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Documento: Derechos Humanos Y Personas Intersex – documento temático

Documento: Derechos Humanos Y Personas Intersex – documento temático

Documento temático publicado por Comisario para los Derechos Humanos del Consejo de Europa, Mr. Nils Muižnieks

Traducción al español: Mauro Cabral

Descarga PDF: https://oiieurope.org/wp-content/uploads/2017/03/derechos_humanos_y_personas_intersex_documento_tematico.pdf

Derechos humanos intersex documento tematico europa

Documento: enlace a PDF “Cuando digo intersex. Un diálogo introductorio a la intersexualidad.” Por Mauro Cabral y Gabriel Benzur

Documento en PDF: Cuando digo  intersex. Un diálogo introductorio a la  intersexualidad. Por Mauro Cabral y Gabriel Benzur

Enlace al documento en PDF:

http://www.scielo.br/pdf/cpa/n24/n24a13.pdf

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Documento: sobre Intersexualidad del INADI [Argentina]

Documento temático del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), de Argentina, que aborda la Intersexualidad desde una perspectiva de derechos humanos, recorriendo el aspecto del activismo, el paradigma médico, la normativa y prácticas, entre otros. Con la colaboración de Mauro Cabral, activista intersex.

Puedes descargarlo aquí

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Libro: “Interdicciones: Escrituras de la Intersexualidad en castellano.” Editor, Mauro Cabral

Interdicciones: Escrituras de la Intersexualidad en castellano. Editor, Mauro Cabral

“Este libro reúne un conjunto de textos que  tienen a la intersexualidad como su cuestión central. Se  trata de textos producidos desde distintas perspectivas teóricas y políticas, pero que comparten, en todos los casos, dos rasgos fundamentales: fueron escritos en castellano o portugués, y su escritura expresa el fuerte y definido  compromiso ético de sus autor*s con  la cuestión.”

Descargar libro en PDF.

interdicciones Mauro

“Necesitamos una versión intersex de los Principios de Yogyakarta” Por Caroline Ausserer (entrevista a Mauro Cabral, activista intersex)

“Necesitamos una versión intersex de los Principios de Yogyakarta”

Por Caroline Ausserer (entrevista a Mauro Cabral, activista intersex)

Traducción de Laura Inter del artículo “We need an intersex version of the principles” de Caroline Ausserer (entrevista a Mauro Cabral, activista intersex)

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Marcha del Orgullo, Buenos Aires 2010. Creator: Berenice Murch. Esta imagen está bajo licencia de Creative Commons License.

Hace diez años, en 2006, un distinguido grupo de expertos internacionales de derechos humanos, elaboró los Principios de Yogyakarta en la Universidad de Gadjah Mada en Yogyakarta, Indonesia. Su objetivo era normativo: codificar lo que se conocía y establecer un conocimiento común acerca de la aplicación de las leyes internacionales de derechos humanos, en relación a la orientación orientación sexual e identidad de género. Los principios, fueron el primer documento de su tipo en esa época. – Caroline Ausserer habló con Mauro Cabral acera del desarrollo, el impacto, y el uso que han tenido los principios hasta ahora. Cabral, que participó en la elaboración de los principios, es el Director de Programas y Defensa en Global Action for Trans* Equality (GATE).

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Mauro Cabral. Creator: Constanza Nicolovos. Todos los derechos reservados.

Mauro Cabral es el Director de Programas y Defensa en Global Action for Trans* Equality (GATE). También se desempeña como Asesor Principal del Fondo Intersex de Astraea, y como miembro del Comité de Akahata – Espacio de Trabajo en Sexualidades y Géneros. Es miembro de varios Comités de Asesores Internacionales, incluyendo IDAHOT, Dignity For All y Transrespect vs Transphobia. Mauro participó en la producción de los Principios de Yogyakarta y editó el libro “Interdicciones: Escrituras de la Intersexualidad en castellano”. Estudió historia y filosofía en la Universidad Nacional de Córdoba, y su actual área de investigación, está enfocada en las intersecciones entre la diversidad corporal, la biotecnología y la ley. Vive en Buenos Aires.

Caroline Ausserer: Fuiste parte del grupo de expertos de derechos humanos que elaborón los Principios de Yogyakarta en noviembre de 2006. Una de las principales razones citadas para el desarrollo de estos principios, fueron las violaciones de derechos humanos dirigidas a personas debido a su orientación sexual o identidad de género, sean estas reales o percibidas. ¿Podrías platicarnos más acerca de cómo surgió esta reunión? ¿Cómo es que se originó la idea de crear estos principios?

Mauro Cabral: La idea era crear una herramienta de apoyo para el activismo LGBT en la ONU. El seminario tuvo lugar en 2006, después de varios intentos fallidos en la ONU, para introducir la orientación sexual e identidad de género en las resoluciones. Esta reunión iba a tener lugar en una universidad del hemisferio sur, tanto para vincularse con el principio de legitimidad académica, como para abordar una de las principales críticas en ese entonces – a saber, que lo LGBT era una cuestión del hemisferio norte. La idea era vincular la orientación y la identidad de género, con el marco de trabajo existente en materia de derechos humanos, con la finalidad de mostrar que existía una fuerte conexión normativa entre los dos.

En la introducción a los principios, dice que “la vigilancia de la sexualidad sigue siendo una fuerza importante detrás de la continua violencia género y de la desigualdad de género.” ¿Aún estás de acuerdo con esto?

Incluso si participé en la elaboración de los principios – en términos demográficos solo éramos dos activistas trans, y yo era el único activista intersex – no coincido necesariamente con el lenguaje. Por ejemplo, los principios no hablan explícitamente acerca de cuestiones corporales o acerca de la expresión de género. En ese sentido, la introducción refleja una situación específica en el mundo, pero también en el movimiento LGBT. Coincido con la cita, porque pienso que la vigilancia de la sexualidad aún es un problema, pero al mismo tiempo, los principios no dicen nada acerca de la vigilancia de la corporalidad, que era un problema en ese entonces y aún lo es.

¿Podrías explicar a qué te refieres con esto? ¿Cuáles son los desafíos para los intersex, en lo relacionado a la vigilancia de la corporalidad? ¿Cuáles son las diferencias si lo comparamos con el debate acerca de la identidad de género?

Los cuerpos son vigilados de múltiples formas. En su universalidad propuesta, los Principios de Yogyakarta ignoran la mayoría de estas [formas de vigilancia], y el racismo, clasismo, la discriminación por edad, el sexismo y cissexicmo, y la discriminación a las personas discapacitadas, no están relacionadas a las violaciones de derechos humanos basadas en la orientación sexual e identidad de género. Las cuestiones intersex, están implícitamente relacionadas a los abusos médicos, y esos abusos están relacionados a la identidad de género. Este marco de trabajo ha sido criticado históricamente por el movimiento intersex, que dice que se requiere otro lenguaje [otros conceptos] – el de la diversidad corporal, las características sexuales, las variaciones en la anatomía sexual, etc. – para proveer una adecuada protección contra las violaciones de derechos humanos contra las personas intersex. En este sentido, el marco de trabajo de la SOGI, aún es necesario – de la misma manera en que el género, como marco de trabajo, es necesario – para avanzar en los derechos de las personas intersex, pero no es suficiente. La mutilación genital intersex, va más allá de la SOGI, y lo mismo puede decirse de otras cuestiones serias, tales como la anulación de la selección genética, el aborto selectivo, tratamientos prenatales, esterilización, y todo tipo de procedimientos normalizadores.

Con este conjunto de principios, sobre la aplicación de leyes internacionales para las violaciones derechos humanos en relación a la orientación sexual e identidad de género, tu querías – cito – “aportar mayor claridad y coherencia a las obligaciones de los Estados en materia de derechos humanos.” ¿Quién fue la audiencia principal de estos principios y por qué?

Los principios tratan de utilizar el lenguaje de las convenciones de la ONU, así que mayormente está enfocado en las obligaciones de los estados. Esa fue la decisión que se tomó en ese entonces; probablemente ahora sería diferente. Dado que los principios estaban relacionados con el proceso de tratar de introducir la SOGI (orientación sexual e identidad de género – por sus siglas en inglés) en la ONU, tenía sentido el tener a los estados como la audiencia principal. Pero los principios también tienen una audiencia secundaria: los activistas. También fueron concebidos como una herramienta para el activismo.

Los Principios de Yogyakarta, constan de 29 principios. ¿Cómo fue que se elaboraron estos principios? ¿Cuánto tiempo les tomó el estar de acuerdo en estos 29 principios? ¿Fue una reunión controvertida o todo sucedió sin conflictos?

No recuerdo discusiones sobre el número de principios, pero hubo otras discusiones tales como “el derecho a la vida,” el cual no es el primer principio, sino el cuarto. En ese sentido, es un documento muy formal, que sigue ejemplos concretos del marco de trabajo de derechos humanos. Hay principios que no están ahí, y la distribución de temas entre los diferentes principios, ha sido objeto de mucha discusión. Para mí, fue una reunión muy controvertida, porque estaba en dos minorías extremas, siendo trans e intersex. La mayoría de las personas involucradas con la elaboración de los principios eran expertos en el marco de trabajo de derechos humanos, y casi no tenían conocimiento de cuestiones LGBTI, y creo que esto está reflejado en los principios en sí mismos. Sin embargo, muchas organizaciones tuvieron un papel en su desarrollo: ARC International, Human Rights Watch, International Commission of Jurists, the International Service of Human Rights, y Michael O’Flaherty, quien produjo el primer borrador de los principios.

¿Cómo han sido recibidos los principios y como han sido aplicados por los gobiernos, los organismos de igualdad, las ONGs, y otros – en particular en tu región del hemisferio sur?

Creo que los estados que son amistosos con la comunidad LGBT, han recibido bien los principios, pero eso no significa que los principios hayan sido adoptados así de bien en sus asuntos locales. Argentina tiene una gran legislación en materia de identidad de género, la cual cita los Principios de Yogyakarta, y estos principios también han sido usados para avanzar en la legislación para el matrimonio entre personas del mismo sexo en Argentina y en otros países. Por otra parte el Instituto Nacional Contra la Discriminación (INADI), también ha publicado documentos sobre políticas, para los tomadores de decisiones en cuestiones intersex, usando estos principios.

Si miras atrás, en los diez años que han pasado desde que los Principios de Yogyakarta fueron redactados, ¿qué tipo de impacto han tenido de manera global? ¿Recuerdas haberlos usado en tu trabajo?

Los he usado tanto para el activismo trans como para el intersex. Por ejemplo, el principio 18, el derecho a ser protegido de los abusos médicos. También realizó mucho trabajo en indemnizaciones que utilizan el principio 2, los derechos a la igualdad y a la no discriminación. Utilizo la definición de identidad de género y el principio 3, el derecho al reconocimiento ante la ley. Solía usarlos más a menudo, digamos, hace cinco años, pero ahora estamos utilizando un mejor lenguaje del sistema de derechos humanos, tal como observaciones generales, o incluso recomendaciones de Relatores Especiales (RE). Hace cinco años. Los principios eran el único documento que hablaba, por ejemplo, acerca de abusos médicos. Pero ahora tenemos al RE sobre la tortura y sobre la salud, que hablan acerca de las violaciones de derechos humanos en los centros médicos y el lenguaje es más progresivo. Así que seguimos citando los principios, pero solo junto con otras referencias.

Los críticos de los Principios de Yogyakarta, han dicho que aunque los principios interpretan vinculación de los estándares legales internacionales, el documento en sí mismo no es legalmente vinculante, y aún son muy pocos los estados que cumplen con los principios. ¿Cómo reaccionas a esta crítica?

No criticaría a los principios solo porque los estados no los están siguiendo – criticaría a los estados. Los principios, son un documento que con el tiempo se ha convertido en una ley “blanda”, lo que significa que diferentes estados citan a los principios, por ejemplo, Argentina, en su ley de identidad de género, o el Supremo Tribunal de la India en su fallo acerca de la identidad transgénero, y adquieren fuerza normativa como resultado. Pero los principios no son una convención o tratado, aún si pueden servir como borrador de una futura convención sobre asuntos de SOGI. Representan un estado histórico de reflexión, y un estado de poder dentro del movimiento LGBT. Por ejemplo, hoy en día, sería muy difícil pensar en orientación sexual e identidad de género, sin pensar en expresión de género y diversidad corporal. Ahora es más fácil tener una conversación más matizada acerca de los principios. Ya están en camino algunos procesos de revisión de los Principios de Yogyakarta, en lo relacionado a lo trans y a lo intersex.

¿Puedes dar un ejemplo?

Este año en el ARC International Dialogue, en Estambúl, se expresó el interés en que se revisaran los principios por activistas trans e intersex, y hacer frente a las faltas y problemas con el lenguaje. La única referencia a las cuestiones intersex, es en el principio 18, protección de los abusos médicos, pero ahora podemos usar el lenguaje del Relator Especial sobre la tortura, para abordar cuestiones intersex desde la perspectiva de la tortura. En ese sentido, una nueva versión de los Principios de Yogyakarta, tendría los antecedentes para introducir a lo intersex en los principios que hacen referencia a la tortura. Por ese motivo pienso que una actualización es necesaria.

¿Por qué el termino “intersex” no es explícitamente mencionado en los Principios de Yogyakarta?

En general, no se menciona gay, lesbiana, ni transgénero. Por eso lo intersex tampoco es mencionado. No hay un lenguaje de identidad, debido a que se supone que los principios son universales y trascienden lo LGBT, que son conceptos muy vinculados a la política y definiciones del hemisferio norte. Fue un intento serio de hacer que los principios funcionaran, incluso en lugares donde esas palabras no existen, o no es posible decir esas palabras políticamente. En ese sentido, los principios son estrictamente orientados a los problemas; no hablan acerca de ninguna población en particular. La intención era tener un lenguaje neutral y universal. Los principios tampoco usan un lenguaje de género binario.

¿Cómo ves la posibilidad de actualizar los principios?

Esto podría pasar, pero también pienso que el movimiento intersex necesita sus propios principios, porque el añadir lo intersex implica la modificación de todo el marco de trabajo. Analizo la manera en que, las cuestiones corporales, puedan ser expresadas a través de los principios, en particular, su funcionamiento en relación a las cuestiones de identidad de género; usualmente el cuerpo, parece estar subordinado a la identidad de género. Los activistas intersex desafían eso, lo que implicaría la reescritura de la totalidad de los principios. Esta es una de las razones, por las que algunxs de nosotrxs, estamos discutiendo la necesidad de una versión intersex de los principios. La otra razón es que no todo mundo ve una conexión entre lo intersex y lo LGBT. El movimiento intersex, trabaja con los Principios de Yogyakarta, pero también con la Convención de los Derechos del Niño. También necesitamos otras conexiones y otros marcos de trabajo, no solo los que se refieren a la orientación sexual e identidad de género.

Informe del Relator Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, Juan E. Méndez, Febrero 2013 (pdf)

Principios de Yogyakarta en español

Intersexualidad y cirugía: Hipocresías. Por Feministadas

Intersexualidad y cirugía: Hipocresías

Por Feministadas

Fuente: http://feministadas.blogspot.mx/2014/10/intersexualidad-y-cirugia-hipocresias.html

*Artículo tomado del blog http://feministadas.blogspot.mx/ – publicamos este artículo en el blog de Brújula Intersexual para que pueda ser de fácil acceso a las personas que buscan información sobre intersexualidad, es un artículo que nos parece muy importante que lean los padres de todo bebé intersexual

Aviso: Sobra decir que los términos normal y raro que se van a usar en la entrada se usarán desde la perspectiva y el discurso normativo de la sociedad.

Venía yo cagándome en la sociedad (como siempre) esperando en la parada del autobus cuando de repente he recordado un documental que vi hace uno o dos años sobre personas intersexuales en todo el mundo. En el documental, dividido en tres partes: LA CIENCIA DEL GÉNERO / INTERSEXUALES, se entrevista a personas intersexuales que sufrieron una cirugía en sus genitales cuando eran bebés.

¿Qué aprendí cuando vi este documental en su momento? Mucho. Muchísimo.

  • Algunas personas nacen con genitales no normativos.
  • Las personas que no tienen ni pene ni vagina no reciben el nombre hermafroditas sino intersexuales.
  • A la mayoría de esas personas se les sometió a cirugías para convertirlos en la niña prototipo o el niño prototipo según lo establecido vaginas/penes.
  • Todas las personas que habían sufrido esa cirugía desearían no haberla pasado.
  • La única persona que contactó con la organización que había vivido con sus genitales no normativos sin someterse a cirugía… era tremendamente feliz.

Como hemos dicho, muchos padres de las personas entrevistadas en el documental habían sometido a sus bebés recién nacidos a cirugías cuyo único objetivo es convertir a ese bebé raro en algo normal. En un niño o en una niña. Con su pene normal o su vagina normal.

¿Por qué se quejaban estas personas de que les hubieran sometido a una cirugía cuando apenas tenían meses? Los motivos eran diversos:

  • Es que me he pasado toda mi vida en el hospital porque tenían que seguir con las modificaciones de mis genitales.
  • Se me infectan
  • No son los genitales que me representan.
  • No disfruto del sexo debido a la mutilación a la que me han sometido (pérdida de sensibilidad, dolor… etc).

¿Queréis saber la pinta que tiene una cirugía de genitales? Podéis, por ejemplo, ver la foto de Mauro Cabral, conocido activista intersex, mostrando su barriga al aire con sus cicatrices. Ya que os lo presento, aquí tenéis una entrevista al mismo.

Tened en cuenta que estamos hablando de algo extremadamente serio. Estamos hablando de mutilar los genitales de un bebé con meses sin preguntarle su opinión respecto a dicha modificación ni con qué genero se identifica (si es que se identifica con alguno binario). Estamos arruinando la vida sexual de muchas personas además de su identidad de género, lo cual conlleva depresiones y problemas de aceptación.

Pues bien, jamás olvidaré que, tras ver este documental, fui a contárselo a mis padres y a algunxs conocidxs. Les dije “Hey, he visto este documental… Nunca me había planteado este dilema… La gente lo pasa super mal cuanto los operan, todxs deseaban no haber sido operados… Qué fuerte ¿No? Qué pena ¿No?”.

La respuesta siempre era oh, sí, qué pena que me da.

Minutos después preguntaba:

“¿Y tú, que harías si tienes unx hijx intersexual? ¿Lo someterías a cirugía?”

Respuesta única:

“OPERARLO, QUÉ VOY A HACER, TENDRÁ QUE SER NIÑO O NIÑA, DIGO YO”

Imaginaros mi cara. Flipando.

Pero, vamos a ver, si te acabo de contar lo mal que lo pasa esta gente cuando le revientas la vida a base de operar sin su permiso sus genitales, todo para que entren dentro de unos cánones y de unas categorías hombre/mujer.

Ademas es que tú me has dicho que sí, que comprendes su dolor y su pena.

¿A qué viene eso ahora?

Estamos hablando de una pregunta formulada en 2012, no en 1960. En 2012 todos estábamos ya super avanzados y todos éramos modernos ¿No? ¿Ah, no? ¿No era así? No.

Y entonces lo comprendí.

Comprendí que no os importa el sufrimiento de estas personas. Todo lo que decís que hacéis por su bien es mentira.

Cuando decís que los operáis para que en el colegio no lo pasen mal y tengan claro su rol niño/nina. Para que no se metan con ellxs el resto de niños y niñas del colegio.  Para que no se sientan confundidxs. Para que lleven una vida normal. Para que nunca se sientan rarxs.

Sí, lo hago por mi bebé, para que en el futuro me lo agradezca. Para que me diga “Mamá, papá, gracias por hacerme encajar en esta sociedad con esa operación y no permitirme ser un bicho raro sin cabida”.

intersex Flag

Bandera Intersexual

Mentira

No lo hacéis por ellxs, lo hacéis por vosotrxs. Única y exclusivamente. Porque:

  • No queréis tener un bebé raro.
  • No queréis plantearos que hay más vida fuera del binarismo hombre/mujer.
  • Queréis saber si comprarle azul o rosa.
  • Necesitáis saber si ponerle vestidos o no. Pintauñas o no. Barbies o Scalextric.
  • No sabéis como educar de forma no sexista y no queréis aprender.
  • Os da miedo.
  • Queréis que encajen dentro de las categorías establecidas en la sociedad.
  • No queréis tener que dar explicaciones a vecinxs y familiares.
  • No queréis tener que explicar que vuestro bebé ha nacido raro y siempre va a serlo.

¿Que deje de hormonar de forma no consensuada y de mutilar los genitales de lxs niñxs intersex?

¡No hablas en serio!

Es que entonces los padres y colegas tendrían que aceptar a esos niñxs tal y como son…

 

 

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Tomado de: Assigned Male

Buscar el bien propio sin interesarte por el daño que se hace es egoísmo. Buscar excusas que justifiquen el daño ajeno con tu conciencia tranquila es hipocresía.

  • Si alguien quiere someterse a una cirugía en sus genitales será decisión suya.
  • Si alguien tiene que definir cuál es su género, tenga los genitales que tenga, será el bebé cuando sea adulto, no tú.
  • Si su género no es ni hombre ni mujer, tu deber es respetar y apoyar su identidad de género.

La próxima vez que pregunte a alguien “¿Y tú? ¿Qué harías tú con un bebé así? ¿Lo operarías?” espero que la respuesta inmediata y sin resquicio de duda sea:

No, a no ser que sea estrictamente necesario para que lleve a cabo sin problemas la función urinaria, jamás lo operaré sin su permiso”.

Nota: Sé que hubo padres y madres que sometieron a sus bebés a cirugías bajo presión de doctores que en esa época ofrecían la cirugía como solución única y necesaria. No culpabilizo a esos padres, culpabilizo a los que hoy en día aún optarían por la cirugía por el binarismo.

Reflexión del muro de Mauro Cabral: Lo intersex y la academia

Reflexión del muro de Mauro Cabral: Lo intersex y la academia

Tomado del muro de Facebook de Mauro Cabral

 *Publicado con permiso del autor

Muro Mauro

Hay una creencia -o, incluso, una certeza- que existe y resiste en distintos espacios de activismo: las cuestiones intersex son “académicas”. Esta definición conlleva un conjunto de supuestos fuertemente naturalizados -en tanto que “académicas”, las cuestiones intersex afectan solamente a quienes fueron a la universidad y son, por ende, personas de clase media-alta, con tiempo para hacer eso en lo que parece consistir la intersexualidad: leer y escribir textos en inglés. Y puesto que se trata de cuestiones “académicas” es perfectamente lógico -y justificable- que esas cuestiones ocupen un lugar relegado en cualquier agenda política y que sean representadas por personas que no son intersex pero que tienen (también por definición) una relación más natural con la política, cuando no excluidas del todo en nombre de la lucha de colectivos realmente vulnerables.

Esta creencia vuelve invisible la posición situada de quienes la repiten como un credo: si la intersexualidad les parece una actividad de lecto-escritura “académica” y anglófoba es porque la única experiencia intersex que tienen al respecto es la de leer y citar a autor*s académic*s que escriben en inglés. Es decir: cada vez que alguien afirma que las cuestiones intersex son un desviacionismo academicista burgués habla, en realidad, con la cabeza metida en las honduras de su propia biblioteca.

Las vidas intersex no se parecen a las idealizaciones de la teoría; se parecen más bien a pasarse años en salas de espera, a retorcerse de dolor y de miedo en la cama de un hospital público, al salvajismo de quienes violentan nuestros cuerpos protegid*s por la impunidad institucional, a no tener los recursos para aliviar las consecuencias físicas y mentales de la violencia, a que nadie le importa si te mutilaron la vida y no pasó en Africa sino acá a dos cuadras. La distribución desigual de la riqueza hace que, estadísticamente, haya muchísimas más personas intersex que nacen, viven y mueren en la pobreza que personas intersex que acceden a la educación, incluyendo la educación universitaria. Por eso te digo que si el único espacio donde te encontraste a una persona intersex es un texto de Butler o de Preciado, en serio: eso habla de tus privilegios, no de los nuestros.