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¡¡Ouch!! Comunicado de prensa llama a la Mutilación Genital Intersexual (MGI) “cirugías de alineación sexual”, y a los sobrevivientes de MGI “niños(as) transexuales”, Adivina por qué. Por Stop.genitalmutilation.org

¡¡Ouch!! Comunicado de prensa llama a la Mutilación Genital Intersexual (MGI) “cirugías de alineación sexual”, y a los sobrevivientes de MGI “niños(as) transexuales”, Adivina por qué 😦

Por Stop.genitalmutilation.org

Traducción: Laura Inter, del artículo “OUCH!! UN Press Release calls IGM “sex alignment surgeries”, IGM survivors “transsexual children”! Guess why :-(“ por Stop.genitalmutilation.org

Fuente: http://stop.genitalmutilation.org/post/UN-Press-Release-calls-IGM-survivors-transsexual-children-CATArgentina-UNCAT60

IGM-Torture-Not-Discrimination.png

“La intersexualidad NO ES LO MISMO que LGBT, ni que orientación sexual e identidad de género (SOGI por sus siglas en inglés), desafortunadamente, existen muchas ideas falsas o mitos sobre la intersexualidad que aún prevalecen en el público, sobre todo si se considera que la intersexualidad es lo mismo que LGBT o SOGI o un subgrupo de estas, por ejemplo […] al igual que la transexualidad […].

[…] las prácticas de MGI representan un tema distinto y único, constituyen significativas violaciones de derechos humanos, las cuales son diferentes de aquellas que enfrenta la comunidad LGBT, y por lo tanto, para ser adecuadamente abordadas, necesitan tratarse como un tema separado, como cuestiones intersexuales específicas”.

Usualmente, los escritores de precisión de la ONU, que escriben los resúmenes de las reuniones, que también escriben los comunicados de prensa de la ONU, conocen bastante sobre MGI. Sin embargo, también existen excepciones a esta regla, y entonces, las dañinas ideas falsas o mitos sobre la intersexualidad y la MGI mencionados con anterioridad, golpean aún más fuerte y también dañan más que la común tergiversación de la intersexualidad, y que la instrumentalización intencional del sufrimiento de las víctimas de MGI por intereses de terceros que dominan nuestras vidas cotidianas.

Desafortunadamente, el comunicado de prensa que la ONU, tanto en francés como en inglés, emitió después de la revisión de Argentina durante 60° Sesión del Comité Contra la Tortura (CAT), resultó ser una excepción, que desafortunadamente parece estar en aumento.

Si bien, el Comunicado de prensa de la ONU en inglés, al menos mencionó que es acerca de las personas intersexuales, no obstante llama a la MGI: “cirugías de alineación sexual” – a pesar de que este término falaz NUNCA fue planteado ni por el experto del CAT, ni por la delegación (compara la transcripción completa del CAT60 intersex Argentina preguntas y respuestas):

“El Comité contra la Tortura revisa el informe de Argentina

Preguntas de seguimiento

[…]

KENING ZHANG, experto del comité y Co-relator para Argentina, expresó preocupación acerca de las cirugías de alineación sexual realizadas a personas intersexuales, sin su consentimiento, ya que esas prácticas equivaldrían a actos de tortura. […]

Respuestas de la Delegación

[…]

Respecto a las cirugías de alineación sexual en personas intersexuales, la delegación subrayó que todos en Argentina tienen el derecho a la integridad y soberanía del cuerpo, incluyendo a las personas intersexuales. En la legislación, un(a) niño(a) de menos de 13 años de edad, debe estar representado por un representante legal; niños(as) de edades ente los 13 y 16 años, tienen el derecho de estar involucrados(as) en todo tipo de procedimientos legales que les involucren y en cualquier procedimiento que involucre su cuerpo. Son considerados(as) adultos(as) en cuestiones sobre sus propios cuerpos desde la edad de 16 años. El consentimiento de la persona en cuestión, o de su representante legal, es requerido para que la cirugía tenga lugar. El mejor interés del niño(a) era el principio principal. […]”

Incluso peor, el Comunicado de Prensa de la ONU en francés, no solo presenta erróneamente a las ONGs: Justicia Intersex y StopIGM.org como “un grupo de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales, víctimas de discriminación y violencia”, sino, más aún, continúa describiendo a la MGI como “intervenciones quirúrgicas en niños(as) transexuales [¡¡¡!!!]”:

“Le Comité contre la Torture examine le rapport de l’Argentine

Examen du rapport

Questions et observations des membres du Comité

[…]

Le corapporteur a par la suite indiqué avoir été approché par un groupe de lesbiennes, gays, bisexuels, transgenres et intersexués victimes de discrimination et de violences en Argentine. Le groupe recommande à cet égard l’interdiction des interventions chirurgicales sur les enfants transsexuels jusqu’à ce qu’ils aient atteint l’âge de pouvoir décider eux-mêmes de leur sexe et demande que des indemnisations soient accordées aux personnes victimes de telles interventions sans leur consentement.

[…]

Réponses de la délégation

[…]

La délégation a d’autre part souligné que le Ministère de la justice avait pris des mesures pour répondre aux besoins spécifiques des personnes transsexuelles emprisonnées.  S’agissant des opérations chirurgicales sur des personnes transsexuelles, il a été précisé que les personnes mineures (âgées de 3 à 16 ans) sont toujours entendues dans les procédures qui les concernent.  Un acte de chirurgie doit être validé par le tuteur légal ou par un juge, le cas échéant, et l’Argentine garantit à toute personne le droit de s’identifier au genre de son choix, a assuré la délégation. […]”

¡La apropiación intersexual, no es un crimen sin víctimas!

¡¿Cuánto tiempo más?!

Las Prácticas de MGI en Argentina: Informe CAT 2017

Violaciones de Derechos Humanos de Personas Con Variaciones en la Anatonía Sexual

MGI en Argentina * Complicidad con el Estado * La MGI como un Tratamiento Inhumano

Descarga el PDF (267 kb)

Declaración de ONG 25.04.2017 sobre MGI en Argentina por Justicia Intersex, StopIGM.org

Cuando la Cirugía Pediátrica de Emergencia es todo menos de emergencia. Por I. W. Gregorio

Cuando la Cirugía Pediátrica de Emergencia es todo menos de emergencia

Por I. W. Gregorio

Traducción: Laura Inter del artículo “When Emergency Pediatric Surgery Is Anything but” de I. W. Gregorio

Fuente: https://blogs.scientificamerican.com/observations/when-emergency-pediatric-surgery-is-anything-but/

Apresurarse a “corregir” a lxs bebés intersexuales puede causar mucho más daño que bien.

Intersex

Crédito de la imagen: Pixabay

Puede ser que uno de los aspectos más atemorizantes de la paternidad y maternidad, sea el darse cuenta que en algún momento vas a equivocarte. Desde elegir entre los métodos para dar a luz hasta la alimentación del bebé, desde cómo arreglar el dormitorio del bebé hasta buscar opciones de guarderías y para su educación, el criar a un niñx es un verdadero campo minado de opciones y decisiones.

En ninguna parte las decisiones son más tensas y complicadas que para los tutores de niñxs intersexuales – niñxs que nacen con diferencias biológicas del desarrollo sexual. Debido al estigma y la vergüenza asociada con la intersexualidad, las estadísticas sobre su prevalencia varían mucho, pero se piensa que la incidencia de rasgos intersexuales es tan alta como un 1 o 2 por ciento, mientras las condiciones intersexuales que se descubren en la atención médica ocurren en aproximadamente 1 de cada 2,000 nacimientos.

En la escuela de medicina, me enseñaron que una consulta por lo que a menudo es llamado “genitales ambiguos” (término controversial utilizado por los médicos, que se refiere exactamente a lo que señala el nombre) era considerada una emergencia. Aunque es verdad que uno de los síndromes (Hiperplasia Suprarrenal Congénita) que cae dentro del paraguas de la intersexualidad, puede llegar a ser mortal si no es tratado, el ser intersexual no es en sí mismo una emergencia médica. Sin embargo, lo que más sentía era que la ansiedad parental que rodea a los diagnósticos intersexuales era una de causas psicológicas.

Impulsada en parte por la percepción de que la ansiedad que sentían las mamás y papás, desesperadamente necesitaba ser mitigada, algunos urólogos pediatras han tratado de “corregir” la intersexualidad por décadas, realizando cirugías irreversibles para “normalizar” los genitales de lxs bebés.

Durante las últimas dos décadas, cada vez son más los adultos intersexuales que alzan la voz e informan acerca de las devastadoras consecuencias de las decisiones tomadas por sus padres, en un momento de gran estrés y confusión, y frecuentemente contando con información incompleta. Así, el paciente y su familia sufrirán siempre que la toma de decisiones quirúrgicas sea conducida por el miedo, por ansiedad a lo desconocido, y por suposiciones interiorizadas acerca de lo que los cromosomas de una persona dicen del género con el cual se identifica, o hacia quienes se sentirán atraídxs. Cada vez más, los médicos se están dando cuenta que el apoyo psicológico, en lugar de la cirugía, podría ser el tratamiento clave de la intersexualidad. De hecho, el arrepentirse de las decisiones quirúrgicas, es algo que está presente en más de la mitad de los padres que permitieron que les realizaran procedimientos cosméticos a los genitales de sus hijxs.

Porque si existe algo que sé cómo cirujano, es esto: todas las cirugías pueden tener complicaciones. La letanía del sufrimiento que experimentan los cuerpos intersexuales es larga. Algunas personas han vivido todas sus vidas experimentando un coito o penetración dolorosa. A otras las han llevado a sufrir la menopausia, antes de que siquiera tengan la edad suficiente para conducir. Luego están las personas a las que les asignaron quirúrgicamente un género al nacer, solo para que al crecer se identifiquen con el otro. Historias como estas son las que me motivaron a escribir mi novela None of de Above (Ninguna de las Anteriores), que de manera general se basa en mi experiencia al tratar a una niña intersexual durante la residencia. En retrospectiva, la familia de mi paciente nunca entendió realmente en que se estaban metiendo cuando firmaron la autorización para la cirugía de su hija.

El proceso de obtener el consentimiento para un bebé cuya personalidad y valores aún no están formados,  no es fácil, y frecuentemente los padres acceden a las sugerencias de sus médicos, quienes invariablemente han interiorizado una agenda que tiende a “corregir” [los cuerpos de los bebés y niñxs intersexuales]. Sin embargo, como madre de dos pequeños niños, sé que es imposible predecir la comida favorita que tendrá mi hijo en la secundaria, mucho menos su identidad de género o sus preferencias corporales. Mantener en mente esta incertidumbre, es algo a lo que los padres se pueden aferrar mientras toman sus decisiones, porque, no se equivoquen, tómense el tiempo de dar un paso atrás, en lugar de tomar el camino que ofrece menor resistencia que te ofrece tu médico, esto requiere fortaleza y una profunda empatía por la persona en la que tu hijx se convertirá.

Por eso es que en la maternidad, al igual que en la medicina, mi principal filosofía siempre ha sido la misma: Ante todo no hacer daño.

Este enfoque mínimamente invasivo, protege a lxs niñxs intersexuales, muchos de los cuales crecen con tensas relaciones familiares, debido al daño a largo plazo que les han causado las cirugías y sus padres, algunos de los cuales sienten culpa toda su vida por las decisiones que tomaron para operar.

En 2006, la Academia Americana de Pediatría emitió la primera declaración de consenso sobre el manejo de la intersexualidad. En un movimiento de aparente sentido común, recomendaron un enfoque multidisciplinario, una visión global del paciente para tratar la intersexualidad, y pusieron un freno a la “corrección” quirúrgica. La declaración enfatiza la necesidad de resultados funcionales, en lugar de cosméticos, e indica que no existe buena evidencia que apoye la suposición de que la cirugía temprana alivia la angustia parental.

Una década más tarde, la intervención quirúrgica, en general, pareciera estar en descenso. Pero sigue siendo una práctica común, a pesar de ser condenada por organizaciones de derechos humanos como las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud y Amnistía Internacional. Hasta ahora, la Sociedad de Urología Pediátrica – que se reunió recientemente – no ha podido sugerir a sus miembros que la cirugía electiva puede ser pospuesta hasta que los pacientes sean capaces de participar en la toma de decisiones médicas acerca de sí mismxs.

Hasta que se pueda confiar en que mis colegas médicos proporcionen a los padres una imagen completa de los resultados que puedan tener las cirugías, las cuales la ONU considera una violación a los derechos humanos, debo confiar en los padres para que ayuden a cambiar la tendencia a una contra la cirugía: Si alguna vez te encuentras en la posición de tener que tomar una decisión médica por un bebé intersexual, recuerda que los mejores padres toman las decisiones que les cierran menos las puertas a sus hijxs.

Video: Los doctores ‘jugaron a Dios’ con mi cuerpo. Jeanette (persona intersexual)

Los doctores ‘jugaron a Dios’ con mi cuerpo

Intersexualidad: Los doctores me ocultaron un secreto

Jeanette tiene 71 años. Cuando tenía 16 años, fue sometida a una cirugía mayor, en la que los doctores extirparon testículos internos de su cuerpo. Pero Jeanette no sabía que tenía testículos, y los doctores no le dijeron para que era la cirugía.

La vida se volvió muy difícil para Jeanette, incluyendo problemas con la intimidad física, y no fue hasta que tenía 50 años, que descubrió la verdad acerca de su propio cuerpo.

Para ver el video (en inglés) visita este enlace: http://www.bbc.co.uk/news/av/magazine-39976889/doctors-played-god-with-my-body

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Transcripción y traducción al español: Laura Inter, del video en el que habla Jeanette de su experiencia:

A la edad de 16 años, básicamente fui sometida a cirugía mayor, tengo una cicatriz de 8 pulgadas que atraviesa mi estómago. Me sentía perfectamente sana, y recuerdo estar sentada en la cama [del hospital] pensando: “¿Qué diablos hago aquí?”

Los cirujanos extirparon los testículos internos del cuerpo de Jeanette. Pero Jeanette ni siquiera sabía que los tenía, y los doctores no le informaron porque la habían operado. La vida se volvió muy difícil para Jeanette.

Conocí al que sería mi esposo, e hicimos el amor, y él fue bueno, pero después yo sentía tanto dolor que no podía caminar. Así que mi madre me acompañó al hospital, y me dijeron ve a casa las cosas irán mejorando. Me dieron un dilatador de vidrio, entonces me dijeron ve a casa y úsalo y las cosas estarán bien. No estaba bien, no podía usarlo, era demasiado doloroso.

Me pusieron parches de hormonas que yo no quería, me revelé contra ellos porque pensé: “¿Por qué me tengo que pegar estas cosas?”

Nadie me explicó por qué necesitaba el dilatador, por qué necesitaba tener estas cosas pegadas a mí. Así que no me los puse, y a la edad de 30 años terminé dejando a mi esposo, y desde entonces no he tenido pareja, porque tengo miedo de dejar que cualquiera se me acerque. Y he salido perdiendo, porque no me gusta estar sola.

Jeanette nació con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo (SIAC). Un bebé que nace con SIAC es genéticamente masculino, pero su cuerpo no responde apropiadamente a la testosterona, así que la apariencia externa de los genitales será completamente femenina.

A Jeanette le dijeron la verdad acerca de su condición hasta la edad de 50 años.

Cuando tenía 50 años, estaba en el hospital para que me quitaran un pequeño bulto de mi pecho, y alcancé a ver entre las notas que con grandes letras rojas estaban las palabras: Feminización Testicular. Afortunadamente mi doctor era el mismo doctor que había tenido por muchos años, cuando fui a verlo y le dije acerca de la palabra “testicular”, se puso tan blanco como una hoja de papel. Le dije: “¿He venido a preguntarte que es esto?”, contestó: “Bueno, mira, te daré todas las notas, ve y siéntate afuera y durante la siguiente hora puedes leerlas”. Salí y leí mis notas, y llegue donde decía que tenía el útero del tamaño de un cerillo y dos testículos completamente desarrollados, y lloré mucho.

Ahora Jeanette disfruta la vida y espera poder ayudar a otrxs al contar su historia.

Necesitamos ser aceptados y amados por quienes somos. Y el estigma que te acompaña cuando eres diferente de todos los demás, es algo que simplemente llevas cargando, y eso está mal. Nadie necesita tener ese tipo de vida. Nunca tuve una vida hasta el año pasado, porque no podía aceptarme y amarme a mí misma por la persona que era, no podía imaginar que alguien más pudiera amarme. Mi mamá me amaba, pero era un amor incondicional. Nunca tuve una relación cercana, nunca supe que se siente que alguien te abrace y te diga que te ama. Me perdí eso, soy una persona cariñosa, me hubiera encantado tener a alguien que me abrazara y que me dijera que me ama.

Los bebés intersexuales enfrentan hasta cinco cirugías genitales antes de que tengan un año de edad. Por Stefanie Gerdes

Los bebés intersexuales enfrentan hasta cinco cirugías genitales antes de que tengan un año de edad

Traducción: Laura Inter, del artículo “Intersex babies face up to five genital operations before they are a year old” de Stefanie Gerdes

Fuente: http://www.gaystarnews.com/article/read-intersex-people-go-germany-denmark/

protesta intersex

Protesta contra la mutilación genital intersexual fuera del Colegio Real de Cirujanos de Londres en 2011

‘Los doctores pensaban que estaban haciendo algo bueno, así encajaríamos mejor en la sociedad – no se daban cuenta que todo es peor con los cuerpos dañados’

Lxs niñxs intersexuales en Alemania y Dinamarca, son sometidos hasta a cinco procedimientos médicos invasivos y traumáticos durante el primer año de sus vidas, reveló Amnistía Internacional.

Ellos publicaron un informe que analiza a la situación de lxs niñxs que nacen con características sexuales que no encajan en las normas para lo masculino o femenino, en ambos países.

Titulado ‘Ante todo no hacer daño’, en parte está basado en entrevistas con 16 personas y ocho padres de niñxs intersexuales para conocer sus experiencias.

D., de Alemania, fue sometido a cinco operaciones tan solo durante su primer año de vida.

‘Ya me han operado, es demasiado tarde para mí’, dijo.

‘Pero si permanezco en silencio, es como si apoyara las cirugías, y solo puedo cambiar las cosas si alzo la voz’.

La investigación sugiere que alrededor del 1.7% de la población mundial, nace con lo que los investigadores llaman: una ‘variación en las características sexuales’ – por ejemplo, sus genitales y/o sus órganos reproductivos, no coinciden con el sistema binario de masculino y femenino.

Para realizar una comparación, entre el 1% y el 2% de la población mundial nace pelirroja (aunque aún más personas son portadoras del gen).

Para ‘normalizar’ los cuerpos de lxs niñxs intersexuales, ellxs y sus padres a menudo se ven obligados a procedimientos innecesarios y muy invasivos.

Estos incluyen operaciones para ocultar un clítoris agrandado, y vaginoplastía para crear o ampliar la apertura vaginal.

Algunxs niñxs también son sometidxs a gonadectomías, en las cuales las gónadas – que frecuentemente incluyen tejido testicular y ovárico – son extirpadas. Como resultado, las personas necesitarán tratamientos hormonales y no serán capaces de tener hijos.

Estas cirugías son irreversibles y pueden causar grave daño a lxs niñxs, incluso secuelas a largo plazo.

‘Estos procedimientos llamados ‘normalizantes’, son llevados a cabo sin el pleno conocimiento de las secuelas dañinas a largo plazo que están teniendo en lxs niñxs’, dijo Laura Carter, investigadora de orientación sexual e identidad de género en Amnistía Internacional.

‘Estamos hablando de incisiones que se hacen en tejido sensible, consecuencias de por vida, todo debido a los estereotipos sobre cómo debería ser la apariencia de un niño o de una niña’.

El beneficio de estas cirugías es cuestionable, dijo; la investigación muestra que los procedimientos son ‘una experiencia increíblemente horrorosa’ para las personas que son ‘tratadas’ con estos.

Aquí hay algunas de esas horrorosas experiencias:

Advertencia: en algunos casos, no está claro con que sexo se identifica la persona y que pronombres prefiere utilizar. Es esos casos, utilizaremos ‘elle’, en lugar de un pronombre género femenino o masculino (él o ella).

Stine, mujer intersexual, Dinamarca

“El endocrinólogo que vi, habló mucho acerca de recibir tratamiento con estrógenos, progesterona y medicamentos para suprimir la testosterona”.

“Pero lo único que él quería era administrarme un tratamiento de testosterona ‘para hacer de mí un hombre’, y quería que me quitara los pechos porque ‘eso es lo que normalmente se hace’”.

Sandrao, Alemania

Sandrao dijo que se sintió miserable durante 34 años, y tan solo hace dos años descubrió que fue sometide a cirugía para extirpar sus testículos cuando tenía cinco años de edad.

También ha olvidado completamente los primeros 11 años de su vida, y ahora está tratando de descubrir que le sucedió.

“Tuve otra operación, otra cirugía genital. No sé si tenía una vagina cuando nací, o si esta fue una reconstrucción. Mi uretra está en una posición diferente. Vi a un ginecólogo en 2014, y tengo muchas cicatrices”, dijo Sandrao.

“Sabía que era diferente, pensaba que era una especie de monstruo. Era incapaz de desarrollar una identidad de género. Fui presionade a asumir un rol de género femenino, tenía que usar faldas, tenía que dejarme el cabello largo. Era doloroso tener relaciones sexuales con hombres y pensaba que eso era normal”.

“Participé en un estudio, y encontraron que tenía un ‘trastorno genético’. Pero no me gusta esta palabra. Tengo una variación”.

“Los médicos no proporcionan suficiente información a los padres. Creo que la razón es que la profesión médica solo piensa a través del sistema de género binario. En lugar de decir que tu hijx es normal, y crecerá sano, dicen que algo está mal y que puede ser corregido con cirugía.

“Veo un endocrinólogo, y la primera vez que fui a verlo, dijo que tenía que decidir si quería ser hombre o mujer. Son incapaces de pensar fuera de la caja. Pero ahora su opinión ha cambiado. Esto es lo que me da el poder y la energía para luchar”.

H., Dinamarca

H. fue operade cuando tenía cinco años debido a una hipospadias. Esta es una forma de cirugía donde la uretra es ‘reposicionada’ en la punta del pene, para crear un pene ‘funcional y cosméticamente normal’.

H. dijo que sabía que había sufrido una cirugía, pero que nunca supo para que.

“Mi madre me dijo que no orinaba parado”, dijo.

“Así que esa fue la explicación que me dieron, y eso era lo que creía”.

Aunque no sabía para que fue la cirugía, H aún recuerda las secuelas.

“Tenía que orinar y realmente dolía mucho, así que me aguantaba antes de ir a orinar porque dolía demasiado. Gritaba en el inodoro, estaba inquiete, y sin ropa”, dijo.

“Cuando pienso en lo que sucedió, me enojo, porque no era algo que tuviera que decidir otra persona – esto podría haberse pospuesto. Me da tristeza cada que pienso en el hecho de que se considera necesario operar a estxs niñxs, solo porque otras personas piensan que es algo que se debe de hacer”.

Claudia, Alemania

“Mi madre me dijo muchas mentiras y eso no estuvo bien. Puedo entender que mis padres no fueron la causa del problema, fue el doctor”, dijo.

“Mi ropa de bebé era rosa y, entonces, 18 meses después, la cambiaron a azul. Mi madre me dijo que mi ropa de bebé era rosa porque la provincia de donde venía mi madre tenía diferentes tradiciones, la ropa de niño era rosa. ¿Por qué dudaría de mis padres?

“No sé todo lo que me hicieron. Pero encontré mi primer certificado de nacimiento, en el cual fui asignada mujer. Después de 42 años, ya no había más información”.

“Dieciocho meses después de que nací, tuve una pequeña operación. Me dijeron que fue para extirpar mi apéndice. Pero no fue así, me extirparon el apéndice a los siete años”.

“Ahora tengo 58 años. Me realicé un análisis cromosómico – este encontró que tengo células masculinas y femeninas. Dos tercios mujer y un tercio hombre”.

“Corresponde a mi decidir lo que quiero, no a mis padres, ni a mi doctor – Tengo que tener toda la información acerca de mí misma, cuáles son mis propias realidades”.

Anna, madre de Nina (11 años), Alemania

Antes de que Nina naciera, a Anna le hicieron pruebas debido a la edad que tenía en el momento del embarazo.

Los doctores le dijeron que tendría un niño. Pero Nina tenía síndrome de insensibilidad a los andrógenos completo, lo que significa que sus células son incapaces de responder a las hormonas masculinas. Esto impide el desarrollo de los genitales masculinos, tanto en el útero como durante la pubertad.

Esto no afecta el desarrollo de los genitales femeninos.

“Pero entonces no había un niño. Al principio pensé: La ciencia se equivocó”, dijo.

En retrospectiva, pienso: el personal médico tenía una idea de lo que estaba detrás de esto. Nos trataron con mucha sensibilidad. Sentía que nos cuidaban”.

“Durante los primeros dos días, tuve una actitud defensiva respecto a mi hija. Pero el personal médico me apoyó, nuestra situación fue tratada de manera confidencial. Me dieron una recomendación y un contacto en el hospital universitario, nos hicieron una cita. No teníamos que preocuparnos de eso”.

Actualmente, Nina visita el hospital dos veces al año para revisión, pero algo le falta a su mamá: apoyo psicológico.

“Le he planteado esto la endocrinóloga del hospital universitario. Así que me recomendó a alguien en Berlín, pero está a 150 km de distancia – no es lo idóneo para mí”, dijo Anna a Amnistía.

“Hubo una discusión en la Comisión de Ética – esto debe filtrarse a través de las áreas pertinentes de experiencia clínica, debe tenerse cierto nivel de compromiso para que la gente sea capacitada”.

“Esto no significa que todos necesiten una capacitación especializada, pero debe ser posible que el personal médico [que trabaja con personas con variaciones en las características sexuales] pueda tomar un ‘curso rápido’”. No quiero quedarme con la sensación de que tengo que estar explicando todo. Me gustaría contar con médicos que son sensibles a estas cuestiones”.

“Siento como si los médicos no fueran realmente sensibles a la situación psicosocial de las personas afectadas”.

“Por ejemplo: durante las consultas el expediente médico permanece abierto en la mesa – totalmente visible – así que cualquiera puede ver las fotos. Esas fotos fueron tomadas con mi consentimiento [hace algún tiempo cuando Nina era pequeña]. Alguien puede ver las fotos, y los médicos no lo notan. No estoy de acuerdo con eso, me parece que carece de sensibilidad”.

“De igual manera, cuando la conversación es acerca de mi hija, existen problemas sobre el uso del lenguaje: al dirigirse a mi hija, un médico habla de ‘testículos’. Entonces le digo, ‘vamos a acordar que se use el término ‘gónadas germinales’”.

“Hago que sean conscientes de este tipo de cosas, ya que este lenguaje puede llamar la atención de otras personas, y sé que los médicos no son conscientes de esto. Hablo por mí, como representante de mi hija y en su presencia, porqué quiero que ella aprenda que esta bien plantear este tipo de situaciones”.

‘El género está limitando a la sociedad’: La modelo que está luchando por los derechos intersexuales. Por Rae Witte

‘El género está limitando a la sociedad’: La modelo que está luchando por los derechos intersexuales

Por Rae Witte

Traducción: Laura Inter del artículo “’Gender Is Just Limiting Society’: The Model Fighting for Intersex Rights” de Rae Witte

Fuente: https://broadly.vice.com/en_us/article/model-hanne-gaby-odiele-intersex-rights-interview

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Hanne Gaby Odiele, desde los 20 años, estuvo caminando por las pasarelas para Chanel y Givenchy. Ahora está asumiendo un nuevo desafío como la activista intersexual más famosa del mundo.

El 23 de enero, solo días después de la inauguración de Donald Trump, Hanne Gaby Odiele anunció la más grande noticia de su vida: Salió a la luz como intersexual en USA Today. La modelo de 29 años, es mejor conocida por caminar en la pasarela para Givenchy, Prada, y Chanel, pero ahora está asumiendo otro papel como la activista intersexual más famosa – y algunos dicen que la única.

“Intersexual”, tal cual lo define el grupo de jóvenes activistas InterACT, es un término paraguas que hace referencia a personas que nacen con una o más de una gama de variaciones en las características sexuales, que caen fuera de las concepciones tradicionales de los cuerpos masculinos y femeninos. Hanne nació con síndrome de insensibilidad a los andrógenos, lo que significa que aunque físicamente parece ser biológicamente femenina, tiene cromosomas XY y nació con testículos internos no descendidos.

Cuando me reuní con ella en un restaurante a unas pocas calles de su hogar en Williamsburg, Hanne vestía pants negros, y una blusa negra con adornos brillantes debajo de un acogedor abrigo color verde. Tan pronto como terminé mi café, ella ordenó champaña y yo hice lo mismo. Hablamos de cosas divertidas: sus suegros que la visitan por el fin de semana, su casa que ella y su esposo acaban de comprar, su boda, como se conocieron, y que aman ambos de Nueva York. Pero, lo que marcó el mayor cambio en su vida, fue cuando salió a la luz este año. “Toda esa semana no pude dormir”, recordó. “Ellos [USA Today] nos llamaron [a ella y a su esposo], y dijeron: ‘A las cuatro de la mañana, saldrá el artículo’.”

A menudo se habla de la intersexualidad en términos científicos y biológicos, reduciéndola a terminología médica acerca de cromosomas y composición genética. Hanne, dice que esto no es suficiente para captar como es realmente la vida de una persona intersexual. “No es una mujer mítica con un pene y una vagina. Es más complicado que eso. Es más personal que eso. También, es más común de lo que la gente piensa”.

Cuando era muy joven, Hanne se enfermó, y tuvo que someterse a análisis de sangre de rutina en el hospital. Cuando los doctores regresaron para hablar con sus padres, los felicitaron: “Su hijo está saludable”, dijeron. Sus padres se preocuparon porque pensaban que los resultados se habían confundido con los de un paciente masculino, pero los doctores pronto diagnosticaron a su hija como intersexual.

HanneOdielle 1

Hanne: “Mis años de pre-adolescencia fueron muy difíciles para mí”.

A los diez años, fue sometida a una cirugía para extirpar sus testículos y posteriormente le dieron estrógenos, para dar comienzo a los años más cruciales, aunque extraños, en la vida de cualquier persona: la pubertad. “Estaba muy confundida. Mis años de pre-adolescencia fueron muy difíciles para mí. De por sí ya resultan difíciles para los niños(as) normales que están creciendo. Mis hormonas naturales literalmente fueron cortadas, y luego me recetaron medicamentos con la finalidad de que pudiera encajar con los otros niños”.

“Fue como atravesar la menopausia y la pubertad al mismo tiempo”, recuerda. “Durante el verano, después de que me extirparan los testículos, fue cuando me di cuenta que algo estaba mal”. Su doctor mantuvo en secreto su condición; solo le dijo a Hanne que nunca tendría un periodo menstrual y que nunca podría embarazarse. Le dijeron que no había nadie más como ella. “Sabía que siempre que jugaba con muñecas mi mamá lloraba. Sabía que no sería capaz de tener hijos. Desde una edad muy temprana, mis padres fueron abiertos conmigo acerca de eso”.

Sus doctores tampoco eran de utilidad cuando trataban de mitigar el malestar que sentía. Cuando iba a las revisiones médicas, de manera rutinaria los estudiantes de medicina iban a observarla. “Cada vez que iba al doctor, tenía que pasar por varias citas incómodas”, recuerda. “De repente entraban muchos estudiantes a la habitación, y educadamente le pedían a mis padres que se fueran, ponían una sábana sobre mi rostro, y uno por uno comenzaban a observar mis partes privadas. Sabía que algo era evidentemente diferente. Era complicado”.

Imaginen lidiar con la escuela secundaria, el acné, la pubertad, y las citas románticas, mientras tienes un enorme signo de interrogación sobre una de las partes más privadas de tu vida: tu identidad de género. “Era una niña algo salvaje, como si tuviera un trastorno de déficit de atención con hiperactividad. No fue la mejor época de mi vida”, dijo. “Tuve citas con algunos chicos, pero de alguna manera, siempre era algo autodestructiva. Solo podía llegar hasta cierto punto, porque sabía que algo estaba mal y no quería pasar de ese punto”.

Afortunadamente, Hanne tuvo un gran avance cuando cumplió 17 años. Navegando por una revista holandesa, se encontró con un artículo acerca de jóvenes mujeres intersexuales. “Describía exactamente lo que tengo: sin periodo menstrual, sin ser capaz de tener hijos. Pensé: ‘Oh dios mío, esto se parece a mí’.” Después de confrontar a sus doctores, estos confirmaron sus sospechas.

Hanne rápidamente se puso en contacto con el escritor del artículo, y fue a reunirse con otras mujeres intersexuales a una conferencia en Holanda. Fue una experiencia que le cambió la vida, pero esto también precedió a una nueva fase en su vida: su carrera como modelo internacional. Desde los 20 años ha caminado en la Semana de la Moda, y ha sido fotografiada para la portada de la revista Vogue. “Literalmente un mes después, me contrataron para modelar para esta portada y desde entonces no he regresado a mi país”.

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La experiencia de Hanne con la cirugía, fue lo que la motivó a involucrarse con los derechos intersexuales.

Pero justo después de cumplir 18 años, fue sometida a una cirugía de reconstrucción vaginal – una operación que había estado posponiendo por años. “En realidad, no se me informó sobre las consecuencias que pudiera tener la cirugía. Les dije muchas veces que no quería hacerlo”, dijo. Sus doctores insistieron. Una vez que terminó, ella enterró la idea de alguna vez salir a la luz. De acuerdo a Hanne, los efectos secundarios de la cirugía pueden incluir: la pérdida de la sensibilidad sexual e incontinencia – y todo por un procedimiento que cada vez se considera más como uno que obliga al cuerpo a ajustarse a las normas sociales.

“En la mayoría de los casos, las cirugías que nos han estado haciendo, simplemente son consecuencia del miedo a los cuerpos no binarios”, dijo Hanne de lxs niñxs y los jóvenes intersexuales. “Para los padres y doctores, las cirugías pueden ser muy perjudiciales. Si no son consensuales, si la persona no tiene el conocimiento suficiente, si la persona está saludable, ¡¿por qué hacer la cirugía?!”

A fin de cuentas, la experiencia de Hanne con la cirugía, fue lo que la impulsó a ponerse en contacto con InterACT y hablar de su experiencia. “No necesitas corregir algo que no está roto”, dijo con firmeza. “[Mi última cirugía], fue realizada simplemente por temores a lo no binario. El sexo se piensa que tiene que ser heterosexual, el pene necesita encajar en la vagina, pero el sexo es un espectro más grande que solo un pene y una vagina. ¿Sabes a lo que me refiero? El trauma que pueden acarrear las cirugías no consensuales e irreversibles, es más grande que simplemente ser algo que está normalizado”.

Hanne ofrece muchas razones – tanto personales, como otras más allá de sí misma – para explicar porque sintió que era el momento adecuado para salir a la luz. “Pienso que la comunidad LGBTQ ha pavimentado un poco el camino, en especial el año pasado. Vimos surgir muchas cosas por los derechos trans, lo cual es genial. Estoy totalmente a favor de esto”. Pero cuando se trata de las personas intersexuales, añade: “Siempre he pensado que nuestra comunidad ha estado un poco excluida. No tenemos representación”.

Todo lo que sucedía en su vida personal, hizo que sintiera que era lo correcto. Se casó el año pasado con su novio de ocho años, John Swiatek, y compraron una casa; dice que esta por cumplir 30 años, y siente que su carrera va por el camino correcto. Pero la comunidad intersexual, todavía estaba llena de historias de terror, de adolescentes que tienen que lidiar con terribles efectos secundarios de las cirugías, las cuales pueden considerarse en gran medida cosméticas. “Cuando una niña de 13 años dice que tiene esclerosis o pérdida de sensibilidad, algo no está bien”, dijo Hanne. “Le quitaron sus hormonas naturales. Eso está jodido”.

A largo plazo, su deseo es ver desaparecer a las normas de género, pero conoce los retos que enfrentamos actualmente en este país. “Te ponen en una caja desde el día que naciste. ‘Tienes una vagina, entonces eres esto’.” dijo. “’Tienes un pene, entonces eres esto.’ Los que están en el medio no son siquiera considerados, simplemente te modifican. No solo es una casilla la que marcas, es un espectro, y esta nunca debería limitarte para ser lo que quieras ser. El género está limitando a la sociedad en su conjunto”.

Hanne habla con una energía imparable – está claro que está orgullosa de compartir su historia y mostrar su apoyo por otras personas intersexuales. En un mundo donde las celebridades como Miley Cyrus, abiertamente se identifican de género fluido o no binario, resulta fácil olvidar que Hanne es una pionera al haber salido a la luz. “Hanne es la figura más prominente del mundo que ha revelado que es intersexual. No solo eso, sino que Hanne está llevando esto un paso más adelante, al abogar por los derechos intersexuales en todo el mundo”, dijo la directora ejecutiva de InterACT. “El nivel de visibilidad intersexual nunca había sido tan alto, todo gracias a Hanne”.

InterACT está trabajando con Hanne para dar visibilidad a una comunidad pobremente representada, y evidenciando que la cirugía no es la única opción para las personas intersexuales. “Me gustaría ver desaparecer a esas cirugías, y espero que dentro de 10 o 15 años, tengamos niñxs intersexuales sanos, que puedan salir a la luz tranquilamente, que ya no necesiten esconderse, y que ellxs y sus padres puedan hablar abiertamente de esto”, dijo.

Hanne reconoce y se ha apropiado de su historia, pero también se da cuenta que esto no podría haber ocurrido si no fuera por el golpe de suerte que la llevó a encontrar esa revista holandesa. Desde ese momento, ha sido una larga travesía, pero una que no podría haber acabado de otra manera. “No podría haber hecho otra cosa sin antes sacar esto de mi pecho”, dijo. “Solo quiero vivir mi autentico ser”.

Todas las fotografía son de Brayden Olson.

Una súper modelo intersexual explica que fue lo que la hizo ‘salir a la luz’. Por Rachel Hosie

Una súper modelo intersexual explica que fue lo que la hizo ‘salir a la luz’

Hanne Gaby Odiele: Súper modelo intersexual habla acerca de cómo los doctores trataron de cambiar su género cuando era niña

Por Rachel Hosie @rachel_hosie

Traducción: Laura Inter del artículo “Hanne Gaby Odiele: Top intersex modelo on how doctors tried to change her gender as a child” por Rachel Hosie

Fuente: http://www.independent.co.uk/life-style/health-and-families/hanne-gaby-odiele-intersex-model-doctors-gender-change-child-belgian-fashion-lifestyle-a7698796.html

Odiele 3

“Siento como si me hubieran quitado algo sin ninguna razón”

Hanne Gaby Odiele, modelo de Bélgica de 29 años de edad, llegó a las primeras planas de los medios de comunicación hace unos meses, con su anuncio público de que es intersexual.

En su video, pide que terminen las “cirugías traumatizantes” que aún son forzadas en niñxs intersexuales para tratar de cambiar su género. Y ahora, explicó por qué decidió hacer el video y como fue crecer intersexual en un tranquilo pueblo de Bélgica.

“La mayoría de las personas no saben que existimos”, dijo.

Odiele nació con síndrome de insensibilidad a los andróginos, lo que significa que genéticamente es masculina (así que tiene cromosomas XY), no tiene útero ni ovarios, y sí testículos internos.

Sin embargo, su cuerpo es resistente a las hormonas masculinas, y tenía la apariencia de cualquier otra bebé – sus padres pensaron que tenían una hija.

Al igual que muchxs niñxs intersexuales, Odiele fue forzada a someterse a una cirugía para “hacerla” una mujer (lxs niñxs intersexuales, usualmente son “hechos” [asignados] mujeres debido a que es más sencillo extirpar partes del cuerpo que añadirlas).

“Hicieron más pruebas y dijeron: ‘Oh, no se preocupen, simplemente podemos modificarla a través de la cirugía, ella nunca lo sabrá. Todo estará bien’”, dijo Odiele a The Times.

“Pero nunca me explicaron esas cirugías. No contaron la historia completa, ni el daño que podrían causar. Siempre decían que yo era la única, lo cual no es verdad”.

De hecho, en su anuncio en video, Odiele dice que casi el 2 por ciento de la población mundial es intersexual, lo que equivale al número de pelirrojos.

Cuando era niña, Odiele y sus padres no le dijeron a nadie que era intersexual – ni sus amigos, ni sus abuelos, ni siquiera su hermano mayor sabía la verdad. Se mantuvo en secreto. Ella era, en sus propias palabras, una niña “muy tímida”.

A la edad de 9 años, los doctores le dijeron a Odiele que necesitaban extirpar sus testículos internos, de lo contrario podrían volverse cancerosos, algo que ella ahora cree que es una mentira.

Odiele 2015

Odiele en 2015 (Getty Images)

“No había evidencia médica de que fuera a contraer cáncer”, dijo. “A las mujeres no se les extirpan los senos debido a que pueden contraer cáncer de seno… A un hombre cisgénero ‘normal’,  tampoco se le cortan los testículos, debido a que pudiera contraer cáncer de próstata o lo que sea”.

Cada pocos meses, Odiele hacía una visita al doctor para que le realizaran “tratamientos espantosos”: “Entraba a una habitación, y a mis padres se les pedía amablemente que se retiraran. Entonces, de repente entraban en la habitación cuatro estudiantes de medicina, y todos observaban mis genitales, y ponían una manta sobre mis ojos.

“Los sentía cuando me tocaban y observaban, y me llamaban por números, decían: ‘Este sujeto bla, bla, bla’. Siempre decían que tenía un problema en la vejiga, y yo pensaba: ‘Mmm, hay algo más’.”

Entonces fue sometida a una operación.

“Me quitaron mis testículos, y desde ese momento, es algo así como si estuviera en menopausia”, dijo. “Desde entonces, he estado en terapia de reemplazo hormonal (TRH), lo cual es un desastre”.

La razón por la que necesita TRH es debido a que sus testículos internos estaban produciendo testosterona, pero su cuerpo la rechaza. “Así que mi testosterona es automáticamente transformada en estrógeno”, dijo.

A los 18 años – después de que comenzó a modelar – Hanne fue sometida a una operación de reconstrucción vaginal, que dice puede tener consecuencias “extremas”: “Cortaron partes sensibles, lo que puede hacer que no se tenga sensibilidad después… El sexo se vuelve muy difícil, incluso la sola idea en tu mente. También, la incontinencia – no hay control de la vejiga.

Actualmente, Odiele ha modelado para los principales diseñadores, incluyendo a Chanel, Prada y Balenciaga, y está utilizando su fama para concientizar acerca de las cirugías arbitrarias a las que a menudo son sometidxs lxs niñxs intersexuales.

“Conozco a personas, personas intersexuales, con la misma condición que yo, que no han tenido cirugía, y tienen vidas felices y saludables”, dijo.

Incluso si el hecho de ser intersexuales les provoca conflictos psicológicos, Odiele cree que las personas que no sufrieron las cirugías, tienen menos traumas psicológicos: “Todavía se sienten más completos, yo siento como si me hubieran quitado algo por ninguna razón”.

El verano pasado, Odiele se casó con su novio, John Swiatek, que también es modelo, en un campo en el norte de Nueva York.

“Mi identidad es femenina y la energía que tengo en su mayoría es femenina”, dijo. “Energía, así es como creo que veo el género. Como si casi fuera un nivel de energía.”

“Pero nuevamente, nunca sabré como es dar a luz a un hijo(a), nunca sabré como es tener un periodo menstrual, ni como hablar acerca de muchas de las cosas que las mujeres piensan, o que piensan son importantes para ellas. Pienso: ‘Realmente no logro entenderlo’, pero tampoco orino de pie. Además, nunca he querido ser un hombre.”

“Estoy muy feliz y cómoda siendo del sexo que soy, y no quiero cambiarlo por nada en el mundo, en especial ahora que vivo mi verdad. De hecho, los pasados tres meses han sido lo más asombroso que he hecho por mí misma”.

Primero hacer daño: ¿Cómo es que los niñxs intersexuales son dañados por quienes han tomado el Juramento Hipocrático? Por Pidgeon Pagonis

Primero hacer daño: ¿Cómo es que los niñxs intersexuales son dañados por quienes han tomado el Juramento Hipocrático?

Por Pidgeon Pagonis*

Traducción: Laura Inter del artículo “FIRST DO HARM: HOW INTERSEX KIDS ARE HURT BY THOSE WHO HAVE TAKEN THE HIPPOCRATIC OATH” de Pidgeon Pagonis para el Griffith Journal of Law and Human Dignity

Fuente: https://griffithlawjournal.org/index.php/gjlhd/issue/view/94

First do harm 2

Pidgeon Pagonis es intersexual, lo que significa que, al igual que una de cada 2000 personas, nació con características sexuales que no pueden ser fácilmente categorizadas como masculinas o femeninas. Este artículo es una crítica al Modelo Quirúrgico No Consensual Oculto (‘QNCO’), que domina el tratamiento intersexual, a través de hacer visibles las discrepancias entre el modelo, que Pagonis y otros han sufrido, y el Juramento Hipocrático. En lugar del actual modelo QNCO, que ha causado daño a tantas personas, Pidgeon ofrece alternativas enfocadas en psicólogos y en grupos de apoyo, en lugar de las cirugías innecesarias.

*Pidgeon – recientemente reconocidx por la Casa Blanca como un Campeón de Cambio LGBT – es una persona intersexual y activista. Durante más de 10 años, ha educado al público acerca del movimiento intersexual por la autonomía corporal y la justicia, a través de escritos, conferencias, pautas, paneles, arte, talleres, y proyectando su documental: “El Hijo que Nunca Tuve” (The Son I Never Had). Pidgeon, tiene como objetivo ayudar al público a entender y deconstruir los peligrosos mitos que llevan a que los derechos humanos de las personas intersexuales sean violados por el complejo industrial médico, ya que este hace cumplir las normas se sexo y género de la sociedad. Actualmente, es un miembro de tiempo parcial de la facultad en la Universidad DePaul, enseñando ‘Introducción a los Estudios LGBTI’, Pidgeon está trabajando para ayudar a crear un mundo que sea más seguro para todxs lxs que no encajan dentro del actual binario de género.

I INTRODUCCIÓN

Hipócrates, el supuesto padre de la medicina occidental, se supone escribió el Juramento Hipocrático en algún punto entre el tercer y quinto siglo d.c. La frase “primero, no hacer daño”, sinónimo del juramento, en realidad no aparece en el original, ni en la versión moderna actual. Sin embargo, principios similares están esparcidos a lo largo de la versión moderna que los doctores, encargados de mi cuidado cuando era unx pequeñx niñx intersexual, se negaron a honrar.

Desafortunadamente, como descubrí de la manera difícil, el juramento no parece aplicarse a aproximadamente el 2 por ciento de la población que nace con características sexuales que caen fuera de los parámetros típicamente masculinos o femeninos – que también son conocidos como intersexuales.

En su lugar, los doctores que se ocupan de lxs niñxs intersexuales, descartan principios del juramento y se atienen a un protocolo obsoleto que está basado en el secreto, la vergüenza y las cirugías. Llamo a este modelo: el modelo quirúrgico no consensual oculto (‘QNCO’). Crecí con este modelo, y será la base para el resto de este ensayo, que compara partes de la versión actual del Juramento Hipocrático, con partes relevantes de mi experiencia al crecer siendo intersexual en los Estados Unidos.

II APLICARÉ TODAS LAS MEDIDAS NECESARIAS PARA EL BENEFICIO DEL ENFERMO, BUSCANDO EL EQUILIBRIO ENTRE LAS TRAMPAS DE SOBRETRATAMIENTO Y DEL NIHILISMO TERAPÉUTICO

Si el género fuera un campo de football americano, yo hubiera nacido en la línea de la yarda 50, entre los postes masculino y femenino. Al nacer, el entrenador le dijo a mi cuerpo – mis cromosomas 46 XY, con su gen inactivo SRY – que corriera la jugada del “Caballo de Troya”. Y así, mi cuerpo nació y maduró con particularidades intersexuales, que no fueron aparentes inmediatamente en el momento de mi nacimiento.

Creyeron que el Caballo de Troya era una yegua, y los médicos escribieron “F” [Femenino] en mi certificado de nacimiento y enviaron a mis padres a casa con su primer bebé, una niña.

Seis meses después, la defensa leyó la jugada de mi entrenador, y mi pediatra vio algo peculiar entre mis piernas. Poco después, me desnudaron ante especialistas pediátricos en el hospital infantil local en Chicago, y la jugada de mis soldados intersexuales ocultos fue frustrada.

Confrontada con una prueba diagnóstica tras otra, la defensa descubrió los resultados de mi cariotipo, que de hecho eran XY, no XX, como todos habían asumido.

III RECORDARÉ QUE LA MEDICINA NO SÓLO ES CIENCIA, SINO TAMBIÉN ARTE, Y QUE LA CALIDEZ HUMANA, LA COMPASIÓN Y LA COMPRENSIÓN PUEDEN SER MÁS VALIOSAS QUE EL BISTURÍ DEL CIRUJANO O EL MEDICAMENTO DEL QUÍMICO

Cuando era niñx, tenía un sueño recurrente y perturbador. En él, me despertaba en una camilla que zumbaba mientras atravesaba un pasillo del hospital. Una tras otra, las luces fluorescentes rectangulares de convertían en un solo rayo de luz. Al doblar mi barbilla hacia mi pecho, siempre me despertaba sorprendida por lo que veía.

Comprimidos entre mis muslos, entre mi vagina y mis rodillas, estaban, lo que solo puedo describir, como rollos de papel de baño empapados en sangre.

Nunca le dije a nadie acerca de esta pesadilla, simplemente creía que era uno de mis muchos extraños sueños recurrentes. Eventualmente, dejé de tener este sueño, crecí, y me mudé para asistir a la universidad.

En la escuela, tenía otras cosas por las que preocuparme, como comenzar de nuevo rodeada de personas nuevas en un nuevo lugar. En la escuela secundaria y preparatoria, tuve problemas para lidiar con el constante trabajo de mantenimiento que implica el tratar de parecer normal.

Durante las revisiones que me realizaban dos veces al año, mis doctores aseguraban – mientras tocaban mis pechos y miraban entre mis piernas – que yo no solo era normal, sino más importante aún, que tenía una apariencia normal. A pesar de esto, nunca me sentí muy normal.

Puede ser que fuera porque sabía que otrxs niñxs no eran sometidxs a esta clase de revisiones. O, puede ser, que fuera porque mi familia me dijo desde una temprana edad que no tendría un periodo menstrual, y que no sería capaz de embarazarme, debido a que había nacido con cáncer en mis ovarios.

Esta versión ensayada de la verdad, una obra ofensiva que los doctores le dijeron a mi familia que tenían que actuar para mí, me hizo creer que mis doctores me habían salvado la vida. Cuando me sentía triste, mi familia siempre me recordaba que podría adoptar.

Pero todo este consuelo no importaba cuando las otras niñas en la escuela comenzaban a atravesar la pubertad y les llegaba su periodo menstrual. El que todos insistieran en que yo era normal, no cambiaba la realidad de que cada vez que miraba mi pecho plano, y mi limpia ropa interior, mi falta de menstruación me recordaba que de hecho era diferente.

Así como los doctores mintieron a mis padres, y mis padres me mintieron a mí, comencé a mentir a mis compañeros.

Cuando terminé la secundaria, no podía recordar todos los diferentes escenarios en los cuales dije que había tenido mi primer periodo menstrual. Para cuando me gradué de la preparatoria, no podía recordar cuantas veces había pretendido tener mi periodo menstrual – incluso llegué tan lejos que me introduje dolorosamente tampones – con la finalidad de sofocar cualquier duda que pudiera, o no, tener mi novio.

El siempre estar fingiendo ser alguien que no soy, era agotador. Constantemente me sentía preocupadx de que, quienes estaban a mi alrededor, hubieran comenzado a averiguar qué era lo que estaba escondiendo dentro de mi Caballo de Troya. Esperaba que la universidad fuera un nuevo comienzo; uno que me hiciera sentir más libre.

Sin embargo, una vez que me mudé a la universidad, me doblegué y comencé a trabajar aún más duro para mantener la apariencia de una chica normal y feliz. Diligentemente procuraba tener a la mano tampones en caso de que otras los necesitaran, y diligentemente escondía mi medicación para la terapia de reemplazo hormonal.

La fachada se desplomó el día que recuperé mi expediente médico del hospital infantil, cuyas puertas estaban al final de la calle de mi dormitorio universitario.

Al leer las páginas de mi expediente médico, que comenzaba en 1986, me convertí en un mar de lágrimas en el centro de la pequeña habitación estudiantil.

Lo que leí en ese expediente, transformó la manera en que veía a mis doctores, quienes antes eran salvavidas dignos de confianza, después parecían criminales que se habían escapado después de haber violado mis derechos humanos.

IV NO ME AVERGONZARÉ DE DECIR “NO LO SÉ”, NI DUDARÉ EN CONSULTAR A MIS COLEGAS DE PROFESIÓN CUANDO SEAN NECESARIAS LAS HABILIDADES DE OTRO PARA LA RECUPERACIÓN DEL PACIENTE.

Mi expediente médico, no solo daba luz en la manera en que mis médicos cayeron en la trampa del tratamiento excesivo, sino también en que nunca fueron lo suficientemente humildes para admitir que no tenían todas las respuestas. Fallaron en consultar a otros colegas, tales como terapistas, que de hecho eran necesarios, y pudieron haber sido de ayuda mientras crecía y desarrollaba un sentido de mi identidad intersexual, y descubría mi lugar en este mundo binario.

En la introducción del libro Herculine Barbin: Las Memorias recientemente descubiertas de un hermafrodita francés del siglo diecinueve, Foucault sostiene que el objetivo de las instituciones sociales es restringir ‘la libre elección de los individuos indeterminados’. Mis doctores ejemplificaron la afirmación de Foucault cuando decidieron, sin tomar en cuenta mi opinión, asignar quirúrgicamente a mi cuerpo de sexo incierto, para que tuviera una apariencia fenotípicamente femenina.

Debe haber parecido una decisión fácil para mis padres cuando mis doctores les presentaron las opciones quirúrgicas para su hijx. Los médicos les dijeron que había nacido con ovarios subdesarrollados – a los que se refirieron como gónadas, pero en realidad eran testículos no descendidos – y que era probable que se volvieran cancerosos si se dejaban intactos.

Si bien hay una preocupación válida de cáncer en casos de intersexualidad, esta no es tan grave como algunos médicos quieren aparentar. Un informe de investigación del Senado Australiano sobre la esterilización involuntaria o coercitiva de las personas intersexuales en Australia (2013), cita que el riesgo de malignidad gonadal para el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo y Parcial, es de .8 por ciento y 15 respectivamente, y concluye que existe ‘una grave escasez de información de calidad’ a la hora de realmente comprender este riesgo.

Independientemente de que estoy de acuerdo con la Organisation Intersex Internacional Australia, que señala que la probabilidad de que el cáncer ocurra en testículos no descendidos antes de la pubertad es extremadamente baja, la decisión de conservar los testículos debería ser de la persona intersexual.

Los cirujanos no extirpan por rutina las próstatas de las personas después de nacer debido a que tengan la probabilidad de desarrollar cáncer más tarde en la vida. En su lugar, se les permite a las personas tener autonomía corporal, y los médicos pueden monitorear en busca de señales de cáncer. Esto no debería ser diferente para las personas intersexuales que nacen con testículos no descendidos.

El extirpar nuestros testículos saludables, y otros órganos reproductivos, antes de tener una edad que nos permita dar nuestro pleno consentimiento informado, es un agravio a nuestros derechos humanos.

Mi expediente médico contiene largas descripciones de consultas, evaluaciones, diagnósticos, análisis de sangre, biopsias, y cirugías; una sinopsis unilateral despojada de la voz de la persona cuya humanidad se veía realmente afectada por estas decisiones. Sobre todo, evidencian una falta de comunicación entre mi saludable cuerpo intersexual y el mundo binario que este amenazaba, y la operación encubierta emprendida para ocultarlo.

V DEBO TENER ESPECIAL CUIDADO EN LOS ASUNTOS SOBRE LA VIDA Y LA MUERTE. POR ENCIMA DE TODO, NO DEBO JUGAR A SER DIOS

Descubrir acerca de la orquiectomía, el procedimiento en el cual mis testículos fueron extirpados antes de que cumpliera un año de edad, palideció en comparación con lo que leí a continuación.

El 27 de octubre de 1990, cuando tenía cuatro años de edad, nuevamente fui internadx en el hospital infantil. Cinco días después, fui dadx de alta sin mi clítoris, debido a “una recesión de clítoris”. En otras palabras, me realizaron una clitorectomía porque los médicos pensaron que mi clítoris – de un centímetro y medio “cuando era estirado” – era algo que una niña no debería de tener.

Esta violencia auspiciada por el estado, aún sucede hoy en día, como evidencia está el reciente caso en el tribunal familiar australiano que involucra a una joven niña llamada Carla, que fue esterilizada y sometida a una clitorectomia.

Esto fue un procedimiento innecesario, y puramente cosmético, la mutilación genital en 1990 fue lo que provocó el sueño recurrente que tuve en mi infancia, de papel higiénico empapado de sangre entre mis piernas. No era solo un mal sueño, sino un recuerdo escalofriante de haber recibido un tratamiento excesivo de parte de los médicos, que eran demasiado obstinados para decir “no lo sé”.

También descubrí que cuando tenía 11 años de edad, fui internada por lo que me dijeron era una cirugía en la vejiga, que en realidad fue una vaginoplastia. Mis “excelentes resultados”, según el expediente, me permitirían tener “relaciones normales de adultos”. Por supuesto, el sexo normal fue definido por mis cirujanos.

Como se dijo anteriormente, la intersexualidad no es tan rara y las variaciones intersexuales tienen lugar entre el .05 por ciento y el 1.7 por ciento de la población humana. El extremo más alto de este rango, es similar a la cantidad de personas que nacen pelirrojas. Dado que no somos raros – sino simplemente invisibles – significa que lo que me sucedió a mí, desafortunadamente, tampoco es raro.

La mayoría de las personas intersexuales, no nacen con problemas de salud relacionados que pongan en riesgo la vida. Aun así, los doctores constantemente presionan a los padres para que actúen, no para salvar nuestras vidas, sino para salvar nuestra anticuada y frágil comprensión del sexo y género binarios. En lugar de decir ‘no lo sé’, y esperar para preguntar a lxs niñxs intersexuales que es lo que quieren para sí mismxs cuando crezcan, nuestros doctores eligen jugar a Dios.

Los doctores que atienden a niñxs intersexuales, se apresuran para decir que actualmente las cosas están cambiando para mejor. Sin embargo, los hospitales no están obligados a informar sobre los tipos, o cantidad, de cirugías que están realizando en niñxs intersexuales.

Si los escuchas decir esto, has que sean más específicos, como lo hace mi colega Anne Tamar-Mattis, preguntándoles que niñxs intersexuales que habrían sido candidatos para la cirugía hace 20 años, serían considerados como candidatos hoy en día.

Si se jactan de que ahora canalizan a los pacientes intersexuales con psicólogos, pregúntales quienes son esos psicólogos, y a qué porcentaje de estos les dan seguimiento a largo plazo.

Si te dicen que la mayoría de sus pacientes intersexuales están felices con su tratamiento, pregúntales a cuantos les han dado seguimiento hasta la edad adulta, y como es que saben que son felices con lo que los doctores les hicieron.

Si te sientes particularmente valiente, y quieres abordar “el elefante en la habitación”, pregúntales porque es que hacen cirugías médicamente innecesarias en niñxs intersexuales.

Han pasado más de 10 años desde que recuperé mi expediente médico. Desde entonces, he sido capaz de dirigir una sesión de entrenamiento, en la que jóvenes miembros de InterACT y yo, dimos una presentación sobre intersexualidad y anti-cirugías a miembros del equipo de una clínica que trabaja con niñxs intersexuales en un hospital infantil.

En una reunión posterior, el principal cirujano urólogo pediatra de la clínica, expresó que el quería ser la persona, que en su campo, hicieran lo mejor para lxs pacientes intersexuales. En ese momento, mi colega Anne Tamar-Mattis, que también estaba presente en esa reunión, preguntó: ‘Si es así, ¿está usted dispuesto a ser responsable por el daño que su profesión ha causado a las personas intersexuales?’

Respondió: ‘No, no lo estoy.’

Este es un obstáculo familiar con el que las personas y activistas intersexuales nos encontramos constantemente en nuestra contra. Todavía tenemos que llegar a un punto crucial, donde los doctores estén dispuestos a dejar de jugar a Dios, y en su lugar, permitirnos a las personas intersexuales decidir cómo es que queremos vivir nuestras vidas y destinos.

Si queremos avanzar, necesitamos que los médicos – que han causado tanto daño a nuestra comunidad – se hagan responsables del Juramento Hipocrático.

Aunque no tengo en poder de controlar lo que me sucedió en el pasado, puedo hacer todo lo posible para cambiar el futuro de lxs niñxs intersexuales.

Es mi esperanza, que en el futuro, nos alejemos del modelo QNCO que ha sido el sello distintivo en el tratamiento intersexual desde la década de 1950, y prohibir completamente estas dañinas cirugías médicamente innecesarias. La responsabilidad de la comunidad médica es imperativa si queremos cerrar este oscuro capítulo y seguir adelante.

En esta nueva fase, cuando un niñx intersexual nazca, sólo necesitaremos a los doctores para informar a los padres que tienen un niñx intersexual feliz, saludable y que es ‘perfecto tal y como es’, como aconseja la nueva campaña de la ONU lanzada el Día de la Visibilidad Intersexual.

La campaña también señala que en la mayoría de los países, no existe razón legal para apresurarse a asignar y registrar un sexo. E independientemente de cuando lo hagan, los padres solo deberían hacerlo con la idea de que no es permanente, y que a un niñx intersexual debería permitírsele crecer y declarar por sí mismx su sexo y género cuando tenga la edad suficiente para hacerlo.

Más importante aún, las cirugías mutiladoras genitales necesitan ser algo del pasado en este nuevo capítulo. Como nos lo recuerda la ONU:

“No existen pruebas de que las cirugías y tratamientos cosméticos ayuden a tu niñx intersexual. Los padres que han sido presionados a acceder a estas prácticas, frecuentemente han reportado tener remordimientos, debido a que esto no benefició a su hijx, lx dañó, y creó dificultades en la relación padre-hijx. El riesgo de estos procedimientos es serio: infertilidad permanente, dolor, incontinencia, pérdida de sensibilidad sexual, y sufrimiento mental durante toda la vida.”

En su lugar, todos los esfuerzos deberían ser para contactar a los padres con terapistas de buena reputación y grupos de apoyo intersexuales, tales como el Grupo de Apoyo del Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos en Australia y el Grupo de Apoyo AIS-DSD en EUA.

Mientras pasamos las páginas hacia el próximo capítulo, deberíamos enfocarnos en cambiar a la sociedad, no los saludables cuerpos intersexuales simplemente porque no encajan en nuestro limitado punto de vista sobre el sexo y género.

Además, las instituciones médicas que nos han robado, a las personas intersexuales, nuestra autonomía corporal, necesitan formalmente pedir disculpas, y trabajar con los activistas intersexuales para establecer nuevos estándares de atención afirmativos para las personas intersexuales. Por último, estas mismas instituciones necesitan contribuir a un fondo de indemnizaciones, que garantice a las actuales y futuras personas intersexuales medicamentos, servicios y terapia gratuitos.

Este nuevo capítulo ya está siendo escrito, y solo tienes que escribir ‘intersexual’ en un motor de búsqueda para verlo. Cada día, surgen nuevos proyectos de activismo y recursos alrededor del mundo. Las personas intersexuales alrededor del mundo están haciendo el trabajo necesario para construir este brillante futuro para nuestrxs niñxs, y lxs tuyos, publicando nuestras historias.

Al hablar sobre nuestra verdad, de manera colectiva estamos librándonos del mundo del estigma, que está en la raíz del anticuado modelo QNCO. Este devastador modelo clínico, ha dominado injustamente la respuesta médica a nuestros cuerpos desde la década de 1950, y ya tendría que haber desaparecido desde hace mucho tiempo.

En lugar de criticar a los cuerpos, lo que se necesita es una crítica de las anticuadas categorías binarias de sexo y género. Las personas intersexuales, al igual que las personas innecesariamente estigmatizadas, no necesitan ser corregidas – en lugar de eso, es la sociedad la que necesita ser corregida. Afortunadamente, este capítulo puede comenzar ahora mismo, con los padres de un recién nacido intersexual, haciendo lo que ya están instintivamente programados a hacer: amar y proteger a su hijx intersexual.