Archivo de etiquetas| Washington

CIDH – La situación de la comunidad intersexual de México. Por Laura Inter

La situación de la comunidad intersexual de México

Por Laura Inter

*Intervención completa de Laura Inter, persona intersexual mexicana, en la audiencia pública sobre la “Situación de Derechos humanos de las personas Intersex en las Américas” ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 161 periodo de sesiones, 20 de marzo de 2017. [Ver video completo de la audiencia]

CIDH 161 2017

Mi nombre es Laura Inter, hablaré sobre la situación de las personas intersexuales en México. Primero, a manera de introducción, hablaré un poco sobre quien soy. Cuando tenía un año de edad fui diagnosticada con Hiperplasia Suprarrenal Congénita, recibí atención médica fuera de las instituciones públicas de salud y mi cuerpo no fue intervenido con cirugías. Dado las experiencias que viví, fundé el proyecto Brújula Intersexual para brindar apoyo a otras personas intersexuales como yo. A partir de este proyecto me he familiarizado con los problemas particulares de la experiencia de las personas intersexuales en México respecto a otras partes del mundo. A continuación enumeraré 5 de los principales problemas:

  • (1) Como en otras partes del mundo el protocolo médico a personas con variaciones intersexuales incluye la mutilación de genitales en los primeros años de vida. Éstas prácticas se justifican como cirugías necesarias ya que tienen el objetivo de ajustar las formas genitales a las nociones típicas del cuerpo humano y con ello evitar problemas en las relaciones sociales. Al ser México un país con grandes desigualdades económicas y sociales es frecuente que los médicos traten a las personas que acuden a los servicios de salud de acuerdo a su estatus social y económico. A los padres de niñxs intersexuales que tienen un estatus económico o social bajo, es común que no se les informe sobre la variación intersexual de su hijx o que la información sea parcial, o se les digan mentiras.

  • (2) El elevado índice de pobreza produce un sistema de salud deficiente al cual no todos pueden acceder. En muchas comunidades no existen hospitales, o solo existen clínicas rudimentarias, y muchas de las personas con rasgos intersexuales, no recibieron atención médica y conservan su integridad corporal. Pero esto no implica automáticamente una sensación de bienestar. Las variaciones corporales despiertan la crueldad social, el desagrado y la burla. Muchas personas intersexuales son sometidas a discriminación y violencia cuando en su entorno escolar, laboral, familiar y social se conoce su variación intersexual. Todo esto puede hacer que una persona que no ha sido intervenida —y que en otras circunstancias hubiera decidido conservar su cuerpo intacto con sus rasgos intersexuales— se sienta presionada por su familia o pareja a someterse a estos tratamientos, que son irreversibles y pueden acarrear secuelas a la salud, lo que con frecuencia hace que la persona se arrepienta, además de percatarse que el problema del estigma, la discriminación y la violencia social persiste. Creemos que esta violencia y discriminación surge de la ignorancia, y que la solución es educar las mentes de las personas que discriminan y no intervenir los cuerpos.

Desde 2013 he tenido conversaciones con muchas personas intersexuales de México y otras partes del mundo. Por eso sé que los cuerpos intactos, como el mío, pueden ser saludables en la gran mayoría de los casos. Muchas personas, tanto las que han sufrido cirugías como las que no, han llegado al proyecto de Brújula Intersexual y eso les ha permitido entrar en contacto con información que no patologiza sus cuerpos sino que los celebra. Así se dan cuenta que el problema no son sus cuerpos, sino ese ambiente de ignorancia y discriminación.

* Por ejemplo una mujer intersexual que no fue sometida a cirugía y conserva su cuerpo intacto, me  comentó:

“Ahora me gusta mi cuerpo, disfruto de él, soy consciente de los potenciales que tiene, y de que puedo hacer y disfrutar cosas con mi pareja que no serían posibles si fuera solo una mujer con un cuerpo típico. Nunca volvería a pensar en cambiar el cuerpo que tengo, ahora puedo decir que prefiero tener el cuerpo intersexual con el que nací, que haber nacido con un cuerpo considerado “normal”.”

  • (3) En todo el mundo hace falta médicos especialistas capacitados y sensibilizados que puedan ofrecer una atención digna y eficiente a las personas intersexuales. Es frecuente que cuando una persona acude a una consulta médica cuyo motivo no son sus características sexuales, la consulta gire en torno a las características que los especialistas sí creen que son el problema. Esto retrasa o deja de lado la atención médica de lo que motivó la consulta.

*Estos son algunos de los testimonios que encontramos al respecto, que se han compartido en las historias de vida recabadas y publicadas en Brújula Intersexual:

“… tengo la uretra y la vagina en un mismo conducto, llamado urogenital… fui al ginecólogo y me puso anestesia general, después me enteré que introdujo en mi un aparato que se usa solo para mujeres con una vagina típica. Me desgarró, sangré mucho, durante días me dolía mucho al caminar y sentarme, sentí que había sido violado.”

“[aunque fuera por otros motivos de salud, los doctores] terminaban preguntándome cosas inapropiadas debido a sus prejuicios por mi apariencia, cosas como ¿cuál es tu preferencia sexual?, ¿cuándo te vas a decidir? (Refiriéndose a mi género) ¿Por qué no tomas hormonas femeninas o vas con un endocrinólogo?”

  • (4) Actualmente en México, al igual que en otros lugares del mundo, en los centros médicos se ha adoptado la nueva nomenclatura de 2006: Trastornos del Desarrollo Sexual. Consideramos que este término es patologizante, y solo justifica que sigan realizándose estos procedimientos sin el consentimiento del individuo.

  • (5) Por último, encontramos que en México en el campo jurídico y en los medios de comunicación, cuando se llegan a mencionar a las personas intersexuales, suele hacerse desde la ignorancia, y sin una previa consulta a lo que tenemos que decir.

Es frecuente que cuando se realiza una mención se haga uso de la intersexualidad solo como una bandera política, y no para realmente ayudar a las personas intersexuales, a las que ni siquiera se toma en cuenta o se las escucha. Lo mismo ocurre cuando el tema es abordado por los medios. Los instrumentos e instituciones que trabajan para evitar la discriminación rara vez conocen las situaciones reales por las que atraviesan las personas intersexuales.