La verdad en la escritura. Por Amanda

La verdad en la escritura

Por Amanda

Traducción Laura Inter, del texto “The Truth in Writing” de Amanda

Historia contenida en “VOICES Personal Stories from the Pages of the NIB: Normalizing Intersex” páginas: 13 a 16.

Fuente: http://www.nibjournal.org/news/documents/Voices_2016_OA_FINAL-withOLOS_version_000.pdf

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Un extracto de mi diario, durante un oscuro periodo de mi vida, dice lo siguiente:

“Soy una sobreviviente de mutilación sexual, de roles de género forzados, y de perpetuas mentiras, todo en nombre de la normalización. Algunas veces paso un mal rato incluso al pensar acerca del verdadero alcance de todo lo que pasó. Es como si mi mente no tuviera ese tipo de alcance, al igual que cuando pienso acerca de la palabra “eternidad.”

Escribí esto después de revisar mis antiguos informes médicos, de leer comentarios como “su introito ha sanado adecuadamente y tiene una apariencia normal, pero mi examen sugiere que su vagina es reducida,” y “clitoroplastia reductiva… extirpación de testículos.” Los informes continúan y dicen que mis “genitales externos son bastante satisfactorios,” y “en el examen perineal, su orificio neovaginal es bastante aceptable y fácilmente acepta mis segundo y tercer dedos.”

Mi diario continúa:

“Elegí este falso agujero cuando era una adolescente, porque no sabía que había otra opción. Me dijeron desde el primer día que tenía que ser una mujer, que tenía que ser heteronormativa, que actuara como todas las demás niñas, y que la única manera en la que podría cumplir plenamente con esto era verme como todas las demás. Pensé, que un agujero falso sería necesario para dejarme llevar con el resto de las mentiras. Algunas veces, pienso en como los doctores me dijeron que mintiera acerca de mis cirugías y mis cicatrices. Algunas veces me pregunto lo que mis padres le hubieran dicho al mundo si hubiera muerto durante alguna de las cirugías. Puede ser que contestaran “simplemente estábamos tratando de hacer que pudieran cogerla (penetrarla).”

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Mi fuerza está creciendo a partir de las historias y experiencias que escribo y comparto. Mi diario comenzó hace unos cuatro años, cuando tenía alrededor de 20 años de edad, casi al comienzo de la escuela de medicina. Mi propósito inicial al escribir el diario, era que me ayudara a sobrellevar los sentimientos y experiencias relacionadas a una recién descubierta sexualidad, y a una cambiante identidad de género. La escuela de medicina estaba a miles de kilómetros de distancia de mi vida anterior, de mi familia, y de mis amigos. Lejos de mis antiguos lazos sociales, era libre para auto-descubrirme bajo mis propios términos. En mi primera entrada del diario, abordaba las razones por las que decidí ponerme en contacto con un terapista, algo que nunca había hecho. Algunas de las razones eran de lo más comunes, tales como mudarse de casa. Pero las razones fundamentales, por las que busqué un terapista, y por las que decidí comenzar un diario, tenían más que ver con explorar mis sentimientos después de mi primer encuentro sexual con una mujer, y después, aceptar mi intersexualidad. Mi relación con ese terapista no duró, pero el diario sí.

Al principio del diario, escribí:

“Soy de un suburbio de Milwaukee pequeño, religioso, de raza blanca, no diverso y orientado a la familia. Fui criada para ser la imagen perfecta de una hija, en un hogar en el que no se hablaba acerca de diferencias emocionales, sexuales, culturales, religiosas, etc. Mi hermano y yo, tampoco hablábamos acerca de cuestiones personales (y aún no lo hacemos), lo que es bastante sorprendente ya que somos gemelos, y hemos crecido haciendo todo juntos, desde compartir fiestas de cumpleaños, hasta compartir ropa… [Cuando mi madre me dijo que tenía Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA)], el saber este pequeño hecho acerca de mi cuerpo, hizo que deseara convertirme en una mujer perfecta, en todas las formas posibles.”

Era sofocante crecer sin ser capaz de hablar acerca de tener SIA, por decir lo menos. Cerrarse a la comunicación, implica gran vergüenza, y con la vergüenza, vino una mayor represión. Mis intereses eran andar en patineta, coleccionar tarjetas de baseball, y armar modelos de carros, y desaparecieron al enterarme de mi SIA, lo que creo sucedió cuando tenía 12 años de edad, pero no logro recordarlo exactamente. Por supuesto, es difícil decir si mis intereses simplemente cambiaron mientras crecía, pero si recuerdo sentir miedo de tener tendencias masculinas, que no tenían otras niñas de mi pueblo (por ejemplo, jugar futbol soccer estaba bien, pero tenía que afeitar mis piernas). También había elaborado historias para encubrir mi SIA, incluyendo historias acerca de cuando tuve mi primer (falso) periodo menstrual, o sobre como tuve miedo de quedar embarazada en la universidad cuando el condón de mi pareja se cayó, o tener varios lugares donde escondía mis frascos de píldoras de estrógenos. Decidí que nadie debía saber que era intersexual, e hice todo lo que estaba en mi poder para hacer que así fuera, incluyendo estas intrincadas mentiras, relaciones distantes, y auto-medicarme con alcohol y drogas. A menudo, me sentía incapaz de conectar con otras niñas y mujeres, al menos en las interacciones iniciales. Me angustiaba y asumía que criticarían cada una de mis palabras y acciones, buscando pistas de que era una impostora. Esto se ha hecho más sencillo conforme he ido creciendo, y me siento más cómoda con mi identidad en evolución.

Tan solo unos pocos meses después de comenzar la escuela de medicina, tuve una conversación significativa con mi abuela materna. Me enteré que otras personas en mi familia, aparte de mi madre y mi padre, sabían que tenía SIA: durante nuestra conversación, mi abuela dijo las palabras “tu condición” (Después me enteré que otras personas en mi familia lo habían “descubierto,” pero mis padres lo habían negado). Crecí con el entendimiento silencioso de que nadie más que mis padres lo sabían, o deberían saberlo, como una manera de estar protegida de la crueldad e ignorancia de otros. Después de unas frases cargadas de malas palabras, escribí en mi diario:

“De acuerdo a mi abuela, mi mamá estaba angustiada y triste debido a mi condición, ya que pensó que podría haber sido consecuencia de las medicinas para la fertilidad. Pensaba que era su culpa. Mi mamá instruyó a mis dos abuelas para que no le dijeran a nadie en la familia. Una de mis abuelas me dijo que por eso, desde una edad temprana, me estuvo presionando para que estudiara medicina.”

Continué escribiendo:

“También le dije a la abuela que realmente no me gustaban los hombres. ¿Su respuesta? ‘Siempre me había preguntado acerca de eso…’ dijo ‘lo que sea que te haga feliz’ y ‘así es como te hizo Dios.’”

Hablar con mi abuela ese día fue liberador y una experiencia muy emotiva; antes de ese momento, nunca había mencionado mi SIA, a menos que fuera detrás de las puertas de una sala de examen. Escribir nuestra conversación lo hizo real – ahora, no podría convencerme a mí misma de que había inventado todo en mi cabeza. También había ‘salido del closet’ como queer, con un miembro de mi familia. Fue liberador, y sobre todo; aún me sentía amada y apoyada. En mi opinión, esto fue uno de los momentos más cruciales en mi viaje para romper la vergüenza que rodea a mi cuerpo medicalizado. Fui capaz de abrirme con ella acerca de mi sexualidad, y recibir el máximo apoyo. Este evento me ayudó a, eventualmente, comenzar a derrumbar barreras con mi madre, aunque fuera por correo electrónico. Después de que le expliqué en un correo electrónico que era queer, y que había estado saliendo con mujeres, mi madre rápidamente llevó la conversación hacia mi condición intersexual. Escribió:

“No, realmente no es una sorpresa, ya que es algo que siempre había imaginado. No ha pasado un solo día, de tus casi 26 años, en el que no piense en ti o me pregunte si eres feliz. Eso es todo lo que queremos de ti – que seas feliz con tu vida, en lo que sea que hagas. Y, supongo que es posible que quieras ayudar a otros que tengan tu síndrome – ya sea estudiando para endocrinólogo o psicólogo, no necesariamente urología, pero algo similar, una vez que comiences la escuela de medicina. Espero que entiendas que no tuvimos otra opción cuando eras una niña. No había internet para investigar, ni grupos de apoyo para padres o niños como tú. Cuando naciste, nos dijeron que teníamos una hermosa y pequeña niña. Un día más tarde, mi ginecólogo mencionó que tus genitales estaban “un poco cerrados” – pero que no era un gran problema, y que una pequeña cirugía cosmética se haría cargo de ello. Alrededor de una semana después, comenzaste a tener problemas con las hernias, y descubrieron que eran gónadas no descendidas. Vimos a tres urólogos más, que primero nos dijeron que eras una hermosa y pequeña niña. Y luego el cirujano nos dijo que él tomaría la decisión durante la cirugía, de que es lo que se haría dependiendo de qué órganos reproductivos tenías una vez que los viera. El no consultó con nosotros durante la cirugía – sino después de ella, y nos dijo que había extirpado las gónadas, y que, para todo fin y propósito, serías una mujer.  Fue más tarde que realizaron el test de cromosomas (cariotipo), y determinaron que internamente eras hombre. Sólo tus abuelos maternos y paternos sabían la historia real.”

Mientras mi vida (y diario) continuaban a través de la escuela de medicina, me encontré a mi misma cuestionando más mi identidad de género y que es lo que significa experimentar el género, especialmente en lo relacionado a ser intersexual. La identidad femenina comenzaba a sentirse más y más como una máscara que como una verdad. Me corté el cabello muy corto, y comencé a vestirme mucho más masculina, optando por camisas de botones más que por blusas. Me confundían fácilmente con un hombre (o más bien, con un chico adolescente). En ese entonces, el cuestionar el género solo significaba presentarme de una madera masculina a través de mis elecciones en la ropa, y quería exponerme a una comunidad transgénero y queer que apenas si conocía. Decidí explorar y aprender acerca de medicina transgénero en una clínica en San Francisco, durante mi tercer año en la escuela de medicina. En el mes que pasé en la clínica, escuché historias de triunfos y problemas relacionados al género, y esto tuvo un efecto duradero en mí, tanto personalmente como profesionalmente. Tengo la oportunidad de atender a una población creciente de personas transgénero y de género no conforme, durante mi residencia clínica, mientras continuo explorando lo que significa deconstruir mi género y reconstruirlo desde un lugar de honestidad.

Últimamente, ya no he escrito mucho en mi diario, y las entradas que he escrito recientemente han sido acerca de los problemas durante la residencia. Creo que el que escriba menos, se debe en parte a las largas y tediosas semanas de trabajo. Pero también, pienso que es porque me he permitido comenzar a experimentar la vulnerabilidad y honestidad, y he llegado a un punto de aceptación. Me acepto a mí misma como queer, intersexual, de género no conforme, y en constante evolución. Sin embargo, aún no me he abierto con algunos de mis amigos más cercanos de la infancia y de la universidad; aún tengo problemas al hablar con mi familia, y todavía tengo que hablar de mi intersexualidad con mi hermano. También estoy viendo a un nuevo terapista, aunque no tan seguido como lo permitiría un horario normal de trabajo. Ella sabe sobre lo queer y trans*, pero fue sincera respecto al hecho de que nunca había trabajado con una persona que se identificara como intersexual. Espero ir teniendo más habilidad para hablar acerca de mi historia e identidad con mi familia y amigos, y voy a seguir venciendo la vergüenza a medida que continúo abriéndome y permitiéndome ser vulnerable.

Caster Semenya comparte conmovedor mensaje mientras saborea la medalla de oro. Por Jeff Passan

Caster Semenya comparte conmovedor mensaje mientras saborea la medalla de oro

Por Jeff Passan

Traducción de Laura Inter del artículo “Caster Semenya delivers poignant message while savoring gold medal” de Jeff Passan

Fuente: https://sports.yahoo.com/news/semenya-delivers-poignant-message-while-000000609.html?soc_src=social-sh&soc_trk=tw

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Caster Semenya, ganadora de los 800 metros en Rio 2016

Río de Janeiro – Después de que ganó una medalla olímpica de oro el sábado por la noche, Caster Semenya fue comparada con Nelson Mandela. Semenya sonrió ante el reportero que lo hizo. Mandela es uno de los grandes hombres en la historia moderna. Semenya es una corredora de los 800 metros, que el sábado ganó una medalla olímpica de oro. Más allá de sus raíces sudafricanas, comparten algo más: una lucha por lo que es justo y por lo que es correcto, y por cómo debería de ser un mundo mejor.

Madiba, como Sudáfrica se refiere cariñosamente a Mandela, luchó por la igualdad racial. Semenya, aún hoy en día, está luchando para que en los deportes, se ponga fin a la guerra sobre la biología humana, que ella ha luchado por siete años.

“El deporte está destinado a unir a las personas, como lo dijo Mandiba,” dijo Semenya. “Creo que eso es lo que necesitamos seguir haciendo. Es simplemente fantástico. Creo que yo hago la diferencia. Significo mucho para mi gente. Lo he hecho bien. Están orgullosos de mí. Esa fue la meta principal. Hacer esto para mi gente y las personas que me apoyan.”

Aquellas personas atrapadas por una mujer, cuya carrera la envió a las fauces de la estigmatización, los cuestionamientos acerca de su género, los resultados que lamentablemente fueron filtrados de las pruebas de sexo a las que fue sometida. Según informes, ha sido forzada a tomar medicamentos destinados a cambiar quien ella ha sido desde que nació, debido a que las siempre cambiantes definiciones de feminidad en el deporte internacional, están establecidas sobre conceptos que condenan su fisiología como injusta.

Y después de todo eso, escuchen lo que Caster Semenya piensa del mundo, uno que a menudo intentó derrumbarla:

“Todo se trata de amarse unos a los otros,” dijo. “No se trata de discriminar a las personas. No se trata de fijarse en la apariencia de las personas, en la manera de hablar, en la manera de correr. No es acerca de ser masculina. No es acerca de los deportes. Cuando sales de tu departamento, piensas acerca del desempeño. No piensas acerca de la apariencia de tu oponente. Simplemente quieres hacerlo mejor. Así que creo que el consejo para todo mundo es simplemente salir y divertirse.”

Después de que Caster Semenya ganó la medalla de oro en la carrera femenil de los 800 metros, utilizó esta plataforma para defender algo genuino en el espíritu olímpico.

Semenya tuvo mucha diversión el sábado. Arrasó en la carrera femenil de los 800 metros en los Juegos de Rio. Algunas competidoras argumentaron que no se le debería permitir competir, debido al hiperandrogenismo, lo que significa que el cuerpo de Semenya produce una excesiva cantidad de testosterona. Luego ella corrió la carrera en 1 minuto, 55.28 segundos, venció a sus siete oponentes con al menos una ventaja de un segundo y se flexionó mientras cruzaba la línea de meta.

Lo que es muy bueno después de todo lo que ha soportado de personas que la han llamado un hombre, y que han dicho que no se le debería permitir competir en las Olimpiadas debido a su ventaja natural. Este argumento no solo es moralmente despreciable y éticamente débil, también está en contra de la carta que gobierna el movimiento olímpico, y que deja en claro que los derechos de una atleta son irreprochables.

La Carta Olímpica fue escrita para proteger a atletas como Caster Semenya. Esboza siete principios fundamentales sobre lo que se supone que significan las Olimpiadas. Uno en particular habla específicamente a Semenya, cuya bendición y maldición fue el haber nacido con una anatomía diferente a la de la mayoría.

En la página 12 de la Carta Olímpica, el principio no. 4 establece: “La práctica del deporte es un derecho humano.”

Aquí está la realidad: Caster Semenya no tiene la apariencia que la sociedad cisgénero espera de una mujer. Su cabello esta trenzado estrechamente en su cabeza. Sus pechos son pequeños. Sus músculos están marcados. Su voz es grave. Su pareja es una mujer. En lugar de usar el uniforme de sostén deportivo y shorts cortos que usan sus competidoras en los 800 metros, prefiere un traje de cuerpo completo igual que el que es usado por los corredores masculinos.

Ninguna de estas situaciones la hace menos mujer, nada menos que debido a la Carta Olímpica que le asigna esos derechos. Observar los atributos físicos desde el punto de vista binario nos mete en problemas. Hemos dividido la competencia en dos categorías, debido a que la mayoría de los atletas entran estrictamente en una, pero tenemos que reconocer casos como el de Semenya y la velocista india Dutee Chand, otra atleta mujer de la que, Associated Press, informó fue sometida a un set completo de pruebas para, esencialmente, juzgar su feminidad. Ellas no merecen ser separadas de otras mujeres. Merecen ser celebradas por levantar el techo de los logros femeninos.

Semenya no es estrictamente una gran atleta debido a su fisiología. Aunque puede sonar raro, muchas mujeres viven con niveles elevados de testosterona. Semenya es una gran atleta debido a que toma los regalos que le dio su cuerpo y los lleva a logros espectaculares. Queremos ver grandes logros, y, a menudo, para ello se necesita a alguien con habilidades inusuales.

Durante años, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, el órgano mundial que gobierna el atletismo, sometió a las mujeres con elevados niveles de testosterona a pruebas para determinar el sexo. A las mujeres cuyos cuerpos producen más testosterona, se les dijo que tomaran medicación para bajar esos niveles, lo que parece ir en contra de la segunda frase del cuarto principio de la Carta: “Todo individuo debe tener la posibilidad de practicar un deporte, libre de discriminación de cualquier tipo y en el espíritu olímpico”. Ciertamente, el espíritu olímpico, no es decirle a una mujer que es demasiado como un hombre y que no es realmente una mujer, así que debe deshacerse de esa masculinidad.

Todo esto existe debido a nuestra ignorancia colectiva, nuestra incapacidad y falta de voluntad para entender que el cuerpo humano existe en un continuo. Dejar a quienes caen en el caer entre las grietas, o lo que es aún peor, forzarlos a encajar en las ideas preconcebidas de normalidad, es el tipo más puro de discriminación, donde una figura de autoridad determina un estándar y lo impone en los subordinados.

Chand fue una figura valiente. Solicitó al Tribunal de Arbitraje Deportivo que detuviera las regulaciones de la AIFA, y el TAD lo revocó. Esto afecto a Semenya, cuyo desempeño había disminuido. Imagina que te den las llaves de un Ferrari y te digan que puedes manejarlo solo en primera y segunda velocidad. Esa era su vida, este fallo su salvación, el resultado fue una brillante medalla alrededor de su cuello.

Tan complicado como este tema puede ser, todavía existe propaganda sin bases, perpetuada por personas temerosas, excluyentes e ignorantes. Nadie quiere que los hombres compitan en el deporte femenil. Esto no está abriendo la puerta para eso. Del mismo modo, el miedo a las atletas transgénero (de hombres a mujeres), está en los Juegos Olímpicos, y su preponderancia bien puede ser pretenciosa. Un estudio en el Journal of Sporting Cultures and Identities el año pasado, mostró que las atletas que fueron sometidas a terapia de reemplazo hormonal, tuvieron un desempeño mucho peor como mujeres, que el que tenían cuando eran hombres.

Ninguno de estos casos aplica a Semenya. Ella es una mujer, indudablemente, y aunque la AIFA ha determinado ver la feminidad a través de los lentes de una hormona que es más prevalente en los hombres, esto no la hace de ninguna manera menos y no debería hacerla menos capaz de competir contra quienes comparten su mismo género. Las competidoras que se quejan de esto, deberían llevar sus quejas a sus padres. Al igual que Semenya, de ahí obtuvieron su ADN y todos sus otros componentes biológicos.

Otra parte de la Carta Olímpica aplica directamente a Semenya. El segundo principio dice: “La meta del Olimpismo es poner el deporte al servicio del armonioso desarrollo de la humanidad, con el fin de promover una sociedad pacífica comprometida con la preservación de la dignidad humana”. Y en muchas formas, las Olimpiadas lo han hecho. Tan solo en Rio, ha habido un equipo de refugiados y una propuesta de matrimonio de una jugadora de rugby a su novia. Antes de la meta dorada de Neymar el sábado, la mayor heroína de Brasil en las olimpiadas era Rafaela Silva, la judoka de la Cidade de Deus, quien es gay.

Todo lo que Caster Semenya quería era correr de la manera en la que nació, y el TAD le permitió eso. Una vez que lo consiguió, Semenya quería que el mundo creciera, para que entendiera quien es ella, que entienda que merece, al igual que todos, ser tratada con dignidad y tener la oportunidad de competir. Para unir a la gente, como debe de ser.

Lo que es Injusto son los Prejuicios en Contra de las Atletas Olímpicas Intersexuales – No los Cuerpos de estas Atletas. Por Pidgeon Pagonis y Georgiann Davis

Lo que es Injusto son los Prejuicios en Contra de las Atletas Olímpicas Intersexuales – No los Cuerpos de estas Atletas

Por Pidgeon Pagonis y Georgiann Davis

Traducción de Laura Inter del artículo “Bias Against Intersex Olympics Athletes Is What’s Unfair – Not These Athletes’ Bodies” de Pidgeon Pagonis y Georgian Davis

Fuente: http://everydayfeminism.com/2016/08/olympics-intersex-athletes/

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Caster Semenya

Querida Shannon Rowbury,

El mes pasado, asistimos a una conferencia sobre intersexualidad, con cientos de otras personas intersexuales, que incluían a más de una docena de niñxs y jóvenes.

Escuchamos innumerables historias de personas que fueron cortadas por el escalpelo del cirujano, debido a que el doctor decidió que el hermoso cuerpo intersexual con el que nacieron, era feo y anormal – o no estaba “bien”.

Hemos escuchado a muchxs adultxs intersexuales expresar que se sintieron incómodos en las relaciones sexuales, y vimos a muchas personas enojadas por haber sido forzadas por doctores, padres, amigos, y otros, a encajar en los arbitrarios moldes binarios de sexo, género, y sexualidad.

Estos puntos de vista dañinos, que fuerzan a las personas a encajar en casillas de sexo, género, y sexualidad, no vienen de la nada. Son perpetuados por personas desinformadas que difunden, intencionalmente o no, mensajes dañinos acerca de otros.

El mes pasado, se te preguntó cómo te sentías acerca de que a atletas como Caster Semenya o Dutee Chand – colegas corredoras Olímpicas de Sudáfrica e India – se les permitiera competir en Rio, y tu respuesta a resaltado el porqué todos necesitamos un entendimiento más flexible sobre el sexo y género.

Dijiste: “Pienso que dificulta y amenaza la integridad del deporte femenil, el tener compitiendo a atletas intersexuales contra . . . mujeres genéticas . . . Las mujeres han luchado por demasiado tiempo, incluso, para poder ser capaces de tener el derecho a competir, y ahora esto esta siento desafiado por atletas intersexuales y trans, y no creo que eso sea correcto”.

Debido a que estás compitiendo en Rio, esperamos que tú, otros atletas olímpicos, y todos los espectadores, adopten los siguientes ejercicios intelectuales a sus rutinas:

  1. Educarse a sí mismos acerca de la falacia de los binarios de sexo y género.
  2. Pregúntate: “¿Qué tiene que ver el racismo y nacionalismo con mi ignorancia y la comodidad que siento al cuestionar, y humillar, a otros?
  3. Cuestiónate acerca del ideal de equidad en el deporte.

Te pedimos que hagas esto, debido a que no queremos a una atleta olímpica de nuestro país, ni de cualquier otro país para el caso, que promueva la interfobia y la transfobia.

La Falacia del Binario de Sexo y Género

No existe un solo indicador de sexo biológico, que exclusivamente se encuentre en cuerpos masculinos o femeninos.

Antes de la década de 1930, los científicos asumían que la testosterona era una hormona masculina que se encontraba exclusivamente en cuerpos masculinos, y que el estrógeno era una hormona femenina que se encontraba exclusivamente en cuerpos femeninos. Pero esa teoría fue refutada en 1934, cuando Bernhard Zondek, un ginecólogo, publicó un informe  que documentaba la presencia de estrógeno en la orina de los caballos machos.

Los genitales son tan problemáticos como cualquier indicador sexual biológico. Las personas con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA) – un rasgo intersexual que poseemos ambxs de lxs autorxs – nacen con vaginas, sin embargo, tienen testículos no descendidos y cromosomas XY.

Y como sabe cualquiera que haya tenido problemas con la reproducción, la capacidad reproductiva no define la feminidad ni masculinidad de alguien; no tienes que ser capaz de cargar un feto para ser mujer.

No podrías decir que las mujeres que no son intersexuales, y no pueden, o eligen no tener hijos, no son en realidad mujeres, ¿o sí?

El género, que también se cree es binario, de manera problemática es usado indistintamente del término sexo, pero género y sexo significan cosas diferentes. En todo el mundo, uno es criado para ser un niño o una niña, basándose en como clasifiquen su sexo.

Por ejemplo, a quienes tienen pene se les enseña a ser un hombre, a través de sus padres, maestros, entrenadores, y compañeros de equipo, mientras a quienes tienen vagina se les enseña a actuar como una niña. La sociedad le enseña a los niños a no llorar y les dice que tienen que ser “lo suficientemente hombres”.

En los deportes competitivos, comúnmente las niñas son insultadas por los niños y hombres que forman parte de sus vidas, con frases como “lanzas la pelota como una niña”, como si las niñas no pudieran ser atletas poderosas, y como si las habilidades atléticas de alguien, estuvieran ligadas a su género.

Ciertamente, tú y tus compañeras de equipo, pueden confirmar que tan falsa es esta ideología.

El sexo y género son espectros, no binarios. No son sinónimos.

Raza y Nacionalismo

En nuestra sociedad racista, la feminidad está filtrada a través de la raza blanca, dejando a las personas blancas ser los árbitros de la “verdadera” feminidad, y las mujeres de color son vistas como menos “femeninas” que sus homólogas blancas.

A finales del último siglo, conceptos tales como “el sexo débil” y el “culto a la verdadera feminidad”, conectaban a la vida doméstica y la pureza sexual con – sorpresa, sorpresa – la feminidad blanca. Estos clubs exclusivos, que excluían a la mayoría de las mujeres de color y a las mujeres blancas pobres, fueron inventados para mantener el injusto sistema de clases sociales, que aún perdura hoy en día.

No es sorprendente, que las mujeres consideradas por algunos como las primeras feministas  como Abigail Adams – fueron cómplices en mantener estas ideologías racistas.

Hoy en día, evidencia de este pasado, asoma su fea cabeza cada vez que las personas blancas insisten en etiquetar la voz de las mujeres negras como “enojadas”, a las mujeres latinas como hipersexuales, a las mujeres árabes como oprimidas, y a algunas mujeres – como Caster y Dutee Chand – como “mujeres no genéticas”.

Estos estereotipos no solo son falsos, sino además están basados en el sexismo racial

Estos estereotipos, permiten a las personas blancas creer sistemáticamente que no solo es su derecho, sino su deber, el someter a las mujeres de color al escrutinio, la vigilancia, y el control. Para sentar las bases de este comportamiento opresivo, nuestra sociedad hace todo lo que puede para impedir que a las mujeres de color, se les permita encajar en la imagen occidental del ideal de feminidad.

Las mujeres de color que son atletas de élite de países colonizados, como India y el resto de los países del hemisferio sur, enfrentan una carga adicional del imperialismo occidental.

La ideología que subyace al imperialismo occidental , es una actitud de “nosotros” contra “ellos”.

Esto sitúa a los países del hemisferio norte, como EUA, en la parte superior de la jerarquía geográfica. Una vez que los ciudadanos del hemisferio norte, son usados para ver el mundo desde arriba, se sienten con el derecho a consumir los recursos como lo deseen, mientras, de manera simultánea, obtienen todo el estatus y reconocimiento que les sea posible.

Compañías hipster propiedad de personas blancas, como Toms Shoes, son ejemplos perfectos.

Cuando se desafía a esta jerarquía, generalmente es visto como amenazas personales y ataques a la “libertad” o al “Sueño Americano”, y estrategias de humillación pública – tales como cuestionar el cuerpo o género de alguien – desafortunadamente se han convertido en la respuesta común en los deportes olímpicos.

Recientemente, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (AIFA) y el Comité Olímpico Internacional (COI), dieron a conocer políticas diseñadas para abordar la manera de aproximarse a las mujeres atletas con hiperandrogenismo, un término médico que se refiere a un nivel elevado de testosterona natural en el cuerpo de alguien.

Estas políticas están basadas en una serie de suposiciones erróneas, incluyendo la suposición de que la testosterona esta significativa y claramente correlacionada con el desempeño atlético, lo cual no está apoyado por la ciencia.

Mientras algunos sectores, niegan las acusaciones de que las políticas para el hiperandrogenismo están relacionadas con las “pruebas de sexo”, permanece el hecho de que estas políticas se basan en que, los niveles de testosterona, determinen si alguien puede ser elegido para competir como una mujer.

Como les ha sucedido a varias mujeres, a quienes se les ha cuestionado su viabilidad para competir debido a estas políticas.

En casos extremos, algunas atletas han sido forzadas a someterse a cirugías genitales “normalizadoras” – tales como la reducción o eliminación de sus clítoris – con la finalidad de poder competir.

Dos mujeres en particular – Caster Semenya de Sudáfrica y Dutee Chand de la India – han sido forzadas a someterse a las consecuencias de los resultados de estas pruebas, que ponen en duda no solo su viabilidad para competir, sino su sexo y género, y esto en el escenario mundial. Semenya y Chand, han sido diagnosticadas por los medios de comunicación, y ridiculizadas en los periódicos, blogs y en entrevistas, como en la que tú participaste.

Detalles íntimos acerca de los genitales, órganos reproductivos y hormonas de estas atletas, han sido expuestos al público por periodistas, académicos y funcionarios, todo esto sin su consentimiento.

Shannon, cuando sugieres a los medios de comunicación, que Caster Semenya no es una “mujer genética”, contribuyes de manera pública a este circo de humillaciones, a las que Semenya y Chand se enfrentan actualmente.

¿Puedes imaginarte lo que se debe sentir el alcanzar el nivel más alto en la competición de atletismo, y que una competidora no discuta tu entrenamiento o tus logros, sino tu identidad de género e – incluso de manera más invasiva – tus genitales y cromosomas sexuales?

Dudamos que Semenya y Chand, hubieran sido sometidas al mismo escrutinio mediático al que se enfrentan actualmente, si ellas fueran atletas olímpicas de raza blanca que representaran a los EUA.

¿Por qué a las personas del hemisferio norte, incluyendo a periodistas y atletas por igual, se les permite, e incluso se les insta a humillar a estas mujeres, mediante el escrutinio de sus cuerpos e identidades de género?

Shannon, si Semenya fuera tu compañera de equipo de raza blanca de los EUA, ¿aún pensarías que no era “correcto” que compitiera? ¿Aun sugerirías que no es una “mujer genética”?

La Justicia no es Justa

Incluso si pretendemos (y esto sería una gran suposición errónea), que la testosterona estuviera directa y predeciblemente relacionada al desempeño atlético, ¿qué es lo que hace que alguien crea que los deportes, especialmente los de élite, fueron, o serán alguna vez, justos?

¿Cómo se podría estar en desacuerdo con el hecho de que los países en el hemisferio norte, tienen mucho más recursos para entrenar a sus atletas y prepararlos para la competencia, que aquellos en el hemisferio sur?

El Comité Olímpico de Estados Unidos, en sí mismo, declara que han “establecido tres Centros Olímpicos de Entrenamiento, junto con 17 Sitios de Entrenamiento Olímpico localizados en 15 estados alrededor de EUA. Millones de dólares fueron invertidos en estos lugares para asegurar que los atletas reciban el mejor entrenamiento en el país.

Los países en el hemisferio sur, no cuentan con los recursos para construir esas notables estructuras de entrenamiento, un hecho que no pasa desapercibido pata los funcionarios olímpicos de estos países.

Por ejemplo, Rajeev Mehta, secretario de la Asociación Olímpica de la India, recientemente declaró: “Nuestro deporte sufre de falta de infraestructura. No tenemos nada si nos comparamos con América, China, Gran Bretaña u Holanda.”

Shannon, ¿crees que es “correcto” que tú y otras atletas olímpicas del hemisferio norte, tengan acceso al tipo de recursos estructurales,  con los que solo pueden soñar las atletas de élite del hemisferio sur, quienes en su mayoría son morenas y negras?

Desde luego, nosotrxs no pensamos que sea correcto, pero si pensamos que sirve como evidencia de que algunas etiquetas de justicia, en las competiciones atléticas de élite, no son justas después de todo.

No importa el hecho de que las atletas de algunos países, como Siria o Irak, puede ser que nunca tengan la oportunidad de competir en las Olimpiadas, esto debido a las guerras, y a la explotación en general, a la que el hemisferio norte repetidamente somete a muchos países alrededor del mundo.

Y estamos aún por hablar acerca de cómo incluso un equipo de refugiados está participando este año, cerca de cien mil brasileños fueron desplazados.

Nuevamente, vamos a jugar a pretender y asumir que ninguna de las diferencias de recursos estructurales, e inequidades mundiales, importan cuando se trata de competencias de élite, y en su lugar vamos a observar a las propias atletas.

¿Deberíamos permitir que los atletas excepcionalmente altos jugaran basquetbol, debido a que nacieron con una ventaja injusta por su altura? O, qué hay acerca de aquellos con brazos y piernas largas, ¿deberíamos impedirles que compitan en las competencias de natación, debido a sus muy largas extremidades? Y, ¿qué hay de aquellos con una visión perfecta? ¿Qué deberíamos decirle a esta gente?

¿Lo sentimos, no puedes competir debido a que tienes una ventaja injusta?

Sé que estás de acuerdo en que ser realmente alto, tener unas extremidades muy largas, o una visión perfecta, representarían una ventaja en algunos deportes, pero estoy segurx que no etiquetarías su inclusión en las competencias como si fuera una injusta o una que no fuera “correcta”.

Las atletas que tienen hiperandrogenismo, o aquellas se identifican como contando con rasgos intersexuales – que, de hecho, ni Caster ni Semenya han declarado tener – no están haciendo trampa.

Ellas solo desean competir con sus cuerpos naturales, al igual que compiten quienes son realmente altas.

¿Por qué el hiperandrogenismo es diferente de cualquier otra característica corporal excepcional, que pueda encontrarse en los cuerpos de las atletas de élite? – por supuesto, asumiendo que el hiperandrogenismo es una característica excepcional.

Puede ser que este prejuicio sea porque, el hiperandrogenismo, ha estado ligado al sexo – e incluso, a la sexualidad – por los medios de comunicación.

En tu entrevista, la cual citamos con anterioridad, incorrectamente confundes la intersexualidad y lo trans, declarando: “Las mujeres han luchado por demasiado tiempo, incluso, para poder ser capaces de tener el derecho a competir, y ahora esto esta siento desafiado por atletas intersexuales y trans, y no creo que eso sea correcto”.

Por favor, deba de hacer esto. Tratando de difundir la ignorancia pública generalizada, y en algunos infundiendo miedo, sobre las personas trans e intersexuales, dar a entender que las atletas intersexuales y trans, de alguna manera están haciendo trampa, es algo infundado y ciertamente algo muy bajo para una atleta olímpica como tú.

Como ex mentor, siempre solía decirle a Pidgeon: “Deja que tu desempeño en el campo, no tus palabras, hable por sí mismo”.

Tus Palabras Importan

Shannon, Shannon, Shannon con tus rápidas y blancas piernas. Nos deprime la parte de tu mensaje en la que hablas sobre los derechos de las mujeres.

Continuamente las mujeres reciben solo las migajas cuando se trata de atletismo, y en la vida en general, y te aplaudimos por alzar la voz acerca de eso.

Sin embargo, tu argumento falla, puesto que no toma en cuenta el contexto, e ilustra porque el término ‘feminismo’, a menudo deja un sabor amargo en las bocas de las personas de color.

Decir que mujeres como Caster Semenya, u otras con hiperandrogenismo, amenazan la integridad del deporte femenil, despierta miedo y odio innecesario.

¿No nos crees? Simplemente lee los comentarios debajo del video de tu entrevista. Los siguientes, son algunos de los más destacados:

  • “Ya era tiempo de que alguien alzara la voz. Nada va a cambiar hasta que más mujeres luchen por sus derechos. Todas las mujeres que enfrenten a Semenya en las Olimpiadas, deberían sentarse en la línea de salida como protesta.”
  • “Eso no es una mujer. Es un hombre y un monstruo.”
  • “Una ‘mujer’ con TESTÍCULOS internos, y que no tenga útero ni ovarios. Caster SeMANya junto con ‘Francine’ Niyonsaba y ‘Margaret’ Wambui, deberían ser eliminadas inmediatamente.”
  • “Ella NO es completamente una mujer. Ella es un HERMAFRODITA.”
  • “¡Ella es un monstruo, y debe recibir burlas!”

Intercalados en la sección de comentarios, notamos que una amiga de nosotrxs, y colega activista intersexual, Eden Atwood, que responde a uno de los comentarios con vulnerabilidad, lógica, y racionalidad.

Uno de los comentadores, el cual parecía estar muy emocionado por tus comentarios, respondió a la vulnerabilidad de Eden, llamándola una “perra”, “cara de puta”, y “mitad y mitad”.

Por supuesto, tú no eres responsable del comportamiento de estas personas en los comentarios. Sin embargo, estamos compartiendo algunos de los comentarios contigo, porque esperamos puedas entender cómo es que las personas intersexuales y trans – las cuales percibes como “amenazas” – en realidad no son amenazas para tu deporte.

En su lugar, se burlan de ellas, las menosprecian, y de hecho, pueden ser amenazadas por las personas que se agitan al escuchar afirmaciones falsas.

Todos cometemos errores, y en un principio, Georgiann sintió que eso fue lo que te sucedió cuando hiciste esos comentarios.

Ella no creía que tuvieras la intención de hacer daño, por lo que ella, y muchas otras personas en nuestra comunidad, se acercaron a ti en Twitter pidiendo que te disculparas, después de que escucharon tus hirientes palabras acerca de las “mujeres genéticas” y tu juicio acerca de lo que no es “correcto” en relación a la competencia de élite.

En lugar de responder con compasión, comprensión y ganas de aprender, boqueaste a Georgiann y a muchxs de nuestrxs amigxs, uno por uno, añadiendo sal a las heridas abiertas.

Como una atleta olímpica, tienes la atención del mundo, y muchos te ven como un modelo a seguir. Las personas alrededor de los EUA están viendo tu velocidad y animándote, pero también están escuchando tus palabras, que hablan de “mujeres genéticas” – confiamos en que el público piense de manera crítica y las rechace.

Cuando eliminas las identidades de género de las atletas intersexuales y trans, y las etiquetas como amenazas, estas contribuyendo a un legado que constantemente intenta eliminar a las personas intersexuales y trans, haciéndonos parecer menos que seres humanos, y como no merecedores de igualdad de derechos – y eso, atleta olímpica, no es lo correcto.

 

*Pidgeon Pagonis, es unx escritorx que contribuye para Everyday Feminism. Es unx activista intersexual de Chicago, que trabaja para ayudar a crear un mundo en el cual todos los bebés intersexuales que nazcan, tengan el derecho a la autonomía corporal.

*Georgiann Davis, es una académica y activista originaria de Chicago, Illinois. En el otoño de 2014, se incorporó al departamento de Sociología de la Universidad de Nevada en Las Vegas, después de pasar cerca de diez años estudiando la intersección de la sociología de diagnóstico con las teorías feministas. En su libro: ‘Contesting Intersex: The Dubious Diagnosis (2015, NYU Press)’, explora como la intersexualidad es definida, experimentada, y discutida en la sociedad contemporánea de EUA. También es ex presidenta del Grupo de Apoyo AIS-DSD (2014-2015), y actual miembro de la mesa directiva de interACT: Advocates for Intersex Youth. Puedes leer más acerca de su trabajo en www.georgianndavis.com

Poema: Caster es Mokgadi. Por Jackie Mondi

Caster es Mokgadi

Por Jackie Mondi

 Traducción de Laura Inter del texto “Caster is Mokgadi” de Jackie Mondi

 

CASTER ES MOKGADI

¿Sabías que Mokgadi significa ‘niña entre niños’?

¿Sabías que Mokgadi es su nombre de nacimiento?

Su nombre es Mokgadi, la niña

Caster es Mokgadi

 

Pero, debido a que no puedes correr más rápido que ella

Y eres de piel más blanca de lo que ella es

Y eres más pequeña de lo que ella es

Y eres más débil de lo que ella es

¿Dices que ella no es una mujer?

Ella es Mokgadi, la niña

 

Y, debido a que corre más rápido que tú

Y es de piel más oscura que tú

Y es más grande que tú

Y es más fuerte que tú

 

Nosotrxs decimos que ella es un ser humano.

La llamamos Mokgadi, la niña

 

Así que, ahora que sabes que no depende de ti

Ni de tu lista de control

Observa mientras corre

Y marca las casillas correctas

Fuerte, marcado

Rápida, marcado

Africana, marcado

Mujer, marcado

Campeona, marcado

 

Finalmente, repite conmigo

Caster es Mokgadi

 – Jackie Mondi

Video: ¡Justicia para Shanthi Soundarajan! [Atleta intersexual] – con traducción al español

¡Justicia para Shanthi Soundarajan! [Atleta intersexual]

Para apoyar a Shanti, firma esta petición: http://thappad.in/petition/shanti/

¿Qué pide Shanti?

  • Que su nombre vuelva a ser puesto en el registro oficial de ganadores en las carreras que ganó.
  • Que el gobierno le dé un trabajo permanente para que pueda reconstruir su vida.

Transcripción y traducción al español del video:

Hola

¿Te preguntas quién soy? [Refiriéndose a su género]

Tengo cabello corto y me visto como hombre.

Así que debo ser un hombre.

NO

Soy Shanti Soundarajan. Soy una mujer.

Soy de un pequeño pueblo en la India.

Crecí en una pequeña cabaña con mis 4 hermanos y mis padres.

Vivíamos SIN electricidad, baño o suministro de agua.

Incluso algunas veces sin comida.

Pero nos las arreglábamos para sonreír en nuestro pequeño mundo.

¿Qué era lo que me hacía más sonreír? CORRER, lo amaba.

…fue mucho lo que gané: 12 medallas internacionales para mi país.

Un día me desnudaron, literalmente.

Mi género fue puesto a prueba, me dijeron que “fallé”.

No encajaba en las definiciones que tiene el mundo sobre ser una MUJER.

Mi género fue debatido en televisión nacional.

Me sentí desnuda y humillada frente al mundo.

En mi desesperación, intenté poner fin a mi vida, pero fallé.

Me dijeron que tengo Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos.

Esa fue la razón por la que fallé.

No estoy sola, otras mujeres en el deporte también han fallado las pruebas de género.

Dutee Chand de la India y Caster Semenya de Sudáfrica, aún están compitiendo.

El verlas correr, me ha dado una razón para sonreír de nuevo.

Actualmente entreno a jóvenes en ¿Qué más? CORRER.

Sueño con un futuro en el que nadie tenga que pasar por lo que yo pasé.

Soy Shanti Soundarajan. Soy una MUJER.

La reciente salida de Dutee Chand de la competencia de los 100 metros, dice mucho acerca de Caster Semenya. Por Cyd Zeigler

La reciente salida de Dutee Chand de la competencia de los 100 metros, dice mucho acerca de Caster Semenya

Por Cyd Zeigler

@CydZeigler

Traducción de Laura Inter del artículo “Dutee Chand’s early 100-meter exit says a lot about Caster Semenya” de Cyd Zeigler

Fuente: http://www.outsports.com/2016/8/14/12475190/caster-semenya-dutee-chand-intersex-olympics

Dutee Chand 3.jpg

CHANDAN KHANNA/Getty Images

Según se ha informado, existen dos atletas intersexuales en las Olimpiadas. Mientras muchas personas afirman estar preocupadas por la excelencia de Caster Semenya, el pobre desempeño de Dutee Chand también dice mucho.

En las Olimpiadas de este año, hay dos atletas de las que se ha especulado ampliamente, o que se sabe son intersexuales. Una persona intersexual, tiene una anatomía con características generalmente atribuidas tanto a hombres como a mujeres.

La principal y más ampliamente discutida es la situación de Caster Semenya. La sudafricana especialista en los 800 metros, que ganó una medalla de plata en este evento en las Olimpiadas de Londres en 2012 y, después de un año se carreras espectaculares, se espera que gane el oro esta semana. Incluso se habla de que romperá el record mundial de los 800 metros.

Debido a que es intersexual, y sus niveles naturales de testosterona, probablemente, son más elevados que los de la mujer promedio, han levantado la voz diciendo que esto es una injusticia, y las publicaciones como Sports Illustrated [Deporte Ilustrado] han amplificado esto. En su último reportaje para Sports Illustrated, Tim Layden habla acerca de cosas que no tienen sentido, e infunde temor en las personas acerca de Semenya, permitiendo a una persona decir que la ventaja de Semenya es tan grande y tan injusta que es como ver el Super Bowl, cuando un equipo es mucho mejor que el otro, y ya sabes cuál será el ganador.

Por supuesto que hemos visto juegos en el Super Bowl donde ya “sabemos quién será el ganador.” Me vienen a la mente los invictos Patriotas de Nueva Inglaterra contra los advenedizos Gigantes de Nueva York. Y también resuena Peyton-Manning liderando a los Broncos de Denver enfrentando al joven equipo de los Seahawks de Seattle hace algunos años. Oh sí, ambos de estos ganadores automáticos… perdieron.

Dutee Chand de la India da un aleccionador recordatorio del porqué. Chand es la otra atleta que se asume es intersexual y compitió en estos Juegos Olímpicos. Ella fue excluida de la competencia en 2014, debido a que se reportó que poseía altos niveles de testosterona. Fue reinstalada a tiempo para calificar para estas Olimpiadas.

Este fin de semana Chand inició y terminó su participación en las Olimpiadas 2016, con una sola carrera en los 100 metros. Su tiempo de 11.69 segundos, estaba por debajo de su mejor tiempo, solo lo suficientemente bueno para posicionarse en el lugar 50 de 64 competidoras. Su participación terminó, incapaz de siquiera acercarse al top 24 que avanzó a la semifinal.

¿Les pidieron realizar pruebas de testosterona a las 49 mujeres que la vencieron? Por supuesto que no. ¿Donde esta la protesta pública para realizar pruebas a la Jamaiquina Elaine Thompson?, quién en la final del sábado, registró un tiempo que la cataloga como la segunda mujer más rápida en los 100 metros en unas Olimpiadas. Silencio.

El fracaso de Chand para conseguir llegar a la final de los 100 metros, habla mucho de la legitimidad inherente de Semenya en su evento. Ser intersexual, tener un nivel de testosterona más alto de lo normal, no le da a nadie un boleto de oro para obtener el oro olímpico. Al igual que las largas piernas de Usain Bolt, y los largos brazos de Michael Phelps, cualquier atleta puede tener una fuerte ventaja sobre sus competidoras, pero toma años de duro trabajo y determinación el llegar al salón de la fama de un deporte.

Independientemente de lo que pienses acerca de los cromosomas, la testosterona o el género de Semenya, ella es quien es debido a su duro trabajo y determinación.

Así que la próxima vez que te sientas molesto de que a una atleta intersexual, o transgénero, le vaya bien, y pueda tener la apariencia de tener ventajas sobre algunas de sus competidoras, recuerda a Dutee Chand y deja de hablar abiertamente de tus opiniones personales.

Conoce a la activista intersexual de Chicago que fue reconocida por la Casa Blanca: Pidgeon Pagonis. Por Hillary Weaver

Conoce a la activista intersexual de Chicago que fue reconocida por la Casa Blanca: Pidgeon Pagonis

Por Hillary Weaver

Traducción de Laura Inter del artículo “Meet Chicago’s White-House-Honored Intersex Activist, Pidgeon Pagonis” de Hillary Weaver

Fuente: http://www.papermag.com/meet-chicagos-white-house-honored-intersex-activist-pidgeon-pagonis-1967101092.html

Pidgeon white house

Pidgeon Pagonis nació con cáncer en sus ovarios – o, al menos, así fue como su madre le explicó la misteriosa cicatriz que atraviesa su abdomen. “No tenía razones para creer que me pudieran estar mintiendo,” dijo. “Crecer sabiendo que no podría tener hijos me deprimía mucho. Cuando jugaba con barbies y otras muñecas, frecuentemente me lamentaba de que nunca podría ser capaz de tener una ‘familia real’. A menudo me sentía avergonzada de no ser como las otras mujeres en mi vida.”

Cuando estaba en quinto grado, fue sometidx a lo que le dijeron era una cirugía de vejiga. No fue hasta que cumplió 18 años, que descubrió que esa cirugía fue solo uno de los procedimientos que se le realizaron por haber nacido intersexual.

Fue durante una clase durante su primer año en la universidad, que Pagonis descubrió esto, impulsadx por la presentación de un profesor. “Me reconocí a mi mismx en una de las diapositivas del profesor, que era acerca de mujeres intersexuales con una variación llamada Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA). Todo lo que decía la diapositiva parecía coincidir con mi vida. Todo, es decir, a excepción de los cromosomas XY. Fui asignada mujer al nacer, y debido a que crecí en una sociedad donde el sexo y género binarios eran, y aún son, inmutables, literalmente no podía concebir el hecho de que pudiera tener comosomas XY. Sin embargo, mi instinto me decía que el SIA pudiera ser la verdadera razón por la cual no tuve un periodo menstrual, ni podría tener hijos.”

Pagonis llamó a su madre para confirmar, y reabrir sus documentos hospitalarios, que declaraban que había nacido con SIA. Ahora, de 30 años, Pagonis ve pasado como una forma de ayudar a otros, especialmente en su comunidad en Chicago. Unas semanas después de descubrir que era intersexual, Pagonis fue invitada a participar en un grupo juvenil de activistas intersexuales, llamado Inter/Act, que la inspiró a defender y conocer a otros individuos intersexuales alrededor del mundo.

“Después de aceptar el hecho de que no había vuelta atrás – de que no existe una píldora mágica o cirugía que me devuelva mi cuerpo original – me puse como objetivo, el asegurarme que otros niñxs intersexuales no tuvieran que pasar por lo que yo pasé,” dijo Pagonis. “Mi relación con Inter/Act – que eventualmente evolucionó en un trabajo dentro de la organización, en la dirección como coordinador de lxs jónenes – me llevó a tener oportunidades que me dieron la habilidad de poder defender a mi comunidad en un nivel nacional e internacional.”

Su activismo recibió atención nacional [en EUA] a finales de 2015, cuando la Casa Blanca reconoció a Pagonis como un Campeón de Cambio [Champion of Change], por su trabajo con Inter/Act y la comunidad intersersexual. Pagonis dice que ha visto que una comunidad que ha crecido para dar la bienvenida a aquellxs que atraviesan el espectro, incluyendo a colegas intersexuales. Dijo que intenta mantenerse actualizadx sobre lo que sucede en todos los ámbitos en su ciudad, desde los grupos de la comunidad LGBTQA+, hasta otros sectores del activismo. “Al mismo tiempo, siento como si siempre tuviera un pie dentro, y un pie fuera. Tiendo a oscilar entre el activismo y los espacios de los grupos de apoyo en Chicago, centrándome en todo tipo de cosas, que van desde estar en contra de la brutalidad policiaca hasta las revistas hechas por feroces y radicales personas morenas.”

Cuando se trata de disfrutar los desfiles de Orgullo en Chicago, encontrarán a Pagonis en el mismo evento cada año: La Dyke March [Marcha de las “tortilleras”] que se realiza anualmente – un espacio que Pagonis dice es para “personas radicales, morenas, negras, del movimiento de aceptación gordo, queer, indocumentadas, vogueing, trans, intersexuales, trabajadores sexuales, y personas que trabajan en las calles,” y esta marcha tiene lugar en el vecindario Puertorriqueño de Humboldt Park.

“Definitivamente es el evento más destacado en el que participo cada verano,” dijo. “Yo, y todxs nosotrxs aquí, estamos en deuda con todo el trabajo que el Colectivo de Chicago Dyke March hace para poder llevar a cabo la marcha, y la reunión que se organiza después en el parque, mucha diversión y sanación cada año.”

Y este año en particular, Pagonis lo recuerda como uno para celebrar. “Después de la Dyke March de este año, un grupo de nosotrxs fuimos a una pequeña playa escondida bajo la luz de la luna, y es un recuerdo que siempre guardaré conmigo.”