultar  a un  médico.  Me atendió una doctora, me pidió que me quitara la blusa, vio y toco mis pechos, también reviso mis genitales. Comentó: “Aun se puede hacer algo”, después de la revisión me pregunto si estaría  dispuesta a desnudarme ante varios  doctores, a lo cual respondí: “Sí”, con timidez. Afuera del consultorio había  personas que me conocían, y me di cuenta que se escuchaba todo lo que se hablaba dentro del consultorio, me dio algo de preocupación que pudieran haber escuchado y, efectivamente, unos días después de esto, una prima me comentó que había rumores de que yo era en realidad un “hombre”, al escuchar esto me enojé mucho, y debido a esto, y a la falta de dinero, me olvide de seguir con este asunto y ya no volví a asistir con la doctora.

Recuerdo que durante la secundaria tenía que llevar falda, para mí esto era una pesadilla, porque al tener mucho vello en mis piernas, tenía que depilarme. En una ocasión no me depilé bien, y me di cuenta que un compañero lo noto, rápidamente corrió la voz por toda la escuela y comenzó el bulling, me veían como “bicho raro” y hacían comentarios hirientes. Sentía mucha vergüenza, fue una experiencia muy fea y mi autoestima fue bajando. Además, comenzaba a salirme vello en mi cara, ya no podía ocultar tan fácilmente mis diferencias, sufría mucho en silencio, ¿a quién le podía contar lo que me pasaba? Sentía miedo y mucha vergüenza.

Tenía una amiga desde la niñez, compartíamos mucho tiempo,  me parecía interesante, agradable, bonita. Tuve problemas por pasar tanto tiempo con ella, a mi mamá no le gustaba y muchas veces me impedía que estuviera con ella. Debido a que pasábamos tanto tiempo juntas, empezaron los rumores de que éramos lesbianas, a nosotras no nos importaba solo nos reíamos de los comentarios.

Nuestra amistad se terminó, ya que el mismo día de su boda sucedió algo, ese día vi que su cuñado y ella se encerraron en un cuarto, cuando su cuñado salió, comenzó a verme con una mirada acosadora que me dio mucho miedo, después él comenzó a hablar con su grupo de amigos y noté como todos voltearon a verme, me veían con una mirada de morbosidad y de burla.  Ese día me fui a mi casa desconcertada, creí que todo había quedado ahí, pero ¡no! Pasaron los días y se volvió algo más grande, ahora toda la comunidad, hombres, mujeres e incluso niños, también uno de mis hermanos, todos me veían con una mirada acusadora. Pero no tuve el valor de preguntarles qué pasaba. Fue algo horrible, ni siquiera pude defenderme porque no sabía la causa. Intente hablar con mi amiga la enfrenté y le pregunté ¿qué era lo que había sucedido?, ¿por qué hablaba de mí?, ella solo negó todo. No había nadie con quien hablar, nadie a quien pudiera preguntarle lo que sucedía. Nadie fue capaz de decirme que era lo que se rumoraba de mi, todo era muy complicado.  Me quería morir, no podía dormir.  Fue una pesadilla que duro alrededor de dos meses.

Cada día me sentía peor, sola, completamente sola.

A la edad de 18 años, comencé a subir de peso, me sentía deprimida, ansiosa, dormía mucho, pasé casi dos años sin hacer prácticamente nada. Debido al aumento de peso, empezaron las críticas de mis hermanos.

Cuando tenía 20 años, me  fui a vivir a un pueblo junto con mi mamá, mi papá  y una hermana, debido a que me papá enfermo. Después de un año, mi mamá y mi papá regresaron a vivir a la comunidad. Mi hermana y yo decidimos quedarnos a vivir en el pueblo. Ella estudiaba la escuela secundaria y yo comencé a estudiar la preparatoria, también trabajaba, así pasamos dos años en los que me sentí muy bien y tranquila, al cabo de los cuales terminé la preparatoria. ¿Qué seguiría para mí?

En ese pequeño pueblo  me liberé un poco del peso tanto de la familia como de la comunidad. Empecé a conocerme a mí misma, inicié una terapia psicológica y me enfrenté a lo que siempre quise negar, los abusos sexuales que sufrí de pequeña, por primera vez hablaba de ello, fue algo horrible, me deprimí al ver la realidad.

Después, mi hermana y yo decidimos estudiar la universidad, fue un cambio más y otra de mis hermanas decidió unirse e ir a vivir con nosotras, mis hermanas han sido siempre muy unidas y, cuando por alguna razón discutíamos, frecuentemente ellas dos estaban de acuerdo y en mi contra. Me sentía sola.

Muchas cosas eran nuevas para mí, la vida en la ciudad era muy diferente a la de la comunidad, la mayoría de los jóvenes eran muy “extrovertidos”, me sentía fuera de lugar en muchos aspectos y situaciones, desconocía muchas cosas; sin embargo, ahí estaba intentándolo, sin dirección, insegura, pero ahí estaba. Aún con todas las dificultades, sabía que era una oportunidad que nunca pensé que se me daría. Con todo y mis limitaciones, con mis dificultades para comunicarme y con carencias económicas, seguía adelante.

En la universidad se me dificultaba exponer frente a la clase, hablar en público para mí era realmente una pesadilla, cuando sabía que tenía que exponer, días antes me sentía ansiosa y llena de miedo. En clase casi nunca hablaba. Me reunía y platicaba solo con unas chicas que eran introvertidas al igual que yo. Sin embargo, ellas se la pasaban hablando mal de los demás compañeros, así que no las encontraba confiables. Mucho tiempo me sentí sola, no convivía mucho con mis hermanas.

En ese tiempo, para calmar la ansiedad y la soledad, veía pornografía y comencé a masturbarme frecuentemente, esto me “ayudaba”, creía yo, para escapar de la realidad por un momento. Sin embargo, después de hacerlo, sentía vergüenza y culpa, además sentía que le hacía daño a mi cuerpo y espíritu. Esto se convirtió en un círculo vicioso que parecía no terminar.

Empecé a tomar un curso de natación, al comienzo del curso el instructor me veía raro y lo sentía acosador, me incomodaba su mirada, así que usaba un traje de baño completo, lo ignoraba y me concentraba en las clases. Aprendí a nadar, y la natación me ayudo a subir mi autoestima y a mejorar mi salud.

Durante la universidad pasé por mucho estrés, también descuidaba mi apariencia. Hice algunos viajes durante los estudios, fueron momentos felices. Mi viaje favorito fue cuando conocí el mar por primera vez, fue una experiencia increíble.

 Al terminar la carrera conocí a un hombre que me llamó mucho la atención, tuvimos un par de citas, pero debido a mis inseguridades y baja autoestima, se terminó alejando, un día teníamos una cita, nunca llegó.

Me seguía sintiendo sola, tenía muchas ganas de tener una pareja y de recibir afecto,  así que un día decidí salir en una “cita a ciegas” con un amigo del novio de mi hermana. Salimos los cuatro, fuimos a un bar. Esa noche tomé demasiado alcohol, hasta perder la conciencia, solo recuerdo algunas cosas.

Al día siguiente, fui consciente de lo que me había sucedido, ese hombre abuso de mí, mientras estaba inconsciente. Me sentí terriblemente mal, debido a esto, busqué ayuda psicológica y superé esto rápidamente.

Llegó el momento de hacer mis prácticas profesionales, con miedos e inseguridades,  me fui a otro estado de la república, para trabajar en un parque turístico. Ahí me trataban muy bien. Conocí a una joven de la Ciudad de México, era una persona extrovertida, agradable y eso me llamaba la atención, empezamos a convivir, vivíamos en la misma casa juntas. Me escuchaba, era muy atenta, empecé a sentir atracción por ella, y aunque ella tenía pareja (su pareja vivía en otra ciudad), comenzamos una relación sin compromisos, me trataba bien, me escuchaba, me “aceptaba” como era, y más importante aún, por fin alguien no me criticaba, así que rápidamente se convirtió en alguien especial para mí. Con el tiempo, la relación comenzó a fallar – como era de esperarse. Sentía que habían sido, al mismo tiempo, los meses más “felices e infelices” de mi vida.

Era la primera vez que tenía intimidad con alguien, durante las relaciones sexuales me di cuenta que mis genitales eran diferentes a los de ella, mi clítoris era mucho más grande, eso me hizo sentir insegura, pero ella me “aceptaba” como era. Así que en un principio mi autoestima subió, pero luego bajó hasta el piso, además de que ella tenía pareja, era una persona promiscua, y comencé a sentir celos, la relación se convirtió en algo enfermizo, pero lo que me mantenía con ella era que era la primera persona que me trataba como alguien “normal”. Después de tres meses puse fin a la relación y me alejé de ella, me sentía más fuerte y más débil que nunca a la vez. Después de tanto tiempo, por primera vez me había sentido viva y “normal”, aunque mis emociones estaban fuera de control. Sentía que la amaba, pero también que la odiaba. Había mucha confusión y dolor.

Un día, harta de mi apariencia, de no ser lo ‘suficientemente’ mujer u hombre, harta de siempre estar intentando ser algo que no soy, corté mi cabello, que en ese entonces lo tenía muy largo, lo corté hasta dejarlo demasiado cortó, lo hice por impulso. Al hacer esto, algo cambió, me veía más joven y me veía muy bien, me sentía más relajada, incluso comencé a aceptar que me gustaban las mujeres y me veía más como lesbiana, aunque no me identificaba completamente como lesbiana – aún ahora no me siento lesbiana, ya que nunca, ni mi apariencia ni mi identidad de género, han sido 100% femeninas ni masculinas -. En ese entonces, intenté reafirmar mi preferencia sexual por las mujeres pero, debido a la educación que me dieron en mi familia (una en gran medida influenciada por la religión católica), en algunas ocasiones me sentía sucia y pervertida, pero ese sentimiento fue desapareciendo con el tiempo.

Con este cambio en mi apariencia, tome un poco de seguridad, algunas chicas comenzaron a acercarse a mí, pero me sentía insegura de volver a comenzar una relación, además, aún me dolía la última relación que había tenido.

De alguna manera me cerré a la posibilidad de iniciar una relación con alguien, me dediqué a trabajar, pero comencé a enfermar. Me sentía fatigada todo el tiempo, con dolores corporales y de cabeza.

Después de un tiempo decidí estudiar otra carrera, pero mi economía no iba nada bien y mi salud empeoraba, además de que la escuela me causaba mucho estrés, así que abandone los estudios.

Decidí ir a trabajar a otro estado, trabajé un tiempo en un parque turístico, solo durante la temporada alta – cuando hay muchos turistas, en temporada vacacional -, pero finalmente regresé nuevamente con mis hermanas.

Caí en una fuerte depresión que duró aproximadamente cuatro meses, me sentía muy sola, ¡no tenía dinero! para colmo seguía enferma y, aunque iba con doctores y me diagnosticaban de diferentes cosas y medicaban, seguía enferma y su medicina no funcionaba, y además terminaban preguntándome cosas inapropiadas debido a sus prejuicios por mi apariencia, cosas como “¿Cuál es tu preferencia sexual?” “¿Cuándo te vas a decidir?” (Refiriéndose a mi género) “Porque no tomas hormonas femeninas o vas con un endocrinólogo”, debido a todas estas situaciones ¡lo único que quería era MORIR!

Para distraerme e intentar continuar con mi vida, comencé un voluntariado en temas relacionados a la ecología, y también conseguí un empleo, así que, por un tiempo, aunque no estaba bien del todo, me sentí relativamente estable.

En ese entonces, comencé a salir en citas con una chica, me gustaba y la pasaba muy bien con ella, pero frecuentemente, ella no llegaba a las citas, me dejaba ‘plantada’, así que me deprimía mucho y me sentía sola – el sentimiento de soledad es uno que ha sido constante durante casi toda mi vida.

Decidí nuevamente ir a vivir a otra ciudad y trabajar en el parque turístico en el que había trabajado con anterioridad, aún no me sentía bien de salud, pero era mejor mantenerme ocupada. Comencé a trabajar a mediados de 2015, aunque era un empleo que me resultaba familiar, cada vez que inicio un empleo, estudios o, en general, algo nuevo, me causa mucha ansiedad y miedo, posiblemente debido a la discriminación y bulling del que frecuentemente soy objeto debido a mi apariencia andrógina. Así que aún mal de salud y con inseguridades, comencé a trabajar, pero el clima extremadamente caluroso de ese lugar, la ansiedad y depresión que sufría, empeoraron mi estado de salud. Me sentía fatigada todo el tiempo, y frecuentemente tenía fiebres.

En el parque conocí personas nuevas, y eso fue una fuente de ansiedad e inseguridad para mí, porque es común que comiencen a indagar en mis diferencias físicas, lo cual hicieron, pero me di cuenta que algunas veces es simple curiosidad, no siempre los comentarios son malintencionados, además el parque está ubicado en un lugar turístico y las personas en general están abiertas a la diversidad, hice muy buenos amigos ahí.

La enfermedad, la ansiedad, la inseguridad, la depresión, todo se lo adjudicaba al estrés que sentía por ser “diferente”. Nuevamente sentía que ya no podía más, pasaba mucho tiempo sin poder dormir, sufría mucho física y emocionalmente, ya no quería vivir.

Recuerdo que alguna vez ya había leído algo sobre las personas intersexuales, y sospechaba que era intersexual, estaba casi completamente segura, entonces encontré en internet la página de Brújula Intersexual, y comencé a leer historias de algunas personas intersexuales, me reconfortaba saber que no estaba sola, ya que me veía reflejada en muchas de las personas intersexuales que narraban sus historias, pero aún no conocía a nadie como yo.

Mi deseo era conocer a otra persona como yo, y al leer todos los abusos médicos y los problemas sociales que sufren las personas intersexuales, también tenía la intención de convertirme en activista, incluso si resultaba que no fuera intersexual.

Un día en mi desesperación, mandé un mensaje a la página de Brújula Intersexual, sin esperanza alguna de respuesta pero, para mi sorpresa, la administradora de la página me contestó, y me proporcionó información y apoyo, compartió conmigo parte de su historia. Comencé a hablar por teléfono con ella, le conté sobre mis experiencias, y sobre mi cuerpo diferente y sus peculiaridades, le conté de un examen que me realicé tiempo atrás en el que los niveles de testosterona salían elevados, también le conté sobre mis diferencias genitales, etc., y me dijo que por lo que le comentaba era un hecho que yo era una persona intersexual. Me dio alegría el confirmarlo, aunque también una parte de mí sintió tristeza porque quería ser “normal”. Aún ahora me cuesta un poco creer que soy intersexual, ya que mis diferencias físicas han traído muchos problemas de discriminación a mi vida.

Ahora que he conocido más personas intersexuales, ya no me siento sola, por fin he encontrado a alguien que habla mi mismo idioma. No hay que dar tantas explicaciones, solo compartir anécdotas, traumas, etc.

Esta es la primera parte de mi historia, pronto escribiré la segunda parte, sobre cómo mi vida dio un giro total a partir de que me encontré con otrxs como yo, ya que ahora también comparto mi vida con una pareja que me quiere, que me respeta y que es intersexual al igual que yo.

INTERSEXUALIDAD: MITOS, REALIDADES Y NECESIDADES. Por Laura Inter

INTERSEXUALIDAD: MITOS, REALIDADES Y NECESIDADES

Por Laura Inter

MITOS

escultura hermafrodita

Escultura de Hermafrodita

La mayoría de las personas no conocen el término ‘intersexualidad’, pero sí están familiarizadas con el término ‘hermafroditismo’, que como sabemos, hace referencia a un personaje de la mitología griega, a continuación compartimos brevemente su historia tomada de Wikipedia:

“Hermafrodito o Hermafrodita es un personaje de la mitología griega. Era hijo de Afrodita y de Hermes, en honor de los cuales recibió el nombre, una mezcla de los de sus padres. Pero Afrodita, al sentirse culpable de adulterio, se separó de su hijo y lo dejó en el monte Ida (Frigia) al cuidado de las ninfas del monte, por quienes fue criado.

Con el paso del tiempo, el niño se convirtió en un joven de gran belleza. Un buen día, Hermafrodito decidió salir a recorrer las tierras griegas. Yendo de camino a Caria, en Halicarnaso, el exceso de calor de aquel día soleado le hizo aproximarse a un lago para refrescarse, y se lanzó a nadar desnudo. La náyade Salmacis —o Salmácide—, espíritu de aquel lago, al notar su presencia y observar su cuerpo desnudo, sintió una atracción inmediata hacia él y no tardó en desnudarse y acercársele para tratar de conquistarlo, pero el joven se resistió.

Aun así, la ninfa no cejó en su empeño y, poco después, desde la fuente cercana a la que Hermafrodito se había acercado, Salmacis se abrazó a él fuertemente, lo arrastró al fondo y, mientras forcejeaba con él, suplicó a los dioses que no separaran sus cuerpos, diciendo: ”¡Te debates en vano, hombre cruel! ¡Dioses! Haced que nada pueda jamás separarlo de mí ni separarme de él”. Los dioses, atendiendo su súplica, le concedieron su deseo y ambos cuerpos se fusionaron para siempre en un solo ser, de doble sexo.

Además de ser un personaje de la mitología griega, el término ‘hermafroditismo’, es usado como un diagnóstico médico, pero es un término inexacto, porque se presta a muchos malentendidos, muchas personas se confunden y, como consecuencia de la historia antes compartida, piensan que son personas “con los dos sexos”, es decir, con dos sets completos de órganos reproductivos, uno masculino y uno femenino, lo cual es imposible en un ser humano. En un expediente clínico cuando dice “Hermafrodita verdadero” se refiere, por ejemplo, a personas que tienen ovotestes, es decir gónadas con tejido testicular y ovárico. Y pseudohermafrodita femenino se refiere, por ejemplo, a alguien que cuenta con cromosomas XX, ovarios, útero y demás, pero genitales externos ambiguos (o incluso puede ser que los genitales externos tengan una apariencia totalmente masculina, dependiendo de los niveles de testosterona en la sangre durante la gestación).

Debido a que esta palabra mucho tiempo fue usada por los médicos para patologizar la intersexualidad, muchas personas intersexuales la encuentran ofensiva, u otras la encuentran inexacta e incluso confusa, para describir todo lo que comprende la intersexualidad. Pero no todas, algunas la re-significaron y la adoptan como identidad.

Incluso hubo una lucha de apropiación de la palabra ‘hermafrodita’. En los inicios del movimiento intersexual, algunas personas intentaron re-significar esta palabra, apropiándosela y tomándola como una identidad y una bandera de lucha, para que no fuera vista como una condición médica, porque la intersexualidad en sí misma, no es una enfermedad. Al respecto, existe un texto muy interesante sobre los inicios del movimiento intersexual, escrito por la activista intersexual Morgan Holmes para el proyecto Intersex Day (o Día de la Intersexualidad), que en uno de sus párrafos dice:

“Durante 2 años, la ISNA estuvo enviando un boletín informativo titulado “Hermaphrodites with Attitude” – Hermafroditas con Actitud – un título cáusticamente descarado, que se negó a ser arrastrado bajo la vergüenza, ya que se podía encontrar el término “hermafrodita” o “pseudo-hermafrodita” en todos nuestros expedientes médicos. Como los fundadores de la ISNA, todos fuimos sometidos a tratamientos entre mediados de la década de 1950 y principios de la década de 1970, cuando persistía en el lenguaje el uso de varias etiquetas con el término ‘hermafrodita’.”

Cabe señalar que la Intersexualidad no solo incluye a personas que nacen con una anatomía reproductiva o sexual que parece contar con características masculinas y femeninas al mismo tiempo, sino también puede referirse, por ejemplo, a alguien con cromosomas XX y características femeninas, pero que haya nacido con una variación corporal conocida como síndrome de Mayer-Rokitansky-Kter-Hauser, o agenesia vaginal (nacen sin un sistema reproductivo interno), como es el caso de Shon Klose. Así que, el término ‘hermafrodita’, aparte de crear confusión, tampoco alcanza a cubrir todo lo que comprende la intersexualidad.

REALIDADES

Pidgeon 03

Lo intersex es hermoso. Por Pidgeon Pagonis -activista intersexual –

Existe un gran desconocimiento sobre qué es la intersexualidad. Con frecuencia se piensa que solo se trata de una identidad de género o una preferencia sexual. No es así. La intersexualidad tampoco es un “tercer sexo biológico”, debido a que no solo existe una única corporalidad intersexual y, por este motivo, el decir que es un “tercer sexo” puede llegar a ser confuso e inexacto. Existen muchas configuraciones corporales que pueden ser contempladas bajo el término paraguas: “intersexualidad”.

También es importante señalar que, contrario a lo que muchas personas se imaginan, un amplio porcentaje de personas intersexuales se definen a sí mismas como mujeres o como hombres, en ocasiones como mujeres intersexuales o como hombres intersexuales y también hay quienes prefieren autodefinirse en una tercera categoría, es decir en un género no binario (lo cual puede ocurrir a cualquier persona, tenga o no una corporalidad intersexual). Aunque la intersexualidad puede adoptarse como una identidad, esto no siempre ocurre así. Recordemos lo que dijo Morgan Carpenter, activista intersexual australiano, en su artículo ‘Curar’ la intersexualidad es perjudicial y común:

“Uno se los problemas fundamentales de Derechos Humanos para las personas intersexuales, no es la existencia de géneros binarios, sino lo que se hace médicamente para hacer que nos adecuemos a esas normas.”

La ONU, en su Ficha de Datos sobre INTERSEX, define a las personas intersexuales de la siguiente manera:

“Las personas intersex nacen con caracteres sexuales (como los genitales, las gónadas y los patrones cromosómicos) que no se corresponden con las típicas nociones binarias sobre los cuerpos masculinos o femeninos.

Intersex es un término que se utiliza para describir una amplia gama de variaciones naturales del cuerpo. En algunos casos, los rasgos intersex son visibles al nacer, mientras que en otros no se manifiestan hasta la pubertad. Algunas variaciones cromosómicas de las personas intersex pueden no ser físicamente visibles en absoluto.

Según expertos, entre un 0,05% y un 1,7% de la población nace con rasgos intersex; el porcentaje que representa el umbral superior es similar al número de personas pelirrojas.

Ser intersex está relacionado con las características biológicas del sexo y no tiene que ver con la orientación sexual o la identidad de género de las personas. Una persona intersex puede ser heterosexual, gay, lesbiana, bisexual o asexual, y puede identificarse como mujer, hombre, ambos o ninguna de las dos cosas.”

Así que, si definimos la intersexualidad básicamente como una variación en las formas y la composición corporal, podemos afirmar que en sí misma la intersexualidad no es una patología. Una persona intersexual puede nacer, por ejemplo, con genitales ambiguos y estar totalmente sana. También ocurre que estas variaciones corporales se pueden asociar a condiciones que requieren atención médica específica debido, por ejemplo, a desequilibrios metabólicos. Cabe aclarar que todas las formas corporales, sean típicamente femeninas, masculinas o cualquiera de las variaciones corporales, de acuerdo a su anatomía, tienen cierta tendencia a complicaciones de salud. Por lo tanto, tener un cuerpo típicamente de mujer, de hombre o intersexual, no acarrea de manera inmediata condiciones de enfermedad o de salud. Así que, es adecuado decir que la intersexualidad es una variación natural en el ser humano.

PROBLEMAS Y NECESIDADES

med intersex

Nuestros cuerpos intersexuales no son el problema, su medicalización sí lo es.

La comunidad intersexual en México enfrenta los mismos problemas que la mayoría de las personas intersexuales enfrentan en otros lugares  del mundo, pero con algunas particularidades, los enumeramos a continuación:

  1. El protocolo de atención médica a personas con variaciones intersexuales incluye también prácticas mutiladoras y ‘normalizadoras’ tales como cirugías genitales, tratamientos psicológicos y otros tratamientos que no son médicamente necesarios, en personas intersexuales menores de edad y sin su consentimiento informado, frecuentes revisiones a las formas genitales en presencia de varios médicos; procedimientos quirúrgicos y hormonales para adaptar las formas genitales a los estándares establecidos; alteración irreversible de tejidos y órganos sanos; continuas fotografías del cuerpo o de partes de éste sin el consentimiento de la persona; extracción de gónadas sin indicios de enfermedad; secuelas de insensibilidad genital o infecciones recurrentes, esterilización, entre otros. Estas intervenciones se realizan desde que las personas acuden o son llevadas al médico, es decir, se practican en bebés de pocos meses, niñas, niños, adolescentes y jóvenes. El proyecto Brújula Intersexual inició en 2013 y desde entonces se ha comenzado a abrir la discusión acerca del derecho a la integridad corporal, autonomía física y auto-determinación que deben tener las personas intersexuales.
  2. Al igual que en otros lugares del mundo en los centros médicos se adoptó la nueva nomenclatura de 2006 “Trastornos del Desarrollo Sexual” o DSD –por sus siglas en inglés. Muchos médicos han optado por decirle a los padres de bebés con cromosomas XX e Hiperplasia Suprarrenal Congénita, que nacen con características sexuales atípicas, que sus hijas no son intersexuales, con el objetivo de que los padres no busquen en internet el término “intersexual” y no se encuentren con información relacionada a los activistas intersexuales. El desconocimiento sobre lo que es la intersexualidad, y la forma patologizante en la que los médicos le presentan esta situación a los padres, influye para que estos se angustien y tomen decisiones apresuradas, accediendo a los tratamientos que les propongan los médicos. Cabe señalar que, siendo México un país con grandes desigualdades económicas y sociales, los médicos tratan a las personas que acuden a los servicios de salud de acuerdo a su estatus social y económico. A los padres de niñxs intersexuales que tienen un estatus económico o social bajo y acuden a los servicios de salud, es común que no se les informe sobre la variación intersexual de su hijx, o que la información sea parcial, o simplemente se les digan mentiras, e incluso se les realicen procedimientos quirúrgicos y otros tratamientos médicos sin informarle a los padres lo que le están realizando a su hijx exactamente. En Brújula Intersexual tenemos espacios en los que los padres pueden entrar y despejar sus dudas acerca de variaciones intersexuales específicas, en particular sobre la Hiperplasia Suprarrenal Congénita, ya que según lo que hemos podido percibir, es la variación intersexual más común en México.
  3. En la mayoría de los estados de la República Mexicana, los trámites para cambio de sexo o género en los documentos oficiales son laboriosos y muy tardados, el sexo o el género no deberían ser categorías jurídicamente relevantes, sin embargo éstas continúan apareciendo en los certificados de nacimiento y los documentos de identificación oficiales. La excepción es la Ciudad de México, en donde a partir de la reforma de ley de 2014, el cambio de sexo / género ya puede solicitarse como un trámite administrativo.
  4. México es un país con grandes desigualdades, un índice elevado de pobreza extrema y un sistema de salud deficiente, y muchas de las personas con corporalidades intersexuales, a diferencia de los países del norte, no han sido intervenidas en el hospital y conservan su integridad corporal. Esta situación no ha implicado automáticamente la sensación de bienestar. Las variaciones corporales despiertan la crueldad social, el desagrado y la burla. Muchas personas intersexuales pueden ser sometidas a discriminación y violencia cuando en su entorno se conoce su variación intersexual. La violencia puede surgir en su entorno familiar o con su pareja, quienes pueden obligarlos u hostigarlos para que, si no han sido sometidos aún a intervenciones “normalizadoras”, se sometan a ellas; también hemos encontrado casos de discriminación en las escuelas o en los lugares de trabajo. Todo esto puede hacer que una persona intersexual que no ha sido intervenida quirúrgicamente —y que en otras circunstancias hubiera decidido conservar su cuerpo intacto con sus rasgos intersexuales— se vea obligada o presionada a someterse a intervenciones quirúrgicas irreversibles que les puedan causar problemas de salud. Es frecuente que quienes se operan bajo estas condiciones después se arrepientan debido a los problemas asociados a las intervenciones, además de que se percatan que esto no soluciona el problema del estigma, la discriminación y la violencia social. Aunque estas intervenciones están destinadas a “solucionar”, solo acarrean más conflictos y problemas a la vida de muchas personas intersexuales. Creemos que esta violencia y discriminación surge de la ignorancia, de la falta de información, y que la solución no es modificar y mutilar los cuerpos sanos, sino educar las mentes de las personas que discriminan a todo aquel que no se adecúa a las normas de género. El camino es generar una conciencia en torno a cuestiones intersexuales y a los derechos de las personas intersexuales en el contexto de la sociedad en general, en Brújula Intersexual informamos a las personas, intentamos llegar al mayor número de personas posible para que la información se difunda y terminar con este ambiente de ignorancia y desinformación.
  5. En México es evidente la falta de espacios en donde se pueda proporcionar apoyo e información, no patologizante, a las personas intersexuales y sus familias. Brújula Intersexual es uno de los poquísimos espacios de este tipo en los que se brinda información en español, y se genera un espacio de comunidad para que las personas intersexuales puedan convivir e intercambiar experiencias. También existe la página española “Mi bebé intersexual”, cuyo eslogan es: “crecerás como tú eres, no como quieren que seas”, creada por los padres de una pequeña niña intersexual, donde comparten experiencias y ofrecen apoyo a padres de niñxs intersexuales, también se les puede contactar por Facebook.
  6. Existe una gran dificultad para que las personas intersexuales puedan tener acceso a sus propios expedientes e historias clínicas, aun cuando las solicitan los procedimientos suelen ser tardados y no siempre exitosos.
  7. Continúa existiendo una falta de reconocimiento del sufrimiento y la injusticia causada a las personas intersexuales en el pasado, y la falta de una debida compensación, reparación, acceso a la justicia y derecho a la verdad. La falta reconocimiento de que la medicalización y la estigmatización de personas intersexuales produce trauma significativo y problemas de salud.
  8. En el campo jurídico encontramos que en las legislaciones antidiscriminatorias en México, generalmente no se menciona a las personas intersexuales, y cuando se llegan a mencionar siempre es desde la ignorancia, sin una previa consulta a lo que las personas intersexuales tenemos que decir. Es frecuente que cuando se realiza una mención se haga uso de la intersexualidad como una bandera política, y no para realmente ayudar a las personas intersexuales, a las que ni siquiera se toma en cuenta o se las escucha. Con ello se produce una gran desinformación, pues se ignoran los problemas que enfrentamos las personas intersexuales. En Brújula Intersexual, hemos conocido que se han realizado intentos de reformas o  iniciativas de ley, que mencionan a las personas intersexuales y que pretenden “dar solución” a problemas que no están relacionados con la experiencia de las personas intersexuales y que, en muchas ocasiones, más que beneficiar a la comunidad intersexual la pueden perjudicar.

Cabe mencionar que, desde hace unos años, gracias al trabajo de varias organizaciones y activistas intersexuales, organismos internacionales están comenzando a prestar atención a las violaciones de Derechos Humanos cometidas contra las personas intersexuales, por ejemplo, recientemente el Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos declaró:

“Muy pocos de nosotros estamos conscientes de las violaciones específicas de derechos humanos que enfrentan millones de personas intersexuales. Debido a que sus cuerpos no se ajustan a las definiciones típicas de masculino o femenino, lxs niñxs y adultos intersexuales, son frecuentemente sometidos a esterilización forzada y otras cirugías innecesarias e irreversibles, y sufren discriminación en las escuelas, lugares de trabajo y otros entornos. Planeamos una reunión de expertos para identificar las medidas que los Estados y otros pueden tomar para terminar con estos abusos.”

A partir de esta reunión, la ONU emitió una Ficha de Datos sobre INTERSEX, en ella se incluye la definición antes compartida, información general sobre el tema y algunas recomendaciones a los Estados e incluso a los medios de comunicación.

Aún hace falta mucho camino por recorrer, para que los derechos de las personas intersexuales sean reconocidos, respetados y protegidos, pero cada uno de nosotrxs podemos poner nuestro granito de arena, no hace falta que te involucres totalmente en el activismo intersexual, ni que seas una persona intersexual para hacer algo, hay muchas cosas que puedes hacer para apoyar a las personas intersexuales, en el siguiente artículo del activista intersexual Cary Gabriel Costello, puedes encontrar varias recomendaciones: Asesoramiento Para ser un Aliado de las Personas Intersexuales

¿El mundo finalmente está tomando conciencia de los derechos de las personas intersexuales? Por The Guardian

¿El mundo finalmente está tomando conciencia de los derechos de las personas intersexuales?

Por Naomi Larsson de The Guardian

Fecha de publicación: 10 de Febrero de 2016

Traducción de Laura Inter del artículo “Is the world finally waking up to intersex rights?” de Naomi Larsson de The Guardian

Fuente: http://www.theguardian.com/global-development-professionals-network/2016/feb/10/intersex-human-rights-lgbti-chile-argentina-uganda-costa-rica?CMP=share_btn_tw

Una directiva pionera en Chile el mes pasado dijo que los doctores deberían detener las cirugías ‘normalizadoras’, pero la lucha contra el abuso global sistemático, social y cultural contra las personas intersexuales es una batalla muy complicada.

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Imagen: Cuando un bebé nace, frecuentemente la primera pregunta es acerca del sexo. Pero una de cada 2,000 personas [otras fuentes dicen que una de cada 150], las nociones binarias de masculino o femenino son problemáticas. Fotografía: Danny Lawson

“En lo que se enfocó el cirujano fue en que yo no me identificaba como mujer debido a que no tenía una vagina,” dijo Mauro Cabral. Después de haber crecido en Argentina siendo tratado como una niña, él descubrió a la edad de 14 años que no tenía órganos internos femeninos. A pesar de que siempre se había sentido hombre y aún se siente así, fue forzado a someterse a cirugía para crear una vagina.

“Aún trato de entender que es lo que sucedió y como puedo recuperar mi vida,” dice Cabral, quien ahora es un activista trans e intersexual y codirector de Gate. “Mi experiencia es muy similar a la de quienes han sufrido tortura – cuando intentaron hablar, sus sociedades e incluso sus familias no están preparadas para escuchar lo que sucedió.”

Cerca de una de cada 2,000 personas representa nociones de hombre o mujer que son particularmente pro0blemáticas. Investigaciones han encontrado que entre el 0.05% y el 1.7% de la población global nacen con rasgos intersexuales – características sexuales biológicas que no se adecuan a las nociones típicas de masculino y femenino. La estimación más alta es de alrededor del mismo número de personas pelirrojas, aún así, las personas intersexuales, son mucho menos visibles.

Por lo menos existen 40 variaciones intersexuales, que van desde génetico, cromosómico, anatómico y hormonal. En países con acceso a los servicios de salud occidentales, se ha convertido en una práctica común el someter a los niñxs intersexuales a intervenciones médicas para hacer que sus cuerpos encajen en el binario hombre/mujer, con resultados perjudiciales.

El mes pasado una directiva pionera fue anunciada por el gobierno se Chile. El ministerio de salud emitió una orientación para detener las cirugías de ‘normalización’ en niñxs intersexuales. Esta es una de dos naciones en el mundo que han emitido alguna orientación formal para prevenir estas intervenciones médicas. La otra es Malta, que en abril de 2015 se convirtió en el primer país en prohibir estas cirugías a través de una legislación.

Conocidas como la “I” en el acrónimo LGBTI, las personas intersexuales frecuentemente son puestos bajo el paraguas de las campañas por los derechos de género y orientación sexual. Pero lxs activistas están dispuestos a establecer la diferencia: enfrentan discriminación debido a sus diferencias biológicas, y las personas intersexuales pueden ser heterosexuales, o sentir atracción por el mismo sexo, o atravesar una transición, al igual que todas las demás personas.

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Imagen: “Godoy Peña envía una carta a la presidenta chilena Michelle Bachelet, pidiendo que se detengan las mutilaciones genitales intersexuales.

El reciente progreso en Chile, donde prácticamente no existía ningún movimiento intersexual, es muy significativo. Camilo Godoy Peña, un defensor de derechos humanos chileno de 26 años de edad, quien fue el principal promotor de los lineamientos [emitidos por el Ministerio de Salud chileno], no es intersexual pero siente “amor por los derechos humanos”. Él dice que en Chile, que estuvo bajo una dictadura durante 17 años, la palabra “tortura” tiene un gran poder. “Cuando dices que este tipo de tratamiento, que está bajo el consentimiento del estado, podría ser tortura, es algo realmente grande.”

Godoy Peña está alentando a los activistas de derechos humanos alrededor del mundo a usar este logro en Chile, para hacer un llamado a sus propios ministerios de salud y estos emitan instrucciones para ayudar a las personas intersexuales. “Es el más alto nivel de derechos humanos,” dice.

La evidencia de que los estándares de intervención médica que se desarrollaron en EUA en la década de 1950 – cirugía en bebés o niñxs, tratamientos hormonales y asegurarse que los niñxs se adecúen a las normas de género – son dañinos, ha alimentado las peticiones para que existan nuevos enfoques para los niñxs intersexuales.

“En muchos casos las intervenciones son iguales a las de la mutilación genital femenina, reducción de clítoris u otras formas de mutilación del clítoris – y también otras intervenciones dirigidas a niños,” dice Morgan Carpenter, activista intersexual y presidente de la Organisation Intersex International Australia. “Son evidentes violaciones a los derechos humanos. Existe un enfoque en nuestros genitales, en lugar de un enfoque en nosotrxs como individuos.”

En comunidades rurales o pobres, donde las cirugías no son una opción, la discriminación viene en otras formas brutalmente violentas. De acuerdo con Julius Kaggwa, director ejecutivo de SIPD Uganda, una organización que defiende los derechos de las personas intersexuales: “En muchos países africanos, la manera tradicional de lidiar con las percibidas ‘anormalidades’ sexuales, ha sido permanecer en silencio – y desear que desaparezcan a través de varios tipos de rituales tradicionales, que frecuentemente significan matar a los bebés intersexuales.”

Este estigma prevalece a través de todo el continente. En la zona rural de Malindi, Kenia, Muhadh Ishmael de 17 años de edad, nació con genitales con características masculinas y femeninas. Fue criado como una niña, pero siempre se identificó como un niño, lo que su familia no podía aceptar. En diciembre del año pasado, un grupo de hombres, que se cree que fueron contratados por su tío, lo drogaron y le cortaron su pene. Él murió debido a estas heridas.

Kaggwa dice que en comparación con la financiación que se da a la lucha contra la homofobia o contra la difícil situación de los niños soldados en África, “[se muestra] completa indiferencia a la amenaza a la vida que representan las mutilaciones genitales y el infanticidio que sufren los niñxs intersexuales”.

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Imagen: Pidgeon Mauro: Activistas intersexuales: Mauro Cabral, Pidgeon Pagonis, Paula Sandrine Manchado y Natasha Jiménez. Fotografía Natasha Jiménez

En la lucha contra los abusos sistemáticos, sociales y culturales contra las personas intersexuales, el movimiento global por los derechos de las personas intersexuales ha sido una batalla cuesta arriba. No solo es un movimiento que tiene un financiamiento extremadamente pobre, sino que también existe una carencia global de conocimiento y entendimiento; Zeid Ra’ad al-Hussein, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, incluso admitió que él sabía muy poco sobre las personas intersexuales antes de iniciar su función. Cabral cree que “no es que las personas intersexuales no estén alzando la voz, sino que las personas no-intersexuales no están escuchando”.

Sin embargo, esto parece estar cambiando. “El movimiento intersexual se está consolidando y fortaleciendo, y las voces intersexuales se están alzando y luchan por sus derechos,” dijo Natasha Jiménez, activista intersexual costarricense. “Esto nos ayudará a ver más iniciativas de este tipo alrededor del mundo.”

Existen señales de esperanza. En Uganda, Kaggwa dice que a través de este compromiso, algunos líderes locales se están volviendo más empáticos a los problemas que enfrentan las personas intersexuales. En 2013, Brújula Intersexual se fundó para proveer un punto de encuentro para las personas intersexuales en América Latina e información en español. El año pasado, la ONU emitió un informe en el que condena la violencia contra las personas intersexuales, y en septiembre de 2015, la ONU se reunió por primera vez para discutir los derechos de las personas intersexuales.

“El activismo intersexual está enfocado en el futuro,” dice Cabral. “No hay mucho que podamos cambiar de nuestras propias vidas, pero podemos prevenir que otras personas atraviesen el mismo proceso. Espero que la intersexualidad sea completamente reconocida como una cuestión de derechos humanos. Queremos creer que una vez que digamos la verdad, las personas reaccionarán de una forma ética.”