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La ‘I’ en el acrónimo LGBTQI: ¿Cómo es crecer siendo intersexual? Por Sarah McVeigh

La ‘I’ en el acrónimo LGBTQI: ¿Cómo es crecer siendo intersexual?

Por Sarah McVeigh

Traducción: Laura Inter del artículo “The ‘I’ in LGBTQI: What it’s like growing up intersex” de Sarah McVeigh

Fuente: http://www.abc.net.au/triplej/programs/hack/what-its-like-growing-up-intersex/8331266

Mardi Gras australia

¿Puedes imaginar cómo sería nunca haber conocido a alguien como tú?

Esa es la realidad para muchas jóvenes personas intersexuales.

“Intersexual, es una palabra que se refiere a personas que nacen con características sexuales que no se ajustan a las normas médicas o sociales de lo que significa tener un cuerpo femenino o un cuerpo masculino”, dijo el activista intersexual Morgan Carpenter.

El término “intersexual” cubre una amplia gama de variaciones biológicas. Algunas veces, son descubiertas antes de que siquiera hayas nacido, algunas veces al nacer, o cuando llega la pubertad. En algunos casos, nunca son descubiertas. Tener una variación intersexual, puede significar tener genitales ambiguos.

“Al nacer, sabemos que si un rasgo intersexual es visible, eso puede tener como resultado una cita inmediata con el cirujano”, dice Morgan.

Morgan

Activista intersexual Morgan Carpenter en Mardi Gras. triple j Hack: Sarah McVeigh

‘Era raro el tratar de presentarme como un chico era raro’

Eve, de 23 años, descubrió que era intersexual hace cuatro años.

“Mi pareja de ese entonces me echó un vistazo y dijo: ‘Creo que hay algo en ti, que aunque no es algo malo, te hace diferente’”, dijo.

Eve fue asignada como varón al nacer, y se identificó de esa manera durante la escuela secundaria. Pero la pubertad llegó muy tarde, alrededor de los 17 años, y llegó con una sorpresa.

“Mi cuerpo comenzó a desarrollar características sexuales secundarias. Mis caderas se ensancharon, me crecieron senos. Era raro, estar en la escuela secundaria y tratar de presentarme como un chico”, dijo.

“No encajaba, fui víctima de bullying debido a que era diferente”.

Una encuesta de 2015 [en Australia], realizada a 272 personas intersexuales, encontró que el 18% no termina la escuela secundaria. Esto comparado con el 2% de la población en general.

La encuesta también encontró que el 60% de los participantes han pensado acerca del suicidio, y casi uno de cada cinco lo ha intentado, debido a problemas relacionados con sus variaciones genitales.

Cody Australia

Cody, marchando en el desfile Mardi Gras. Sarah McVeigh

La cirugía de ‘normalización, aún es común

Cody se describe a sí mismx como “una persona que ha salido a la luz y está orgullosx de ser intersexual”, pero no siempre fue así.

“Tengo libros de ejercicios de cuando tenía 10 años, y escribía acerca de sentirme como un extraterrestre del espacio”.

No fue hasta la adolescencia que Cody descubrió la verdad.

“Tenía 17 años, y mi mamá hizo que me sentara y luego me explicó todo”.

“Dijo…sabes que siempre te dijimos que naciste niña, bueno, fue un poco más complicado que eso. Me dio un folder verde lleno con muchas cosas acerca de intersexualidad, y ahí fue cuando comencé a aprender”.

Pero, mucho antes de esa conversación, ya se habían tomado decisiones acerca del cuerpo de Cody.

“Había sido sometidx a lo que se conoce como una normalización médica”, dijo Cody.

“Hubo algunas cirugías que fueron realizadas cuando era un niñx, y después fui sometido a terapia hormonal”.

La intervención quirúrgica es una historia común dentro de la comunidad intersexual.

El Director del Departamento de Endocrinología en el Hospital Austin, el Profesor Jeffrey Zajac, dijo que los padres algunas veces presionan a los doctores para que operen.

Cuando un bebé nace, la primera pregunta que se hace – la primera pregunta que los padres hacen – es ‘¿es un niño o una niña?’”

“Con los bebés intersexuales, puede haber algunos problemas con los genitales. Existe una presión significativa en el personal médico para resolver este problema”, dijo.

Pero Morgan Carpenter, dice que frecuentemente no se les da suficiente información a los padres sobre las variaciones intersexuales, antes de que den su consentimiento para la cirugía en nombre de sus bebés o niñxs.

“En nuestra experiencia, a los padres no se les proporciona muy buena información, no se les dice que las personas pueden crecer teniendo vidas saludables y felices con cuerpos que tienen una apariencia distinta”.

Steph Elise Australia

Steph y Elise en Mardi Gras. triple j Hack: Sarah McVeigh

‘Recuperar tu cuerpo’

En diciembre, el tema llegó a los titulares, cuando los padres de una niña de cinco años, conocida solo como Carla, fueron al Tribunal Familiar a pedir permiso para someter a cirugía a su hija.

Carla nació genéticamente masculina, pero con genitales ambiguos. Tiene gónadas masculinas dentro de su cuerpo.

El tribunal, dictaminó que los padres no necesitaban el permiso para someterla a cirugía, y sus gónadas fueron extirpadas.

A Elise, de 26 años, le fueron extirpadas sus gónadas masculinas cuando era muy pequeña, además le realizaron una vaginoplastía “para reconstruirla y que tuviera la apariencia estética de una vagina”.

“Me siento enojada. También me siento triste”, dijo

“Aunque el mundo esta cambiando de una manera maravillosa, estas cirugías invasivas aún suceden a niñxs intersexuales”.

Dijo que la cirugía para extirpar gónadas, la ha hecho dependiente de por vida a una terapia de reemplazo hormonal, lo que ella describe como “algo horrible y maldito”.

Ahora Cody celebra ser intersexual, pero dice que aún hay una lucha por delante por los derechos de las personas intersexuales.

“Definitivamente quiero que se termine la normalización médica”.

“Una historia común para las personas intersexuales en el ser despojadxs de la autonomía, y sentirse marginados y aislados por eso”.

“Quiero empoderar a las personas intersexuales para que recuperen sus cuerpos”.

Créditos

Autora – Sarah McVeigh

Lo que Necesitas Saber Sobre la Mutilación Genital Intersexual. Por Jake Hall

Lo que Necesitas Saber Sobre la Mutilación Genital Intersexual

Por Jake Hall

Traducción: Laura Inter del artículo “What You Need To Know About Intersex Genital Mutilation” de Jake Hall

Fuente: http://www.refinery29.uk/intersex-genital-mutilation-activists

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Es un hecho indiscutible que el sexo biológico no puede ser perfectamente dividido en las categorías binarias de “masculino” o “femenino”. Sin embargo, existe una abrumadora reticencia social a reconocer el amplio espectro del sexo biológico, una renuencia que contribuye no solo a borrar las identidades intersexuales en todo el mundo, sino también a las muchas cirugías rituales que aún son realizadas en cuerpos intersexuales. Este tipo de cirugías son conocidas como Mutilación Genital Intersexual (MGI), y se llevan a cabo con una alarmante regularidad, tanto en los países desarrollados como en los menos desarrollados en todo el mundo.

A pesar de que estos procedimientos no son necesarios, el activista intersexual Morgan Carpenter señala que estos procedimientos a menudo se justifican como “correctivos” o “normalizadores”. “Las mutilaciones genitales, no se realizan porque los bebés tengan una identidad en particular”, explica Carpenter. “Se realizan porque se considera que lxs niñxs tienen un trastorno o desorden, y eso está mal. En la mayoría de los casos, el único trastorno es que nuestros cuerpos no encajan en las expectativas médicas y sociales de lo que significa tener una apariencia masculina o femenina.”

Específicamente en el Reino Unido, el año pasado fue negada la justificación para llamar a estas mutilaciones “correctivas”, cuando el país fue condenado internacionalmente por violaciones a los derechos humanos, tortura y crímenes contra lxs niñxs. Estas condenas se basaron en una revisión periódica que realiza el Comité de los Derechos del Niño de la ONU (UNCRC por sus siglas en inglés), para lo cual Holly Greenberry recopiló información en nombre de IntersexUK, la organización de derechos humanos que ella cofundó junto con Dawn Vago. “Más de 18 organismos creados en virtud de un tratado de la ONU, se opusieron al enfoque del Reino Unido”, explica Greenberry. “Entre ellos el Alto Comisionado de Derechos Humanos y el Relator Especial del Comité contra la Tortura”.

Estas diversas violaciones de las leyes internacionales de derechos humanos, contribuyen en gran medida, a explicar la falta de tiempo que se invierte en la discusión de la MGI en el parlamento británico. “El reconocer que tu servicio de salud pública, esteriliza, y realiza cirugías para asignar anatómicamente un sexo y mutilaciones genitales en niñxs, es algo así como tener un arma cargada”, argumentó Greenberry. “A estxs niñxs, no se les permite que crezcan y determinen su propia autonomía corporal, y la falta de apoyo a los padres y la falta de contacto con otras personas intersex, socava el derecho de los padres a contar con información completa y también la comprensión de las futuras necesidades de sus hijxs”. En el Reino Unido, en los casos de niñxs intersexuales, generalmente el enfoque es el de operar primero, discutirlo después.

Una interminable modificación y malentendidos de la historia, también contribuyen al problema. Los orígenes de la MGI, a menudo se remontan al trabajo del psicólogo John Money, quien estableció una teoría que dice que es posible asignar el sexo del niñx, y criarlx de acuerdo al género que el doctor o los padres sientan que es mejor. De hecho, fue el especialista en pediatría Lawson Wilkins, quien en realidad “inventó” y estableció los estándares de estas cirugías. Money simplemente exacerbó el problema.

La teoría de Money fue puesta a prueba en el famoso caso de David Reimer – inicialmente conocido, de manera anónima, con el nombre “John/Joan” – un hombre biológico cuyo pene fue accidentalmente destruido durante una circuncisión fallida, y posteriormente fue criado como mujer. Reimer, eventualmente se suicidó; había sufrido depresión grave después hablar públicamente sobre sus experiencias, con la finalidad de que las cirugías de reasignación sexual, dejaran de tener lugar en un futuro. Sin embargo, como explica Greenberry: “Este enfoque en la cirugía y modelo de atención, aún se sigue hoy en día, a pesar de ser ilegal bajo la legislación internacional”.

A pesar de ser ignoradas a través de la historia, las identidades intersexuales tienen una extensa presencia en la literatura médica y mitológica.

Lxs activistas están luchando contra esto. El año pasado, la artista Ela Xora, lanzó una serie de exposiciones tituladas Signs of Intersex People, una respuesta al descubrimiento de que en pasado, el Museo Arqueología Clásica de Cambridge prohibió la exhibición de esculturas de divinidades intersexuales. “Los museos han borrado los cuerpos intersexuales, conscientemente prohibieron la historia y artefactos antiguos sobre intersexualidad de sus colecciones, argumentando que los cuerpos intersexuales no son aptos para que el público los vea”, dijo Xora. “Esto efectivamente enmascaró las figuras intersexuales históricas de la historia en general; las ocultó del público, de los estudiantes. Esto exacerba la invisibilidad de los cuerpos intersexuales en el pasado, presente y futuro”. Esta invisibilidad es un problema central, la eliminación lleva a la deshumanización, la cual conduce a la continua justificación para estas mutilaciones.

Xora señala que, a pesar de que las identidades intersexuales han sido frecuentemente ignoradas a través de la historia, estas tienen una gran presencia dentro de la literatura médica y mitológica. También señala la importancia de la terminología en la práctica de socavar, lo que ella describe, como la “escala de grises” del sexo biológico: “La intersexualidad está bien documentada, pero en la historia se hace referencia a esta bajo diferentes nombres, tales como: ‘hermafrodita’. En realidad, la idea de que el sexo biológico es binario por naturaleza, es un mito que nace de otros mitos”.

También es más común de lo que muchos pudieran pensar – Greenberry afirma que alrededor de 1 de cada 150 niñxs en el Reino Unido, tienen algún grado de variación en sus características sexuales (las estimaciones varían según la fuente), sin embargo, el cuidado médico y profesional dedicado a las personas intersexuales es “indignante – no está acorde con la calidad del cuidado y valor que ofrecen los profesionales del servicio nacional de salud”. Ya sea que esta atención y tratamiento anómalos indiquen discriminación deliberada, o simplemente falta de educación, está claro que se necesitan tomar medidas adicionales.

Una iniciativa para aumentar la visibilidad de las identidades intersexuales, son dos fechas importantes que se establecieron para ello: el Día de la Visibilidad Intersexual (26 de octubre) y el Día de la Solidaridad Intersexual (8 de Noviembre). El primero conmemora la manifestación de un pequeño grupo de amigos y activistas intersexuales, que habían sido forzados a soportar dolorosas cirugías, y se manifestaron y protestaron afuera de una conferencia médica en Boston en 1996. Morgan Carpenter, es en gran medida responsable de la creciente popularidad de estas dos fechas, con la fundación del proyecto Intersex Day en 2015. “Tengo como objetivo reunir los eventos institucionales y los organizados por personas intersexuales, que celebren estas fechas, con la finalidad de mostrar hasta donde hemos llegado, y también los retos que aún nos aguardan”.

IntersexUK, también está comprometido con el progreso en los derechos de las personas intersexuales, los miembros de la organización viajan por el país ofreciendo conferencias y testimonios de vida en las facultades de medicina, y es la primera ONG en el Reino Unido que brinda asesoría y educación al parlamento escoces. Sin embargo, a pesar del apoyo que reciben directamente de las Naciones Unidas y de varias organizaciones de derechos humanos, el problema de la MGI, aún sigue siendo ampliamente ignorado dentro del parlamento británico.

Cuando preguntamos, qué es lo que exactamente se puede hacer para combatir activamente la falta de visibilidad y, en general, la supresión de la intersexualidad a través de la MGI, Carpenter instó al público en general a investigar el problema y a compartir los resultados. “Escriban a sus diputados y exijan un cambio – a menudo hemos documentado la evidencia, solo necesitamos más personas que alcen la voz. Las organizaciones caritativas, también pueden ayudar a financiar el trabajo que realizan y dirigen las personas intersexuales – nos encontramos en una situación desesperada sin recursos”.

Carpenter dijo que esta falta de financiamiento, es consecuencia de la falta de comprensión general en torno a la verdadera urgencia del problema. “Este no solo es un caso de violaciones a los derechos humanos que se cometen y posteriormente se justifican en países desarrollados, también es un caso de incomprensión social, que lleva a que se continúen realizando prácticas arcaicas y barbáricas – prácticas que alguna vez fueron respaldadas por evidencia teórica, que ha sido desacreditada y, además, ha demostrado tener efectos fatales”.

Pensamiento mágico. Por Morgan Carpenter

Pensamiento mágico

Por Morgan Carpenter

Traducción: Laura Inter del artículo “Miraculous thinking” de Morgan Carpenter

Fuente: https://oii.org.au/31093/miraculous-thinking/

miraculous-thinking

Hemos tenido entrevistas como esta pieza en Prospekt Magazine. El contar nuestras historias personales siempre representa un desafío, trayendo viejas heridas nuevamente a la superficie. Se debe felicitar a Alexander Berezkin, quien fue entrevistado en este artículo por Tatiana Kondratenko, que habla de las personas intersexuales en Rusia.

El problema con las entrevistas como esta, es que la historia de Alexander es incidental a la historia en la mente de la periodista, y esa historia no depende de hechos.

“Algunos países, como Alemania, Malta, Australia y Nueva Zelanda, añadieron una tercera casilla correspondiente al género en los certificados de nacimiento. Esto da a los padres de lxs niñxs intersexuales el derecho de elegir una tercera opción: marcar la categoría de sexo con “X” o con “otro”. Al hacer esto, los padres y doctores no son forzados a someter a los bebés intersexuales a cirugías para convertirlos en hombres o mujeres. Así, a medida que crecen lxs niñxs intersexuales, tienen el derecho de darse cuenta de su identidad por ellxs mismxs.”

Este reportaje fue publicado un par de semanas después de que se publicaron una serie de nuevas historias (y nuestra publicación sobre ese caso) acerca de un caso en el Tribunal Familiar australiano, donde el derecho de los padres para esterilizar a su hija de 5 años de edad fue conformado por el juez, coincidentemente dos años después de una clitorectomía y labioplastia: cirugía que dijo la corte: “mejoró la apariencia de sus genitales femeninos”.

También viene después de la publicación y presentación de un importante informe de Ulrike Klöppel sobre las intervenciones médicas en Alemania, entre 2005 y 2014, que no muestra cambios significativos en el número de cirugías, solo un cambio en el lenguaje médico, y un informe sobre Nueva Zelanda del Comité de los Derechos del Niño, el cual pide se ponga fin a la mutilación de bebés, niñxs y adolescentes intersexuales. Por otra parte, Malta tiene una prohibición legal explícita de la modificación innecesaria en las características sexuales de los niñxs. Los hechos acerca de las intervenciones quirúrgicas son fáciles de encontrar.

Aquí hay un problema incluso más generalizado, y este ilustra un defecto clave en las políticas de diversidad en torno a la inclusión intersexual. Mientras los colectivos de diversidad y los equipos de políticas sociales, a menudo hacen suposiciones de que la intersexualidad es un asunto relacionado al tercer género, un asunto de clasificaciones, pronombres y títulos; esto no resulta ser cierto para la medicina. Para los médicos, todxs lxs niñxs son niños o niñas, solo que algunos tienen trastornos que necesitan ser corregidos. Esto significa que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Victoria diga esto:

“El gobierno de la ciudad Victoria valora y celebra la diversidad. Afirma el derecho a la igualdad, justicia y dignidad para los victorianos que sean lesbianas, gay, bisexuales, trans y de género diverso, e intersexuales (LGBTI), y está comprometido en eliminar la discriminación de las leyes, servicios y sociedad de Victoria… La inclusión es acerca del reconocer y valorar la diversidad, incluyendo una diversidad de sexualidades, identidades de género y variaciones intersexuales… asegurando que los servicios sean brindados de una forma no discriminatoria y que sea acogedora e inclusiva con la comunidad LGBTI”

Y al mismo tiempo diga esto:

“La presencia de genitales ambiguos en neonatos… difícilmente puede ser previsto y puede ser una fuente de gran angustia para los padres, para el personal en la sala de parto y para el personal en la guardería… una emergencia médica… La cirugía correctiva, frecuentemente se lleva a cabo durante el primer año de vida… La cirugía temprana, antes de los seis meses de edad, se realiza con menos frecuencia que en el pasado.”

Esto significa que un solo ministro del Territorio de la Capital Australiana (ACT por sus siglas en inglés), puede escribirme – siendo que en 2014 yo era el presidente de OII Australia – diciendo esto:

“La posibilidad de la tercera casilla para los(as) niños(as), reducirá el riesgo de que los padres obliguen a sus hijos(as) a ajustarse a un género en particular, o a que sean sometidos(as) a cirugía de asignación de género, o a otro procedimiento médico para adaptar las características físicas del niño(a) al sexo asignado”

Y al mismo tiempo diga esto:

“Actualmente en el ACT, cuando nace un bebé con un trastorno del desarrollo sexual (DSD por sus siglas en inglés), los médicos siguen una práctica estándar de investigación y manejo, que es consistente con un enfoque nacional del Grupo Endócrino Pediátrico Australiano y con las declaraciones de un consenso internacional de disciplinas que son clave en estos casos, tales como endocrinología pediátrica, cirugía… se reconoce que la cirugía de este tipo se realiza más adecuadamente en centros de excelencia. Por esta razón, los(as) niños(as) con DSD, son normalmente referidos a Melbourne o a Sydney.

Por cierto, la noción de “consenso” es engañosa y carece de evidencia. Una declaración de “consenso” pediátrico global decía:

“Todavía no existe un acuerdo consensual con respecto a las indicaciones, el tiempo, procedimiento y la evaluación del resultado de la cirugía para quienes tienen un DSD. El nivel de evidencia de las respuestas dadas por los expertos es bajo… El tiempo en el que se debe realizar [la cirugía], el consentimiento del individuo, y la irreversibilidad de los procedimientos quirúrgicos son fuente de preocupación. No hay evidencia del impacto en las vidas de las personas con DSD que fueron sometidas o no a cirugía, durante la niñez del individuo, ni de la experiencia con los padres, ni con la sociedad, ni el riesgo de estigmatización.”

Algunos médicos – también algunas clínicas de Fertilización In Vitro – proporcionarán información errónea sobre la intersexualidad, como un sexo o género, y obscurecerán la conexión entre su tratamiento a niñxs con “trastornos/desórdenes del desarrollo sexual” y las políticas de sus gobiernos en relación a la inclusión LGBTI. Pero, en cualquier caso, tales médicos realmente están tratando a los padres a través de intervenciones médicas en niñxs o embriones. Este enfoque médico es lo que necesita corregirse.

La evidencia que tenemos, es que el 75% de las personas que nacen con características sexuales atípicas son mujeres u hombres, mientras que el 19% prefieren la opción X u otras opciones. 60% se auto describe usando la palabra intersexual, con una variedad de otras aproximaciones. Sucede lo mismo que con la comunidad LGBT y que con otras poblaciones estigmatizadas en las que, por ejemplo, algunos hombres que tienen sexo con hombres, son hombres gay, otros son queer, y otros utilizan otros tipos de lenguaje, si es que deciden usar términos específicos.

Así que, disculpen que esta no sea una historia de navidad. Espero que realmente ayude a fomentar más el realismo en lo que se refiere a la presentación de informes y formulación de políticas sobre cuestiones intersexuales.

La aproximación de la comunidad médica a las personas intersexuales aún se enfoca principalmente en cirugías “normalizadoras”. Por Simon Copland

La aproximación de la comunidad médica a las personas intersexuales aún se enfoca principalmente en cirugías “normalizadoras”

Por Simon Copland

Traducción: Laura Inter del artículo “The medical community’s approach to intersex people is still primarily focused on ‘normalising’ surgeries” de Simon Copland

Fuente: http://www.sbs.com.au/topics/sexuality/agenda/article/2016/12/15/medical-communitys-approach-intersex-people-still-primarily-focused-normalising

Empty Hospital Corridor

La semana pasada, los detalles de una decisión del Tribunal Familiar para aprobar una cirugía de asignación de género en una niña intersexual de 5 años de edad, fueron difundidos públicamente. La decisión evidencia un problema de derechos humanos en Australia que en gran medida ha pasado inadvertido – las cirugías y esterilizaciones forzadas de personas intersexuales.

Cuando era un bebé, ‘Carla’, que es genéticamente masculina pero nació con genitales que “se parecen a los femeninos”, fue sometida a cirugía para “reforzar la apariencia de sus genitales femeninos”. Ahora de 5 años, los padres de Carla acudieron al Tribunal Familiar para aprobar una cirugía más compleja que consiste en extirpar las gónadas de la niña.

El tribunal escuchó múltiples justificaciones para la cirugía, incluyendo un incremento en las posibilidades de un riesgo de cáncer, y que Carla “disfruta juguetes y colores que son típicamente femeninos, por ejemplo, tiene cortinas rosas, una colcha y un camper de Barbie, collares, brillo de labios y hadas”.

El caso de Carla no es poco común. Las investigaciones sugieren que al menos el 60% de las personas intersexuales han sido sometidas a alguna forma de intervención médica basada en las características sexuales, y la mitad de los procedimientos han sido realizados antes de los 18 años de edad.

SBS habló con Alex David, que fue sometido a su primera cirugía de asignación de género cuando era un bebé, donde los doctores extirparon sus gónadas internas. Al mismo tiempo, dice Alex, los doctores también querían “cortar todas las partes sensibles”, pero su madre los detuvo.

“La siguiente cirugía a la que fui sometida fue a los siete años de edad, y consistió en meter todo y esencialmente hacer una vagina, pero una hecha por el hombre,” explica Alex.

No fue hasta que Alex tenía diecisiete años de edad, que descubrió que tenía una variación intersexual. Esto produjo una angustia mental significativa, Alex se vio obligada a encontrar formas de lidiar con la manera en la que fue tratada, cabe comentar que algunas veces ella describe sus cirugías de manera impersonal, porque así es como su cerebro “se las arregla”.

Recomendamos leer: ‘Curar’ la intersexualidad es perjudicial y común, por Morgan Carpenter.

La historia de Bonnie Hart es similar, Bonnie fue sometida a múltiples intervenciones quirúrgicas, incluyendo una cirugía para extirpar sus testículos, terapia de reemplazo hormonal y un proceso de dilatación vaginal que comenzó a los trece años de edad. Bonnie dice que esto tuvo consecuencias a largo plazo, cabe notar que aunque ella había firmado un consentimiento para los procedimientos, “no dio su consentimiento por la vida que terminó teniendo como resultado de esto”.

“Ahora tengo complicaciones de salud que son el efecto directo de los tratamientos que recibí debido a mi variación intersexual,” continua. “Tuve que tomar terapias de reemplazo hormonal y luego hay problemas indirectos de salud mental que han venido junto con esto.”

Morgan Carpenter, copresidente de la Organización Internacional Intersexual Australia, explica que las intervenciones como las experimentadas por Carla, Alex y Bonnie, tienen una larga historia. En un artículo para Reproductive Health Matters, argumenta que las intervenciones médicas son una forma de forzar a las personas intersexuales a cumplir con normas sociales. Los actuales protocolos médicos para el manejo pediátrico de la intersexualidad, fueron establecidos en la declaración del “consenso” de Chicago de 2006. La declaración enmarca la intersexualidad como un ‘trastorno/desorden del desarrollo sexual’, y Carpenter hace notar que este recomienda “intervenciones para minimizar la ‘angustia y preocupación familiar’,” así como “los riesgos de estigmatización y confusión en la identidad de género”, y sugiere que los procedimientos quirúrgicos “facilitarán el vínculo parental”.

Esto se siente en un nivel personal. Bonnie dice que se sentía como si hubiera “estado en un entrenamiento sexual heteronormativo desde una edad muy temprana, demasiado joven.”

Continúa diciendo: “Creo que muchas de estas cirugías suceden para justificar el estigma social o como resultado de un miedo a la diferencia. Hay razones sociales por las que suceden estas cirugías. Y no ofrecen soluciones sociales, ofrecen soluciones quirúrgicas. Eso no es justo para la persona intersexual. Esto significa poner toda la responsabilidad en ese individuo.”

Recomendamos leer el artículo: Como es que las personas intersexuales aún son perjudicadas por las cirugías innecesarias

Bonnie hace notar la manera en la cual esto difiere de otras prácticas médicas, diciendo: “Existe una paradoja acerca de la mutilación genital femenina que no es legal en Australia, y los muchos hospitales que no hacen circuncisiones religiosas o de rutina debido al miedo a la indemnización. Aun así la mutilación genital intersexual o las cirugías intersexuales en general aún siguen ocurriendo.”

Son estas consecuencias personales las que han causado molestia en relación al caso de Carla, y ahora lentamente están forzando un cambio.

En 2013, la Investigación del Senado, hizo una lista de 13 recomendaciones al Gobierno Federal para reducir la prevalencia de las cirugías normalizadoras, y para incrementar la responsabilidad cuando estas cirugías ocurren. A pesar de la unanimidad de estas recomendaciones, en 2015 el Gobierno se reusó a implementarlas.

Sin embargo, los movimientos internacionales están en marcha. Coincidiendo con el Día de la Visibilidad Intersexual en octubre de este año, las Naciones Unidas publicaron una poderosa declaración sobre los derechos humanos intersexuales, exigiendo que los estados “de manera urgente, prohíban las cirugías y procedimientos médicamente innecesarios en niños(as) intersexuales.”

A principios de este año, el Comisionado de Derechos Humanos de Australia (CDHA) –Ed Santow- también declaró que el terminar con la esterilización forzada y coercitiva de las personas intersexuales, será una de sus principales prioridades. Después de identificar las prácticas médicas actuales, Santow dijo a la SBS que el CDHA trabajaría para implementar un modelo nacional consistente:

“La Comisión desarrollará un modelo de mejores prácticas, que las jurisdicciones podrán implementar para asegurar que las decisiones acerca de las intervenciones médicas que involucren a personas con variaciones intersexuales, estén alineadas con los derechos humanos,” dijo, añadiendo que “el modelo será fundamentado por las mejores prácticas internacionales y orientación proporcionada por expertos internacionales y por los organismos de tratados y agencias de la ONU, así como las aportaciones de personas en la comunidad australiana que cuentan con la experiencia de vida en estos temas.”

En la búsqueda de un cambio, los activistas están luchando por un principio básico: el derecho a la autonomía corporal. Las personas no deben ser forzadas a modificar sus cuerpos para ajustarse a las normas sociales. Como dijo Janet Rice, senadora del partido político Greens: el amor al rosa no es justificación para la cirugía de asignación de género’.

Documento: “Intersexualidad: Historias y Estadísticas de Australia”. Por Morgan Carpenter

Documento: “Intersexualidad: Historias y Estadísticas de Australia”

Por Morgan Carpenter

Traducción: Laura Inter del artículo “New publication “Intersex: Stories and Statistics from Australia”” de Morgan Carpenter (OII Australia)

Fuente: https://oii.org.au/30313/intersex-stories-statistics-australia/

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Estamos encantados de anunciar que la encuesta de 2015 para personas que nacieron con características sexuales atípicas, ha sido publicada.

Esta encuesta fue un proyecto de investigación independiente, dirigido por la Dra. Tiffany Jones. El libro ha sido revisado por personas intersexuales y publicado por una editorial académica: Open Book Publishers. El sólido equipo de coautores, incluye a representantes de la comunidad, investigadores y académicos expertos en salud y educación, incluyendo a expertos en salud sexual y reproductiva, investigación clínica, salud de la mujer y salud pública.

El informe está disponible gratuitamente en un archivo PDF descargable. También se pueden comprar versiones en libros de bolsillo, libros de pasta dura y versiones en e-book (libro electrónico). Nos gustaría agradecer a Tiffany Jones, a los coautores, a los participantes de la encuesta, y a las personas de Open Book Publishers.

Aquí hay un breve resumen de algunos puntos clave:

  • La experiencia de la medicalización a menudo es negativa, con poca información, muchos de los resultados son deficientes, y “fuerte evidencia que sugiere un patrón de vergüenza y tratamiento coercitivo institucionalizado”.
  • Las tasas de tendencias suicidas, superan por mucho a la media en Australia, incluyendo intentos de suicidio del 19% de los encuestados.
  • Las experiencias en la escuela están marcadas por el bullying, y por el tratamiento médico que coincide con la pubertad, con altas tasas de abandono escolar.
  • Existen altas tasas de pobreza: la mayoría de los participantes (63%) tiene un ingreso menor a AU$41,000 por año, 41% tiene un ingreso menor a AU$20,000 por año (el salario mínimo durante el periodo de la encuesta, fue de AU$34,158).
  • 52% de los participantes fueron asignados de sexo femenino al nacer, 41% de sexo masculino, 2% X, 2% incierto, y 4% otra opción. Aunque la mayoría ahora se identifican como mujeres o como hombres, un pequeño porcentaje ahora se identifican como hombres, comparado con el porcentaje que fue asignado de sexo masculino al nacer; y un porcentaje mayor ahora usa la X u otra opción”.
  • “Intersexual” es el único termino difundido popularmente para referirse a las características sexuales atípicas; “trastornos/desórdenes del desarrollo sexual” es altamente impopular, usado por el 3% de los encuestados, aumentando a 21% ocasionalmente, cuando se accede a los servicios de salud.
  • 48% de los encuestados son heterosexuales, 10% asexuales; un tercio de las personas usaban múltiples etiquetas para definir su sexualidad. Una minoría de los participantes se identificaban como transgénero.
  • 27% de los encuestados tenían además una discapacidad, más alto que el australiano promedio.
  • El apoyo social y entre personas intersexuales es muy importante para las personas con rasgos intersexuales.

A continuación, más información incluyendo algunas citas de los encuestados, tanto del informe como de la encuesta.

“Esta encuesta de investigación es la mejor que haya llenado. Me gustaron las preguntas, e incluso si algunas cosas fueron difíciles de hablar, significa mucho para mí que finalmente haya un lugar en el que pueda hablar de ellas y que mi voz sea escuchada. Espero que hagan otra.” (declaración de un encuestado)

La encuesta fue llenada por 272 participantes, haciendo de este uno de los más grandes estudios de personas intersexuales que hayan realizado hasta ahora, y puede ser el primero en investigar una amplia gama de temas, desde como las personas ven sus propios cuerpos, hasta sus experiencias en los servicios de salud, en los educativos, y en el empleo.

Tenemos que informar que las historias personales constituyen un elemento esencial en esta investigación, dando voz a los problemas identificados. Los individuos pueden ver sus propias palabras incluidas, como se revela en la documentación de la encuesta. Los datos fueron recolectados de manera anónima, y se asignaron pseudónimos en el informe de la encuesta.

Datos demográficos

80% de los encuestados eran residentes australianos, y las respuestas de los encuestados australianos que viven en el extranjero, no fueron estadísticamente diferentes. Los encuestados provenían de todos los estados y territorios, y 4% eran indígenas. Los participantes tenían desde 16 años de edad, hasta más de 85 años. 27% tenían alguna discapacidad (comparado con el 18% de la población australiana en general).

Las personas que nacen con características sexuales atípicas, tienen muchas asignaciones de sexo e identidades de género diferentes:

“En general, el 52% de los participantes fueron asignados de sexo femenino al nacer, 41% masculino, 2% X, 2% incierto, y 4% otra opción. Aunque la mayoría ahora se identifican como mujeres o como hombres, un pequeño porcentaje ahora se identifican como hombres, comparado con el porcentaje que fue asignado de sexo masculino al nacer; y un porcentaje mayor ahora usa la X u otra opción”.

48% de los encuestados son heterosexuales, con más de un tercio de las personas usando múltiples etiquetas para definir su sexualidad. 10% de identificó como asexual, y 10% dijeron “prefiero no tener etiqueta”. Una minoría de los participantes se identificó como transgénero.

Características sexuales atípicas

  • Los participantes tenían más de 40 variaciones intersexuales específicas, que van desde 5-Alfa Reductasa, hasta Síndrome de Turner XY Mosaico.
  • La mayoría (64%) se enteraron de su variación antes de los 18 años, un tercio hasta que eran adultos; el enterarse acerca de una variación, usualmente implicaba que les dijeran los doctores o sus padres.
  • 22% sabía que tenía parientes con su misma variación, usualmente más de uno. Estos parientes por lo general eran sus hermanxs.

El título genérico de la investigación, permitió investigar las palabras que utilizan las personas para describir sus características sexuales, y de una forma u otra, el 60% utilizó la palabra “intersexual”.

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Palabras utilizadas para describir sus características sexuales

El término “trastornos/desórdenes del desarrollo sexual”, es altamente impopular, pero es utilizado por el 21% cuando tienen que acceder a los servicios médicos. Estos datos muestran una aparente necesidad u obligación de utilizar lenguaje patologizante, con la finalidad de poder recibir un tratamiento médico adecuado.

Tratamiento médico

“[La gonadectimia]…existe en mi memoria como un tipo de violación clínica; 10 estudiantes de medicina parados a mi alrededor, mirando fijamente mi vagina, mientras el doctor introducía sus dedos en mí y hablaba acerca de mí, como si yo no estuviera ahí. Todos fueron complices de esto, mis padres, mi familia en general, los doctores, el estado; hasta donde sé, el mundo entero.” (declaración de un encuestado)

  • 60% informó haber tenido intervenciones como tratamiento médico, relacionadas a su variación intersexual.
  • Más de la mitad de los tratamientos reportados ocurrieron cuando los participantes tenían menos de 18 años, más comúnmente fueron cirugías genitales (muchas de las cuales ocurrieron en la infancia) y tratamientos hormonales.
  • La mayoría de los participantes no recibieron información sobre la opción de poder rechazar o diferir los tratamientos; una quinta parte no recibió ningún tipo de información acerca de ninguno de los tratamientos que recibieron.
  • La mayoría de los participantes mencionaron por lo menos una consecuencia negativa de sus tratamientos, para algunos estos fueron potencialmente mortales.

El informe señala:

“De las 117 respuestas, una sólida mayoría de 97 respuestas describieron una o más consecuencias negativas (incluyendo74 respuestas que describen solo consecuencias negativas de las intervenciones).

“[En general] hubo fuerte evidencia que sugiere un patrón de vergüenza y tratamientos coercitivos institucionalizados, para personas con variaciones intersexuales.

Salud Mental

La mayoría de los participantes, calificaron su actual salud mental como buena o mejor. Sin embargo, “60% de los participantes ha pensado acerca del suicidio, y 19% ha intentado suicidarse, esto basado en cuestiones relacionadas con tener una variación sexual congénita”. Esto comparado con menos del 3% de los australianos, que han considerado el suicidio o han intentado suicidarse.

“44% del grupo, informó haber recibido consejería/capacitación/presión por parte de los practicantes institucionales (doctores, psicólogos, etc.), sobre el comportamiento que debían tener según el género asignado; 43% informó que esto venía de sus padres.

Los datos parecen mostrar resistencia entre los participantes de la encuesta.

Educación

Las experiencias con el sistema educativo son, en muchos casos, significativamente impactadas por las características sexuales, a través del bullying o a través de tratamientos médicos que coinciden con la pubertad:

“La mayoría (62%) de las personas con variaciones intersexuales, tenían certificado de bachillerato, sin embargo, una proporción mucho más alta (18%) no terminó la escuela secundaria, si lo comparamos con la población general australiana.

2% de los australianos no terminan la escuela secundaria. La mayoría de los estudiantes dejan la escuela alrededor del octavo o noveno grado, durante los años que más se asocian con el desarrollo puberal, pero también con los tratamientos hormonales y quirúrgicos y con las revisiones.

“Casi muero de septicemia cuando era adolescente, debido a mi cirugía genital, falté tanto a la escuela que en realidad tuve que abandonarla totalmente. Esto cambió toda mi vida, con un impacto emocional inmenso hasta el día de hoy.” (declaración de un encuestado)

“El director de mi escuela, mi maestro y mi consejero, me hicieron difícil conseguir el tiempo que necesitaba faltar a la escuela, y no entendía la necesidad de tener que lidiar con la situación en ese entonces. Algunos compañeros de clase pensaban que era un monstruo, otros no entendían que estaba sucediendo y me veían como trataba de salirme de la clase (estaba sangrando profusamente por mi vagina ¡por el amor de Dios!, no es algo que quieras decir que te está sucediendo, ni algo con lo que quieras ir a la escuela).” (declaración de un encuestado)

La educación no incluía información sobre rasgos intersexuales, y muchas personas experimentaron bullying. Algunos rasgos intersexuales, algunas veces pueden estar acompañados de retrasos en el desarrollo, sin embargo, esto no debería afectar la asistencia a la escuela, ni el poder completarla.

Al mismo tiempo, un porcentaje alto de personas que nacen con características sexuales atípicas, se han graduado de la universidad y tienen postgrados

Empleo

  • La mayoría de los participantes (65%) estaban trabajando (tiempo completo, medio tiempo o de manera casual).
  • 12% estaban desempleados y buscando un trabajo, un porcentaje más alto que la población general australiana.
  • “La mayoría de los participantes (63%), tenían un ingreso menor a $41,000 por año, 41% ganan menos de $20,000 por año (el salario mínimo vigente durante el periodo de la encuesta era de $34,158).

El informe muestra altas tasas de pobreza, puede ser como consecuencia de las altas tasas de abandono escolar, o por las altas tasas de discapacidad.

Apoyo social y discriminación

El apoyo de parte de otras personas intersexuales y grupos de activismo, juega un papel clave.

“Reunirme con personas intersexuales felices y saludables a través de internet, provocó un cambio completo y radical en mi manera de pensar y en mi bienestar. El ver como ellxs habían salido a la luz acerca de ser intersexuales, y que se gustaban a si mismxs, que algunxs tenían parejas, y que algunas veces incluso hablaban de haber tenido y disfrutado varios tipos de relaciones sexuales, que habían encontrado todas estas formas de tener hijxs y trabajos y vida… ¡FUE LO MEJOR QUE ME PUDO HABER PASADO!” (declaración de un encuestadx)

La investigación también muestra la importancia de las protecciones contra la discriminación, implantadas federalmente en 2013:

  • 66% de los participantes han experimentado discriminación por parte de extraños, debido a su variación intersexual.
  • La mayoría (70%) nunca o casi nunca hablaron de sus variaciones con extraños, y podían estar en riesgo al estar expuestos a los mitos comunes acerca de sus identidades al hablar de este tema. Por el contrario, la mayoría (65%) dijeron que involucrarse con otras personas con su variación, o variaciones similares, mejoró su bienestar.

“Aparentemente nada es visible de mi condición. El mayor problema no es la revelación del síntoma, sino la ignorancia de las personas que no conocen las diferencias que nos unen” (declaración de un encuestadx)

“…cosas despectivas sobre hermafroditas, o sobre personas que no se ajustan a las normas sobre el sexo, sobre mujeres que eligen no tener, o no pueden tener, bebés, sobre personas que no tienen ‘cuerpos reales de mujeres’… fueron estas reglas sobre quien puede ser, las que me afectaron tanto. Sobre todo, odio cuando las personas hacen reglas acerca de lo que las personas intersexuales deberían hacer con sus cuerpos.” (declaración de un encuestadx)

“se ríen de mí y me insultan cuando me quito mi camiseta, como cuando estoy en la piscina o en la playa” (declaración de un encuestadx)

Conclusiones

“La investigación está bien, pero necesitamos legislación para proteger a lxs niñxs, a quienes no se les da la oportunidad de proporcionar su consentimiento, de los cuchillos indiscriminados. Ciertamente, más investigación en el área de la Terapia de Reemplazo Hormonal efectiva, los efectos a largo plazo, y mejores sistemas de entrega, estoy tomando la píldora debido a mis necesidades hormonales, y no deseo tomarla por el resto de mi vida. También un plan de salud a largo plazo para individuos intersexuales, que estén en riesgo de enfermar, etc. Realmente creo que ser intersexual es genial, y que es completamente normal en la amplia variabilidad que existe en los seres humanos, pero pienso que es tiempo de quitarle la pluma a quien sea que haya estado escribiendo la historia.” (declaración de un encuestadx)

Tiffany Jones, entre otros, declaró:

“El estado intersexual, no parece ser algo por lo que las personas se sientan intrínsecamente mal, como lo dice en la histórica teoría psicológica y médica que apoya la intervención temprana (Jones y Lasser, 2015); en su lugar, la mayoría de los participantes descubrieron que su exposición a las construcciones sociales y médicas sobre su estado intersexual, jugaron papeles importantes en cómo se sentían acerca de sus variaciones intersexuales. Hubo cuestiones muy claras acerca de la intervención médica, la falta de elementos de apoyo estructural en las escuelas y el impacto en el trabajo para algunxs. Las personas con variaciones intersexuales también parecen tener opiniones en su mayoría uniformes sobre algunas cuestiones que actualmente están siendo debatidas acerca de su inclusión en la sociedad (como en la intervención quirúrgica y en otros temas). La mayoría no discutió abiertamente sobre su variación con otras personas que forman parte de sus vidas, sin embargo, la mayoría se benefició al conocer a otras personas con su misma variación intersexual o similar, fuera de sus círculos sociales, ya sea a través de grupos o mediante otros medios…

La mayoría de los participantes en este estudio, han experimentado alrededor de dos intervenciones de tratamiento, más comúnmente tratamientos hormonales y cirugías genitales de diferentes tipos, y muchas de los problemas clave alrededor de esos tratamientos, surgieron alrededor del hecho de que más de la mitad habían sido realizados cuando tenían menos de 18 años de edad – en un momento en el que, y de una manera en la que, su derecho a ser capaces de tomar decisiones plenamente informadas acerca de los tratamientos, a menudo fue pasada por alto. La mayoría de los participantes no recibió información acerca de los riesgos relacionados a las intervenciones, y una quinta parte no recibió ningún tipo de información, las personas con variaciones intersexuales, frecuentemente fueron desinformadas acerca de sus derechos como pacientes, y en algunos casos consideraban que fueron obligadas o completamente abusadas por individuos y procesos en las instituciones médicas. Esto ha creado, para un porcentaje significativo de esta población, sentimientos de ira y trauma en torno a los servicios médicos, y en algunos casos las personas ahora los evitan – lo cual es preocupante, a la luz del hecho de que las personas con variaciones intersexuales, como cualquier otra persona, pueden tener necesidades en su salud física o enfermedades, para las cuales la ayuda médica puede ser útil…

Por último, es innegable que algunos de los individuos en este estudio, han sufrido una forma única y extrema de trauma, de múltiples situaciones en las que fueron sometidxs a intervenciones médicas innecesarias y dañinas sin su consentimiento.”

Nuevamente gracias a lxs participantes de la encuesta, a Tiffany Jones y a la Universidad de Nueva Inglaterra, a los coautores y al editorial.

Más información

Esta obra está bajo la autorización de Creative Commons Attribution 4.0 International license (CC BY 4.0). Esta autorización te permite compartir, copiar, distribuir y transmitir el texto; adaptar el texto y hacer uso comercial del texto proporcionando crédito a los autores (pero no en una manera que sugiera que ellxs te respaldan a ti o el uso que le des a la obra). Los créditos deben incluir la siguiente información: Tiffany Jones, Bonnie Hart, Morgan Carpenter, Gavi Ansara, William Leonard, y Jayne Lucke, Intersex: Stories and Statistics from Australia. Cambridge, UK: Open Book Publishers, 2016. http://dx.doi.org/10.11647/OBP.0089

Bajo los términos de la licencia, una copia está disponible para descargarla en este enlace (PDF, 4.4MB).

Prensa

Sainty, Lane. “This Is What It’s Like To Be Intersex In Australia In 2016.” BuzzFeed, 4 de febrero de 2016.

Power, Shannon. “Biggest Study of Intersex in Australia People Released,” Star Observer, 3 de febrero de 2016.

Los derechos humanos de las personas intersexuales: haciendo frente a las prácticas dañinas y a la retórica de cambio. Por Morgan Carpenter

Los derechos humanos de las personas intersexuales: haciendo frente a las prácticas dañinas y a la retórica de cambio

Por Morgan Carpenter

Traducción: Laura Inter del artículo “The human rights of intersex people: addressing harmful practices and rhetoric of change” de Morgan Carpenter, escrito para Reproductive Health Matters

Fuente: https://oii.org.au/30585/intersex-human-rights-harmful-practices-rhetoric/

rhm-logo

Fundador de Intersex Day Project; Co-presidente de la Organisation Intersex International Australia Limited. Correo electrónico: morgan@morgancarpenter.com

Resumen: Las personas y cuerpos intersexuales, han sido considerados incapaces de integrarse a la sociedad. Las intervenciones médicas en cuerpos, a menudo saludables, permanece como la norma, y están destinadas a cubrir demandas percibidas tanto familiares como culturales; a pesar de las preocupaciones que existen en relación a la necesidad, los resultados, los procedimiento y el consentimiento de estas intervenciones. El movimiento intersexual global y descentralizado, persigue metas simples: el derecho a la autonomía corporal y a la autodeterminación, y el poner fin a la estigmatización. El sistema internacional de derechos humanos, está respondiendo con una serie de nuevas declaraciones políticas por parte de las instituciones de derechos humanos, y un puñado de gobiernos nacionales están reconociendo los derechos de las personas intersexuales. Sin embargo, existen importantes retos para implementar esas declaraciones. Las violaciones de los derechos humanos de las personas intersexuales persisten, profundamente arraigadas en una historia deliberada de silenciamiento. La retórica de los cambios que ha habido en las prácticas clínicas, permanece sin fundamento. La disyuntiva política que surge al catalogar las cuestiones intersexuales como algo relacionado a la orientación sexual o identidad de género, en lugar de características sexuales innatas; ha llevado a una retórica de inclusión, que no corresponde con la realidad. Este documento proporciona una visión general de las prácticas dañinas sobre los cuerpos intersexuales, de los avances en materia de derechos humanos, y de las retóricas de cambio e inclusión.

Palabras Clave: intersexualidad, derechos humanos, prácticas dañinas, injusticia hermenéutica, trastornos del desarrollo sexual

Introducción

Las personas intersexuales nacen con características físicas que no cumplen con las normas médicas y sociales para los cuerpos femeninos y masculinos. Las personas con variaciones intersexuales son heterogéneas, con diferentes tipos de cuerpos, sexos e identidades de género. Los rasgos intersexuales comprenden a “por lo menos 40 variaciones diferentes, de las cuales la mayoría están determinadas genéticamente”. Debido a que, generalmente, esto es revelado por un doctor a un padre o individuo, se carece de un “diagnóstico exacto en el 10 a 80% de los casos”, incluyendo los propios documentos médicos del autor de este artículo, los cuales incluyen términos como: hipogonadismo, ginecomastia y sexo indeterminado.

Entre el 0.5 y el 1.7% de las personas puede tener rasgos intersexuales. Los números son vagos, y esto es no solo debido a los problemas con los diagnósticos y al creciente impacto de la selección genética, sino también debido al estigma. Las consecuencias de haber nacido con características intersexuales, son profundas. Históricamente llamadas hermafroditas, dioses y monstruos, las personas intersexuales, han sufrido infanticidio y han sido mostradas como monstruos en espectáculos. Dan Ghattas señala que, en todas partes del mundo, las personas con cuerpos intersexuales han sido consideradas incapaces de integrarse a la sociedad.

En un patrón histórico que se repite, los términos han cambiado a través del último siglo, debido a que los médicos que toman las decisiones, han ido cambiando el lenguaje preexistente, hasta hacerlo uno impreciso o peyorativo: que las personas con estas características no son hermafroditas, ni pseudohermafroditas, ni intersexuales, sino niñxs con trastornos/desórdenes, cuyos cuerpos necesitan ser perfeccionados o necesitan que se les elimine la ambigüedad.

Las violaciones de derechos humanos tienen varias formas. En lugares que no cuentan con un sistema médico accesible, cuando un rasgo intersexual es evidente, se puede dar el abandono, infanticidio, mutilación y estigmatización tanto de lxs niñxs como de sus madres. Recientes casos, incluyen la mutilación y asesinato de un adolescente en Kenia, y el abandono de un niñx en Shandong, China. En lugares con sistemas médicos accesibles, las violaciones de derechos humanos, toman lugar en los centros médicos, que intentan hacer que los cuerpos intersexuales se ajusten a las estrechas normas sociales para lo femenino o masculino. La falta de una necesidad médica, de autonomía y de un consentimiento válido, quiere decir que tales intervenciones “normalizadoras”, violan los “derechos a la salud y a la integridad física, a estar libre de la tortura y malos tratos, y a la igualdad y a la no discriminación”.

Medicalización

Los cuerpos intersexuales, fueron medicalizados desde finales del siglo 19, junto con la medicalización de los cuerpos de las mujeres y de la homosexualidad. Desde la década de 1950, una nueva creencia en la maleabilidad de la identidad de género de lxs niñxs, trajo consigo un “modelo óptimo de género”, para que: lxs niñxs intersexuales que se llegaran a identificar, o los que están cerca de nacer, pudieran ser “normalizados”, mediante la alineación de sus cuerpos, sus roles de género y su sexo de crianza. Las limitaciones quirúrgicas, hacían que la mayoría de lxs niñxs intersexuales, fueran asignados como de sexo femenino. Los casos “exitosos” eran los de las personas que llegaban a ser heterosexuales, y que se identificaban con su sexo asignado.

La asignación sexual de lxs niñxs diagnosticados al nacer, ahora está basada en la inspección visual, y en exámenes genéticos y hormonales. Aunque existen algunas reglas comunes, basadas en los cromosomas, y en la sensibilidad y exposición a los andrógenos; en algunas regiones, las actitudes sociales que favorecen a los varones, pueden influenciar las asignaciones de sexo.

Las intervenciones “normalizadoras” del sexo, para reforzar el sexo asignado, incluyen la feminización y masculinización quirúrgica, la intervención hormonal, y gonadectomias, a menudo esto se realiza durante la infancia, la niñez y la adolescencia, antes de que la persona pueda dar su consentimiento, y sin evidencia sólida de la necesidad médica de realizar estas intervenciones, ni de los resultados que tendrá la cirugía. No obstante, la asignación de sexo inicial, no necesita ser reforzada, ni ser permanente, ni ser irreversible.

En algunos casos, otras intervenciones puede que sean necesarias para la salud física, en particular para las cuestiones endócrinas que conlleva la Hiperplasia Suprarrenal Congénita. Puede ser que existan casos en los que, las intervenciones quirúrgicas, sean necesarias para hacer frente a riesgos elevados de cáncer gonadal o problemas urinarios. Estas intervenciones quirúrgicas no deberían estar en controversia, pero existe carencia de información para apoyar estos procedimientos. Por otra parte, las decisiones clínicas sobre estas intervenciones, entrelazan razones terapéuticas con razones “normalizadoras” no terapéuticas.

Las intervenciones feminizantes, incluyen: cirugías en el clítoris (tales como “clitoridectomías”), construcción de una vagina, y cirugías genitales similares, realizadas por ejemplo, en bebés y niñxs con un clítoris agrandado o genitales ambiguos. Las intervenciones masculinizantes, incluyen: cirugías para la “hipospadias”, que es diagnosticada en los niños cuando la apertura de su uretra se encuentra entre el glande del falo y el perineo.

La reducción del clítoris está considerada como mutilación genital femenina, una práctica aberrante y dañina, y una forma de violencia de género que está prohibida en muchos países, aun así, pueden existir excepciones aplicadas a niñas intersexuales. Lxs adultxs también son vulnerables: una revista médica informó en 2013, que se descubrió que cuatro mujeres atletas, provenientes de países de bajos y medianos recursos económicos, tenían rasgos intersexuales, esto durante una prueba rutinaria de testosterona. Así que fueron sometidas a “clitoridectomías parciales” y esterilización, esto bajo la amenaza de poder permitirles regresar a la competición.

La construcción vaginal, necesita frecuentes dilataciones postquirúrgicas, mediante la inserción de un instrumento; en algunas ocasiones, esto puede ser experimentado como una violación. Los exámenes de seguimiento, pueden incluir pruebas de sensibilidad en menores de edad, usando un bastoncillo se algodón o un vibrador [intentando estimular la zona].

Las cirugías para la hipospadias, normalmente se llevan a cabo en la infancia, a pesar de que existe evidencia de que los resultados no pueden determinarse hasta la edad adulta. La construcción y mantenimiento de un tubo urinario, puede implicar múltiples cirugías, las cuales tienen un impacto significativo en la sensibilidad, altas probabilidades de que surjan complicaciones y, en particular, resultados pobres a largo plazo, e incluso puede realizarse un reemplazo de la piel del pene colocando piel de otro lugar del cuerpo. No existe evidencia suficiente sobre la necesidad de la intervención temprana.

El riesgo de cáncer gonadal se ha exagerado, y la evidencia que existe es muy pobre, y [la gonadectomía] tiene como resultado la esterilización. Durante una investigación del Senado Australiano en 2013, sobre la esterilización involuntaria o coercitiva de personas intersexuales, fue revelado, que las esterilizaciones de rutina de mujeres con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos Completo, no deberían de realizarse debido a que estos riesgos han sido exagerados [por los doctores]. No ha existido ningún intento de indemnización a los individuos que, en consecuencia, necesitan un tratamiento de reemplazo hormonal de por vida.

Son escasos los datos fidedignos que hablan acerca de la frecuencia de las intervenciones quirúrgicas, pero, a pesar de los informes en los medios de comunicación que declaran lo contrario, las intervenciones permanecen como algo rutinario, y siguen siendo fundamentales para el manejo de los rasgos intersexuales. Por ejemplo, aunque la mutilación genital femenina está prohibida en el Reino Unido, la Universidad de Creighton, notó un incremento en el número de cirugías en el clítoris en niñas menores de 14 años, en el Reino Unido: “no está claro si esto es un efecto secundario del incremento en la detección o en la incidencia” de los rasgos intersexuales. De acuerdo a un manual neonatal de 2015, realizado por el gobierno de Victoria, en Australia, el nacimiento de un bebé intersexual sigue siendo “angustiante” para todos en la sala de parto; “la cirugía correctiva, generalmente se lleva a cabo dentro del primer año de vida”, esto a pesar de la orientación ética recibida antes, por medio del mismo gobierno.

Fundamentos y resultados de la intervención médica

Los protocolos médicos actuales para el manejo pediátrico de los rasgos intersexuales, fueron establecidos en la declaración del “Consenso” de Chicago, en 2006. Este catalogaba a la intersexualidad, como “trastornos del desarrollo sexual”, recomendando las intervenciones para “minimizar las preocupaciones y angustia familiar”, facilitando el vínculo parental, y “mitigando los riesgos de estigmatización”. La declaración recomendaba precaución en el tratamiento quirúrgico, pero, no obstante, facilita tales intervenciones. Una declaración de seguimiento de 2016, hace lo mismo. Lo autoritario del “consenso” en la declaración de Chicago, no radica en la aportación integral clínica, o en una aportación significativa a la comunidad, sino en su utilidad para justificar cualquiera y todas las formas de intervención clínica. Las prácticas clínicas no fueron modificadas por esta declaración; han sido validadas.

Las directrices éticas locales, como las de Victoria, Australia, prolongan ese esquema, sugiriendo que las intervenciones médicas están dirigidas a hacer frente a riesgos culturales, incluyendo: “la reducción de las oportunidades para el matrimonio”. Una propuesta clínica enviada a la investigación del Senado Australiano, recomienda las cirugías justificadas como terapéuticas por “razones funcionales, tales como permitir que un hombre orine de pie, y por razones psicológicas, tales como el permitir que lx niñx se desarrolle sin el estigma psicológico, o angustia, asociados con poseer genitales incongruentes con el sexo de crianza”. Estos razonamientos, expresan normas culturales, de la misma manera que los razonamientos para la mutilación genital femenina.

Una propuesta clínica, enviada a la investigación del Comité del Senado Australiano, da sus justificaciones para la esterilización, incluyendo: “sexo de crianza, capacidad estimada de la gónada para producir hormonas, de acuerdo a, o en oposición al sexo de crianza y/o a la identidad de género (en desarrollo), probabilidad de disforia de género”. El comité se mostró perturbado por esta maraña de diferentes justificaciones.

En 2013, la investigación del Senado Australiano, encontró que las justificaciones para las intervenciones quirúrgicas, son un “razonamiento que solo va en círculos, y evita los problemas centrales”. Un informe Suizo nacional de bioética de 2012, concluyó que las intervenciones que hacen frente al estigma, y a la integración familiar y social, “están en contra del bienestar del niñx”.

Solo existen unos pocos datos cuantitativos sobre los resultados de las intervenciones, debido en parte al poco seguimiento que se le da a las personas que fueron sometidas a estas, a la falta de datos comparativos con los individuos que lograron evitar la intervención temprana, y a la poca frecuencia de muchos rasgos intersexuales. Esto significa que existe muy poca evidencia que sostenga tanto la intervención médica, como la no intervención. Una década después de la declaración del Consenso de Chicago, aun no existen vías clínicas alternativas que eviten la intervención quirúrgica temprana.

La retórica que habla de mejores técnicas quirúrgicas y mejores resultados, ha sido evidente por más de dos décadas, por lo menos desde 1995, y no existe evidencia de que esto sea así. Lloyd – y otros -, en 2005, observó que la evidencia del beneficio de las intervenciones quirúrgicas tempranas “brilla por su ausencia”. Una propuesta enviada en 2013 por el Hospital Real de Niños de Melbourne, a la investigación del Senado Australiano, reconoció que “los resultados de las actuales prácticas quirúrgicas, aun no son establecidos”. Sin embargo, existe evidencia del daño que causa la práctica de las cirugías tempranas: una propuesta enviada por el Grupo Australiano de Endocrinología Pediátrica, identificó una “preocupación particular en relación a la función sexual y sensibilidad”, como consecuencia de las cirugías recomendadas. En el Reino Unido, Creighton comenta que “ha surgido una separación entre los médicos que trabajan en pediatría y los que trabajan en servicios para adolescentes/adultos”, debido a la falta de evidencia de los beneficios de la cirugía temprana. Las afirmaciones que hacen los médicos, acerca del mejoramiento de las técnicas quirúrgicas, son usadas para justificar las cirugías tempranas, pero las mejorías a través del tiempo deberían significar que las cirugías en niñxs sean pospuestas, de manera que lxs adultxs puedan consentir y beneficiarse de esas mejorías si así lo desean.

De acuerdo a Lloyd, la toma de decisiones médicas sobre la necesidad de las cirugías genitales, puede ser “completamente subjetiva”. La investigación del Senado Australiano en 2013 encontró que “no existe consenso médico acerca de la realización de la cirugía de normacilación” en niñxs intersexuales. Como pudo notar Liao y otros, los padres “pueden no darse cuenta que, de hecho, están optando por cirugía experimental en sus hijos”, y que por lo tanto son incapaces de proporcionar un consentimiento válido; “el arrepentimiento de los padres suele ser alto” cuando se trata de intervenciones dirigidas a hacer frente a problemas parentales y sociales.

Además de los problemas de sensibilidad y función sexual, y la posibilidad de una asignación de sexo incorrecta, las cirugías crean diferencias físicas que impiden la intimidad. Iain Morland, por ejemplo, describe tener una anatomía “evidentemente inusual, a pesar de haber sido brutalmente normalizado”. Un estudio clínico en 439 adultxs intersexuales, niñxs y padres de niñxs intersexuales, llevado a cabo en Alemania entre 2005 y 2007, mostró que el 81% de lxs adultxs y niñxs con rasgos intersexuales, habían sido sometidos a cirugías relacionadas con esos rasgos; dos tercios de lxs adultxs, mencionaron que tenían problemas sexuales debido a esas cirugías. Una reciente encuesta australiana a 272 adultxs nacidxs con características sexuales atípicas, encontró “evidencia sólida” de “vergüenza y tratamientos coercitivos institucionalizados”. De la población estudiada, 60% informaron haber sido sometidos a intervenciones médicas relacionadas a sus rasgos intersexuales, y la mayoría experimentó consecuencias negativas, no solo médicas o en la sexualidad, también un mayor índice en abandono de los estudios (18% de los encuestados, comparado con el promedio nacional de 2%), lo que coincidía con las intervenciones médicas en la pubertad.

A menudo se cree que las preocupaciones éticas y de derechos humanos, tienen que ver con la edad en la que se realizan las cirugías, con el grado de diferencia física que exista respecto a las normas de sexo, y con la asignación de sexo. El movimiento intersexual, posee preocupaciones más fundamentales, como son: un consentimiento válido, la autodeterminación y la autonomía corporal.

El movimiento intersexual

Los activistas intersexuales han estado activos desde la década de 1990. La temprana creación de Grupos de Apoyo Australianos para el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos, fue seguida por la Intersex Society of North America (ISNA), un consorcio latinoamericano, grupos nacionales y redes internacionales.

En solo unos pocos años, ISNA fue de manifestarse fuera de una conferencia pediátrica en 1996, a dar una presentación en esa misma conferencia. La autoridad médica se reafirmó posteriormente en la declaración de Chicago de 2006: un grupo de personas invitadas dirigidas por médicos de EUA, con participación periférica de ISNA, cambió el lenguaje clínico de “intersexualidad” a “desórdenes/trastornos del desarrollo sexual” (DSD por sus siglas en inglés). ISNA esperaba que esto abriera puertas para una colaboración más cercana con los médicos, y que mejorara las prácticas médicas, pero en su lugar esto llevó a una mayor biomedicalización.

Este cambio a DSD, nunca recibió aceptación general entre los individuos intersexuales, activistas y organizaciones; el término es considerado como patologizante y pobremente traducible. Una década más tarde, una encuesta dirigida a australianos que nacieron con características sexuales atípicas, mostró poca aceptación del término. Solo el 3% de los encuestados eligieron usar DSD, mientras el 60% uso términos que incluían la palabra intersexual. Como dato interesante, el 21% usó DSD cuando tenía que tener acceso a los servicios de salud, indicando una necesidad percibida de usar un lenguaje relacionado a los trastornos para obtener una atención apropiada.

El movimiento intersexual de mediados de la década del año 2000 al 2010, se dividió tajantemente entre los que se acomodaron al liderazgo de los médicos, y los que favorecían los enfoques en derechos humanos. ISNA se doblegó en 2008. Las voces que se acomodaron al liderazgo médico, han sido absorbidas y decepcionadas.

El movimiento intersexual de derechos humanos se vincula con instituciones internacionales y nacionales de derechos humanos y de ética, se involucra en discusiones con actores políticos, y realiza manifestaciones, y promueve acciones legales. Sus metas fundamentales de derechos humanos son simples: los derechos a la autonomía corporal y a la autodeterminación, y poner fin a la estigmatización.

Desarrollo en materia de Derechos Humanos

Las prácticas clínicas han sido sometidas al escrutinio en algunos países. Una investigación bioética suiza recomendaba cambios substanciales en la práctica clínica, para posponer los tratamientos no urgentes y reconocer las normas de derechos humanos, como lo hizo la investigación del Senado Australiano de 2013. Ninguno ha sido implementado. En 2008, Christiane Völling ganó un juicio legal después de haber recibido un tratamiento médico involuntario a la edad de 18 años en Alemania. Michela Raab ganó un caso similar en Alemania en 2015. En los EUA, el caso de un niño, MC, ha sido emprendido desde 2013, sin haber concluido hasta la fecha. Bauer y Truffer, señalan que no ha habido acciones legales exitosas emprendidas por personas intersexuales que fueron sometidas a intervenciones durante la infancia, debido en parte a los estatutos de restricción, y a reivindicaciones del consenso clínico.

La legislación nacional, ha comenzado a tomar acciones en relación a la discriminación y la autonomía corporal. Sudáfrica por primera vez ha añadido la intersexualidad al atributo del “sexo” en la legislación antidiscriminación en 2005, a través del trabajo de la activista intersexual y antiapartheid, Sally Gross. Los australianos obtuvieron un atributo independiente de “estado intersexual” en la legislación antidiscriminatoria en 2013. En 2015, Malta se convirtió en el primer país en legalmente reconocer el derecho de todos los individuos a la “integridad corporal y a la autonomía física”, agregando un atributo más amplio de “características sexuales” para la legislación antidiscriminación, y prohibiendo las intervenciones innecesarias en las características sexuales de los menores de edad, por motivos sociales o culturales.

Una serie de Foros Intersexuales Internacionales, tuvieron lugar entre 2011 y 2013. De esto surgió una declaración pionera en Malta en 2013. A esto siguió la primera presentación ante la Organización Mundial de la Salud en 2014, hecha por activistas de seis continentes que describen las preocupaciones que existen en relación a la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

Los avances en los foros internacionales de derechos humanos, han tenido lugar como resultado del activismo decidido. En 2013, el Relator Especial de la ONU sobre la tortura, por primera vez reconoció la existencia y consecuencias dañinas, de los tratamientos médicos irreversibles e involuntarios, tendientes a “reparar” a lxs niñxs intersexuales. En 2015, el Comisionado de Derechos Humanos del Consejo Europeo, por primera vez reconoció el derecho de las personas intersexuales a no ser sometidas a tratamientos de asignación sexual. El mismo año, el Consejo Europeo, la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, hizo un llamado para reevaluar las clasificaciones médicas que patologizan los rasgos intersexuales.

Los Organismos creadores de tratados de la ONU, ahora están respondiendo a estos avances. El Comité contra la Tortura ha realizado comentarios sobre las cirugías tempranas innecesarias e irreversibles para determinar el sexo, sobre el consentimiento y sobre los efectos a largo plazo, en Suiza, China, y en Hong Kong. El Comité sobre los Derechos del Niño, ha realizado comentarios sobre la no discriminación, derecho a la identidad y las prácticas dañinas en Chile, y sobre las prácticas dañinas en Francia, y en Irlanda. El Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ha realizado comentarios sobre proteger la integridad de la persona en Alemania. Como resultado de los comentarios sobre Chile, a finales de 2015, el Ministerio de Salud Chileno emitió instrucciones para suspender las intervenciones médicas tempranas.

Zeid Ra’ad Al Hussein,  el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, entabló una reunión de expertos intersexuales en Septiembre de 2015, declarando:

“Todos los seres humanos nacen iguales en dignidad y derechos… independientemente de nuestras características sexuales.”

Disyuntivas políticas

A pesar de los avances en derechos humanos, todavía quedan muchos desafíos, en particular en la aplicación de las reformas para garantizar que las prácticas médicas cumplan con las normas de derechos humanos. Las disyuntivas entre la política social y médica son evidentes y, en ambos, entre la retórica y la realidad. Esta disyuntiva distingue entre el tratamiento médico de los “individuos con DSD”, y los avances en la política social para la comunidad intersexual o la comunidad LGBTI. Fundamentalmente, abordar los DSD y a la población intersexual, como algo separado es un gran error, e incluso puede permitir que la política médica menosprecie el movimiento intersexual de derechos humanos.

Por ejemplo, en 2014 un territorio australiano introdujo tres clasificaciones adicionales de sexo de nacimiento, en parte, consideradas adecuadas para niñxs intersexuales. La comunicación entre el autor y el jefe/ministro de salud, sobre esa política y sobre el tratamiento médico de lxs niñxs, suscitó respuestas divergentes y no relacionadas, elaboradas por diferentes equipos políticos con diferentes metas políticas. El gobierno no fue capaz de crear una política bien establecida, porque no posee un entendimiento coherente de la población a la que se dirige. Una bifurcación similar, entre DSD e intersexual, es evidente en las escuelas de medicina de EUA. La distinción entre retórica y realidad son evidentes en Victoria, Australia, donde en 2013, las directrices éticas sobre el cuidado de niñxs con rasgos intersexuales, son ignoradas y se contradicen en el actual manual neonatal sobre genitales ambiguos e hipospadias. Las revisiones de esas directrices éticas están a la mano, y probablemente eliminen el “aumento de las posibilidades de matrimonio” como una razón para la intervención médica, pero las directrices éticas son irrelevantes para la actual práctica médica.

Las disyuntivas políticas se extienden a los recursos públicos. La investigación genética en Australia sobre los rasgos intersexuales, en parte está justificada por el “trauma psicológico”, y aun así, ningún servicio de salud ofrece apoyo psicológico para adultos. Mientras que el apoyo de parte de otras personas intersexuales o de parte de grupos de activismo, que sí apoyan a las poblaciones intersexuales, carecen del financiamiento suficiente.

Las disyuntivas también son evidentes en los reportajes de los medios de comunicación. Los reporteros continúan contrastando las perspectivas de las personas intersexuales con las perspectivas médicas, en particular con las perspectivas de los endocrinólogos pediatras o de genetistas. Los reportajes de los medios de comunicación, con frecuencia y sin recibir críticas, presentan una narrativa sin fundamentos acerca de que ahora se realizan menos intervenciones quirúrgicas, y acerca de que las prácticas médicas han mejorado. Los reportajes que enmarcan la intersexualidad dentro de contextos LGBTI, frecuente e incorrectamente, asumen que todas las personas intersexuales son gay, o transgénero.

Desde una perspectiva intersexual, el movimiento LGBT parece estar preocupado por el reconocimiento de la identidad de género y por el reconocimiento legal de las relaciones homosexuales, sin importarles el reconocimiento de la autonomía corporal, ni los desafíos más profundos planteados por las normas de sexo y género. Las discusiones dentro de los espacios LGBT, pueden sugerir que los grupos intersexuales no quieren ser incluidos; algunas organizaciones dirigidas por personas intersexuales si buscan la inclusión, mientras otras simplemente temen ser agobiadas e instrumentalizadas. Muchas organizaciones “LGBTI”, tratan la inclusión intersexual como una meta irrelevante, en lugar de una estrategia deliberada, lo que tiene como resultado una realidad que falla en coincidir con la retórica de la inclusión. Independientemente, la inclusión de nuestros problemas está progresando, incluyéndolos en la salud, en la política exterior, y en los derechos humanos. Si el movimiento “LGBTI” funciona, tiene que funcionar para todas las poblaciones que lo constituyen. Dan Ghattas sugiere que las organizaciones LGBT que busquen ser inclusivas, deberían adoptar la declaración del Tercer Foro Internacional Intersexual, como un primer paso clave.

En Australia, el cambio de LGBT a LGBTI ocurrió antes, pero con deliberada poca atención a sus implicaciones. Las pocas instituciones que han respondido al “estado intersexual” en la legislación, generalmente se han centrado en los mismos temas de reconocimiento, pronombres y baños, que abordan como respuesta a la discriminación con motivo de la identidad de género. Esto es problemático. Esta aproximación, no solo obscurece las cuestiones de la medicalización y la autonomía corporal, trata a la intersexualidad como si fuera una cuestión de identidad de género.

En la práctica, la intersexualidad como identidad es polimórfica, pero reivindica la dignidad de la corporalidad estigmatizada. Las identidades de género de las personas intersexuales, pueden coincidir con el sexo asignado al nacer, o pueden no coincidir. Al igual que las personas transgénero, las personas intersexuales pueden sufrir de que se les identifique con un género al que no sienten pertenecer, una falla en el reconocimiento de la validez de las identidades de género de los individuos. Solo que únicamente las personas intersexuales también enfrentan la falta de reconocimiento de la validez del sexo asignado al nacer.

Los malos entendidos a menudo enmarcan la intersexualidad como un tercer sexo. Por ejemplo, en 2015, una agencia del estado australiano, no vio ninguna contradicción en las propuestas que pedían una tercera clasificación de sexo y simultáneamente promovían los derechos humanos de las personas intersexuales, a través de un cartel que decía: “el sexo es un espectro”. Un grupo LGBT chileno, propuso un tercer sexo para los bebés intersexuales en 2016, y existen propuestas similares en otros lugares.

Las identidades frecuentemente se vinculan a las características corporales, pero aunque algunas personas intersexuales usan el término intersexual o no binario como etiquetas de género, la mayoría de lxs adultxs se identifican como mujeres u hombres. Las suposiciones de que las características sexuales dictan la identidad de género, no solo niega la existencia de las personas trans, niegan que las personas intersexuales puedan de manera autónoma determinar su sexo y género. La clasificación como tercer género, añade dificultades para los bebés y niñxs: los padres pueden sentirse más presionados para evitar el estigma, la revelación y la incomprensión social, a través de la realización de intervenciones físicas, asegurando una asignación de sexo inequívoca y familiar. Como comenta Mauro Cabral, es necesario desafiar y expandir las estrechas definiciones, pero también desafiar la reducción de las cuestiones intersexuales a una cuestión de identidad de género.

La declaración del Tercer Foro Internacional Intersexual, pide que al nacer se asigne un sexo masculino o femenino, reconociendo la integridad física, con apertura para cambios futuros en el sexo asignado, y que las opciones de género no binario y otras, solo estén disponibles para personas capaces de dar su consentimiento. La declaración también pide la eliminación del sexo y género, al igual que la raza y la religión, de los documentos oficiales, esto como una meta política más universal y a largo plazo.

Injusticia Hermenéutica

El fundamento de estas disyuntivas políticas es un tema más amplio, descrito por la filósofa Miranda Fricker como “injusticia hermenéutica”; una forma de injusticia en el conocimiento que previene que una persona pueda encontrar sentido a su propia experiencia de vida, debido a una laguna en la comprensión social. Esto surge debido a la “relativa impotencia” del grupo social del sujeto. Para las personas intersexuales, esta injusticia hermenéutica surge en dos maneras distintas: a través del secreto clínico y la terminología, y a través del discurso social sobre la identidad.

El secreto clínico fue más profundo en la década de 1950: una cultura deliberada de secretismo, negando los diagnósticos para “permitir al niñx tener un desarrollo físico y psicosexual ‘normal’”. Ese silencio dejó a las personas con rasgos intersexuales, sin palabras para describir las suturas, cicatrices y falta de sensibilidad, y sin palabras para entender las semejanzas compartidas a través de la diversidad en las vidas e historias. Esta cultura cambió con la introducción del término DSD, pero el lenguaje médico aún impide a los padres entender a su hijx de manera positiva, de una manera no patológica, y la individualización de cada condición, separa a las personas de las comunidades intersexuales. Morgan Holmes declara que el cambio a DSD, “reinstitucionalizó el poder médico para delinear y silenciar a quienes fueron marcados por el diagnóstico; …este silenciamiento es precisamente el punto de la nueva terminología”.

El lenguaje centrado en la identidad, interpreta erróneamente las cuestiones relacionadas a los derechos humanos de las personas intersexuales, interpretándolas como situaciones relacionadas a la orientación sexual o identidad de género. Esto da prioridad a cuestiones de performatividad e identidad, más que a cuestiones de más profundas, más intratables, como la autonomía corporal. Esto actúa como barrera para el entendimiento familiar y la auto-comprensión, y para la conectividad social que puede ayudar a los individuos a superar el estigma.

Conclusiones

Las instituciones internacionales de derechos humanos, han comenzado a abordar las cuestiones de derechos humanos intersexuales, actuando sobre los testimonios desde un movimiento global y descentralizado. Aunque este progreso es bienvenido, la implementación efectiva de las políticas, y el cambio en las prácticas médicas, permanecen como una prioridad. Esto significa, por una parte, desafiar la retórica infundada de que las prácticas médicas están cambiando, y por otra, la irrelevante retórica de la inclusión.

El cambio estructural es necesario para poner fin a la patologización y estigmatización de los saludables cuerpos intersexuales. La actual retórica que habla de que las prácticas médicas han mejorado, demuestra un enfoque en la apariencia u óptica de esas prácticas; las declaraciones sin fundamentos acerca del cambio, deben ser evidenciadas. Las prácticas dañinas en los entornos médicos deben ser eliminadas; el derecho de las personas intersexuales a no ser sometidas a intervenciones médicas por razones sociales o culturales, debe ser reconocido, asegurando el derecho a tomar decisiones autónomas e informadas acerca de tratamientos irreversibles. El desarrollo de caminos clínicos que estén basados en derechos, debe ser una prioridad. Donde los individuos son capaces de proporcionar su consentimiento para tratamientos necesarios y problemas de salud física, necesita ser sometido al escrutinio, a una cuidadosa justificación, y debe distinguirse de las prácticas culturales “normalizadoras”. Los diagnósticos en la Clasificación Internacional de Enfermedades, deben cambiar para asegurar que los tratamientos cumplan con las normas de derechos humanos.

Las retóricas que hablan de inclusión y de un enfoque en la performatividad, necesitan ser desafiadas por los organismos de derechos humanos y por las financiadoras. Es necesario apoyar y ampliar los modelos de recursos que promuevan las iniciativas dirigidas por personas intersexuales. Sobre todo, la autonomía corporal, la estigmatización y la medicalización, son cuestiones de derechos humanos. El activismo y los grupos de apoyo, dirigidos por personas intersexuales, deben estar en el corazón de los esfuerzos para gestionarlos y resolverlos.

INTERSEXUALIDAD: MITOS, REALIDADES Y NECESIDADES. Por Laura Inter

INTERSEXUALIDAD: MITOS, REALIDADES Y NECESIDADES

Por Laura Inter

MITOS

escultura hermafrodita

Escultura de Hermafrodita

La mayoría de las personas no conocen el término ‘intersexualidad’, pero sí están familiarizadas con el término ‘hermafroditismo’, que como sabemos, hace referencia a un personaje de la mitología griega, a continuación compartimos brevemente su historia tomada de Wikipedia:

“Hermafrodito o Hermafrodita es un personaje de la mitología griega. Era hijo de Afrodita y de Hermes, en honor de los cuales recibió el nombre, una mezcla de los de sus padres. Pero Afrodita, al sentirse culpable de adulterio, se separó de su hijo y lo dejó en el monte Ida (Frigia) al cuidado de las ninfas del monte, por quienes fue criado.

Con el paso del tiempo, el niño se convirtió en un joven de gran belleza. Un buen día, Hermafrodito decidió salir a recorrer las tierras griegas. Yendo de camino a Caria, en Halicarnaso, el exceso de calor de aquel día soleado le hizo aproximarse a un lago para refrescarse, y se lanzó a nadar desnudo. La náyade Salmacis —o Salmácide—, espíritu de aquel lago, al notar su presencia y observar su cuerpo desnudo, sintió una atracción inmediata hacia él y no tardó en desnudarse y acercársele para tratar de conquistarlo, pero el joven se resistió.

Aun así, la ninfa no cejó en su empeño y, poco después, desde la fuente cercana a la que Hermafrodito se había acercado, Salmacis se abrazó a él fuertemente, lo arrastró al fondo y, mientras forcejeaba con él, suplicó a los dioses que no separaran sus cuerpos, diciendo: ”¡Te debates en vano, hombre cruel! ¡Dioses! Haced que nada pueda jamás separarlo de mí ni separarme de él”. Los dioses, atendiendo su súplica, le concedieron su deseo y ambos cuerpos se fusionaron para siempre en un solo ser, de doble sexo.

Además de ser un personaje de la mitología griega, el término ‘hermafroditismo’, es usado como un diagnóstico médico, pero es un término inexacto, porque se presta a muchos malentendidos, muchas personas se confunden y, como consecuencia de la historia antes compartida, piensan que son personas “con los dos sexos”, es decir, con dos sets completos de órganos reproductivos, uno masculino y uno femenino, lo cual es imposible en un ser humano. En un expediente clínico cuando dice “Hermafrodita verdadero” se refiere, por ejemplo, a personas que tienen ovotestes, es decir gónadas con tejido testicular y ovárico. Y pseudohermafrodita femenino se refiere, por ejemplo, a alguien que cuenta con cromosomas XX, ovarios, útero y demás, pero genitales externos ambiguos (o incluso puede ser que los genitales externos tengan una apariencia totalmente masculina, dependiendo de los niveles de testosterona en la sangre durante la gestación).

Debido a que esta palabra mucho tiempo fue usada por los médicos para patologizar la intersexualidad, muchas personas intersexuales la encuentran ofensiva, u otras la encuentran inexacta e incluso confusa, para describir todo lo que comprende la intersexualidad. Pero no todas, algunas la re-significaron y la adoptan como identidad.

Incluso hubo una lucha de apropiación de la palabra ‘hermafrodita’. En los inicios del movimiento intersexual, algunas personas intentaron re-significar esta palabra, apropiándosela y tomándola como una identidad y una bandera de lucha, para que no fuera vista como una condición médica, porque la intersexualidad en sí misma, no es una enfermedad. Al respecto, existe un texto muy interesante sobre los inicios del movimiento intersexual, escrito por la activista intersexual Morgan Holmes para el proyecto Intersex Day (o Día de la Intersexualidad), que en uno de sus párrafos dice:

“Durante 2 años, la ISNA estuvo enviando un boletín informativo titulado “Hermaphrodites with Attitude” – Hermafroditas con Actitud – un título cáusticamente descarado, que se negó a ser arrastrado bajo la vergüenza, ya que se podía encontrar el término “hermafrodita” o “pseudo-hermafrodita” en todos nuestros expedientes médicos. Como los fundadores de la ISNA, todos fuimos sometidos a tratamientos entre mediados de la década de 1950 y principios de la década de 1970, cuando persistía en el lenguaje el uso de varias etiquetas con el término ‘hermafrodita’.”

Cabe señalar que la Intersexualidad no solo incluye a personas que nacen con una anatomía reproductiva o sexual que parece contar con características masculinas y femeninas al mismo tiempo, sino también puede referirse, por ejemplo, a alguien con cromosomas XX y características femeninas, pero que haya nacido con una variación corporal conocida como síndrome de Mayer-Rokitansky-Kter-Hauser, o agenesia vaginal (nacen sin un sistema reproductivo interno), como es el caso de Shon Klose. Así que, el término ‘hermafrodita’, aparte de crear confusión, tampoco alcanza a cubrir todo lo que comprende la intersexualidad.

REALIDADES

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Lo intersex es hermoso. Por Pidgeon Pagonis -activista intersexual –

Existe un gran desconocimiento sobre qué es la intersexualidad. Con frecuencia se piensa que solo se trata de una identidad de género o una preferencia sexual. No es así. La intersexualidad tampoco es un “tercer sexo biológico”, debido a que no solo existe una única corporalidad intersexual y, por este motivo, el decir que es un “tercer sexo” puede llegar a ser confuso e inexacto. Existen muchas configuraciones corporales que pueden ser contempladas bajo el término paraguas: “intersexualidad”.

También es importante señalar que, contrario a lo que muchas personas se imaginan, un amplio porcentaje de personas intersexuales se definen a sí mismas como mujeres o como hombres, en ocasiones como mujeres intersexuales o como hombres intersexuales y también hay quienes prefieren autodefinirse en una tercera categoría, es decir en un género no binario (lo cual puede ocurrir a cualquier persona, tenga o no una corporalidad intersexual). Aunque la intersexualidad puede adoptarse como una identidad, esto no siempre ocurre así. Recordemos lo que dijo Morgan Carpenter, activista intersexual australiano, en su artículo ‘Curar’ la intersexualidad es perjudicial y común:

“Uno se los problemas fundamentales de Derechos Humanos para las personas intersexuales, no es la existencia de géneros binarios, sino lo que se hace médicamente para hacer que nos adecuemos a esas normas.”

La ONU, en su Ficha de Datos sobre INTERSEX, define a las personas intersexuales de la siguiente manera:

“Las personas intersex nacen con caracteres sexuales (como los genitales, las gónadas y los patrones cromosómicos) que no se corresponden con las típicas nociones binarias sobre los cuerpos masculinos o femeninos.

Intersex es un término que se utiliza para describir una amplia gama de variaciones naturales del cuerpo. En algunos casos, los rasgos intersex son visibles al nacer, mientras que en otros no se manifiestan hasta la pubertad. Algunas variaciones cromosómicas de las personas intersex pueden no ser físicamente visibles en absoluto.

Según expertos, entre un 0,05% y un 1,7% de la población nace con rasgos intersex; el porcentaje que representa el umbral superior es similar al número de personas pelirrojas.

Ser intersex está relacionado con las características biológicas del sexo y no tiene que ver con la orientación sexual o la identidad de género de las personas. Una persona intersex puede ser heterosexual, gay, lesbiana, bisexual o asexual, y puede identificarse como mujer, hombre, ambos o ninguna de las dos cosas.”

Así que, si definimos la intersexualidad básicamente como una variación en las formas y la composición corporal, podemos afirmar que en sí misma la intersexualidad no es una patología. Una persona intersexual puede nacer, por ejemplo, con genitales ambiguos y estar totalmente sana. También ocurre que estas variaciones corporales se pueden asociar a condiciones que requieren atención médica específica debido, por ejemplo, a desequilibrios metabólicos. Cabe aclarar que todas las formas corporales, sean típicamente femeninas, masculinas o cualquiera de las variaciones corporales, de acuerdo a su anatomía, tienen cierta tendencia a complicaciones de salud. Por lo tanto, tener un cuerpo típicamente de mujer, de hombre o intersexual, no acarrea de manera inmediata condiciones de enfermedad o de salud. Así que, es adecuado decir que la intersexualidad es una variación natural en el ser humano.

PROBLEMAS Y NECESIDADES

med intersex

Nuestros cuerpos intersexuales no son el problema, su medicalización sí lo es.

La comunidad intersexual en México enfrenta los mismos problemas que la mayoría de las personas intersexuales enfrentan en otros lugares  del mundo, pero con algunas particularidades, los enumeramos a continuación:

  1. El protocolo de atención médica a personas con variaciones intersexuales incluye también prácticas mutiladoras y ‘normalizadoras’ tales como cirugías genitales, tratamientos psicológicos y otros tratamientos que no son médicamente necesarios, en personas intersexuales menores de edad y sin su consentimiento informado, frecuentes revisiones a las formas genitales en presencia de varios médicos; procedimientos quirúrgicos y hormonales para adaptar las formas genitales a los estándares establecidos; alteración irreversible de tejidos y órganos sanos; continuas fotografías del cuerpo o de partes de éste sin el consentimiento de la persona; extracción de gónadas sin indicios de enfermedad; secuelas de insensibilidad genital o infecciones recurrentes, esterilización, entre otros. Estas intervenciones se realizan desde que las personas acuden o son llevadas al médico, es decir, se practican en bebés de pocos meses, niñas, niños, adolescentes y jóvenes. El proyecto Brújula Intersexual inició en 2013 y desde entonces se ha comenzado a abrir la discusión acerca del derecho a la integridad corporal, autonomía física y auto-determinación que deben tener las personas intersexuales.
  2. Al igual que en otros lugares del mundo en los centros médicos se adoptó la nueva nomenclatura de 2006 “Trastornos del Desarrollo Sexual” o DSD –por sus siglas en inglés. Muchos médicos han optado por decirle a los padres de bebés con cromosomas XX e Hiperplasia Suprarrenal Congénita, que nacen con características sexuales atípicas, que sus hijas no son intersexuales, con el objetivo de que los padres no busquen en internet el término “intersexual” y no se encuentren con información relacionada a los activistas intersexuales. El desconocimiento sobre lo que es la intersexualidad, y la forma patologizante en la que los médicos le presentan esta situación a los padres, influye para que estos se angustien y tomen decisiones apresuradas, accediendo a los tratamientos que les propongan los médicos. Cabe señalar que, siendo México un país con grandes desigualdades económicas y sociales, los médicos tratan a las personas que acuden a los servicios de salud de acuerdo a su estatus social y económico. A los padres de niñxs intersexuales que tienen un estatus económico o social bajo y acuden a los servicios de salud, es común que no se les informe sobre la variación intersexual de su hijx, o que la información sea parcial, o simplemente se les digan mentiras, e incluso se les realicen procedimientos quirúrgicos y otros tratamientos médicos sin informarle a los padres lo que le están realizando a su hijx exactamente. En Brújula Intersexual tenemos espacios en los que los padres pueden entrar y despejar sus dudas acerca de variaciones intersexuales específicas, en particular sobre la Hiperplasia Suprarrenal Congénita, ya que según lo que hemos podido percibir, es la variación intersexual más común en México.
  3. En la mayoría de los estados de la República Mexicana, los trámites para cambio de sexo o género en los documentos oficiales son laboriosos y muy tardados, el sexo o el género no deberían ser categorías jurídicamente relevantes, sin embargo éstas continúan apareciendo en los certificados de nacimiento y los documentos de identificación oficiales. La excepción es la Ciudad de México, en donde a partir de la reforma de ley de 2014, el cambio de sexo / género ya puede solicitarse como un trámite administrativo.
  4. México es un país con grandes desigualdades, un índice elevado de pobreza extrema y un sistema de salud deficiente, y muchas de las personas con corporalidades intersexuales, a diferencia de los países del norte, no han sido intervenidas en el hospital y conservan su integridad corporal. Esta situación no ha implicado automáticamente la sensación de bienestar. Las variaciones corporales despiertan la crueldad social, el desagrado y la burla. Muchas personas intersexuales pueden ser sometidas a discriminación y violencia cuando en su entorno se conoce su variación intersexual. La violencia puede surgir en su entorno familiar o con su pareja, quienes pueden obligarlos u hostigarlos para que, si no han sido sometidos aún a intervenciones “normalizadoras”, se sometan a ellas; también hemos encontrado casos de discriminación en las escuelas o en los lugares de trabajo. Todo esto puede hacer que una persona intersexual que no ha sido intervenida quirúrgicamente —y que en otras circunstancias hubiera decidido conservar su cuerpo intacto con sus rasgos intersexuales— se vea obligada o presionada a someterse a intervenciones quirúrgicas irreversibles que les puedan causar problemas de salud. Es frecuente que quienes se operan bajo estas condiciones después se arrepientan debido a los problemas asociados a las intervenciones, además de que se percatan que esto no soluciona el problema del estigma, la discriminación y la violencia social. Aunque estas intervenciones están destinadas a “solucionar”, solo acarrean más conflictos y problemas a la vida de muchas personas intersexuales. Creemos que esta violencia y discriminación surge de la ignorancia, de la falta de información, y que la solución no es modificar y mutilar los cuerpos sanos, sino educar las mentes de las personas que discriminan a todo aquel que no se adecúa a las normas de género. El camino es generar una conciencia en torno a cuestiones intersexuales y a los derechos de las personas intersexuales en el contexto de la sociedad en general, en Brújula Intersexual informamos a las personas, intentamos llegar al mayor número de personas posible para que la información se difunda y terminar con este ambiente de ignorancia y desinformación.
  5. En México es evidente la falta de espacios en donde se pueda proporcionar apoyo e información, no patologizante, a las personas intersexuales y sus familias. Brújula Intersexual es uno de los poquísimos espacios de este tipo en los que se brinda información en español, y se genera un espacio de comunidad para que las personas intersexuales puedan convivir e intercambiar experiencias. También existe la página española “Mi bebé intersexual”, cuyo eslogan es: “crecerás como tú eres, no como quieren que seas”, creada por los padres de una pequeña niña intersexual, donde comparten experiencias y ofrecen apoyo a padres de niñxs intersexuales, también se les puede contactar por Facebook.
  6. Existe una gran dificultad para que las personas intersexuales puedan tener acceso a sus propios expedientes e historias clínicas, aun cuando las solicitan los procedimientos suelen ser tardados y no siempre exitosos.
  7. Continúa existiendo una falta de reconocimiento del sufrimiento y la injusticia causada a las personas intersexuales en el pasado, y la falta de una debida compensación, reparación, acceso a la justicia y derecho a la verdad. La falta reconocimiento de que la medicalización y la estigmatización de personas intersexuales produce trauma significativo y problemas de salud.
  8. En el campo jurídico encontramos que en las legislaciones antidiscriminatorias en México, generalmente no se menciona a las personas intersexuales, y cuando se llegan a mencionar siempre es desde la ignorancia, sin una previa consulta a lo que las personas intersexuales tenemos que decir. Es frecuente que cuando se realiza una mención se haga uso de la intersexualidad como una bandera política, y no para realmente ayudar a las personas intersexuales, a las que ni siquiera se toma en cuenta o se las escucha. Con ello se produce una gran desinformación, pues se ignoran los problemas que enfrentamos las personas intersexuales. En Brújula Intersexual, hemos conocido que se han realizado intentos de reformas o  iniciativas de ley, que mencionan a las personas intersexuales y que pretenden “dar solución” a problemas que no están relacionados con la experiencia de las personas intersexuales y que, en muchas ocasiones, más que beneficiar a la comunidad intersexual la pueden perjudicar.

Cabe mencionar que, desde hace unos años, gracias al trabajo de varias organizaciones y activistas intersexuales, organismos internacionales están comenzando a prestar atención a las violaciones de Derechos Humanos cometidas contra las personas intersexuales, por ejemplo, recientemente el Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos declaró:

“Muy pocos de nosotros estamos conscientes de las violaciones específicas de derechos humanos que enfrentan millones de personas intersexuales. Debido a que sus cuerpos no se ajustan a las definiciones típicas de masculino o femenino, lxs niñxs y adultos intersexuales, son frecuentemente sometidos a esterilización forzada y otras cirugías innecesarias e irreversibles, y sufren discriminación en las escuelas, lugares de trabajo y otros entornos. Planeamos una reunión de expertos para identificar las medidas que los Estados y otros pueden tomar para terminar con estos abusos.”

A partir de esta reunión, la ONU emitió una Ficha de Datos sobre INTERSEX, en ella se incluye la definición antes compartida, información general sobre el tema y algunas recomendaciones a los Estados e incluso a los medios de comunicación.

Aún hace falta mucho camino por recorrer, para que los derechos de las personas intersexuales sean reconocidos, respetados y protegidos, pero cada uno de nosotrxs podemos poner nuestro granito de arena, no hace falta que te involucres totalmente en el activismo intersexual, ni que seas una persona intersexual para hacer algo, hay muchas cosas que puedes hacer para apoyar a las personas intersexuales, en el siguiente artículo del activista intersexual Cary Gabriel Costello, puedes encontrar varias recomendaciones: Asesoramiento Para ser un Aliado de las Personas Intersexuales